Solapas principales

El Barça desahucia al Milan (56-72)

  • Imponente defensa que dejó al Milan 25 puntos por debajo de su media
  • Hanga desde la defensa y Calathes desde el pase revolucionaron el encuentro

cuatro minutos de infamia, seis de gloria

Aún persiste en el recuerdo de los aficionados culé aquellos últimos seis minutos en el partido ante el Milan de la primera vuelta. Lo vivieron desde casa, sí, pero con la misma intensidad que cuando les tocaba dejarse la garganta a la par de los Dracs. Tuvo más altibajos que regularidad aquel encuentro, con un Barça superior en el inicio, un Milan reforzado después del paso por vestuarios y nuevamente el Barça, esta vez desatado, cerrando el encuentro a toda orquesta. Durante los primeros cuatro minutos de aquel último cuarto no fue capaz de anotar el Barça, hasta que el aro se destapó y el parcial de los seis restantes fue de 27-4. Apabullante. Aquella fue una de las grandes ‘masterclass’ de Calathes desde que viste de blaugrana (14 asistencias), pero también lo fue de Delaney (23 puntos). Cada uno en su estilo, pero igual de incisivo. Por ello Milán pierde con su ausencia, pero no tanto como entonces, puesto que ahora todos parecen acoplarse al sistema de Messina.

el yonqui de los aplausos

Mucho talento debe tener un equipo para que un jugador como Hanga no sea el encargado de llevarse todos los focos. Y es así. Ambas realidades conviven, la de un equipo recargado y la de un jugador, el húngaro, dispuesto a embarrarse hasta las rodillas si es lo que el equipo necesita. Las pegas no existen en su discurso, juegue 20 minutos, 5 o ninguno. Él quiere sumar. Y lo hace con creces, justamente por restarle importancia al cómo, priorizando el qué. Desarrolló este año un tiro de tres de una fiabilidad inaudita para él, y que amplió aún más el número de jugadores blaugranas capaces de desempeñarse como generadores o finalizadores sin distinción alguna. Otro de sus méritos es haber reducido errores. Quizás a costa de cohibir ese instinto salvaje que lo inunda, pero dejando siempre hueco para que su versión más rebelde sea la que marque la diferencia. Solo corre un riesgo Hanga, convertirse, como dijo Miguel Ríos, en un yonqui de los aplausos. Pero qué importa, que le quiten lo bailado.

larga vida al chacho

Hubo un tiempo en el que algunas personas se tomaban el atrevimiento de poner en duda la calidad de Sergio ‘Chacho’ Rodríguez. Por suerte, esto cada vez pasa menos. Hace ya algunos años que se lo disfruta fuera de las fronteras españolas, pero no por eso se lo disfruta menos. El Chacho es uno de esos jugadores que probablemente sea más valorado, de hecho, fuera de su país natal. Son muchos los años que lleva en la élite, y también lo son los recursos que ha desarrollado para ser incisivo en el juego. Mantiene aún aquella mecánica tan robótica como efectiva, pero solo la saca a relucir cuando el equipo realmente se encuentra ahogado. Su lucidez desde el pick and roll es ya objeto de culto en Europa, capaz de separar defensas como si unos se transformaran en agua y otros en aceite. Su ingreso cambió la dinámica de un Milán avocado a las ventajas individuales y permitió que la pelota fluyera, controlando en todo momento los tiempos de ejecución. No existen muchos con su capacidad, aunque uno lo tenía justo en frente.

AMBICIÓN DE CAMPEÓN

 

 

la identidad de saras

Con la defensa de este Barcelona pasa un poco como con las botellas de Coca Cola. Cuando uno ya cree haberles apretado la tapa lo suficiente, siempre aparece alguien en la casa para darle la última vuelta. Y con regaño incluído: ‘estaba floja’. La defensa culé jamás estuvo floja, no al menos desde que Saras consiguió que sus pupilos asimilaran todos los conceptos que demandaba su exigente planteamiento, pero siempre se puede ajustar un poco más. Hanga es un experto en ello, porque cuando su equipo debe marcar el ritmo, él es el encargado de hacerlo; pero también toma la posta cuando la misión es igualar en intensidad al rival. Esa es la mayor garantía que le ofrece el húngaro a su entrenador. Como Higgins, crecido ante la presión y envalentonado como quien se toma una copa más para tener ese falso carisma. Para él no hay mayor éxtasis que anular a su rival. El Barça, aunque aún no lo sea, ya compite como un campeón; porque si Pesic le devolvió el carácter, Saras le otorgó una identidad. No hay mejor obra que la que refleja el nombre de su autor sin que lo ponga en ningún cartel, porque el Barça le está devolviendo a Saras todo su esfuerzo.'El océano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en él'. Ya lo había dicho Carlos Ruiz Safón.

la sombra inalcanzable

No existe un barco capaz de navegar sin capitán. Tampoco un caballo que ose galopar sin su jinete. Mucho menos un avión que planee sin alguien a los mandos. Como tampoco existiría esta versión del Barcelona sin un tal Nick Calathes. Sobre sus manos se cuecen todas las acciones, porque él tiene esa única misión: organizar. Esa fue la directriz desde su llegada, aunque era difícil imaginar tal respuesta del griego. Ha conseguido que suplirlo, o al menos darle descanso, sea una tarea de máxima exigencia. No porque Bolmaro o Westermann no puedan brindar esos minutos de tranquilidad, sino porque su sombra es tan grande que amedrenta a cualquiera que se aventure en la misión de intentar llenarla. Sus pases son la válvula de escape del talento del Barça, necesitado de una vía por la que fluir. Él se la da. Quizás por eso brille tanto su cabeza, porque bajo ella debe esconder la bola que le chiva todo lo que pasa en la cancha. Es la única explicación humana a sus actuaciones sobrenaturales.

ESTADÍSTICAS

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Estadísticas Armani Milan. Vía: Euroleague.

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Estadísticas Barça. Vía: Euroleague.

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Comentarios

Quien iba a pensar que aquel fino estilista-tirador se convertiría en un entrenador ultradefensivo! Este FCB me recuerda al Limoges-Maljkovic pero con más calidad ofensiva.