Solapas principales

El Barça ahonda en la herida del Real Madrid (79-72)

  • Sergi Martínez sentenció el partido
  • El Madrid pagó cara su desastroza primera mitad

UN CLÁSICO SIN PÚBLICO SIEMPRE ES MENOS CLÁSICO

“Ahora solo el fútbol explica el fútbol”. Esto lo dice Carlos Martín (Panenka) en su previa del clásico de fútbol, y algo similar ocurre en el baloncesto. Para los jugadores del Barça entrar al Palau  fue una experiencia inédita en un día de clásico. Sin los Dracs, los blaugranas entraron  a la cancha huérfanos, con las miradas perdidas en la grada, como cuando tu madre en vez de regañarte te castigaba con la indiferencia, que es mucho peor. Para el Madrid, en cambio, el silencio sonó a gloria. Faltaban los cantos de los pájaros de fondo para acabar de redondear la entrada al paraíso. Decir que fue un clásico descafeinado sería faltarle el respeto al básquet, aunque un clásico sin público siempre es menos clásico. Los blaugranas tuvieron dos bajas de peso: Victor Claver, con molestias en el pie, y Nikola Mirotic, que a pesar de estar recuperado del COVID no pudo jugar debido a no cumplir, por algunas horas, los 14 días después de dar positivo tal y como se establece en el protocolo de Euroliga. Por el lado de los blancos, ni Carrol ni Causeaur pudieron ser parte de los doce.

apuesta arrriesgada

Laso apostó por Alocén de incicio para intentar sorprender, aunque el base se sintió ahogado ante la defensa de Hanga. El húngaro atosigo al ex de Zaragoza y taponó con ello todas las vías de ataque del Real Madrid. Los culés estaban ejecutando bien el plan en defensa aunque sin poder despegar en ataque. Un quiero pero no puedo constante que hizo que Jasikevicius probara diversos quintetos en busca de dar con la tecla. Laso, como Gaudí, decidió volver a los orígenes y dar vía libre a su as de espadas, Campazzo. ‘El Facu’ no entró en dinámica, se lo vio ausente, perdido. Como si las gradas vacías hubiesen apagado la llama que lo hace tan especial. Los blancos hacían la guerra cada uno por su lado, y sin darse cuenta fue ahí cuando se empezaron a perder a ellos mismos, a su esencia.

corazón de campeón

El Real Madrid, como gran equipo campeón, sacó el pecho en el tercer cuarto. Mostró orgulloso ese escudo tan glorioso y cambió la dinámica de un partido que parecía visto para sentencia tras los primeros 20 minutos. Al lavado de cara lo acompañó una mejora en el juego y una serie de errores, sobretodo defensivos, del Barça. A Campazzo le bastaron algunos minutos para redimirse, para demostrar porque es el mejor jugador de su equipo, y uno de los mejores del continente. Su nivel es abrumante, aunque la dependencia que tiene el Madrid de su juego también. El contrafuego blanco llegó tarde, cuando el partido ya estaba en otra dimensión. Golpearon duro, aunque cada vez que se aventuraban a acorralar a su rival contra las cuerdas, el Barça lograba escurrirse para seguir dominando el duelo.

DAVIES APAGANDO LUCES

 

 

la daga final

“De pronto sentí el olor peligroso de la bestia de amor acostada a mis espaldas, y sentí que me hundía en las delicias de las arenas movedizas de su ternura”. Esas palabras de Gabriel García Márquez, en Crónica de una muerte anunciada, las interpretó el Madrid con cada acelerón de su rival. Los culés, desde una defensa tórrida y con una labor colectiva destacable, se acomodaron en el partido. Sobrepasaron al rival en cada faceta del juego, hasta que el Madrid, que había agradecido el silencio del Palau al entrar, comenzó a añorar la vida más allá del parquet. Porque cada grito de Jasikevicius anticipaba una daga que difícilmente iban a poder esquivar. Porque cada festejo culé hundía aún más a un equipo que se arrastró durante veinte minutos y corrió aguerrido durante los otros veinte. Un encuentro que parecía definido, tuvo un último susto final. Un último suspiro que se ocupó de ahogar el más joven de la cancha, Sergi Martínez. Era verdad, solo el básquet explica el basquet.

