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El Barça de los 80: La generación que cambió la historia del club azulgrana

  • Recordemos aquella generación de jugadores que llevaron al equipo azulgrana a vivir la mejor etapa de su historia

Todos sabemos que el actual FC Barcelona Lassa es uno de los equipos punteros del continente y es el segundo equipo más laureado de nuestro país, tanto a nivel nacional como europeo. A pesar de su palmarés envidiable y de contar con una gran cantidad de plantillas de ensueño a lo largo de su historia, cabe recordar que el conjunto catalán al inicio de los 80 tan sólo contaba con un título de liga en sus vitrinas (actualmente tiene 18). Pero fue en esa década, con el surgimiento de jugadores como Epi, Sibilio o Solozábal, el FC Barcelona se consolidó como un grande de España y de Europa.

El nacimiento de una generación para el recuerdo

Finalizaba la década de los 70, en la cual el Real Madrid se había alzado campeón en 9 de las 10 ediciones, quedando subcampeón en 1978, el año en el que el Joventut de Badalona conseguiría su segunda liga. A lo largo de estos estos años, el Barça quedó segundo hasta en nueve ocasiones, a excepción de la temporada 1977-1978, y se proclamó campeón de la Copa los años 1978 y 1979.

El conjunto azulgrana se plantaba 1980 con un único título liguero a sus espaldas: el logrado la temporada 1958-1959. Pero a partir de ese año cambiaría la historia para siempre: el Barça dominaría en España durante los próximos 10 años, peleando codo con codo contra el Real Madrid en apasionantes duelos llenos de dureza y emoción, y se convertiría en uno de los equipos más temidos en las competiciones europeas.

Durante los años gloriosos del equipo, había establecida una base formada por jugadores que llegaron muy jóvenes al club y que desarrollaron toda su carrera (o gran parte de ella) en el equipo de la ciudad condal. Para empezar, tenemos a Juan Antonio San Epifanio, el mítico número 15 del Barça y la selección española. Estamos ante el que posiblemente era el mejor jugador de la historia de este país (hasta la llegada de Pau Gasol). Conocido como “Epi”, llegó al conjunto catalán el año 1974, con 15 años de edad, a la vez que su hermano Herminio: es preciso remarcar que Epi llegó como una condición expuesta por su hermano para recalar en el equipo.

El propio jugador reconoce que en aquella época “era torpe y lento”, pero si algo caracterizaba al jugador maño es su capacidad de sacrificio y trabajo, que unidos a un carácter tremendamente competitivo le llevaron a ser uno de los mejores jugadores de Europa de la década de los años 80. En 1979 dio el salto al primer equipo del Barça, donde coincidió con una hornada de jugadores jóvenes destinados a hacer historia en el baloncesto español. Como jugador, Epi era un alero que se caracterizaba sobre todo por su tiro exterior y por tener una fortaleza mental superior al resto de los jugadores, lo que le convirtió en un jugador que explotaba sus recursos al máximo y le permitió ser el gran anotador que fue: ostenta el récord de anotación de la liga ACB, con 54 puntos ante el Joventut de Badalona en la temporada 1983-1984. Desarrolló toda su carrera en el FC Barcelona, retirándose al terminar la temporada 1994-1995: su camiseta se puede ver en lo más alto del Palau Blaugrana.

En la posición de base nos encontramos con otro histórico del baloncesto nacional, Ignacio “Nacho” Solozábal. El base zurdo inicio su carrera en el Barça en 1975, debutando ese mismo año en la antigua Liga Nacional, y se retiró en 1992, permaneciendo toda su carrera en el club de sus amores. Solozábal fue el director de juego de este grupo de jugadores que llevaron al conjunto blaugrana a lo más alto. Se caracterizaba por ser un jugador sumamente inteligente y  grandísimo pasador, además de un buen penetrador. Su importancia también trascendía al vestuario, del que fue capitán durante buena parte de su carrera.

Otro jugador a destacar es “Chicho” Sibilio, un jugador dominicano nacionalizado español que desarrolló toda su carrera en España, jugando durante 13 años en el Barcelona (1976-1989) y retirándose tras cuatro temporadas el Taugrés de Vitoria. Fue considerado uno de los mejores aleros de Europa en su época: era un jugador de 2 metros de altura, con unos exquisitos fundamentos técnicos y un excelente tiro exterior, lo que le convertían en una amenaza constante con el balón en las manos.

Y por último cabe mencionar a otro jugador nacionalizado, el pívot hispano argentino  Juan Domingo de la Cruz, apodado “El Lagarto”. Se trataba de un interior de corta estatura (2.03 metros de altura) pero que gracias a su dureza y su inteligencia fue capaz de desquiciar a pívots más grandes y poderosos que él. Formó parte del equipo entre 1975 y 1987, año en que partiría hacia el Fórum Valladolid.

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Solozábal, Epi y Sibilio: tres leyendas azulgrana.

Tras hacer hincapié en los jugadores más emblemáticos del club en esa época, pasamos a recordar los éxitos que lograron, tanto a nivel nacional como continental.

En el curso 1980-1981 el equipo se alzaría con el título de Liga y de Copa, logrando así el segundo doblete de la historia del club tras el de 1959, y además se plantaron en su primera final continental en la competición de la Recopa, en la que salieron derrotados a manos de un Cantú que vivía los mejores años de su historia. Al mando del equipo se encontraba Antoni Serra, que estuvo como entrenador del plantel azulgrana entre los años 1979 hasta que fue destituido a mediados de la temporada 1984-1985.

La línea exterior del equipo estaba formada por los bases Nacho Solozábal y otro histórico del baloncesto español, Joan Creus; como aleros, encontramos a Epi, Sibilio, Perico Ansa y Manolo Flores, el veterano jugador que estuvo en el equipo catalán durante 14 años y que fue capitán desde mediados de los setenta hasta su retirada en 1984. Respecto al juego interior, contaban con Juan Domingo de la Cruz y los interiores Mike Phillips y Jeff Ruland. El norteamericano Mike Phillips es una leyenda de nuestra liga: llegó en 1979 para recalar en las filas del Mollet (cedido por el Barça) y se retiró en Murcia en 1990, desarrollando toda su carrera en España. En el conjunto azulgrana estuvo durante dos temporadas (1980-1982), consiguiendo una liga y dos copas. Respecto a Ruland, jugó para el equipo catalán esa única temporada. Llegaba con el cartel de ser uno de los mejores norteamericanos que había venido a Europa, con un contrato muy alto para la época, pero su rendimiento no fue el esperado, y terminó jugando únicamente la Recopa, en la que tuvo un notable rendimiento y llevó al equipo a su primera final europea. Al año siguiente daría el salto a la NBA, en la que tendría una buena pero corta carrera marcada por las lesiones. Su mayor distinción individual fue su participación en el All Star de 1984.

