Solapas principales

Entrevista a Santi Aldama: "Que hablen de ti no te hace mejor jugador, yo solo me centro en trabajar"

  • A sus 19 años es una de las grandes promesas del baloncesto español, pero Santi Aldama no se centra en lo externo. Solo piensa en trabajar.
  • La experiencia de su padre y su tío le guían como inspiración
  • Pese a haberse perdido casi toda la temporada, ese proceso le ha servido a Aldama como un gran aprendizaje

Inmersos en plena crisis sanitaria mundial generada por el Covid-19, hablamos con uno de los españoles que está viviendo todo esto lejos de su casa. No es una persona cualquiera, es Santi Aldama. Una de las grandes esperanzas del baloncesto español, que nos atiende desde Estados Unidos para hablar de absolutamente todo. Coronavirus, su proceso de adaptación a Estados Unidos y la NCAA, la recuperación de su grave lesión, su desarrollo en el juego, las esperanzas puestas sobre él...

A sus 19 años, Santi Aldama nos demuestra que tiene la cabeza realmente bien amueblada, y su discurso parece salido de la boca de un veterano más que de la de un 'chaval' llamando a las puertas de la élite. Concienciado por sus estudios además de por su carrera deportiva, Santi Aldama no se deja llevar por el 'eco' que genera en los medios y en la afición. Es consciente de que no puede perder la humildad, y que sin trabajo diario no se consigue nada. 

P: ¿Cómo ha sido tu proceso de adaptación a la vida en Estados Unidos y a la NCAA?

R: Mi proceso de adaptación a la vida de Estados Unidos fue muy sencillo, la verdad. Yo quería venir aquí, y desde el primer momento la gente fue muy buena conmigo.  No solo el equipo me acogió de maravilla, también los profesores… en definitiva toda la comunidad y eso hizo que la adaptación fuera muy sencilla para mí. En este primer año he hecho muchos amigos y la verdad y siendo sincero la adaptación ha sido perfecta. Nunca me he sentido como alguien de fuera o que no perteneciera a aquí. La adaptación a la NCAA ya fue algo distinto, comenzando porque me tuve que operar, algo que ni sabía que tenía que hacer, y ni muchos menos esperaba. Por suerte el proceso salió bien, pese a que estuve fuera prácticamente toda la temporada. Tengo que admitir que el proceso fue largo y duro, ver como tus compañeros juegan y tu estás fuera. Pero al final pude jugar los últimos 10 partidos y fue como una especie de ‘pretemporada’ para mí, aunque con el objetivo muy claro: ganar la liga. Por desgracia no pudo ser, pero este año servirá como aprendizaje y esta primera toma de contacto me resultará muy útil para el año que viene.

P: ¿Qué aspecto positivo le ves a la NCAA con respecto a la formación (hablando de lo estrictamente baloncestístico) en España y qué aspecto negativo?

R: Como aspecto positivo de la NCAA destacaría que es un baloncesto muy muy físico. Todos los partidos son realmente igualados y apretados, y no hay rival fácil ni rival imposible de vencer. Cualquier equipo puede ganarte y tú puedes ganar a cualquiera, y esto genera que tengas que preparar a conciencia cada partido si quieres aspirar a lo máximo. Como aspecto negativo me cuesta encontrar algo, ya que el tema de los estudios me resulta algo realmente importante y valioso, pero sí que es cierto que tal vez te quite algo de tiempo de dedicación absoluta al baloncesto. Pero siendo honesto tampoco podría ponerlo como algo negativo, ya que pese a las clases tenemos muchísimo tiempo libre para entrenar. La verdad que me gusta mucho la combinación de estudios y deporte, por lo tanto, no le encuentro ningún aspecto negativo a la formación deportiva en Estados Unidos, ya que disfrutamos de unos medios increíbles.

P: Es casi una pregunta obligada, y no muy agradable de realizar, pero… ¿Cómo está el tema de la pandemia del Coronavirus en EE. UU.? ¿Cómo se vive algo así estando tan lejos de tu país y con las fronteras cerradas?

R: La verdad que este tema del Coronavirus está siendo como una película. Algo que nadie esperaba para nada y de repente lo tenemos aquí. El principal sentimiento que tengo es de incertidumbre, ya que nadie sabe lo que puede pasar ni como van a desarrollarse las cosas. Lógicamente no son tiempos bonitos, pero pese a estar lejos de casa diría que soy un afortunado. Todos los compañeros del equipo se han ofrecido a acogerme y el trato conmigo es fabuloso, así que en cierta manera me siento como en casa. Además, hablo muy frecuentemente con mi familia, para saber que están bien. Ahora toca seguir haciendo las clases on-line, cuidarse cada uno por su cuenta, ser responsable y esperar que todo se solucione lo antes posible, tanto aquí, como en España y como en todo el mundo.

