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Houston Rockets, explicando el traspaso

  • Houston se queda por debajo del impuesto de lujo
  • Covington es un contrato muy rentable y un defensor que no tenían para Kawhi y LeBron

El megatraspaso que incluyó a 12 jugadores entre 4 equipos sorprendió a muchos, pero sobre todo pensando en los motivos que llevaron a Houston a renunciar a Capela para hacerse con Robert Covington, es decir, dar la definitiva vuelta de tuerca al small ball y alinear a 5 jugadores exteriores durante gran parte del partido. Incluso en la época de los triples y jugadores bajos, este planteamiento parece una locura, pero si algo ha demostrado Houston es que todos sus movimientos han tenido algún sentido y que les da absolutamente igual lo que piensen los demás. Tienen una idea y van con ella hasta el final. En este artículo, trataremos de analizar qué han llevado a Daryl Morey y Mike D’Antoni a hacer este traspaso.

Ataque, liberar totalmente la zona

Todos conocemos el mantra de Houston en ataque, tirar desde debajo del aro o de tres (6.º equipo en tiros desde la zona restringida y 1.º en triples), mientras que renuncian a la media distancia (intentan 5,7 tiros por partido, el que menos). Como decíamos, es su idea y en cada movimiento que hacen refuerzan su filosofía. Con la marcha de Capela y llegada de Covington, un aceptable tirador de tres (34,7% esta temporada en 6,5 intentos) D’Antoni espera jugar con todos los jugadores en pista abiertos, lo que dejará la zona libre para penetraciones o cortes. Tener jugadores abiertos, rápidos y con tiro no solo redundará en un mayor volumen de triples, sino especialmente en un aumento de los tiros bajo canasta, los más efectivos que existen.

Como contraprestación, los Rockets renuncian a un jugador con el que Harden se entendía de maravilla en el pick & roll y ayudaba mucho a las estrellas del equipo en los bloqueos. De todas formas, Houston era el equipo que menos utilizaba este recurso en la liga  y con este traspaso seguirá sin utilizarlo. Capela se había convertido en un buen finalizador cerca del aro, que promediaba 13,9 puntos por partido con un 62,9% en tiros de campo. Pero la idea está clara, el espacio prima y la zona debe quedar libre, algo en lo que Westbrook puede verse muy beneficiado.

 

Defensa, pensando en los playoffs

Si en ataque podemos comprender el movimiento desde el punto de vista del espacio, en defensa hay que pensar más en clave playoffs para entender lo que ha hecho Daryl Morey. La pérdida de un protector del aro como Capela (61% de acierto de los rivales en la zona, por 60% de Gobert) es un problema enorme para los Rockets, pero han tenido que hacerlo porque han priorizado otros aspectos.

Clint Capela, Not In His Paint!

En primer lugar, Mike D’Antoni siempre ha sido un gran defensor de los cambios de asignación defensivos ante los bloqueos, que así reducen la generación de un missmatch por parte de los rivales. Al colocar a cinco jugadores de estatura y movilidad similar, vuelve a redundar por esta apuesta defensiva. Contra la némesis de los Rockets en los últimos años, los Warriors, han aplicado siempre esa estrategia y parece que la quieren seguir aplicando en otras circunstancias. Es posible que también veamos una mayor proliferación de ayudas defensivas cuando reciban los pívots rivales, dado que la presencia de jugadores rápidos hace que pueda haber más ayudas, más rápidas y con una mejor recuperación de la marca individual que, recordemos, es continuamente cambiante.

Pero puede que la clave del traspaso sean los playoffs. Houston siempre ha mirado la temporada en esa variable y saben que se juegan su prestigio contra los grandes de la liga. De ese modo, la plantilla anterior no tenía a ningún jugador capaz de frenar a jugadores como LeBron James y Kawhi Leonard, contra quienes los Rockets esperan encontrarse tarde o temprano. Ahí, Covington va a ser el jugador defensivo clave y no solo contra esos jugadores, sino también contra otros como Donovan Mitchell, Damian Lillard o Jamal Murray. Recordemos que Covington fue miembro del mejor quinteto defensivo de la temporada 2017/18 y es un gran defensor individual, capaz de bajar los porcentajes y la producción individual de muchas estrellas de la liga. Si el reciente fichaje de los Rockets logra eso, Houston tendrá mucho ganado en los playoffs.

 

Salarios, evitando el impuesto de lujo

En la NBA no solo se cambian jugadores por el aspecto deportivo y en el gran traspaso de esta temporada ha habido un gran factor económico. Los Rockets estaban por encima del impuesto de lujo, lo que les obligaba a pagar una multa, y ahora han conseguido ponerse por debajo. Capela cobraba 16 millones y medio, mientras que Covington se embolsa 11. Esa diferencia también ha sido decisiva para hacer el traspaso, pero hace que algunos veamos nubarrones en el camino de Houston hacia el anillo. Si el dueño, Tilman Fertitta, no quiere gastar más de lo necesario en una plantilla en la que tiene en su prime a Harden y Westbrook, puede que no baste con un genio de los despachos como Daryl Morey para que Houston adquiera ese par de piezas ahora necesarias para medirse de tú a tú con los transatlánticos de Los Ángeles, ahora favoritos por encima de los texanos. Sea como fuere, la apuesta de los Rockets por este small ball tan exagerado es un gran atractivo de la temporada, que si sale bien puede crear tendencia y desembocar en la defunción definitiva de los pívots tradicionales.

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Comentarios

Los Pistons tenían una dupla que poco menos que iba marcar una época, resulta que Monroe hoy juega en Munich y Drummond en Cleveland. El problema con Capela no era lo efectivo que era para regular season para el bloqueo y continuación, y rim protection (realmente de pantallas suyas no recuerdo que se generara gran volumen en lanzamiento de 3 ni tan siquiera hockey pass terminal desde el center) sino su nula influencia en postemporada -dónde nunca marcó diferencias- posiblemente no acorde al monto de su contrato. El problema - si así cabe catalogarlo- es que no es fácil encontrar un interior legitimo asimilable a su estructura y que además no demande protagonismo. Por lo que no queda otra que redundar -lo que de paso les permite ahorrar- hasta la extenuación a ver si así consiguen noquear al contrario solo por aburrimiento. Claro que esto requiere de mucho acierto con el lanzamiento exterior por ataques que hagas de 8 segundos, y mucha concentración en defensa (paradigma de lo que nunca han sido Harden y Westbrook). Por no hablar de que por chinches que pongas jugadores como Durant, Anteto o Davis por elevación sobre cualquier par son sencillamente inabarcables. Igual precisamente por eso pretenden instaurar el modo temerario como marca ganadora a imitar, aunque solo sea para obtener la patente.

Buena apuesta, la lucha por el anillo está más abierta que nunca, quien sabe si este all-in por los 5 bajitos puede ser histórico... de momento, triplazo sobre la bocina de Bogdanovic para derrota dolorosa...