La temporada siguiente, el club lograría alzarse de nuevo con el título de Copa. En la liga quedarían en segundo lugar, tras el Real Madrid, campeón de esta edición.                                    

En el curso de 1982-1983, con la marcha de Mike Phillips y Joan Creus, llegaron al equipo para suplir sendas bajas Quim Costa y el pívot estadounidense Marcellus Starks, que estaría en equipo hasta 1984. Y el Barcelona contaría con otro refuerzo de lujo: el veterano pívot Luis Miguel Santillana, retirado en 1981 tras jugar 14 años en el Joventut de Badalona, recalaría ahora en las filas del máximo rival del conjunto verdinegro. Esta temporada, la última antes de la creación de la ACB, el conjunto de la capital de Cataluña volvería a proclamarse campeón de las dos competiciones nacionales, la liga y la copa. En liga, tras empatar con el Real Madrid a puntos, se celebró en Oviedo un partido de desempate (no existía el formato de Play Offs) que ganó el Barcelona por 76-70, tras una actuación brillante de su jugador franquicia, Juan Antonio San Epifanio “Epi”.

La decepción de Ginebra: el inicio de una maldición

En la siguiente temporada (la del nacimiento de la actual ACB) el club no lograría ningún título: cabe mencionar que en la final de la ACB, disputa ante el Real Madrid al mejor de tres partidos, el club catalán se negó a jugar el tercer partido: el motivo fue que, en el segundo partido en el campo de los madrileños, Iturriaga agredió a Mike Davis, lo que dio lugar a un altercado monumental. Como consecuencia, el Comité de Competición suspendió para el tercer y definitivo partido a Fernando Martín por parte del Real Madrid y a Davis por parte de los de azulgrana. En Barcelona no gustó la decisión de no suspender a Iturriaga, que fue el que empezó y participó activamente en la tangana y que debería haber sido sancionado, por lo que decidieron no jugar el partido de liga y entregar el título al equipo de la capital.

 A pesar de ello, aquella temporada  llegaría por primera vez a la final de la competición europea más importante: la Copa de Europa. La final se disputaría en Ginebra, entre el conjunto catalán y el Banco di Roma. Llegaba el equipo azulgrana como favorito, manteniendo el bloque de los últimos años en la línea exterior del equipo y  con Starks y Davis, llegado ese mismo curso al club, como referentes interiores. Por otra lado, el conjunto italiano estaba dirigido por el entrenador Valerio Bianchini. Su plantilla estaba formada por una columna vertebral que integraban los jugadores transalpinos Stefano Sbarra, Marco Solfrini, Fulvio Polesello y Enrico Gilardi, además de los extranjeros Larry Wright (verdugo del Barcelona en aquella final), base y estrella del equipo, y el interior Clarence Kea, ambos con previa experiencia en la NBA.

El partido empezaría de cara para los catalanes, que establecieron su dominio durante toda la primera parte. Las ganas de conseguir el título se reflejaban en su principal estrella Epi, que sostenía el ataque del equipo con una brillante actuación, maquillando así la mala actuación de su compañero Sibilio. Starks y Davis se hicieron dueños de los tableros y dominaban el rebote con solvencia. Todo esto y el desacierto y nerviosismo que mostraban los jugadores del conjunto italiano permitieron que el Barça llegara al descanso con 10 puntos de ventaja (42-32).  Los últimos veinte minutos del partido tuvieron un nombre propio: Larry Wright. El acierto del base norteamericano, que terminó con 27 puntos, permitió a los suyos dar la vuelta al marcador y llevar a la Roma a conseguir su primera Copa de Europa, dejando en nada la exhibición de Epi, que anotó 31 puntos. La expulsión de Mike Davis y el desacierto de Sibilio fueron dos condicionantes claves para que el conjunto azulgrana terminara derrotado en un partido que se le escapó en los últimos minutos.

FC BARCELONA BANCO DI ROMA 1984

Temporada 1984-1985: primer título europeo

Tras la dolorosa derrota de Ginebra, era el momento de resarcirse y dar un golpe en la mesa, consolidándose como uno de los mejores equipos del continente. Y eso es lo que hizo el FC Barcelona.

Fue una temporada complicada, en la que Antoni Serra era destituido en enero tras una estrepitosa derrota en Santa Coloma ante el Licor 43 (el antiguo Cotonificio). Las causas de su despido malos resultados y el enrarecimiento de las relaciones con algunos de sus jugadores. Su lugar lo ocupó su asistente, Manolo Flores, que estuvo al frente del equipo hasta final de temporada.

A nivel nacional, el club tampoco consiguió ningún título: quedó eliminado tanto en los Play Offs  del campeonato doméstico como en la Copa del Rey por su rival vecino, el Joventut.  Pero no fue así a nivel europeo: el conjunto catalán conseguía su primer título continental, la Recopa de Europa.

 

 

La final se celebró en la ciudad francesa de Grenoble, ante el Zalguiris Kaunas de Arvydas Sabonis, probablemente uno de los jugadores  más dominantes de Europa en aquel momento, y con un enorme Rimas Kurtinaitis, que anotó 36 puntos en aquella final. Por parte del conjunto azulgrana, Sibilio fue el mejor en esta ocasión con 29 puntos, sacándose así la espina de su mala actuación en Ginebra  y guiando a sus compañeros a alcanzar la victoria. Por otra parte, cabe destacar la impresionante defensa que realizó “El Lagarto” De la Cruz sobre la estrella del conjunto lituano, consiguiendo que no alcanzara sus números habituales.

La llegada de Aíto y la consolidación como un grande de Europa

El año siguiente se iniciaría una nueva era en el FC Barcelona: Manolo Flores volvería a su puesto de segundo entrenador y llegaría para coger las riendas del equipo una leyenda de los banquillos españoles, Aíto Garcia Reneses, procedente del Joventut de Badalona.

Con su llegada, tres cambios fundamentales se produjeron en la plantilla: abandonaron el equipo los americanos Mike Davis y Otis Howard, y también lo hizo Perico Ansa tras diez temporadas defendiendo la camiseta del club. Por otra parte, llegarían al conjunto azulgrana el canadiense Greg Wiltjer, un interior procedente del Silvestone de Brescia que acababa de realizar buenos números en su primera temporada en Europa; el alero estadounidense Mark Smith, también procedente del baloncesto italiano, el Mulat Napoli, y por último el pívot norteamericano Steve Trumbo, que tras dos excelentes temporadas en el Fórum Valladolid decidió dar el salto al conjunto catalán, en el que militaría las siguientes siete temporadas.  Cabe indicar que este último estaba pendiente de recibir la nacionalización española, tras contraer matrimonio con una mujer española, y no podría ser inscrito hasta conseguirla (el cupo de americanos ya estaba cubierto). Finalmente, Trumbo no pudo conseguir la nacionalización ese mismo año y fue inscrito en el campeonato doméstico en el mes de Febrero, sustituyendo a un irregular Wiltjer; pero no sería así en la Recopa, puesto que el plazo para inscribir jugadores ya había acabado.

