Eulis Báez: la historia de amor de un dominicano, un equipo de baloncesto y una isla

  • La combinación de talento y garra le convierten en un jugador indiscutible
  • Llegó a Gran Canaria para convertirse en patrimonio del Club y sus aficionados

Eulis Báez se ha ganado el derecho a formar parte del selecto grupo de jugadores históricos del C.B. Gran Canaria. El actual capitán del Herbalife se ha convertido en un referente dentro del Club y en un ídolo para la afición. El dominicano, que está jugando a un gran nivel en este comienzo de temporada, se ha ganado esta condición con las mismas cualidades con las que Jim Moran y Taph Savané enamoraron a los aficionados de la pequeña isla atlántica. La intensidad con la que salta a la cancha partido tras partido y su capacidad para conectar con el aficionado canario, son la señas de identidad de un jugador único, que ha ido mejorando cada temporada, añadiendo nuevas capacidades a su juego y demostrando ser un verdadero líder, dentro y fuera de la cancha.

A pesar de haber llegado a la Isla después de cumplir los treinta años, Báez reaparece cada verano en un estado físico excepcional, lo que le permite dar el máximo en cada encuentro. Es un ejemplo para sus compañeros y para los jugadores de la cantera amarilla, para los que es un símbolo al que hay que imitar.

En este principio de curso, se le está viendo a un gran nivel, con una gran actividad y rápido en la toma de decisiones. Es un auténtico baluarte defensivo para todos los entrenadores que le han tenido en sus filas, también es un generador, a la sombra de los bases, de juego ofensivo. Con el paso del tiempo se ha convertido en un referente en el aspecto ofensivo, con grandes aptitudes para finalizar las jugadas de ataque de su equipo. Sus penetraciones por velocidad, con gran capacidad para el bote y un rápido primer paso y su amenaza exterior, hacen que sea una amenaza para sus rivales.

Tiene la rara capacidad de hacer mejor a sus compañeros y ofrecerse para realizar labores de intendencia, siempre. Sus ayudas defensivas, bajo canasta, ante jugadores más altos, han restado puntos a los rivales del Granca, gracias a su concentración, a su capacidad de reacción y a su físico. Últimamente ha tenido a Planinic o a Balvin como compañeros en la pintura y, al ser jugadores lentos en la recuperación defensiva, Báez se ha tenido que multiplicar en defensa para camuflar los errores defensivos de sus socios. Muy de vez en cuando nos deja ver su ganchito vintage, esos que cada vez se ven menos y desde larga distancia sigue mejorando. Contra el Estudiantes, por ejemplo, un triple suyo fue decisivo para sentenciar la victoria y hacer buena la remontada canaria en los últimos minutos.

 

Predecesores

Jim Moran, con su camiseta colgada en las gradas del Gran Canaria Arena y Taph Savané, que deberá tenerla cuando se retire, tendrían que tener a otro compañero, el tercero de la lista, cuando el dominicano decida colgar las botas. El Granca y él siguen revisando su contrato año a año, reevaluando su relación en verano, aunque es evidente que todos los aficionados amarillos desean que se retire de amarillo y lo más tarde posible.

Moran, que como profesional solo jugó en la Isla, se retiró después de diez temporadas dedicadas a defender su camiseta amarilla. Lo hizo como si hubiera nacido en Gran Canaria y todos los aficionados lo tratan como a un canario más. Actualmente es entrenador asistente en los Portland Trail Blazers.

Savané representó al Gran Canaria desde que llegó a la Isla, en el verano de 2004, durante ocho temporadas seguidas. Después de jugar tres años en el Joventut, volvió al Gran Canaria para disputar su noveno curso baloncestístico y para jugar su primera final, la de la Copa del 2016. Ahora está jugando en el Estudiantes.

 

Antecedentes

Báez acabó su etapa universitaria en Western Illinois con el título en Administración y Dirección de Empresas y 15 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y un tapón de media en su temporada Senior. Después de empezar su carrera profesional en Vic, en LEB Plata, ha ido creciendo como jugador sin parar. Después de Vic pasó por León, en LEB Oro, para debutar en 2009 en ACB, de la mano del Valladolid, donde disputó dos temporadas y se hizo un hueco en la competición a base de garra y calidad. Tras un año en el Joventut, firmó por el Granca, donde ha realizado sus mejores campañas y se convirtió en un jugador fundamental para todos sus entrenadores.

Eulis Báez puede ser uno de los MVP de la competición en su tercer año con el Akasvayu Vic (foto FCB)

Si hablamos de estadísticas, es un jugador que puede pasar desapercibido, aunque sus números mejoran año a año, al igual que su físico. Su mayor virtud está en los detalles que no se ven en un boxscore. Su capacidad para leer los partidos y aportar al equipo lo que necesita y sus ayudas defensivas bajo canasta, son fundamentales para ganar partidos y que su equipo sea más competitivo. Con poco más de dos metros de altura es capaz de frenar a jugadores más altos gracias a su intensidad y a su cuidado físico.

 

Por todo esto y mucho más, merece pasar a la historia del club claretiano como uno de los estandartes del Club, un jugador inolvidable, al que le queda mucha cuerda, y que ha dejado su huella para siempre, en todos los rincones de la Isla.

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Comentarios

Me gustaba en valladolid, y ya lo quería en el granca y cuando jugaba en badalona también y cuando llego al granca fue un subidon. Nunca hace un mal partido porque siempre lo da todo, le salgan las cosas o no. Completamente integrado y adorado por la afición es un referente.

Con más centímetros y menos frialdad estaría en un grande. A veces desaparece de algunos partidos sin venir a cuento. Un gran jugador de rotación, que este año está dando la cara más que nunca