Solapas principales

Lucentum 2-0, el resto de eliminatorias 1-1 e igualdad también para evitar el descenso

  • Andorra reacciona y se anota la victoria en el segundo encuentro de la serie
  • Lucentum mantiene el factor cancha y viaja a Huesca con match ball
  • Lleida iguala la eliminatoria y recupera el factor cancha
  • Breogán vence en el segundo encuentro y se traslada la serie a Cáceres con empate a 1
  • Victoria de KNET que deberá ganar un partido en Ourense para evitar el descenso

RESULTADOS PLAY-OFF 1/4:

 

 

B.C. River Andorra - Leyma Natura Coruña100-75
Lucentum Alicante - Lobe Huesca81-61
Palencia Baloncesto - Força Lleida Club Esportiu78-82
C.B. Breogán Lugo - Cáceres Patrimonio Humanidad77-60

 

PLAY-OUT:

KNET - Club Ourense Baloncesto76-59

Al igual que en la fase regular en los play off de la Adecco Oro vuelve a reinar la igualdad. Tan solo Alicante ha podido mantener el factor cancha a su favor y viajara a Huesca con dos opciones de sentenciar su serie. Por su parte Andorra, se ha rehecho de su derrota en la primera jornada y ha vuelto a su nivel para vencer claramente a Coruña. Lleida en un partido muy igualado se ha llevado la victoria de Palencia y tendrá la posibilidad de poder dar la campanada en su pista del Barris Nord. Breogán otro equipo, que tras el tropiezo del viernes ha conseguido igualar la serie antes de ir a jugar a Cáceres donde lo tendrá difícil en una pista donde los locales  se han hecho fuertes esta temporada.

En la lucha por el descenso también empate tras que KNET venciera a un Ourense que se había llevado la primera victoria en Logroño, ahora todo por decidir en dos partidos en tierras gallegas. Marc Blanch y Roeland Schaftenaar han superado la treintena de valoración en los encuentros disputados este domingo.

 

B.C. RIVER ANDORRA - LEYMA NATURA CORUÑA: 100-75 (1-1)

El River Andorra se reconcilia con su estilo y el Leyma Coruña paga los platos rotos

Afrontaban el partido con ganas de demostrar que fue un accidente. De convencerse que lo que han hecho durante toda la temporada no forma parte de la casualidad. Ellos creen, pero siempre pueden salir dudas. La derrota en la pista del Ford Burgos dejó secuelas y estas se vieron en el primer partido de cuartos de final del play-off de ascenso a la Liga ACB. O eso o es que el Leyma Coruña le salió el partido de su vida que tampoco fue así. Lo que paso es que los gallegos mordieron más y estuvieron más convencidos que el River Andorra. Mordieron y vieron dónde estaba la sangre para llevarse el primer partido. Eso sí, los de Joan Peñarroya se han acostumbrado a comer caviar –sinónimo de victoria y buenos partidos- y llevaban dos partidos comiendo pasta –sinónimo de derrota-. El caviar volvió y el chef, en la pista, fue Marc Blanch, fuera de ella Joan Peñarroya. Se puede decir que aprendieron la lección. Vieron las orejas al lobo y sacaron el segundo partido de cuartos de final de play-off con un baloncesto de cinco estrellas. Convirtieron al Leyma Coruña en una caricatura. Está vez quién mordió por todos lados fue el River Andorra. El pecado fue perder el factor pista, pero no tiene mucho que ver porque los andorranos han hecho una campaña casi perfecta como visitantes. Que sí, que son buenos. Que sí, que nos han acostumbrado mal. Que sí, que lo que están haciendo merece todo tipo de elogio. Que sí, cuando hacen algo mal también se puede decir.