En liga, el FC Barcelona caería en la final ante el Real Madrid, quedando 2-0 a favor de los blancos, y en la Copa del Rey seria eliminado en semifinales, de nuevo, por el Ron Negrita Joventut.

Sin embargo, las cosas fueron muy distintas en la competición internacional: volverían a vivir una noche mágica, esta vez en Caserta, ganando por segunda vez consecutiva la Recopa frente al Scavolini de Pesaro. El conjunto italiano había eliminado al Joventut de Badalona en semifinales (el Barça superó de manera clara a un potente TSKA de Moscú), impidiendo de esta manera una final catalana en una competición continental.

El Scavolini era uno de los conjuntos italianos más potentes de la época, y contaba con la ligera ventaja de disputar la final en su propio país. Los jugadores más destacados del equipo eran: el base americano Zam Friedrick, un anotador compulsivo que esa misma temporada promedió más de 31 puntos por partido en la potenta liga italiana; el alero italoamericano Mike Silvester, que destacaba por tener un tiro tan  poco ortodoxo como letal; el pívot italiano Walter Magnifico, el símbolo de este equipo y que como jugador hacía honor a su apellido: era una delicia verle moverse en la zona. Y por último Darren Tillis, un interior americano con experiencia NBA, y Ario Costa, otro pívot italiano que era uno de los iconos del equipo.

El partido se lo llevarían los catalanes de manera clara (101-86) y a pesar de la exhibición de Friedrick que anotó 32 puntos (22 la primera mitad). Por parte azulgrana, fue crucial el dominio en el rebote: el FC Barcelona capturo 37 rechaces, mientras que el rival tan solo recogió 18. El hombre del partido fue Greg Wiltjer, que cuajó un partido impresionante tras tres semanas sin jugar. Fue amo y señor de la pintura, consiguiendo dobles figuras (14 puntos y 20 rebotes), cerrando de la mejor manera un curso complicado para él. También brillaron Epi, que no se fue del partido en ningún momento a pesar de los reiterados intentos de Sylvester por conseguirlo y metió 20 puntos, Sibilio (23 puntos) y Mark Smith, que anotó 22 puntos con una serie de tiros de campo impecable (9/9).

Recopa de Europa 1985-1986 Final Scavolini vs F.C. Barcelona

El verano de 1986, el Barcelona se haría con dos refuerzos de lujo para ampliar su plantilla: Quim Costa (ya había estado una temporada en el club) y Andrés Jiménez: Aíto volvía a reunir al triángulo mágico del Cotonificio de Badalona. Tras el adiós de Smith y Wiltjer aterrizaba el pívot Wallace Bryant, que había sido dos veces campeón de Europa con el Cantú, y también Kenny Simpson, un alero estadounidense que resultaría vital para los futuros éxitos del equipo en aquella temporada.

 Tras un inicio irregular en liga, el Barcelona acabaría firmando una temporada de ensueño, ganando todos los títulos posibles: la liga, la Copa del Rey y por último, la Copa Korac, ampliando así su repertorio de títulos continentales. En la copa, la primera que disputaron ocho equipos, eliminarían en cuartos de final al Cacaolat Club Básquet Granollers de Joan Creus y Javier Mendiburu; en semifinales les esperaría el CAI de Zaragoza, al que arrollarían con una victoria por 29 puntos de diferencia (117-88). Y en la final se encontrarían con otro equipo catalán, el Ron Negrita Joventut. El conjunto azulgrana se proclamaría campeón ante uno de sus máximos rivales en una final repleta de anotación en las que ambos equipos desarrollaron su mejor juego. Wallace Bryant fue determinante con sus 29 puntos y 9 rebotes, bien secundado por un Epi que alcanzó los 19 puntos. Por parte del conjunto verdinegro, destacaron Villacampa (26 puntos) y Reggie Johnson (22 puntos y 10 rebotes). El segundo título llegaría con la consecución de la Copa Korac, ante el Limoges francés, en una final a doble partido en que los catalanes vencieron sin dificultad. Y finalmente, cuatro años después, volverían a ser el mejor equipo de España. Derrotaron, por segunda vez esa temporada en una final, al Joventut de Badalona, venciendo en Badalona el cuarto partido con una impresionante canasta de Simpson en el último segundo. Fue el final soñado para una temporada perfecta, pero solo fue el inicio de una era maravillosa para el club.

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Kenny Simpson, el héroe de la liga del 1987

Una vez acabado el curso, De la Cruz abandonaría la que había sido su casa los últimos 12 años para jugar en el Fórum Valladolid; Simpson no renovaría y se llevaría su talento otro club catalán, el TDK Manresa, donde se convertiría en el líder del equipo y ofrecería un espectacular rendimiento; Bryant tampoco lo haría y volvería a Italia para jugar en las filas del Fortitudo Bolonia. En su lugar, llegaría Audie Norris, un jugador que dejaría una huella muy profunda en el corazón de todos los aficionados azulgranas. Norris empezó su carrera la NBA, pero sus continuas lesiones no le impidieron destacar entre los mejores del mundo. Además, en 1985 el Madrid le realizaría una prueba y terminaría desestimando su fichaje por su tendencia a lesionarse. Pero tras dos años jugando a un nivel espectacular en la Benetton de Treviso, el Barcelona apostó por él, y éstos no se equivocaron. Jugó durante 1897 y 1993, ofreciendo un nivel sobresaliente y convirtiéndose en uno de los ídolos del equipo y el mejor extranjero que ha jugado en el club catalán. Se trataba de un pívot con un amplio repertorio de juego en el poste bajo, además de ser un grandísimo pasador y creador de juego: todo esto, unido a su carácter ganador, le convirtieron en uno de los mejores pívots del continente. También reforzaría el juego interior Eugene Mcdowell, procedente del CAI Zaragoza y que solamente disputaría una temporada en el club.

Aquella temporada, el FC Barcelona disputaría la Copa de Europa con ganas de lograr lo que se les escapó en 1984. Aquella temporada se cambió el formato de la competición, estableciendo el sistema de la Final Four, que tras una fase regular los cuatro mejores clasificados disputarían la fase final. Sin embargo, tras tres temporadas arrasando en Europa, el conjunto azulgrana no dio su mejor versión y no consiguió estar entre los cuatro mejores. No fue así en territorio nacional, en la que repitieron liga y copa y además ganaron la Copa Príncipe de Asturias, competición que existió entre 1986 y 1991, venciendo en todas las competiciones a su máximo rival, el Real Madrid, que se quedó con la miel en la boca y no consiguió ningún premio a nivel nacional, pero lograron conquistar la Copa Korac ante el Cantú.

