IDENTIDAD

Solapas principales

Quiero empezar con un texto que conocí en el Argazke Euskal Museoa de Zarautz, en una exposición de Ainara Alvarez de Eulate. Desconozco el autor pero quiero compartirlo para ilustrar el post:

Qué cómo somos?
Somos de una manera ahora y de otra la siguiente,
Cambiamos conforme pasa el tiempo según varian nuestras circunstancias.
No tenemos un carácter perpetuo, un comportamiento permanente ni unos valores inalterables.
Podemos cambiar tanto que incluso llegamos a convertirnos en antagonistas de lo que algun día fuimos o quisimos ser. E incluso siendo los mismos, somos diferentes.
Además, independientemente de lo que seamos por dentro, nunca somos lo que queremos aparentar por fuera, y eso tampoco tiene nada que ver con lo que los demás están viendo de nosotros.
Nunca somos como somos cuando nos mostramos a los demás. Y ellos nunca ven de nosotros solo lo que les queremos enseñar.
Y si no somos como creemos, tampoco como nos mostramos ni como nos ven, qué como somos?.... No sé, cada persona es un mundo!

 

Qué os parece este texto? … vamos a continuar con el artículo. Recibo muchas opiniones de gente relacionada con el baloncesto, especialmente entrenadores, que encuentra interesantes mis planteamientos de reflexión. En realidad es lo que pretendo, pero realmente tenemos la capacidad de profundizar en nosotros mismos hasta el punto de evaluar nuestra conducta al respecto, por ejemplo de las series “espejos y embudo” o “conexiones entre los dos baloncestos: oferta y demanda”? Y, después de evaluarla, si lo creemos oportuno, somos capaces de readaptar o reconsiderar aspectos y posteriormente plasmarlos en nuestro día a día? Es decir, somos coherentes y honestos , realmente hacemos lo que creemos correcto en cada momento? Esto es muy difícil!!

A mi me gusta definir el objetivo de mi equipo con la siguiente frase: “compromiso en dar nuestro máximo toda la temporada, y trabajar siempre para mejorar ese máximo”. Si asumimos este objetivo, honesto y realista, asumimos muchos pequeños objetivos, empezando por cumplirlo nosotros mismos como entrenadores. Es un objetivo valiente y a la vez prudente, pero creible. Ser capaces de generar nuevos trabajos, nuevas dinámicas, nuevos sistemas, nuevos ejercicios, nuevos marcos relacionales dentro del equipo y hacia fuera, etc… todo ello para mejorar nuestro máximo, pudiendo así canalizar la mejora del máximo de nuestro equipo.

Admitir y entrar en el terreno de la propia ignorancia es un camino oscuro, incómodo, lleno de miedos y dudas que muchas veces nos echan atrás. Todas las personas somos ignorantes, y esa ignorancia nos limita, y podemos luchar para ir reduciéndola, aunque siempre estará allí. Cuestionarse lo que uno hace, es algo necesario porque permite reafirmarse y evolucionar. Como dijo Michael Jordan en su speech en el Hall of Fame: “limits, like fears, are just an illusion

He tenido la gran suerte de poder estar trabajando y aprendiendo varios años al lado de un gran maestro: Ricad Casas. El cumple esta difícil tarea de trabajar permanentemente para ser mejor, él no vive de lo que ha hecho para venderse, él se alimenta de lo que ha hecho para seguir mejorando. Es un generador de nuevos retos, de nuevos aprendizajes, de nuevas estructuras de juego, y fundamentalmente, generador de reflexiones. Y la clave está en lo siguiente: reflexionar a partir de valorar lo que hacen los demás, no para copiarlo, sino para preguntarse por qué lo hacen?, cuando?, qué me sirve de esto a mi? Cómo pongo mi propio sello en aquello que he visto? Profundizar, profundizar, y al final crear algo, inspirado en aquello pero distinto, propio, con identidad.

A veces las circunstancias (Tambien hay un “incendio” en el mundo de los entrenadores, como explicaba en “espejos y embudo” en referencia a los jugadores) te hacen dudar, pero después de la duda, y la reflexión viene la reafirmación de que este estilo de entrenador, esencialmente honesto y trabajador es con el que me siento identificado y es mi “espejo”. Por esto, me apetece escribir en este blog, para transmitir que la verdadera mejora está en uno mismo, y que es más útil reflexionar sobre estos aspectos que coleccionar sistemas o clinics magistrales. Conocerse a fondo uno mismo facilita seleccionar los conocimientos externos que utilizarás. Al final en nuestro trabajo como entrenadores dependemos de muchas cosas fuera de nuestro alcance, y a veces somos traicionados, pero es esencial que no nos traicionemos a nosotros mismos, que seamos fieles a nuestra identidad en cada momento.

No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto.
(Aristóteles)

 

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