COACHING Y BALONCESTO II. EL APUNTADOR

Solapas principales

 

“Si es verdad que la vida es un teatro, me gustaría que el apuntador hablara más alto.”
(Anónimo)

El pasado domingo, tuvimos un encuentro de entrenadores de cantera donde hablamos del análisis de los partidos propios, y surgió un tema recurrente y a veces complicado: la relación con los padres.

PRIMERA PARTE

Todos sabemos la importancia que tiene el entorno del jugador en su evolución, y que cada “actor” de esa obra de teatro tiene su papel. El papel protagonista es el propio jugador, y, lógicamente, es un papel que todo el resto de actores a veces piensa que le corresponde para si mismo. ¿Entonces qué pasa? Sobreactuamos para conseguir protagonismo, improvisamos el guión, interrumpimos cuando no debemos… hasta aquí nos suena a todos, ¿verdad? Es que no podemos oir al apuntador!

Si dos secundarios no interpretan la misma obra y/o no se hablan, el actor principal posiblemente pierda los papeles y la obra fracase. Igualmente pasará, si los secundarios no hacen más que hablar y no dejan espacio para que el protagonista interptete su papel… Hay entrenadores que hablan mucho con los padres, otros hablan nada, y como casi siempre, la solución está en el camino del medio

Un buen camino del medio podría ser separar dos ámbitos de comunicación con los padres: el extradeportivo y el deportivo. El ámbito extradeportivo es muy importante, y realmente muchos problemas con los chavales vienen y van de ahí. Evidentemente una comunicación fluida en ese ámbito beneficia a todas las partes.

DESCANSO
Algunos salimos del pabellón (perdón, teatro!), a fumarnos un cigarrillo, o vamos al bar, otros entramos en el vestuario (otra vez me he liado, quería decir camerino)… todos rajamos de todos, jejeje!!


SEGUNDA PARTE
Luego está el ámbito estrictamente deportivo. Ese terreno escabroso donde el padre, lógicamente, interpreta la realidad y llega a conclusiones desde la perspectiva de buscar lo mejor para su hijo. Por el contrario, el entrenador ve al jugador dentro de un equipo, durante la semana, en el partido, etc…
Hoy estoy abusando de las metáforas, pero puede servir. Evidentemente si yo miro un as de copas sujetando la carta, veo un as de copas, pero la persona que tengo delante ve el reverso de la carta. Por lo tanto no nos podemos poner de acuerdo en qué vemos!!!

Pero cuidado! La responsabilidad de hablar de temas deportivos padre-entrenador es de los dos, ya que, en realidad, ¿qué busca el entrenador hablando con el padre de temas deportivos? Reafirmarse, quizás? Eso es tan peligroso como tener sed y beber agua “contaminada”…

Ahora imaginemos que los dos dejamos la carta encima de la mesa, nos apartamos unos metros… vemos una carta encima de una mesa, que está dentro de una habitación … ese es el terreno extradeportivo, y es desde donde podemos hablar y nos entenderemos seguro!

FIN

He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.
(Groucho Marx)

Después de leer este post y transportarlo a la realidad de cada uno, ¿no pensais que sería bueno que la voz del apuntador se escuchara más? ¿Qué hace el apuntador? Da seguridad y apoya … se me ocurre que un coach sería un buen “apuntador”.
 

Comentarios

Por supuesto que un coach sería un buen apuntador y, es más, de cara al futuro, el coaching será, o debería ser, una de las asignaturas de los cursos de entrenador, ya que los problemas son parte de la conviviencia entre personas y saber como tratarlos y resolverlos una necesidad.

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