En el campeonato liguero el título se decidiría en el quinto partido, tras remontar el conjunto blanco el 2-0 inicial favorable al Barcelona. Ganaron los catalanes por 93-79, en un partido en el que la lesión de Fernando Martín (que había regresado de esa temporada tras su aventura en la NBA) en el minuto 15 y la letal muñeca de Epi (29 puntos con 13/17 tiros de campo) serían las claves que dejarían la liga en Barcelona. Por otra parte, es preciso recordar la final de Copa de aquel año. Fue un duelo muy igualado, repleto de emoción e intensidad, que se decidió en el último segundo con un triple de Nacho Solozábal que ponía el 84-83 en el marcador a favor de les azulgranas, en una jugada que quedará en la memoria de todo aficionado al Barcelona.

Solozábal mató al Madrid

 

La Jugoplastika de Split: el mayor verdugo de la historia azulgrana

En las vacaciones de verano de 1988 llegaba el mejor jugador de Europa del momento al Real Madrid: Drazen Petrovic, que tras ser la pesadilla de los blancos en Europa se unía a ellos con el objetivo de devolverle al conjunto madrileño su trono en el baloncesto español. Esa liga fue bautizada como “la Liga de Petrovic”, pero no sería el Madrid quien se haría con ella: el Barcelona lograría su tercer título consecutivo. Por otra parte, el conjunto blanco se haría con la Copa del Rey y la Recopa, en una final para el recuerdo ante el Snadaidero de Caserta, en la que Petrovic (62 puntos) y el brasileño Óscar Schmidt serian protagonistas de un increíble duelo de dos de los mejores anotadores de la historia de este deporte.

El Barça, tras conquistar la liga de 1988, volvía a participar en la Copa de Europa. Tras realizar una gran fase regular, quedando segundos tras el Maccabi de Tel Aviv con un balance de 11-3, se plantaban en la ansiada Final Four de Munich como favoritos al título. Los otros participantes eran el equipo israelí, el Aris de Salonica (era la segunda presencia consecutiva de ambos equipos) y la sorpresa de ese año: la Jugoplastika de Split: una hornada de jóvenes talentos yugoslavos como Tony Kukoc, Dino Radja, Velimir Perasovic, Goran Sobin… pero todos jugadores sin experiencia por los que nadie apostaba. El equipo catalán llegaba con el cartel de favorito, por contar con la plantilla más potente de todas y gracias a los éxitos logrados en los últimos años. El rival en semifinales fue el conjunto yugoslavo, al que el Barcelona había derrotado en ambos partidos de la fase regular, y por tanto parecía una presa fácil. Pero la realidad fue muy distinta en este partido: el conjunto azulgrana pasaría de cazador a presa, y caería derrotado ante una Jugoplastika que dominaría el partido de principio a fin, mostrando un juego paciente en ataque, con una buena circulación de balón que les permitía encontrar tiros liberados y con un Tony Kukoc demoledor, que anotó 19 puntos en la primera parte y asumió a la perfección la función de generar juego en los ataques del conjunto amarillo. El Barcelona, en cambio, no mostró su nivel habitual, y estuvieron muy imprecisos en ataque, errando muchos tiros y en el rebote se vieron superados por un gran Dino Radja. Sonaba la bocina y el resultado final era de 87-77: los jugadores del Barcelona veían como se les escapaba la oportunidad para pasar a la final y conseguir el único título que les quedaba. Los hombres más destacados del partido fueron los dos genios croatas Tony Kukoc (24 puntos) y Dino Radja (18 puntos y 11 rebotes), bien secundados por un el veterano del equipo, Dusko Ivanovic (21 puntos). Respecto al conjunto catalán, los mejores fueron Epi (16 puntos) y Norris (14 puntos y 8 rebotes). Dos días más tarde, jugarían el partido de consolación ante el Aris de Salónica de Nikos Gallis y Panagiotis Giannakis, volviendo a ser derrotados por un claro 88-71. En la final, el equipo de Split conseguiría su primera Copa de Europa, derrotando contra todo pronóstico al Maccabi de Tel Aviv (75-69).

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Radja y Norris luchan por el rebote.

Un año más tarde, el Barcelona volvía a presentar su candidatura al máximo trofeo del continente europeo, colándose por segunda vez consecutiva entre los mejores equipos de Europa. La final a 4 se disputaría en Zaragoza, la tierra natal de la figura del FC Barcelona, Epi, lo que hacía más especial para él lograr el título. El Barcelona llegaba prácticamente con el mismo equipo del año anterior, con las bajas de Waiters y uno de sus mayores pilares de esta década, Chicho Sibilio, que dejaba el club de su vida tras un supuesto enfrentamiento con Aíto para jugar en las filas del Taugrés de Vitoria. Llegaron al equipo el interior norteamericano David Wood y el canterano pívot catalán Ferran Martínez (que conseguiría la Euroliga de 1994 con el Joventut de Badalona). Su rival en las semifinales sería el Aris de Salónica, que se había reforzado con el croata Stojan Vrankovic, uno de los pívots dominantes de Europa por su poderío físico. El Barcelona, tras la experiencia del año anterior, no dejó lugar a dudas y con un juego muy completo barrieron a los griegos por 21 puntos (104-83), en un partido en el que destacaron Epi (24 puntos) y Ferran Martínez, que firmó una actuación brillante anotando 21 puntos y capturando 6 rebotes. El otro finalista se decidiría en un partido entre el Limoges francés y el verdugo del Barcelona en la edición anterior, la Jugoplastika. El equipo de Split, comandados por un gran Perasovic, vencerían con claridad (101-83) y se plantaban en la final, donde el conjunto azulgrana les esperaba con ganas de poder hacer efectiva la revancha y levantar el trofeo que tanto se les resistía.

El Barcelona salió al partido muy revolucionado, tratando de imponer su ritmo de juego y realizando una presión asfixiante ante el equipo yugoslavo que dosificaba mejor sus fuerzas y movía la pelota con paciencia en ataque. Tras empezar mandando en el marcador (10-15), Solozábal cometía su tercera falta personal: este contratiempo, unido a la zona que plantearon los hombres de Maljkovic, hizo que los yugoslavos se adelantaran en el marcador y llegaran con ventaja a la conclusión de la primera mitad. La segunda parte empezó siguiendo la misma pauta: los de Split imponían su juego y los azulgranas iban a remolque, hasta que la excepcional defensa de la Jugoplastika les permitió alcanzar una ventaja de 9 puntos en el marcador (52-43). Tras esto, el Barcelona sacó todo su orgullo y aprovecharon la relajación de los yugoslavos, hasta ponerse por delante en el marcador faltando 6 minutos (59-61). Pero tras lograr lo más difícil, los jugadores del equipo catalán sufrirían un bloqueo en ataque y tan sólo anotarían seis puntos en lo que restaba de partido y los balcánicos sabrían aprovecharlo y conseguían llevarse el partido y el título por segundo año consecutivo, ante la frustración y desolación de los jugadores y la afición barcelonista. El mejor jugador del partido fue Tony Kukoc, con 20 puntos y 7 rebotes. Norris fue el jugador más destacado por parte del Barcelona, con 18 puntos y 10 rebotes.

