MOTIVACION-MENTALIDAD-ACTITUD

Solapas principales

 

“Lo que importa más nunca debe estar a merced de lo que importa menos” (Goethe)

Uno de los ámbitos de acción más importantes y difíciles para un entrenador en cualquier etapa, pero especialmente en la de formación es el enfoque psicológico o mental del jugador y del propio entrenador. Es la llave que cierra y abre las puertas para la expansión y el desarrollo del potencial y del talento. En este post me gustaría profundizar un poco para dar contenido a las palabras “actitud” y “mentalidad” y en particular a su conexión y su jerarquía.

Si nos fijamos en las definiciones, vemos que la actitud es la forma de actuar de una persona, el comportamiento que emplea un individuo para hacer las cosas. Por otro lado, la mentalidad es un conjunto de creencias que conforman el modo de pensar y actuar de un individuo o de una colectividad. Analizando estas definiciones, vemos que la mentalidad es la que genera actitud. Esto es muy importante, porque muchas veces tenemos la tentación y caemos en ella, de diagnosticar, o también reaccionar en base a la actitud que percibimos en los jugadores, cuando en realidad si queremos realmente incidir en el cambio lo que necesitamos para ser efectivos es trabajar, como mínimo de profundidad, en el terreno de la mentalidad.
A continuación ponemos una serie de posibles creencias (mentalidad) que pueden tener jugadores y entrenadores y analizaremos su impacto en el comportamiento (actitud):

Si meto, defiendo más
Depende del rival, somos mejores o peores que ellos, y por lo tanto tenemos más o menos posibilidades de ganar.
Necesito ser protagonista, que la gente me reconozca.
Tengo que salir de inicial, si no es así el entrenador no confía en mí, o me desmotivo
Jugando pocos minutos, no puedo jugar bien,” necesito minutos”
Cuando está tal jugador en pista no jugamos bien
Jugar fuera es más difícil que jugar en casa

Si nos fijamos en esta lista, vemos claramente que nos instalamos en nuestro círculo de preocupación (Covey, “Los 7 habitos de las personas altamente efectivas”) que para resumir, consisten en focalizar nuestra atención en cosas que no dependen de uno mismo. O sea, ser reactivos: actuar en función de estímulos externos , llegando al final a una fórmula muy poco expansiva: “ Mi rendimiento no depende de mí”. Esta mentalidad genera actitudes de falta de respeto, y de egoísmo, de estar a la defensiva ….Por cierto, hay "virus" de creencias; me refiero a que son contagiosas como ya sabemos todos. Por lo tanto, es importante intentar erradicarlos y a la vez vacunar a los que no están infectados, por si acaso!
 

Por otro lado, estarían este otro grupo de creencias, que nos sitúan en nuestro círculo de influencia, lo que depende de nosotros mismos (es decir, en la proactividad, entendida como libertad para elegir):

Como tiro a meter, Si fallo seguiré trabajando, sin bajar la cabeza
El entrenador marca las normas pensando en lo mejor para el equipo. Por lo tanto, es importante para todos que yo las respete y voy a hacerlo así.
Confío en mis compañeros y siempre buscaré al mejor situado para el tiro
El árbitro no me va a desconcentrar. Si le protesto no consigo nada bueno
.                Hago lo mejor que puedo y trabajo para poder hacer más cada día.
No soy mejor que nadie, tampoco peor (individual y colectivamente)

Este conjunto de creencias genera actitudes solidarias, de esfuerzo incondicional, de constancia, y permiten la mejora individual que repercute en la mejora colectiva.

Quedan en el aire unos conceptos muy interesantes para trabajar en ellos si uno desea o los encuentra interesantes, como son la proactividad vs reactividad y el círculo de influencia vs círculo de preocupación. Es muy importante , primero, explorarnos a nosotros mismos como entrenadores, porque a veces todos caemos o hemos caído en contradicción: decimos lo que pensamos que es mejor, pero en realidad nuestra mentalidad es muy distinta. Nuestras creencias son el terreno donde está la información valida, para tomar plena consciencia, lo que nos permite ser realmente responsables de nuestras actitudes.

…. Y si una vez reconocidas las creencias nos damos cuenta que nos condenan al círculo de preocupación y queremos cambiarlas por otras que nos sitúen en el círculo de influencia, debemos irnos más profundos, a la esencia de quien somos y qué buscamos que nos gusta tanto del baloncesto. Ahí encontraremos la motivación para mejorar nuestra mentalidad!

“No conozco ningún hecho más alentador que la incuestionable capacidad del hombre para dignificar la vida por medio del esfuerzo consciente” (H.D. Thoreau)
 

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