Solapas principales

Bayern München se impone a Milano en un tremendo final (85-82) y fuerza el quinto partido

  • El conjunto alemán culmina una gran remontada tras haber ido a remolque la mayor parte del partido.
  • Paul Zipser asumió el protagonismo en los peores momentos del Bayern.
  • La serie retorna a Milán, donde el martes tendrá lugar el definitivo quinto partido.

BAYERN MÜNCHEN 85-82 OLIMPIA MILANO

Todas las previsiones pronosticaban una serie igualada. Ambos entrenadores, con muchas batallas a sus espaldas, habían coincidido en que los pequeños detalles marcarían el devenir de la misma, ¡y qué razón tenían!. Tras la canasta de LeDay en el último segundo del primer partido, en esta ocasión fue el Bayern el que se llevó el gato al agua, culminando la remontada en un desenlace espectacular, tras haber ido a remolque la mayor parte del partido. 

Trinchieri volvía a repetir quinteto de salida con respecto al partido anterior, por aquello de que si algo funciona bien, es mejor no tocar nada. Llamativa sin embargo, fue la entrada en pista de Reynolds cuando solo había transcurrido un minuto de partido, aunque la rotación entre los jugadores interiores sería una constante a lo largo del cuarto. Messina también agitó su banquillo, buscando la máxima intensidad de sus jugadores durante cortos periodos de tiempo.
 
Olimpia Milano a diferencia del miércoles, comenzó con un juego más directo, con Delaney llevando la voz cantante, aunque el acierto fue más bien escaso en los primeros minutos, 4-8, min.4, con el Bayern acumulando un 1/7 en tiros y los italianos nutriéndose desde el tiro libre por medio de Delaney (7).
 
El partido vislumbraba una dura batalla, o más bien, un combate cuerpo a cuerpo entre dos duros contendientes, y el primer cuarto duró mucho, demasiado. Los parones fueron una constante, con ambos equipos entrando muy pronto en bonus y cargándose de faltas en estos primeros minutos. 
 
La entrada en pista de Seeley sirvió de desatascador a su equipo, primero con un triple y luego rozando un 3+1. En el intercambio de golpes desde la línea de personal, el primer cuarto se cerraba 23-19, tras canasta sobre la bocina del citado Seeley.
 
Tras el pobre rédito del primer cuarto (solo cuatro canastas de 2 para el Bayern por dos de Milano), Olimpia subió una marcha más en ataque al comienzo del segundo parcial, lo que se tradujo en triples de Sergio Rodriguez, Datome, y un 3+1 de Delaney, el gran protagonista en estos minutos. Jugador de rachas, el americano entró en combustión y las anotó de todos los colores, yéndose hasta los 17 puntos, con Shields como fiel escudero y buenos minutos también por parte de Evans y LeDay en la pintura.
 
Bayern, con las luces apagadas, no encontraba respuesta de ninguno de sus hombres importantes, mención especial para Lucic (héroe del tercer partido), que solo consiguió una canasta al final del cuarto, además de un desconectado Reynolds. Tan solo algunos chispazos por parte de Baldwin, y un par de canastas desde la media distancia de Johnson, mantuvieron a flote a los de Múnich, por lo que Armani Milano se marchó a los vestuarios con mejores sensaciones y la máxima renta a su favor hasta entonces, 40-50.
 
 
Tras el descanso, Delaney continuaba con su show particular, y una pérdida de balón del Bayern, culminada por un mate en contraataque de LeDay, encendía todas las alarmas, si es que no se habían activado ya antes, 42-55.
 
El Bayern buscaba en aquellos momentos quien diera un paso al frente, y fue Zipser quien reactivó al equipo en sus peores momentos, junto a un valiente, aunque no siempre acertado Baldwin (16 puntos). Dio la impresión de que Olimpia Milano, coincidiendo con la salida de pista de Delaney (24 puntos), perdió la ocasión de despegarse quien sabe si definitivamente, y el conjunto bávaro, apoyado en la pareja interior JaJuan Johnson (12+7)- James Gist, fue recortando poco a poco, 61-68 tras triple de Zipser, que rompía de esta manera una racha nefasta de su equipo en el lanzamiento exterior.
 
En la última jugada del cuarto, el Bayern tuvo posesión para llegar a ponerse a dos, pero el fallo en un lanzamiento que no tocó aro, fue castigado con un triple a tabla sobre la bocina por parte de Shields, 63-71, y otro jarro de agua fría para los de Trinchieri.
 
 
Entrado ya el último cuarto, Punter tomaba el relevo anotador para mantener la ventaja de su equipo, pero un triple de Lucic, seguido de un mate de concurso de Zipser, posterizando a todo un peso pesado como Hines, metían de lleno al Bayern en la pomada, 73-75, min.34. Desaprovecharía el conjunto alemán varios triples, su gran lunar en el partido, para ponerse incluso por delante, especialmente Baldwin, con una horrible serie en este apartado (0/6).
 
 
Quien no fallaría sería un Zipser auténticamente on fire, que ponía a tiro de piedra a los suyos. Milano deambulaba por la cancha en estos momentos y las caras en el banquillo de los jugadores de un encendido Messina, reflejaban el cambio de tendencia en el partido.
 
Dos canastas consecutivas de Reynolds, que por fin hacía acto de presencia, ponían por delante al Bayern después de una eternidad, 80-79, con un Armani Milano tambaleándose que empató por medio de un tiro libre. Rozando el último minuto, Delaney acudió al rescate de los suyos para anotar, aunque no pudo aprovechar el adicional. Acto seguido, Bayern perdió el balón, y le pudo costar el partido, pero en esta ocasión, Delaney no pudo completar la faena, y la réplica fue un espectacular alley-oop culminado por Lucic, con tiro libre adicional, 83-82
 
 
Con 23 segundos por jugarse, Shields, el mejor de su equipo en la segunda mitad, asumió la responsabilidad, pero la falta recibida en su intento de penetración, tras ser revisada por los colegiados, concluyó en posesión para el Bayern. Lucic, el verdadero líder de este equipo, se ofreció (como siempre) para recibir la falta, y no falló desde la personal.
 
Aún restaban 8,3 segundos, en baloncesto una eternidad, y a Messina un tiempo muerto para sacar a relucir la pizarra, pero el último intento de triple para ganar el partido, primero Datome desde la esquina (no era mal cliente) y luego Delaney a la desesperada, no encontró aro, y Bayern conseguía poner el 2-2 en la serie.
 
La peligrosidad de un equipo que nunca se rinde. Habrá quinto partido en Milán, donde el Bayern intentará el más difícil todavía, remontar un 2-0 en contra, algo que ningún equipo ha conseguido en la historia de estos playoffs. Pero las espadas están en todo lo alto y nada parece imposible en una temporada tan atípica como ésta. Milán dictará sentencia el próximo martes.
 

estadísticas

estadisticas.jpg

(eurobaskets.com)
 

Etiquetas

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
2 años 9 meses
#Contenidos: 
162
#Comentarios: 
135
Total lecturas: 
388,839

Deja tu comentario

Inicie sesión o regístrese para comentar