Tras el duro golpe en Europa, el Barça se levantaría para conseguir su cuarto trofeo de liga consecutivo, derrotando a sus vecinos verdinegros en la final por un claro 3-0.

Zaragoza - Euro Champions '90 Jugoplastika - Barcelona FULL GAME

Si no puedes con el enemigo, únete a él: la llegada de Bozdar Maljkovic 

Tras la temporada 1989-1990, Aíto abandonaba la dirección del equipo para trabajar en los despachos como director deportivo, y ocuparía su lugar aquel entrenador que le había derrotado en Europa los dos años anteriores: Bozdar Maljkovic.

Respecto a la plantilla azulgrana, se produjo una profunda renovación: continuaron Epi, Solozábal, Norris y Trumbo. Llegarían refuerzos de lujo como el experimentado pívot portorriqueño “Piculín” Ortiz, que había jugado los últimos meses de la anterior campaña con el máximo rival, el Real Madrid y el base internacional José Montero, que tras nueve años abandonaba el Joventut para unirse a su máximo rival. Además, llegarían al primer equipo los canteranos Lisard González, Roger Esteller y José Luís Galilea.  

En curso 1990-1991, el equipo tendría por tercera vez consecutiva la ocasión de proclamarse campeón de Europa. Tras una brillante fase regular y tras arrollar al Maccabi (101-67) en semifinales de la F4 de París, se volvían a presentar en la final, donde esperaba la bestia negra del club azulgrana: la Jugoplastika de Split, que había derrotado al Scavolini de Pesaro. El pasado verano el club había perdido a dos de sus pilares fundamentales (además de su entrenador): Dino Radja, que ficharía por la Roma, y Dusko Ivanovic, que vendría a España para jugar en el Valvi de Girona. A pesar de todo, no fueron motivos suficientes para que el equipo volviera a plantarse en su tercera final consecutiva.  

El Barcelona, tras derrotar con tanta claridad a un duro equipo como el Maccabi y teniendo en cuenta las bajas del Pop 84 Split respecto a los años anteriores, parecía que al fin lo conseguiría haciendo honor a la típica expresión de “a la tercera va la vencida”. No obstante, no fue así. El Barcelona caería derrotado por tercera vez ante este bloque de jóvenes jugadores que afrontaban los partidos decisivos sin ningún tipo de presión, limitándose a hacer lo que sabían hacer: jugar al baloncesto, a diferencia de los jugadores azulgrana, al que llegado el momento les fallaba su mentalidad y les pesaba la presión de las derrotas anteriores y la urgencia por conseguir el título. Terminaba el encuentri con un 70-65 a favor del conjunto de la actual Croacia, con un inconmensurable Zoran Savic que anotó 27 puntos para guiar a los suyos hasta la victoria.

Finalizaba aquí el recorrido de un equipo que hizo historia, logrando 6 ligas y 5 copas en 10 años, rompiendo con la hegemonía del Real Madrid, en los que también consiguieron dos Recopas de Europa y una Copa Korac. Una época repleta de éxitos y alegrías, pero también llena de momentos de frustración y tristeza, tras las desoladoras derrotas en la Copa de Europa. Solozábal y Epi, los últimos supervivientes de aquel grupo de jugadores que empezaron a inicios de los 80, no pudieron poner el broche de oro perfecto para sus carreras y se retiraron en 1992 y 1995, respectivamente.

A  pesar de que no lograran el título que les hubiera coronado como los reyes de Europa, cabe reconocer que este grupo de jugadores formaron parte de uno de los mejores Barça de todos los tiempos, por no decir el mejor. También en los noventa vivirían en el club catalán una época fructífera, logrando 4 ligas, 2 Copas del Rey y una Copa Korac, consolidándose en la élite. Sin embargo, en la Copa de Europa seguirían condenados al fracaso, cayendo derrotados de nuevo en París en 1996 ante el Panathinaikos (tras una polémica jugada entre Montero y Vrankovic en los últimos compases del encuentro) y en 1997 ante otro equipo griego, el Olympiakos. No sería hasta el año 2003, con los Jasikevicius, Navarro, Bodiroga, Fucka y Dueñas que el club se sacaría su mayor espina y lograría la Euroliga ante la Benetton de Treviso.

 

 

 

 

 

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El Barcelona hizo un equipazo de basket, yo simplemente cambiaría a De la Cruz (con todos los respetos para él) por Andrés Jiménez en importancia y a destacar de la época. Yo creo que el Barcelona hizo un gran equipo (Solozabal, Sibilio, Epi, Jiménez, Norris...) con más fondo de armario (Quim Costa, Xavi Crespo, David Wood, Trumbo... según la época), y siempre tenía una rotación de al menos 8 jugadores de garantías. Nada que ver con el Barcelona y Real Madrid de baloncesto actual, que tienen unas plantillas súper amplias en calidad, y en el que su jugador número 9 o 10 en la rotación, bien pudiera ser el máximo anotador en al menos 10 equipos de la ACB actual.

Al Barcelona le veía con una plantilla más amplia en aquella época que la del Madrid, que tenía 4 jugadores muy buenos, pero en mi opinión, con un banquillo más débil. Fernando Martín (DEP), Biriukov, por supuesto Petrovic (DEP) y antes Corbalán, e iba llegando Antonio Martín, pero los Villalobos, Cargol, etc. los considero un peldaño inferior en la rotación.

Yo creo que el Madrid (el año de Drazen) se equivocó fichando a Johnny Rogers (que no era ni un 3 ni un 4), y en aquella época la plaza de "extranjero" (al haber sólo 2 y ser otros tiempos) se cotizaba mucho. Eso hizo que Cargol tuviera que jugar mucho de 3 titular, y creo que ahí la ventaja de Epi, Sibilio y Jiménez era evidente. Andrés Jiménez jugaba de 4 en la Selección con Díaz Miguel (DEP) y de 3 con Aíto en el Barcelona.

Luego fue una época en la Barcelona fichaba al mejor de Joventut, Andrés Jiménez primero, José Antonio Montero después (Montero en el Joventut tenía un nivel increíble, que creo que no llegó a mantener en el Barcelona, siendo muy buen jugador) en un trueque con Ferrán Martínez, y posteriormente Rafa Jofresa en otra época. Sólo no lo consiguió con Jordi Villacampa, que quiso ser fiel al equipo de toda su vida.

En el Joventut además de Montero y Villacampa, me acuerdo de Reginald Johnson y Mike Schultz. Ah, y me olvidaba de Margall, ya más veterano. Johnson era muy bueno y elegante.

Ya el Estudiantes diría que fue más fuerte en una época posterior (en los 90 más que en los 80), con Azofra, Herreros, Winslow, Orenga, Vecina, Pinone... Si bien, muchos de los jugadores del Real Madrid eran de la cantera de Estudiantes (mismamente el gran Fernando Martín).