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Gran partido de Marc Blanch (Foto: Toni Solanelles)
Los de Joan Peñarroya se demostraron a si mismos que son capaces de todo. Apretaron los dientes en defensa, afinaron la muñeca y destrozaron el sueño de Coruña con un 100 a 75 y con un Marc Blanch en plan Joan Carles Navarro, es decir, 30 puntos y 35 de valoración con 20 puntos en el descanso. Todo empezó con dos tiros libres anotados por Asier Zengotitabengoa y después el rodillo andorrano con un parcial de 14 a 0 en los primeros cinco minutos. Tomas Hampl estuvo sublime y no tuvo rival en Jonathan Kale o Edu Hernández-Sonseca. Los primeros dos puntos de los gallegos en juego llego pasados los cinco minutos del primer cuarto con un tiro de Sonseca. Aquí empezó un parcial de 0 a 5, pero los de Joan Peñarroya eran como un martillo pilón y se llevaron el primer cuarto por un 22 a 9. Sensacional y eso que no había anotado Marc Blanch. El alero catalán apareció y eso que Antonio Herrera decidió realizar la zona que tan buenos resultados le dio en el primer partido. Anton Maresch la rompió con un triple. Mientras Marcos Suka-Umu sumaba su tercera falta y los de Peñarroya continuaban acertados con un Marc Blanch espectacular que veía el aro como una auténtica piscina. Hasta apareció Albert Moncasi que hasta ahora no había dado muestras de casi nada, pero el ala pivot catalán se inventó un aro pasado con un movimiento de lujo dejando atrás a Jonathan Kale. Al descanso, 57 a 38 y partido casi decidido con todos los respetos a los gallegos.

Y quedo más que demostrado después ya que el Leyma Coruña fue todo voluntad. Hicieron un parcial de 0 a 7, aún así, el River Andorra tenía el partido más que controlado y sólo se tomo un respiro. Menos Marc Blanch que anotó dos triples últimos que dejaron un 83 a 58. En los últimos diez minutos, Marc Blanch continuaba con su recital con dos mates hasta que recibió la ovación del público. Dmitry Flis, está pasando por un bache, fue eliminado por cinco faltas personales y el partido acabo con un espectacular alley-hoop de Justin Safford después de una asistencia de Thomas Schreiner. Coruña espera y el factor pista pertenece a los de Antonio Herrera. Eso sí, el golpe sobre la mesa del River Andorra fue contundente. Así, sí.

LA CLAVE: La puesta en escena con un parcial de 14 a 0 y la defensa agresiva rozando el límite fue la clave de la victoria de River Andorra. Ese genio y esa furia de los jugadores fue importante para superar un Leyma Coruña que no se arruga, pero que ya obtuvo premio después de ganar el primer partido en Andorra. Destacar el partido sensacional de Marc Blanch. Excelente y para eso fue fichado.

B.C. RIVER ANDORRA: Dani Pérez (11), Maresch (8), Hampl (12), Pablo Sánchez (13) y Safford (9) –cinco inicial- Wright (4), David Guardia (3), Flis, Moncasi (8), Schreiner (2) y Marc Blanch (30).

LEYMA NATURA CORUÑA: Johnson (4), Kale (8), Zengotitabengoa (9), López (6) y Almazán (11) –cinco inicial- Lázaro (2), Hernández (6), Román (5), Lucas (5), Hernández-Sonseca (14) y Marcos Suka-Umu (5).

Parciales: 22-9, 35-23, 26-26, 17-17.

Crónica: Víctor Duaso

LUCENTUM ALICANTE - LOBE HUESCA: 81-61 (2-0)

El Lucentum sella el 2-0 gracias a un último cuarto magistral de Pedro Rivero

El Lucentum Alicante se llevará a Huesca un 2-0 tras la victoria lograda en el Centro de Tecnificación por 81-61. Un marcador que no refleja la igualdad con la que discurrió un encuentro marcado por la intensidad de ambos equipos y que no se decantó del lado alicantino hasta los instantes finales.

El partido arrancaba con guión parecido al del primer partido. Lobe Huesca planteando una defensa intensa, presionando mucho sobre los bases del Lucentum y dificultando la organización del ataque alicantino. El Lucentum intentaba cargar el juego sobre sus interiores y consiguía forzar muchas faltas, tanto en penetraciones como en acciones de los pivots alicantinos. A Quim Costa, muy descontento con el criterio arbitral, le acabaron señalando una técnica en los primeros compases de partido. Samuels dominaba en la pintura  (7 puntos y 5 rebotes) y la buena labor de Éric Sánchez servían para dejar el casillero en 19-18 al final del primer periodo.

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Pedro Rivero, ayudo a viajar a Huesca con el 2-0 (Foto: Sandra Vázquez)

En el segundo periodo el Lucentum conseguía un parcial 13-0 que elevaba las diferencias hasta los 11 puntos (32-21). El equipo alicantino dominaba el rebote en las dos canastas y lo aprovechaba para tener segundas y terceras oportunidades. Los jugadores interiores de Huesca se seguían cargando de personales y Gatell se iba al banquillo con cuatro faltas en el minuto 17. La buena dirección y la capacidad ofensiva de Éric Sánchez servían para reducir diferencias y llevar a su equipo a vestuarios con un 36-29 en contra.