el saber estar de sergi martínez

Sergi Martínez fue la sorpresa de la noche. Para todos, menos para Saras. Él confió en el juvenil desde el primer minuto y así lo demostró siendo el jugador que más minutos estuvo en pista de todo su equipo. Un jóven, con ficha del filial, siendo el tercero en su posición, que acabó definiendo un clásico de la Euroliga. Su saber estar fue lo que lo mantuvo en pista, y su calidad lo que lo coronó. Se pasó minutos sin siquiera mirar el aro, solo fajandose en defensa y colaborando con el rebote. Supo aguantar y esperar su momento, y recibió su recompensa. El deporte, y el baloncesto, tienen estas cosas. No hace falta un tiro sobre la bocina para presenciar un final épico, y el de hoy lo fue.

ESTADÍSTICAS

estadisticas_barca_vs_madrid.jpg

Estadísticas Barça. Via: Euroleague

estadisticas_madrid_vs_barca.jpg

Estadísticas Real Madrid. Vía: Euroleague.

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Comentarios

Demasiados minutos para Taylor, y titular... solo ver el quinto inicial blanco se veía venir el desastre... No entiendo a Laso...La euroliga se le puede escapar desde ya

Sólo había que ver el nivel de intensidad de Alocén y Abalde cuando coincidían en la pista respecto a sus compañeros. Incluso se notaba símplemente cuando botaban el balón. Nada más que decir.

Respecto a Sergi Martínez, es un chico cumplidor y luchador que tendría que adaptarse al 3 sí o sí. Y Saras lo pone de 4 circunstancialmente, porque de 3 no jugaría.

Sólo había que ver el nivel de intensidad de Alocén y Abalde cuando coincidían en la pista respecto a sus compañeros. Incluso se notaba símplemente cuando botaban el balón. Nada más que decir.

Respecto a Sergi Martínez, es un chico cumplidor y luchador que tendría que adaptarse al 3 sí o sí. Y Saras lo pone de 4 circunstancialmente, porque de 3 no jugaría.

Poca emoción para un Clásico. RM se presentó tarde al partido en un primer tiempo sin alma aunque también mérito del trabajo del Barsa. FCB fue superior con bajas importantes. Sergi M. se ha adaptado bien a este estilo de Saras, hace pocas cosas pero bien y le vale. Lo de los bases de inicio yo lo veo de otra forma. Saras pone a Hanga de inicio para frenar a Facu y Laso entonces pone a Alocen para emparejar a Facu y Calathes pero no le salió bien. Varios jugadores de RM bajos de forma y ganas, difícil de entender.

El Real Madrid, hoy por hoy, y al margen de que claramente le falta un cinco reserva, es un equipo amorfo, sin roles definidos, con una enormemente larga plantilla donde cada jugador no tiene demasiado claro qué tiene que hacer. Y lo está pagando. Los años también están pasando factura a algunos miembros de la plantilla. Este año el remedio está complicado, pero acortar el número de efectivos y pensar en cambios para la próxima temporada se antoja vital (reconstruir un equipo en el que cada cual tenga bien claro cuál es su papel).
Respecto del Barça, coincido con marcsd en lo de Sergi Martínez. Qué buena pinta tiene. Este jugador tiene que quedarse y ser pieza fundamental del equipo en los próximos años.

Partido que ha tenido dos partes. Una primera mitad con un Barça antológico, con una intensidad defensiva descomunal i con un gran movimiento de balón. En la segunda el Madrid ha renacido y ha puesto el miedo en el cuerpo con un Barça sin ideas al que las individualidades de Higgins y la defensa de Sergi Martínez han sostenido al equipo. Lo mejor, el partido de Sergi Martínez. Que capacidad para coger rebotes, intensidad defensiva y sin miedo en los instantes finales. Tiene que mejorar el tiro exterior, pero si se le sigue dando protagonismo, el Palau será suyo. Hacía tiempo que no salía un jugador de casa con opciones de consolidarse