A Aíto le recuerdo como un genio de los banquillos, pero tengo la sensación de que de 2do extranjero prefería a un "especialista" tipo David Wood o Waiters, que a un jugón (tipo Kenny Simpson, que sólo duró una temporada). Eso sí, siempre complementaba de lujo la calidad de los Solozabal, Epi, Sibilio, Jiménez, Norris...

A mí fue una época que me enganchó al Basket. Reconozco que me gusta más la rivalidad del basket que la del fútbol. Y de paso aprovecho para decir que...

YA NO HAY BASKET EN ABIERTO EN LA TV???? Un gran pena!!

Sobre lo de Rogers y la plantilla del Madrid no estoy muy de acuerdo con tu aportación.
Mi opiinión es que Rogers era un pedazo jugador, de hecho creo que su temporada fue buena y en muchos momentos dominó a su "enemigo" y causa de su fichaje: Jiménez.
El problema para la posteridad es que en el famoso playoff final se lesionó y en ese mítico quinto partido jugó con una condición física lastimosa. Mas que por tema de pitamoides sus cinco faltas vinieron porque no podía defender ni a un jubilado, la quinta falta le vino porque después de sufrir lo indecible ante Jiménez por su movilidad Lolo le puso a defender a Waiters - supuestamente un inútil en ataque - que una jugada al poste le sacó la quinta falta fácilmente en un 2+1. Ese partido creo que le costó la plaza en el Madrid y visto lo que vino después fue un error bastante grande.

Luego creo que la plantilla del Madrid aquella temporada 88-89 era bastante profunda: Llorente, Biriukov, Petrovic, Villalobos, Cargol, Rogers, Fernando Martín, Antonio Martín y Romay. Ahora nueve jugadores nos parecen pocos pero en aquel tiempo era una rotación larga. Quizás falló el clasicismo de Lolo que durante la temporada usó una rotación tirando a corta, pienso que buena parte de los problemas del Madrid en el tramo final de la temporada - importante recordar que perdió el factor campo vs Barça con derrotas absurdas contra equipos muy inferiores - vinieron del agotamiento físico y mental de los titulares. Rogers y Fernando Martín llegaron cascadísimos al final del curso, muy tocados y lentos.

La rotación del Barça era similar aunque incluso mas corta: Costa, Solozábal, Epi, Crespo, Jiménez, Abad, Trumbo, Waiters y Norris. También sufrió mucho con las lesiones aunque llegar al final con Trumbo recuperado y Norris en forma les valió para dominar bajo tableros de forma brutal al Madrid y mas en los últimos partidos del playoff con las lesiones blancas. Edito: hasta la F4 en Munich estaba Sibilio que como todos sabemos "desapareció" de la plantilla después de aquello.

Rogers en el Madrid jugó de 3, esa plaza de extranjero se usó de esa manera ya que para jugar debajo del aro estaban los hermanos Martín y Romay, y no se estilaba eso del 4 abierto...con los años jugaba más cerca del aro. Esas plantillas que mencionas fueron las que engancharon a mucha gente a este deporte, había una afinidad, se asociaban los jugadores a los equipos, en algunos casos hasta los extranjeros (Pinone, Norris, Reggie Johnson, Granger Hall, Brian Jackson y tantos otros).

De lo que comentas sobre Aíto...él ha construido equipos con una filosofía determinada, con lo bueno y lo malo que ello conlleva. No quiso para su Barcelona a figuras como Divac o Petrovic, prefería moldearlas como a Karnisovas o Gurovic, en pos de un juego más coral e intenso.

Y sí, lo del baloncesto por la tele es de juzgado de guardia...la mejor manera de no promocionarlo

Este equipo le pasó en la misma década lo mismo que a su máximo rival, el Madrid, pero en fútbol con la mítica Quinta del buitre. Tiempos nostálgicos y recuerdos románticos de una época en que el baloncesto se codeaba con el fútbol y el dinero no se imponía en ambos deportes, como ahora.

PD: una pequeña maldad, aquella "liga de Petrovic" empezó a llamarse así y terminó por acuñarse "la de Neyro". Y es que se juntaron todos los "factores" deportivos y no-deportivos para que el Madrid y Petrovic no la ganasen. Dolió mucho aquel fichaje y su repercusión.

Ah, Neyro...aún recuerdo cuando echó a un jugador del Madrid y le dijeron a Lolo Sainz que sacara a otro, que en la pista sólo había cuatro (uno de ellos un junior)...y Lolo dijo "¡si no tengo más!". Aquel día la liga y el arbitraje elevaron los conceptos de imparcialidad y justicia a su máxima expresión, no se ha visto nada igual desde entonces

La situacion exacta en ese momento: el Madrid jugaba con dos juniors - para mas precisión, uno Javi Pérez y el otro no me acuerdo del nombre - y Cargol comete la quinta falta. Se sienta y no sale nadie, en ese momento el Madrid tenía 6 eliminados, cuatro jugadores en pista y otro jugador en el banquillo todavía no eliminado que era Fernando Romay. Neyro se acerca al banquillo a preguntar porqué no sale Romay y Sáinz le dice eso, que no tiene mas porque Romay está lesionado. Neyro da el ok y se va para el saque de banda.

Habría que preguntarle a Cargol porqué cometió la quinta falta con el partido totalmente perdido y sin efectivos en el banquillo.
Supongo que la impotencia y los nervios pesan más que la lógica, recuerdo que Norris le ganó la posición para pillar un rebote en ataque y el bueno de Pep le metió un empujón tremendo por la espalda a dos manos...

En frío una estupidez, en caliente impotencia..

No fue así luiggimax...quiero decir que fue falta y le empujó, pero en un lance normal (momento 1:14:48 del enlace), nada de empujón tremendo a dos manos https://www.youtube.com/watch?v=GRRN_REmBAQ

El vídeo tiene sabor a añejo, para nostálgicos. Revisándolo yo aún alucino con el balance de faltas pitadas, 20 a 40 (41 contando la última técnica a Antonio Martín).

En directo el empujón impresionaba mas supongo.. no tenía fácil mover a Norris un Cargol bastante liviano.
Sobre la técnica descalificante lo que es alucinante es que quedase alguien en el banquillo del Madrid.
Yo estaba en la primera fila justo detrás y desde hacía varios minutos - bastante antes de la quinta falta de Petrovic - cada vez que pasaba algún árbitro le saludaban desde allí con el alegre grito de "HDP".

Cuando descalifican a A. Martín todo el banquillo a coro le estaba gritando a pleno pulmón "HDP" a Neyro de forma exagerada. En casi 40 años viendo basket no había visto nunca un banquillo en pleno insultar con tanto desparpajo. Por suerte para todos - especialmente para mí que estaba en un sitio muy peligroso - Neyro selección a A. Martín como representante y lo largó a él solito.
Yo y cualquier otro hubiera enviado a los vestuarios a bastantes mas...