Santi Aldama

Aldama en la NCAA

P: Si no me equivoco sufriste una lesión en un dedo de la mano. ¿Cómo has llevado eso? ¿Qué tal has llevado el jugar con molestias?

R: Sí, en los primeros partidos que pude jugar tras la larga lesión de rodilla me rompí un dedo. Al terminar aquel partido noté algo extraño en el dedo. Bastante dolor, palpitaciones… sin embargo no le di importancia, ya que es algo muy común tras los partidos tener este tipo de dolores, después de algún golpe, algún balonazo… Sin embargo, al día siguiente me desperté y el dolor era grande. Fui a hacerme una radiografía y efectivamente el dedo estaba fracturado. Pese a la rotura, tras haber estado todo el año parado lo último que yo quería era volver a parar, y viendo que era una molestia con la que podía jugar tire hacia adelante. Me considero una persona fuere y sufridora, y solo pensaba en ayudar al equipo. Por ello, decidí seguir y terminar la temporada con las molestias. Siempre es incómodo y no te permite jugar con total comodidad, pero la decisión fue correcta y tampoco sufrí en exceso.

P: En una temporada difícil para ti en lo que se refiere a las lesiones, ¿cómo lleva un deportista estar tanto tiempo fuera de las canchas? ¿Cómo es par aun jugador tan joven como tú el trabajo psicológico durante una lesión tan prolongada?

R: Ha sido una temporada complicada, la verdad. Sobre todo porque fue un contratiempo que no esperaba. Lo de la rodilla era un dolor que siempre tenía ahí, pero que nunca pensé qué fuese tan grave o que necesitase una lesión. Fue complicado ver partido a partido a tus compañeros jugar, y tu verlo sentado desde fuera. Hacer rehabilitación todos los días y recuperar masa y tono muscular requería un trabajo muy duro, pero el trabajo de los entrenadores conmigo fue impresionante. Al igual que yo estaba ahí trabajando todos los días ellos estaban ahí conmigo, y sin ellos estoy seguro de que hubiese sido imposible haberme recuperado tan rápido y tan bien.  Mi pensamiento durante la lesión estaba claro, era duro estar fuera pero esto es una maratón, una carrera de fondo, no un sprint. Me he pasado una temporada entera fuera, pero esto lo tomo como un aprendizaje muy valioso. Estando fuera te das cuenta de muchas cosas, y yo lo he hecho. Soy consciente de que soy un afortunado de poder jugar al baloncesto. Jamás entendí tanto la frase de ‘no eres consciente de lo que tienes hasta que lo pierdes’. Por ello, solo trato de disfrutar del baloncesto, y ser agradecido de haber jugado tantos años, y si dios quiere, poder jugar muchísimos más.

P: ¿Cúal fue el argumento que más pesó para ti a la hora de irte a jugar a Estados Unidos? ¿Te planteas en un futuro cercano o lejano venir a España a apostar por la ACB o ‘el sueño americano’ va para largo?

R: Pues el hecho de combinar estudios y baloncesto ha sido el argumento que más ha pesado en la balanza. Al fin y al cabo, en Europa puedes jugar al baloncesto a un alto nivel, y aquí puedes hacer lo mismo, pero mientras te sacas una carrera. Lo hablé mucho con mi familia, y el hecho de poder jugar a un altísimo nivel mientras te sacas unos estudios nos convenció a todos.  Para mí, personalmente, ha sido la decisión correcta. Estoy realmente feliz aquí. Además, conocía al entrenador y eso hizo la decisión todavía más sencilla. Lo conocía de España, un entrenador con mucha experiencia y eso todavía me motivó más. Respecto al futuro es algo a lo que no le doy importancia. Yo pienso únicamente en el día a día, y mis únicos planes son ganar la liga aquí y sacarme la carrera. El futuro nadie lo sabe, así que por lo tanto yo solo trabajaré por ser el mejor estudiante posible y el mejor jugador de baloncesto posible. Luego el baloncesto me llevará a donde tenga que llevarme.

P: ¿Cómo se lleva, a tus 19 años, cargar la cruz sobre los hombros de ser uno de los jugadores españoles sobre los que más esperanzas puestas hay? ¿Es eso una motivación o una presión excesiva?

