Solapas principales

Abalde y San Emeterio tumban a un Khimki en caída libre (75-84)

  • El gallego colosal en rebote y defensa, y el cántabro en el tiro (18 puntos sin fallo)
  • Salió la cara B de Shved, que falló 15 lanzamientos

Valencia iniciaba su temida “gira rusa” en la jornada 19 visitando la pista del Khimki con muchas dudas debido a las bajas, especialmente en el juego interior, con las ausencias de Bojan Dubljevic y Mike Tobey. Ponsarnau se decidió por la pareja Doornekamp-Ndour en la pintura, tratando de lograr (por fin) su primera victoria a domicilio ante el equipo moscovita.

La apuesta por el ala-pívot canadiense no pudo dar mejor resultado de salida, ya que obligaba a salir a Jerebko a sus lanzamientos exteriores, más aún tras sus dos primeros aciertos desde 6’75. Con él y San Emeterio tocados por la barita mágica, Valencia hizo un primer cuarto fantástico (sobre todo en ataque), con 7 de 9 en triples: tres de Doornekamp, y otros tres del Santo. Los marcadores parciales reflejaban este comienzo soñado (5-11, 10-18, 16-29…); sin embargo, se estaban dando facilidades defensivas y debilidad en el rebote, lo que facilitó que Khimki recuperara el aliento sin demasiados problemas, acercándose a seis al final del primer acto (23-29).

En el segundo, y con la segunda unidad de Ponsarnau (cuatro cambios en el último minuto del primer cuarto), continuaron los problemas y los rusos se acercaron a sólo un punto (30-31). El partido tenía un ritmo alto y a priori más favorable al Khimki, que anotaba con mayor facilidad gracias a la permisividad taronja. Un mate espectacular de Evans suponía la primera ventaja moscovita tras el 2-0 (34-35).

 

El partido se mimetizó con el ambiente de dentro y sobre todo de fuera del pabellón, y se fue helando, paralizando el marcador que no encontraba quién lo aumentara. Pero Anthony Gill acudió a la llamada y lo desatascó con dos triples consecutivos. Menos mal que Louis Labeyrie (8 puntos) sustentaba a los taronja, con la ayuda del inspirado Doornekamp, llegando al descanso “sólo” tres abajo (47-44). El parcial del segundo fue un doloroso 23-15, y el Khimki estaba haciendo mucho daño en la pintura, con 28 puntos “de dos” y 14/17 en esos lanzamientos. Los valencianos, además, sólo habían cometido dos personales en toda la primera mitad.

Las cosas comenzaron a cambiar al inicio del tercer cuarto. Una vez más, apoyado en sus triples, salieron catapultados con un 2-10 que devolvía la ventaja a los taronja y obligaba al míster lituano a pedir tiempo muerto (49-54). Y bien que hizo Kurtinaitis, porque los suyos apretaron las tuercas en defensa, presionando incluso en pista rival, y forzando varias pérdidas de los valencianos. Zaytsev se lucía con un mate de concurso y Shved devolvía el parcial de antes con un 13-2, que ahora trataría de romper (con éxito) Ponsarnau, con otro timeout. A la salida del mismo, un 0-7 y vuelta a empezar, cerrando el tercer acto 62-63.

 

Como esto iba de parciales, ahora les tocaba a los rusos, que salieron con un 5-0 gracias de nuevo a una buena defensa y a los puntos de Timma y Jerebko. Labeyrie era de nuevo la respuesta de Valencia Basket, porque ni Loyd ni Van Rossom aparecían en ataque. Shved, que estaba nefasto, regresaba con un triplazo con sello propio, y (73-71).

De la mano de Abalde y San Emeterio, otra vez, los taronja volvían a estirarse. Una preciosa conexión Van Rossom-Ndour firmaba un 2+1 que valía su peso en oro (75-81 a minuto y medio), y Abalde, quién si no, ponía la puntilla con otro rebote ofensivo y un triple que destapaba el corcho del champán: primera victoria en siete visitas al Khimki y la sonrisa vuelva al equipo valenciano (75-84).

 

Multiusos Abalde:

El gallego pasa por su mejor momento de la temporada, y recién cumplidos los 24, parece que comienza a asentarse como uno de los referentes del cuadro taronja. Fue el elemento indetectable e hizo daño una y otra vez a los rusos por cualquier lado de la pista. Lo mismo cargaba el rebote ofensivo (cogió 5), anotaba cuando más pesaba la presión, o cerraba su aro para asegurar la posesión para los suyos. Su defensa, como siempre, fue de las más destacables del conjunto valenciano, desquiciando por momentos a Shved. Además, se permitió el lujo de cerrar el partido de la mejor forma, con un triplazo tras capturar precisamente un rebote ofensivo. Finalizó su enorme partido con 9 puntos, 11 rebotes, 2 asistencias y 19 de valoración.

La cara B de las estrellas:

Si se eligen a priori los jugadores con más caché de cada equipo, probablemente se escogería a Alexey Shved y Jordan Loyd (campeón NBA con Toronto). Sin embargo, fueron las dos mayores decepciones del encuentro, aunque el ruso acabara con 18 puntos. El escolta estuvo desacertado en los porcentajes, con 5 de 18 en tiros, y especialmente en los triples (2/11). El norteamericano de Valencia aún estuvo peor, con unos desastrosos 0/3 en T2 y 0/5 en T3, finalizando con 2 puntos y -4 de valoración en 15 minutos de juego.

Todo al triple, Saneme fue el Rey:

Ponsarnau debía cambiar la hoja de ruta de manera forzada por las importantes bajas en la pintura. El nuevo plan no era tan nuevo, ya que los valencianos están acostumbrados a vivir en el mar de los triples, pero esta vez parecía una apuesta más que evidente. El primer cuarto les dio razones para ello, con 7 de 9 y Doornekamp y Saneme como estandartes (tres cada uno). Al final fueron 12 de 29, y el líder, con el cántabro como estilete (4 de 4). San Emeterio completó otro partido fabuloso, con 18 puntos y pleno de lanzamientos (8 de 8 en todas las distancias), finalizando como MVP con 25 de valoración.

 

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Comentarios

Importante victoria de Valencia haciendo virtud de las ausencias. Doornekamp juega mejor de 4 y Saneme,Abalde y Sastre han podido jugar y aportar más. Jugando así pueden ganar a Zenit y dar un buen paso hacia playoffs. Hace semanas que creo que lo conseguiran, el club ya esta adaptado a EL.