Tras el descanso los ataques se empezaron a imponer a las defensas y Huesca conseguía mantenerse enganchado al partido gracias a la tripleta Samuels-Cebular-Sánchez, que hacía mucho daño a un Lucentum que no acababa de poder frenar a un Lobe Huesca muy eficaz en ataque. Rubén Perelló probaba con defensas zonales para frenar las acciones de penetraciones de Éric Sánchez, pero Huesca conseguía apretar el marcador hasta un 50-48 en el minuto 28.

El último periodo tuvo un protagonista claro: Pedro Rivero. El base segoviano del Lucentum se echó a las espaldas a su equipo y firmó un periodo para enmarcar con 14 puntos y 2 asistencias que sirvieron para que el equipo alicantino rompiera el partido. Lobe Huesca, que buscaba una y otra vez la conexión Sánchez-Samuels, no podía con la eficacia ofensiva de Lucentum y veía como el partido se veía sentenciado tras un 2+1 de Coppenrath a falta de 2 minutos y medio. El partido acababa con 81-61, máxima renta del equipo alicantino.

LA CLAVE: Dos claves principales: Pedro Rivero fue decisivo en el último periodo para el Lucentum, leyendo bien los ataques y asumiendo responsabilidades ofensivas que decidieron el partido. La otra clave fue el número de veces que consiguió ir al tiro libre el Lucentum (27 lanzamientos por solo 7 de Lobe Huesca). Este dato desesperó a Quim Costa que, en rueda de prensa, dejaba caer una solapada crítica sobre el arbitraje en este sentido.

LUCENTUM ALICANTE: Huertas (7), Sabat (13), Bas (4), Middleton (2) y Rejón (6) -cinco inicial- Astilleros (2), Fernández (4), Llorca (4), Green (9), Rivero (16), Coppenrath (12),  Gómez (2).

LOBE HUESCA: Abouo (2), Samuels (16), Krusic, Sánchez (14) y Cebular (14) -cinco inicial- Gatell, Lafuente (3), Costa (2), Orfila (2), Romero (8).

Parciales: 19-18, 17-11, 20-24, 25-8.

Crónica: Ramón Juan (@lucentumblog)

PALENCIA BALONCESTO - FORÇA LLEIDA CLUB ESPORTIU: 78-82 (1-1)

Lleida se impone en un final igualado

Tras un primer partido emocionante, que se saldó con la victoria del Palencia Baloncesto, el conjunto de Nacho Lezcano se medía de nuevo con el Força Lleida con la única intención de encarrilar la eliminatoria. Lejos de ese sueño, los catalanes ofrecieron su mejor baloncesto e igualaron una eliminatoria, recuperando, de esta forma, el factor cancha. Desde el primer segundo la igualdad fue la seña de identidad de un enfrentamiento que cayó del lado del conjunto de Joaquín Prado, gracias a un último arreón liderado por el base Dani Rodríguez.
 
Con la intensidad propia de un play off, pero con poco tino por parte de ambos equipos comenzaba un encuentro, en el que desconcierto y las pérdidas (seis por cada equipo en los diez primeros minutos) reinaron en el primer cuarto. El pívot palentino Jonathan Durley con dos lanzamientos desde media distancia y las correctas decisiones del base Dani Rodríguez fueron las acciones más destacadas en el primer cuarto.
 
En el segundo cuarto, los dos equipos se entonaron más, aunque el Lleida seguía bastante impreciso (otras seis pérdidas), carencia que contrarrestó con un mayor mayor acierto de cara a la canasta, estableciendo un parcial de 9-0 al comienzo del segundo cuarto. Por su parte, los de Nacho Lezcano iban entrando en el juego con el paso de los minutos, a pesar de que Kike Garrido cometía la 3º falta personal cuando llevaba tan solo cuatro minutos en el campo. Sin embargo, su sustituto en la dirección del juego palentino, Xavi Forcada, se echó a la espalda el equipo y adelantaba a los suyos en el marcador con un triple sobre la bocina (37-34).
 

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Lleida se lleva la serie empatada a Barris Nord (Foto: Rubén Moro)
Y es que hasta ese preciso momento ninguno de los dos equipos había dominado y los puntos de los jugadores se repartían de forma muy igualada. El encuentro estaba abierto y las diferencias en el marcador no eran significativas. Pero tres minutos le bastaron al Palencia para conseguir una ventaja de 10 puntos que hacían vibrar al pabellón que ya soñaba con la segunda victoria. Los ilerdenses no tiraron la toalla y tras volver a meterse en el partido con dos triples, aprovecharon su escasez de faltas para evitar una nueva ventaja de los locales. (60-59).
 