Sobre las faltas muchas fueron con el partido sentenciado haciendo presión y aún se "perdonaron" las habituales para no alargar el partido hasta la medianoche. Luego hay otras - las de Rogers, Romay y unas cuantas de F. Martín - producto de sus limitaciones físicas, yo creo que Romay no tendría que haber jugado aquel partido y Rogers sólo un ratito, teniendo que jugar bastante mas Cargol y especialmente Llorente.
Creo que estando en perfectas condiciones no llegó a los 10 minutos, no todo es echarle la culpa al "muerto de gris".
Si el Madrid no hubiera perdido en Ourense - o el basket average contra el Barça - en la segunda fase, la "individualitis" de Petrovic nacida en Atenas vs Caserta que provocó que nadie en la plantilla le aguantase , las lesiones de los interiores y como postre la defensa "box and one" - o "cajón cubano" para los que somos abuelos cebolletas - que se comió a Petrovic - supongo que el USA vs Yugoslavia del Mundial 86 con Mugsy Bogues inspiró a Aito - durante la segunda parte influyeron mas que el "hombre de gris". Pero al igual que el tapón de Vrankovic, la sanción del incidente Davis/Iturriaga/Martín, etc siempre mola tener algo a mano para quedarse tranquilo.

En fin, esto es todo amigos por mi parte esta noche, disfrutad del basket y sed felices!

Es interesante la exposición que haces, los puntos que indicas se dieron así... Pero el tapón de Vrankovic no fue legal, la sanción a Davis no fue equitativa con Iturriaga...y lo de Neyro fue lo que fue. No es agarrarse a nada, tan sólo recordar lo que fue. Por lo que explicas fue bastante feo el comportamiento del banquillo blanco pero con lo que aconteció en la pista fue la mar de comprensible

Era un equipo muy bueno y muy sólido pero siempre se decía que Aíto nunca quería fichar a cierto tipo de jugador que lo podía sacar de esos bloqueos en los partidos. También se le criticaba mucho su afán por traer americanos currantes (Waiters, Wood, McDowell...) que sí, que obedecían pero que no aportaban gran cosa a un equipo como el Barça. El caso es que por unas cosas o por otras Norris solía formar pareja de americanos con un jugador muy inferior a él. De hecho Aíto siempre tuvo problemas con Sibilio (que no eran solo culpa de Aíto) y con cualquier jugador que se saliera de sus esquemas. De todos modos, coincidieron en su mejor momento con uno de los mejores equipos de la historia del baloncesto europeo. Que se encontraran tres años seguidos con la Jugoplastika (el último año como Pop 84) no es culpa de Aíto ni de nadie.

No es del todo cierto esto de tener siempre un americano currante + americano estrella.
Por ejemplo al año siguiente de la pareja Waiters-Norris y visto el fracaso de la F4 de la Copa de Europa en Munich se decidió traer a un cañonero estrella con experiencia europea como Paul Thompson. El problema en este caso fue la lesión de Trumbo que le dejó fuera hasta final de temporada. Se decidió que con Norris - tendencia a lesiones, Jiménez y Ferrán - que volvía a casa después del trueque-cesión con Abad - se iría muy justito y se decidió cortar a un Thompson que empezó muy dubitativo dejando el perímetro en manos de Jiménez / Epi / Crespo. La cosa no fue mal hasta cierto partido en Zaragoza ...

Estoy de acuerdo a medias en lo de Thompson: Era un cañonero, muy buen tirador, pero venía de jugar en un equipo holandés, no tenía un gran cartel en Europa...fue un fichaje que se sacaron de la manga ya que no era contrastado. Creo que no jugó ni 15 partidos, pero viendo quien fue su sustituto (el gladiador Wood) considero un acierto el cambio

No tenía mal cartel aunque si que es cierto que visto desde ahora era curioso que jugase en Holanda, aunque el Den Bosch en aquel tiempo no era tan comparsa como podría ser ahora un equipo holandés.

El Den Bosch jugó con Thompson dos temporadas de Copa de Europa, destacando en la 1987-1988.
Con Thompson de superestrella acabó colista pero con un balance digno de 4-10, creo nuestro amigo le metió mas de 40 puntos al Maccabi - finalista aquel año - para conseguir una de estas victorias.
No creo que bajase de 25/30 puntos en los que jugó hasta que me parece recordar que se lesionó y no jugó mas de 5 partidos.
De hecho el Barça palmó con ellos sin Thompson enterrando las opciones blaugranas de llegar a la primera final four de la historia en Gante, que ganó el Milán.
Con Thompson aquel año creo que el balance del Den Boschfue de 2-2 mientras jugó, ojo al dato, y perdiendo contra Milán y Partizán. Luego ya sin el se vinieron abajo pero aún ganaron 2 partidos mas.

La temporada siguiente Thompson jugó otra vez con ellos la Copa de Europa, llegando otra vez a la fase final aunque esta vez con menos gloria. Creo que jugó todos los partidos y sólo pudieron ganar 2, diría que al CSKA y Scavolini . Eso sí si bien Thompson no anotó tanto como el año anterior solía hacer mas de 20 por partido, ya siendo la estrella del equipo y por tanto el "archidefendido" solía recibir defensas de cuidado.

Pese a todo otra vez le volvieron a liar la cosa al Barça perdiendo sólo de uno en casa y con Thompson haciendo mas de 30 puntos en aquel partido. En el partido en Barcelona volvió a faltar Thompson y sin el palmaron de 30...

Antes de sus aventuras holandesas fue la estrella del Limoges que jugó la final de la Korac contra el Barça en la temporada 86-87.
En esa competición se recuerda todavía el duelo con Riva de tu a tu en la fase de grupos - le metió un par de veces mas de 30 puntos al azzurro cuando todavía jugaba en Cantú - y el partido de semis en Zaragoza donde liquidó a los maños con otros treintaypico puntos en la ida.
En la final el Barça les vino demasiado grandes a "les verts" y Thompson no pudo destacar tanto.

En resumen tres temporadas en Europa haciendo promedios cercanos a los 30 puntos entre Korac/Copa de Europa y con partidos muy destacados con cosas en juego contra buenos rivales.

Grandes recuerdo donde el deporte de la canasta le pisaba los talones en cuanto a seguimiento al futbol,con carruseles radioifonicos, audencias de tv altisimas,portardas en periodicos y equipos con los que los seguidores a nuestro deporte nos sentiamos identificados.
una generacion que por juego merecio ganar almenos una copa de europa pero el deporte es injusto muchas veces.

