Solapas principales

Cinco claves para decidir la Copa LEB Plata

  • Analizamos algunas de las claves de Copa LEB Plata

Una final de Copa, a un solo partido, es un verdadero “cara o cruz” en el que la lógica aprovecha para aliarse con la fortuna y entre las dos tejer un final caprichoso, pero, aunque el factor sorpresa juegue un papel importante, hay ciertos condicionantes que pueden ser clave a la hora de intentar vaticinar un posible ganador.

¿Cuáles son esas claves que pueden decidir la final? Vamos a intentar definirlas

EL PALACIO MUNICIPAL DE DEPORTES. El factor cancha pesa mucho en Granada, el Palacio Municipal de los Deportes es una cancha ACB a todas luces, más de 7000 asientos, una afición que sabe apretar de lo lindo a los árbitros y levantar el ánimo de los suyos en los momentos difíciles. Cierto es que parte del aforo estará ocupado por aficionados alicantinos, pero el ambiente que se presume en la Final de Copa LEB Plata va a ser de auténtica gala, de día grande, y ese ambiente va a estar muy a favor del conjunto nazarí.

fullsizerender_2.jpg

Aspecto del Palacio de los Deportes de Granada (Foto: Fermín Rodríguez)

Jugar ante una cancha volcada e ilusionada puede generar un efecto contrario en el equipo local. El HLA Lucentum también cuenta con la baza de poder llevar la iniciativa en el juego y buscar que la ansiedad local por no fallar ante su afición se pueda volver en su contra. Esa puede ser una de las claves de la final. Covirán llega después de una inesperada derrota como local y llega con la presión de no fallar ante su afición en un día especial.

El ambiente será clave. Lo difícil es saber en que lado dejará caer su influencia. Si los locales entran en una dinámica positiva, está claro que un pabellón volcado retroalimentará esa inercia y la Copa estaría cerca de quedar en casa.

FUERZA MENTAL. Los hombres entrenados por Pablo Pin han dado señal de debilidad en el peor momento. Dos derrotas consecutivas, una en casa de “paliza” ante un rival de la zona media como Alcázar, pueden haber dejado muy tocados mentalmente a los jugadores de Coviran…. O no, puede haberles dado un plus de motivación para demostrar a su afición que sólo ha sido un traspiés, que pueden y que van a volver a ser el equipo inexpugnable en casa que se ha podido ver en la gran mayoría de las jornadas de la primera vuelta de liga regular que dejó, precisamente, a los nazaríes como líderes de la categoría.

Los alicantinos llegan con tras una cómoda victoria en su cancha ante Albacete, pero a domicilio los de Miguel Ángel Zapata se han mostrado más irregulares en lo que va de liga regular.

En una final las inercias son decisivas. Un buen arranque genera dudas en el rival y los miedos emergen mucho antes que en cualquier otro partido. Esa fuerza mental para recuperar un parcial adverso en una final es una virtud decisiva y ambos equipos se han mostrado irregulares en esta faceta. En una categoría en la que no es habitual jugar en ambientes tan intensos como el que se vivirá en el Palacio de los Deportes, la templanza de veteranos como Rejón o Jesús Fernández y de jugadores con experiencia acumulada a pesar de su juventud, como Bortolussi, De Cobos, Marzo o Lobo será decisiva.

JUEGO INTERIOR. En las dos derrotas previas a la final de Copa, Coviran Granada se mostró más débil de lo habitual en la pintura. Sus hombres importantes en la zona no consiguieron ni los rebotes acostumbrados ni los puntos habituales. Además en defensa fueron casi siempre doblegados por los interiores rivales, adoleciendo falta de intensidad en defensa y falta de acierto en ataque, tanto en el tiro como en la posición. Hombres como Cristian Uta, Tyron Lattibeaudiere o Alex Bortolussi tienen que dar su mejor versión, y si vuelve a aparecer Jesús Fernández con uno de sus clinics en la zona en los momentos calientes del partido, que los habrá, los granadinos tendrán una razón de peso a su favor para desequilibrar la balanza.

Enfrente tendrán un juego interior liderado por otro veterano. Guillermo Rejón es la referencia interior del juego alicantino y su labor va más allá del trabajo en el rebote. Rejón se convierte en eje del juego ofensivo alicantino siendo uno de los mejores asistentes de la competición. La lucha interior será clave en el partido. Granada tiene más presencia reboteadora y los alicantinos tendrán que buscar el antídoto en esa faceta con la mejor versión de Aramburu y la labor del polivalente Dionte Ferguson. Tras la incorporación de Alex Reyes, HLA Lucentum gana también presencia en el rebote ofensivo. Sin duda, que en la pintura se puede decir el duelo.

15271968_1545926448754213_6933037933158854165_o.jpg

Bortolussi y Aramburu pugnan por un balón (Foto: Fermín Rodríguez)

PACIENCIA. El equipo granadino es una escuadra que suele adolecer de falta de paciencia en ataque. Si el rival toma una ventaja considerable suele comenzar a buscar ataques rápidos, normalmente con tiros exteriores que no siempre son en la mejor posición. Lucentum Alicante es un equipo con oficio que puede tomar iniciativa en una pista tan complicada como la granadina, así que tanto los técnicos como los jugadores granadinos tienen que mantener la cabeza fría y saber imponer su ritmo, sin buscar lanzamientos lejanos para recortar rápidamente la diferencia. La paciencia en ataque va a ser clave.

CONCENTRACION. Parece obvio que un equipo debe mantenerse concentrado y tener la cabeza dentro del partido durante los 40 minutos de juego efectivo, pero no siempre es fácil. Granada tiene un punto crítico de concentración en casi cada partido, el inicio del tercer cuarto. La afición debe saber leer a su equipo y enchufarlos desde la grada cuando vean flaquear a los suyos. Muy importante mantener desde el banquillo un quinteto sólido y fresco que sepa estar enchufado en todos los lances del partido, tendrá que estudiar Pablo Pin cada uno de los cambios para no desestabilizar la harmonía dentro de la pista.

Esa concentración en momentos clave y la aportación de las segundas unidades de ambos equipos será clave en el encuentro. Son dos de los equipos con rotación más amplia de la liga y de la labor de esos jugadores de banquillo puede depender el triunfo.

A pesar de todo lo expuesto anteriormente, la grandeza del deporte es tal que puede que ninguno de los condicionantes clave tengan importancia, puede que el partido se decida en un lance fortuito, que un equipo rompa el partido en el primer cuarto o que el cansancio haga de las suyas en una hipotética prórroga…. Todo puede pasar, y precisamente por esto, nos encanta este bendito deporte.

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
13 años 7 meses
#contenidos: 
727
#Comentarios: 
6,409
Total lecturas: 
4,852,655