En los últimos diez minutos todo estaba por decidir. Los dos equipos sabían de la importancia de vencer en este partido y no querían dejarlo escapar. La igualdad continuaba en el marcador hasta que a dos minutos del final el Palencia conseguía una ventaja de 5 puntos, la cual parecía un escollo imposible de superar para los catalanes. Nada más lejos de la realidad, ya que Joaquín Prado solicitaba un revitalizante tiempo muerto, con el que sus jugadores volvieron a la cancha con las ideas muy claras. Una fuerte defensa sumada a dos errores del Palencia daban la vuelta al marcador y hacían que Força Lleida se llevase la victoria en el segundo encuentro, forzando la disputa de un cuarto partido y disfrutando ahora del factor cancha.
 
LA CLAVE: El buen partido de Força Lleida, especialmente de Daniel Rodríguez que anotaba 28 puntos, y los fallos del Palencia en el último minuto y medio de partido daban la victoria a los visitantes.
 
PALENCIA BALONCESTO: Forcada (10), Ott (5), Bravo (17), Otegui (12), Durley (12) – quinteto inicial – Garrido (2), Fornas (16), Porzingis (4).
 
FORÇA LLEIDA: Simeón (4), Johnson (5), Pino (13), Oriola (8), Mangano (10) – quinteto inicial- Sutina (0), Bandoumel (2), Dani Rodriguez (28), Calegari (12).
 
Parciales: 16-17, 21-17, 23-25, 18-23.
 
Crónica: Sara Sánchez Díez.

 

C.B. BREOGÁN LUGO - CÁCERES PATRIMONIO HUMANIDAD: 77-60 (1-1)

Sean Ogirri desnivela un partido hasta entonces igualado

Sean David Ogirri. El base-escolta del Breogán revolucionó el encuentro y condujo a los lucenses a empatar la serie. No solo fueron sus cuatro triples en la segunda mitad, sino su capacidad para desequilibrar y hacer circular la pelota. Su lenguaje gestual, en ocasiones, parece transmitir dejadez. Es de esos jugadores que siempre parece que pueden hacer más. Quizá sea verdad. Lo que es seguro es que deberíamos disfrutarlos por lo que generan, más que por lo que dejan de crear. Exigirle el máximo, claro; pero también gozarlos porque en noches así es una bendición. Su capacidad para penetrar y crear superioridades fue manifiesta toda la segunda parte. Tomó la dirección de su equipo desde la posición de “playmaker” durante todos los minutos calientes. El Breogán caía al descanso (27-30), hasta que apareció el mismo que les había dado la victoria a los lucenses allá por Navidad en el debut de Lisardo Gómez como primer entrenador breoganista. ¿El rival entonces? Sí, también el Cáceres. El baloncesto también se escribe en círculos concéntricos. Y es más placentero con jugadores de la calidad de Sean David Ogirri. Desespera en ocasiones y deleita en otras tantas.

Los primeros minutos comenzaron con fluidez anotadora. Pronto, los aros empequeñecieron y las defensas superaban a los ataques. Al igual que en el primer partido, los exteriores breoganistas protagonizaban el prólogo. Cinco puntos consecutivos de Leonavicius para, después, continuar Winchester, hoy más apagado, y un Ogirri que comenzaba a calentar muñeca. Sus brazos transmitían confianza. Mostraban esa elasticidad en el pase para arriesgar balones que en días nublados de cualquier otro acaban empotrados en las cámaras fotográficas o en el pasillo de la grada lateral. Un parcial de 0-7 colocaba a Cáceres con ventaja (7-13). La presión estaba en manos de los locales. Respondía el Breogán con un parcial de 6-0 coincidiendo prácticamente con la entrada en pista de Ogirri. Bajo los aros, Schaftenaar recogía ya cuatro rebotes y se comprobaba que tanto el holandés como Michel Diouf, intrascendentes en el primer encuentro, salían a reivindicarse. En Cáceres, Roberto Morentin dañaba con su capacidad para generar juego en la pintura y con su muñeca devastadora. Pocos puntos y ligera ventaja cacereña al final del primer cuarto (15-16).