Si vamos a contar la historia, hay que contarla al completo, para no dejarnos nada en el tintero. Aquel Barça fue un proyecto exitoso con algunos jugadores de gran talento, con una buena base nacional y extranjeros míticos como Norris. Pero hay un antes y un después en la historia del club tan importante como la aparición de los Epi, Solozábal, Jiménez (un adelantado a su tiempo) y compañía. Que es la fundación de la ACB por Eduard Portela, exentrenador y exdirigente culé. A la hegemonía en la cancha le acompañó la hegemonía en los despachos, cosa que antes no sucedía. Y el Barça, que hasta entonces había ganado 2 o 3 ligas solamente, pasó a ganar como 15 o 16 desde la temporada 1983-84.

Un saludo.

Preciso algunos detalles al respecto de lo que cuentas.
La ACB se funda con la aportación entre otros de Portela que no acabó de presidente hasta el año 90 creo. Entre esos otros tienes por ejemplo al conocido antimadrista Raimundo Saporta - que como es bien sabido tenía una escasa influencia en el basket español y europeo - aparte de que antes de que el amigo Portela fuera presi pasaron por el cargo otros - el primero creo que fue Novoa del Granollers, el mítico ferrolano Juan Fernandéz y otro que no me acuerdo - destacando otro furibundo antimadridista como el llorado Mariano Jaquotot.

Por cierto durante los 90 el presidente del comité arbitral - fuese FEB, ACEB o ACB - fue el mítico Angel Sancha, que tampoco podemos considerar como un "pro-culé" precisamente.

Puestos a contar historias yo propongo contarlas enteras y con todos los detalles posibles.

Independientemente de era un grandísimo equipo, el articulo no puede ser mas parcial. Solo leer como se cuenta el episodio de la pelea de Iturriaga y Davis opinando que fué injusta la decisión de no sancionar a Martin y cómo se pasa por alto el episodio del 5 partido de la final de la "liga de Petrovic" como el famoso Neyro al mando, da escalofríos. Y recordemos que Neyro estaba acompañado por Monjas, actual máximo mandatario del arbitraje ACB hoy en día. Como he dicho al principio, grandisimo equipo pero el factor Portela también tuvo su importancia.

¿Estás diciendo que la hegemonía del Madrid venía dada porque antes de la ACB el control de la liga se ejercía desde la capital?

Pues algo de eso debía haber, porque cuando un equipo domina una competición en cualquier deporte profesional, normalmente es porque es muy bueno en la cancha o en el campo. Y porque también domina en los despachos. Se dice y no pasa nada.

Si no es tanto por donde estuviera o esté la sede (Portela podía haber tenido el despacho en Groenlandia y hubiese sido lo mismo), sino por quién manda en la competición. Negar la influencia del Barça en los despachos con la llegada de Portela como máximo dirigente del baloncesto español, es negar una obviedad. Ahí están los números y son irrebatibles. Y como yo no creo en las casualidades... ahora bien, ¿aquella época victoriosa del Barça fue por las ayudas en los despachos? No, fue porque tenía un proyecto potente que comenzó a dar sus frutos. Negar la calidad de gente como Epi, Nacho o Sibilio está fuera de lugar. Pero hay que contarlo todo, porque ya se sabe, las medias verdades son las peores mentiras.

Un saludo.

Turaco y cía (de cualquier equipo): si nos enfrascamos en estas disputas, no acabamos ni el mes que viene. Éste era un equipazo del Barcelona, me parece que está claro. También claro que lo de la sanción de Davis fue una cacicada. Y la liga de Petrovic...bueno, ahí es que me da risa entrar porque el quinto partido fue un esperpento, un show lamentable. El que quiera ver soló lo malo que le ha pasado a su equipo, allá él. Yo prefiero abrir un poco los ojitos y ver las cosas con un poco más de perspectiva

Tienes razón, intentar ensuciar la memoria de este equipo con teorías conspiranoicas me parece lamentable, y entrar al trapo poco inteligente.

No se trata de ensuciar la memoria, hay cosas que son palmarias: Lo de Neyro fue un atraco al igual que ha habido situaciones y decisiones que han perjudicado al Barcelona. El Madrid de hoy día es un equipo de época. Hay gente que trata de ensuciarlo criticando a Rudy por su comportamiento...pero es que el comportamiento de Rudy a veces es criticable. A eso me refiero

Un Barcelona mítico, con jugadores carismáticos y un bloque sólido que ganó títulos y fue el mejor equipo nacional de la época. Le faltó lo que le faltó, cosa que se consiguió posteriormente en un par de ocasiones y sin paliativos, por lo que este Barcelona no creo que se pueda considerar el mejor Barcelona... Se trata de resultados, no de romanticismo. Sobre el artículo (un buen ejercicio de nostalgia, enhorabuena), se podría comentar que la liga de Petrovic fue un atraco a mano armada en el quinto partido, Petrovic metió 62 puntos al Snaidero de Caserta y la jugada de Montero no fue polémica...fue tapón ilegal a todas luces, con faltas a tutiplén a Galilea en la última penetración... Y que empezó con pasos del propio Montero. En fin, estos artículos son buenos porque te traen diversos recuerdos

Este artículo me toca la fibra sensible.
Aito cometió algún error que se pagó caro, los fichajes de McDowell y Waiters, lastraron al equipo en la Copa de Europa. Como algun periodista de la época había afirmado: "¿ Era tan superior McDowell a Steve Trumbo o Wallace Bryant?. Años después, Aito cometería el mismo error, dejando en el banquillo en la Copa de Europa, a Middleton por un semi-desconocido Goodfread.
En junio de 1987 el equipo lo había ganado todo: Liga-Copa y Korac, pero el inicio de Copa de Europa de la temporada 1987-88 fue desastroso (0-4), lastró el equipo y se acabó pagando.
En la Liga ACB (ahora Endesa), la superioridad azulgrana era casi insultante, a pesar de enfrentarse a equipazos como el Real Madrid y un Joventud repletos de magníficos jugadores (Petrovic, Brandson, Villacampa, Johnson, Jofresa, Biriukov, F.Martin, Alexis). Pero en los play-off, Aito tenía la mano rota para hacer del Palau un castillo inexpugnable y 1987-88-89 y 90, la liga fue para los blaugrana.

Terminaré con unas palabras del gran jugador Villacampa, que creo definen muy bien lo que le pasó al Barça: "Si no ganas la primera final four, luego es muy complicado ganarla" (y el Barça llevaba la mochila añadida de 1984 ).
Felicitaciones por el post

PD= Silvester que manera más rara de tirar a canasta. Mítico Scavolini y no menos mítico Larry Wright, (casi le odio tanto como a Toni Kukoc, con perdón)

El tiro de Sylvester era cualquier cosa menos "ortodoxo"...

Interesante recopilación, como todas aquellas que se refieren a "aquel" básket de los 80, que para muchos fue el inicio de todo y para no pocos tenía muchos atractivos que el de hoy no tiene.

Por supuesto, cabe esperar que abunden las respuestas a la valoraciòn de los hechos de la final del 84 y muy especialmente a la falta de menciones a ese legendario mito urbano que es la "liga de Neyro".