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Crónica del Cafés Aitona Askatuak - Baloncesto Alcalá (74-85)

Un voluntarioso y humilde club, Baloncesto Alcalá, provocó el sonrojo de quienes presenciábamos un partido que Cafés Aitona Askatuak se encargó de tirar por la borda. Eduardo Clavero, al que veo cada vez mas abatido, (había que ver su cara de preocupación antes del choque) no está logrando sacar todo el rendimiento a una plantilla incapaz de sobreponerse a la adversidad. Si un entrenador no puede motivar al colectivo que él dirige, no queda otra solución que el cambio. Con esto no quiero decir que Clavero sea el gran culpable. Aquí lo son, salvo honrosas excepciones, todos.

El problema radica en hallar a un entrenador con un cache no muy alto, dada la situación financiera del club, que ponga las pilas a unos jugadores acogotados y temerosos ante el fracaso. Es bastante probable que la solución que cuando menos sirva de revulsivo, esté en la propia casa. Ignoro, carezco de la virtud de la videncia, si el cambio permitiría una mejoría a un panorama negro negrísimo. Al inicio de temporada pensé en que Eduardo Clavero era un técnico perfectamente valido, estoy seguro que va a hacer grandes cosas en su incipiente carrera como entrenador, pero sus pupilos se han encargado de dejarle sin ideas.

Todos los que conformamos la familia Askatuak, informadores, espectadores(benditos ellos que tan poco se quejan), el staff técnico y los propios jugadores reclamábamos tensión y concentración a lo largo de los cuarenta minutos. El inicio de la contienda auguraba un final feliz. Cafés Aitona Askatuak daba la impresión de salir con la lección aprendida. Aunque el juego desplegado no era brillante, se pudo ver a un equipo que defendía con cierta intensidad, que luchaba bajo tableros, que no daba un balón por perdido y, sobre todo lo mas importante, cuando se cometían errores los donostiarras no se venían abajo.

Esa buena disposición unida a una buena labor en la zona de Pazos, un Ormazabal muy mejorado con respecto a actuaciones pasadas y capaz de hacer unas penetraciones a canasta soberbias y un Anderson discreto pero que aun así es imprescindible, permitieron situar un 37-25 en el marcador. Pero no, tan solo fue un espejismo. El Baloncesto Alcalá se coloco en una zona que hizo como de costumbre estragos en el ataque cafetero. Para los de Eduardo Clavero estas defensas son como muros, se estrellan una y otra vez. Iván Pérez y Patryc Dyse intentaban desacreditar el planteamiento defensivo madrileño, desde el juego exterior pero el balón no quería entrar. Llegábamos al ecuador con un 39-35 favorable a los de Donosti, que solo pudieron vivir de las rentas. La reanudación del choque siguió la misma tónica que el final del anterior.

Una tímida reacción cafetera, justo en el momento en que el Baloncesto Alcalá pudo igualar la contienda, Cafés Aitona Askatuak con un 8-0 de parcial motivado por dos minutos de inspiración, algunos creímos que volvíamos a la actitud positiva de los primeros compases, consiguió ilusionar a los allí presentes, 51-43 en el minuto 25. Pazos cargado de personales y uno de los pocos que mantenían el tipo, tuvo que irse al banquillo. El Baloncesto Alcalá volvia acercarse a dos puntos 53-51 minuto 27. Eduardo Clavero se desesperaba en el banquillo exigiendo un mayor rigor defensivo a sus jugadores. Estaba claro que si a los donostiarras se les atragantaba la zona impuesta por el técnico madrileño, había que intensificar la presión que pudiera dar origen a un juego mas vivo con rápidos contraataques que impidiesen habilitar a los de Alcalá la referida zona.

Pero no sólo Eduardo Clavero vio que sus indicaciones no se plasmaban sobre el parquet, sino que incluso alguno como Patryc Dyse descuidaba la defensa de su par. Los del Josean Gaska intentaban parar a los madrileños a base de personales. Ahí es donde residió la clave del resultado final. Los donostiarras cometieron 26 por 13 de los visitantes. El Baloncesto Alcalá gozó, ni mas ni menos, que hasta de diecisiete tiros mas desde la línea de tiros libres que los de Clavero. Lamentablemente, además de la derrota, Cafés Aitona Askatuak ha perdido el basquet average particular, en Alcalá se ganó por nueve. En este partido destaco muy por encima de todos, el pívot madrileño Fernández Moratel con sus 30 puntos y 10 rebotes. Confiemos que con la entrada del nuevo año este equipo sea el que todos, considerando su calidad, deseamos. Porque como he insistido en más de una ocasión mimbres para hacer un buen cesto hay, pero es fundamental que quienes tienen la responsabilidad de hacerlo lo sepan.

A pesar de los pesares, en estos catorce partidos que quedan de fase regular debemos ser todos una piña, cada uno desde lugar, haciendo fuerza común para sacar esto adelante. Cafés Aitona Askatuak, por historia, por ciudad y por afición debe estar la próxima temporada en la Leb2. No quiero oír hablar de descenso a la EBA, ya que todavía hay tiempo para enderezar el rumbo. Ánimo Askatuak.

CAFES AITONA ASKATUAK: Anderson(14) Ormazabal(13) Dyse(8) Pazos(20) Perez(11) -cinco inicial- Alegre(0) Ortega(2) Aguilar(6)

BALONCESTO ALCALÁ: Carter(5) Fernández(30) Salcedo(12) Morales(20) Mendoza(10) -cinco inicial- Férriz(8) Guest(0)

ÁRBITROS: Sr.Martínez Y Sr.Martínez. Eliminaron por personales a Ormazabal De Cafés Aitona Askatuak.M.40.

INCIDENCIAS: 700 espectadores. Antes del encuentro hizo el saque de Honor el Legendario ex jugador de Askatuak y del Baskonia entre otros, Essie "Helicóptero" Hollis. Este fantástico jugador, quien todavía ostenta el segundo lugar en la historia de máximos anotadores en un partido de la liga española (63 puntos jugando con Askatuak frente al Joventut de Badalona cuando no existía la línea de 6’25) recibe este fin de semana un homenaje que la diputación va a realizar a los jugadores de leyenda de nuestro deporte.

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