En un abrir y cerrar de ojos, Schaftenaar sumaba ya siete capturas. Un parcial de 7-0 tras triple de Ogirri colocaba al Breogán con cuatro puntos de ventaja (20-16). El Cáceres reaccionaba con solvencia e imprimía un parcial de 0-9 con seis puntos consecutivos del lucense (paradójico) Miguel Lorenzo, muy acertado y mostrando desparpajo, así como un triple del ex breoganista Morentin (20-25). Sobrevolaban las dudas en el Pazo. Un tiro de cinco metros del habitualmente triplista Edu Martínez rompía la racha de los de Carlos Frande. Cinco puntos consecutivos de Pedro Robles ponían ocho de ventaja a los visitantes (22-30). Un triple de Martínez y una canasta de tres metros de Winchester precedían al paso por vestuarios (27-30).

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Breogán igualó la serie a 1 (Foto: El Progreso)

Comenzaba la segunda parte pintando en bastos para los locales. Primera posesión, balón hacia sus interiores, recurso infrautilizado por el Breogán. Fallaba Diouf dos tiros libres y Leonavicius (nueve puntos al descanso) cometía una falta antideportiva. El conjunto entrenado por Carlos Frade estiraba la racha con un dos más uno de Ashaolu (27-32). Era el momento de los pívots. Diouf y Schaftenaar en un bando, Ashaolu en el otro. Hasta que a falta de cinco minutos para terminar el tercer cuarto entró en pista Sean Ogirri por Carlos de Cobos. Punto y aparte. Todo se transformó. El base-escolta decidió que era su día. No volvió al banquillo hasta que restaban unos segundos para el fin. Con una atronadora ovación, claro está. El Breogán se adelantaba con un parcial de 12-0 gracias a los movimientos de Ogirri y anotando los cinco últimos puntos del parcial. Todo pasaba por sus manos. Ashaolu tenía la cabeza fuera del partido. El escolta cacereño Álex López era el único referente entonces en Cáceres. Una joya de Ogirri era finiquitada en mate por Diouf y los gallegos se colocaban con una ventaja de diez puntos (49-39). Morentin anotaba un triple esquinado y Ogirri encestaba su segundo triple en cinco minutos, tercero parcial del encuentro para cinco totales (52-42).

Antonio Miguel Peña anotaba al comienzo del cuarto cuarto. Una asistencia de Ogirri era rematada por Diouf y, acto seguido, triple de Winchester y dos nuevos puntos de Leonavicius desde cinco metros. El Breogán superaba los diez puntos de renta (59-46). Nguema “amasaba” balón lejos de su nivel del primer encuentro. Un dos más uno de Robles marca de la casa colocaba al Cáceres a siete (61-54). Ogirri clavaba otro triple y el Pazo se rendía a sus pies. Morentin acertaba su segundo triple en escaso margen temporal. Otro triple de Ogirri. Cada canasta de Cáceres era respondida por Ogirri en un diálogo precioso. Hasta que en ese juego solo podía ganar uno: el que más calidad tiene. Otro jugadón de Ogirri, un triple de Leonavicius y una penetración otra vez del segundo certificaban una holgada victoria (77-60), sustancialmente engañoso por el notable juego colectivo de Cáceres, pero delante tenían un miura que destapó el tarro de las esencias. El público se levantaba al grito de “¡Somos ACB!” y “¡Ogirri MVP!”. Ogirri apareció en el momento decisivo, cuando la presión atenazaba y se demuestran los grandes jugadores. Esos que cambian partidos. La virtud de los mejores.

El tercer partido se disputará el viernes tres de mayo a partir de las nueve de la noche en el Pabellón Multiusos Ciudad de Cáceres. Para el cuarto habrá que esperar al domingo día cinco. El Breogán partía en la serie con el factor cancha favorable, ventaja que posee ahora el Cáceres al haber sumado una victoria del Pazo dos Deportes de Lugo.