R: La verdad que es un honor que hablen tan bien de ti. Pero lo que yo tengo claro es que lo importante es el trabajo. Si uno deja de trabajar pierde todo lo que tiene, y por eso yo solo me centro en trabajar, que es lo que está en mi mano. Los resultados llegarán en función del trabajo. Lo externo es algo que no puedo controlar, pero en lo único que me centro es en trabajar día a día, y luego el futuro ya dirá.  

P: ¿Qué significa para un chaval de 18 años conseguir el ‘oro’ en el ‘europeo sub18’ de Grecia, ser nombrado ‘MVP’ y ver tu nombre en todas las portadas y que todo el mundo hable de ti?

R: Pues la verdad que me siento muy afortunado de haber vivido todo eso con un grupo magnifico de compañeros y haber traído el oro a casa. Siendo honesto se me hacía raro que todo el mundo hablase de mí, y sobre todo tan bien. Pero aun así que hable de ti no te hace mejor jugador. Aquel éxito fue resultado de un gran trabajo, tanto mío como por supuesto de todo el equipo. Pero aquellos logros sobre todo los uso como aprendizaje, ya que eso fue el ejemplo de que si trabajas todo llega. La motivación que te da todo eso es una; seguir trabajando para intentar llegar lo más alto posible.

Santi Aldama

Santi Aldama en el 'europeo sub18'

 

P: ¿Cómo se lleva todo eso siendo tan joven? ¿Quién es la persona que te aconseja y te dice: “Santi, los pies en el suelo”?

R: Sore todo mi familia. Desde pequeño ellos me han enseñado que hay que tener los pies en el suelo en todos los aspectos de la vida. Siempre me han inculcado que el trabajo es lo único que está en nuestra mano, y que así es como se consiguen las cosas. Por supuesto, teniendo a mi padre y a mi tío que ambos jugaron al baloncesto profesional adquiero muchas de sus experiencias vividas. Sus vivencias, las de sus compañeros, y sobre todo la importancia del trabajo y el esfuerzo en el deporte de alto nivel como camino al éxito. Tal y como me enseñaron; ni el día que haces un mal partido eres tan malo ni el día que haces un partidazo eres un genio. La clave está en seguir trabajando con los pies en el suelo siempre.

P: El baloncesto está cambiando y cada vez el clásico juego interior está muriendo. Parece que el ‘pivot’ también debe jugar en la línea de tres. ¿Cómo ves eso? Un jugador alto como tú, ¿qué prioriza en su juego y entrenamientos?

R: La verdad que sí. Y por ello me siento afortunado de haber vivido esta transición que está viviendo el baloncesto. Me gusta como se juega al ‘basket’ hoy en día. Yo me considero un jugador que puede hacer un poco de todo, y por ello entreno y trabajo de una manera muy plural todos los aspectos del juego. También tuve la suerte que desde las categorías inferiores aprendí y me enseñaron a jugar de todo. Yo fui un jugador que crecí tarde y lento, y por ello jamás jugué en el puesto de ‘pivot’. Comencé jugando de base y ahora soy un tres/cuatro. Como te comenté antes, este verano tengo mucho trabajo por hacer, además de recuperarme bien de la rodilla, ponerme fuerte, ganar tono muscular voy a trabajar mucho el tiro. Además, haré especial hincapié en mejorar también el manejo del balón y el juego interior.  Siempre me gusta ser un jugador con muchos registros y muy completo, ya que eso te da muchas posibilidades distintas para intentar batir a tu defensor. Mientras más cosas sepas hacer mas impredecible vas a ser. Así es como yo lo veo y eso es por lo que tanto voy a trabajar.

 

Para terminar, sometemos a Santi Aldama a un pequeño 'test' para conocerlo más personalmente, de una manera cercana y divertida.

‘Test Solobasket’:

  1. ¿Un plato que siempre pidas a tus padres?

Arroz negro.

  1. ¿Playa o montaña?

Playa.

  1. ¿Una canción como banda sonora de tu vida?

‘Juega de Nach’.

  1. ¿Un hobby aparte del baloncesto?

Ping pong y billar.

  1. ¿Un consejo que te hayan dado y que siempre tengas presente?

“La constancia es la clave del éxito”.

  1. ¿Una serie de televisión y una película?

‘La casa de papel’ y ‘Forrest Gump’.

  1. ¿Un deseo en voz alta?

Salud para mi familia y amigos.

  1. ¿Jordan o Lebron?

Difícil, pero me quedaré con Lebron.

  1. ¿Un lugar para perderte?

Islas Canarias.

  1. ¿A qué te dedicarías si no fuese al baloncesto?

Al tenis.

 

 
Antiguedad: 
1 año 2 meses
#contenidos: 
52
#Comentarios: 
155
Total lecturas: 
80,994