LA CLAVE: La excelsa segunda parte de Sean Ogirri. Cuatro triples anotados en los segundos veinte minutos y su influencia en el juego. Anotó, desequilibró en el uno para uno, en el pick and roll y, muy especialmente, hizo jugar cuando su equipo imploraba un rescate. Nueve asistencias del base-escolta breoganista. Los lucenses anotaron 50 puntos en la segunda parte, 25 en cada uno de los dos cuartos. Además, al contrario que el viernes, fueron claramente superiores en el rebote (38 frente a 26), con un extraordinario Roeland Schaftenaar con 16 capturas. El holandés llevaba siete a los tres minutos del segundo cuarto. Los titulares breoganistas anotaron 57 puntos por 38 de los cacereños (pese a utilizar solo a nueve jugadores) y 52 puntos de sus exteriores frente a los 27 de su rival. Los dos equipos habían mostrado un sobresaliente acierto en tiros de campo en el primer partido, ambos por encima del 50 %. El Breogán falló entonces en defensa. Hoy, los de Lisardo Gómez anotaron el 52 % de sus tiros de dos, 43 % en triples para un 49 % total en tiros de campo, frente al 44 %, 35 % y 40 % de Cáceres, respectivamente. Schaftenaar mantuvo la intensidad en defensa mientras no acertaba en ataque, para terminar notablemente acertado con sus ganchos. Diouf, desaparecido el viernes, sumó 15 de valoración finalizando jugadas, pese a llevar dos partidos sin utilizar el gancho como recurso y un ciclo de encuentros mayor sin buscar con ahínco el lanzamiento de cuatro metros. En Cáceres, los exteriores, que fueron protagonistas en el 0-1, apenas intervinieron, salvándose un nuevamente elegantemente eficaz Pedro Robles, al que el baloncesto va a echar mucho de menos. El pívot lucense de Cáceres, Miguel Lorenzo, apenas estuvo poco más de once minutos en pista, pero rindiendo de forma magnífica jugando bien sin balón y encarando el aro con vehemencia. Difícilmente comprensible su ausencia tantos minutos, salvo problema físico.

C.B. BREOGÁN LUGO: Schaftenaar (15), Leonavicius (16), Winchester (11), Cobos y Diouf (10) -cinco inicial- Quintela, Ogirri (20), Gómez, Martínez (5).

CÁCERES PATRIMONIO HUMANIDAD: Robles (13), Peña (4), Duinker (6), Morentin (13) y Nguema (2) -cinco inicial- Ashaolu (4), López (6), Lorenzo (6), Hobbs (6), Johnson.

Parciales: 15-16, 12-14, 25-12, 25-18.

Crónica: Millán Gómez (@millangomez)

KNET - CLUB OURENSE BALONCESTO: 76-59 (1-1)

KNET iguala la serie del play out

Empate en la serie de permanencia. El partido de hoy fue totalmente diferente al del pasado viernes. Knet salió desde el principio muy centrado, sabiendo lo que se jugaba, y no cedió la delantera en ningún momento.

El primer cuarto fue el único que mantuvo cierta igualdad. El COB respondía a los arreones locales y se mantenía cerca de su rival. Finalizó 18 a 13. La continuación mantuvo la emoción, pero poco a poco Knet se iba escapando. La ventaja llegó a 10 puntos (30-20) pero los intentos de los gallegos no lograron reducir de 6 puntos su desventaja. Cuando parecía que la ventaja riojana sería de 10 al descanso, Barbour anotó un triple dejando el resultado en 42-35 tras los primeros veinte minutos.

El segundo tiempo comenzó con un parcial demoledor de 14-0 (nueve puntos de Mejeris), que a la postre fue definitivo. Los locales lograron así una renta máxima de 21 puntos (56-35) que el COB logró reducir pero de forma insuficiente (tras un 0-6 se quedó en 15: 56-31). La diferencia se estabilizó y se cerró el tercer cuarto con un contundente 64-49. El choque estaba decidido. Los últimos diez minutos fueron intranscendentes, el COB lo más cerca que estuvo de su rival fue a 13, pero nunca inquietó a los riojanos que hoy se mostraron muy superiores, ante la falta de aportación de los jugadores clave del cuadro ourensano. Resultado final: 76-59 y 1-1 en el play-out, que ahora viaja a tierras gallegas.

LA CLAVE: David Mesa apareció cuando más lo necesitaba su equipo. Un doble-doble (16 puntos, 11 rebotes) fue su tarjeta de presentación para llevar al equipo riojano a la victoria.

KNET: Mejeris (6), David Mesa (16), Galarreta (12), Úriz (8) y Busma (8) -cinco inicial- Arévalo (4), Tomás, Herrero, Javi Mesa, Suarez (9), Guirao, Serna (1).

CLUB OURENSE BALONCESTO: Mena (10), Kedzo (4), Barbour (4), Sánchez (2) y Ogide (9) -cinco inicial- Rai López, Serrano (6), Gibbs (8), Múgica (8), Movilla (8).

Parciales: 18-13, 24-22, 22-14, 12-10.

Crónica: Dpto. de comunicación COB

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