Solapas principales

El Barça le arrebata el carácter al Baskonia (71-72)

  • Dos parciales espectaculares decantaron el encuentro
  • Mirotic taponó a Peters en el último intento baskonista

TERRITORIO COMANCHE

Vascos y catalanes volvieron a verse las caras esta temporada después de que los de Ivanovic se llevaran el último duelo, correspondiente a la Liga Endesa, por 82 a 71. El Buesa Arena es un templo con aura propia. Aúpa todos los valores englobados en ese ‘carácter Baskonia’, y esa energía especial la seguirá teniendo a pesar de que los baskonistas no puedan romperse la garganta dentro del pabellón. Los datos también respaldan esa sensación, y es que de los últimos cinco duelos entre Baskonia y Barça por Euroliga que se disputaron en el Buesa, los locales salieron victoriosos de cuatro. Los vascos llegaron al partido tras haber ganado a Manresa, mientras que los culés lo hicieron tras la dura derrota ante UCAM Murcia. Claver, habitué de la enfermería, volvió a ser baja. Mirotic, en cambio, regresó a competir por Euroliga tras perderse los últimos tres partidos.

SARAS Y EL DILEMA DE LOS BASES

Jasikevicius es un hombre de principios. Quizás porque así lo marca su ADN, o porque se crió en el seno de la convicción en los ideales. Por ello volvió a señalar a Heurtel y Calathes otorgando la titularidad a Hanga en el puesto de base. Pero no le alcanzó con eso. Cuando sacó al húngaro, fue Bolmaro quien entró. Ambos tenían un objetivo claro: asfixiar a Vildoza. Las vías de creación de los vascos pasan por sus dos bases, Henry y Vildoza, y anularlos significa, en gran parte, cortocircuitar los planes de Ivanovic. Ambos equipos se vieron inmersos en una dinámica de errores. Defiendo, reboteo y fallo. Defiendo, reboteo y fallo. Defiendo, reboteo y fallo. Una dinámica como esa solo podía vencerla el talento. Y así fue. Mirotic para unos y Dragic para los otros. El primero desde la efectividad debajo del aro; el segundo con la elegancia de quien se sabe dueño único de su posición.

fALL SE COLÓ DE INCÓGNITO

Baskonia intentó ceñirse a su plan inicial: subir el ritmo desde la defensa y fiar su ataque a sus bases. Con un Polonara ausente en la primera mitad del partido, ni Henry ni Vildoza lograron sacar gran provecho de los pick&roll. Los step largos planteados por Saras redujeron toda posible ventaja de los vascos, que encontraron en el talento individual la solución a su congestión ofensiva. Henry, que logró escurrirse de la defensa, más por insistencia que por ventajas generadas, encontró un actor inesperado: Youssoupha Fall. El pívot, muchas veces rezagado en las rotaciones de Dusko, aprovechó la pista libre que le dejaba Rolands Smits cada vez que recibía cerca del aro y sacó músculo dentro de la pintura. En los culés, Heurtel llevó a Saras al terreno de la contradicción. El base galo rompe los sistemas con una asiduidad pasmosa que solo puede ser justificada por un talento tan irreverente como el suyo.

POLONARA HACE LA COMIDA, PONE LA MESA Y LAVA LOS PLATOS

bendito baloncesto

Todo lo pasivo que fue el encuentro se desintegró en el último cuarto. El Barça llegó con una leve ventaja que se disipó gracias a un parcial de 21-2 para el Baskonia. Un equipo que no deja de creer nunca y que no necesita hacer un gran partido para estar en él, solo llevarlo a su terreno. Henry se multiplicó hasta cien veces para hacerse presente en cada rincón de la pista. El base nació para jugar en este Baskonia, aunque hace poco ni siquiera él no supiera. Y Polonora... otra vez Polonara. De desconocido a estrella en apenas unos meses. Aquel pase a Vildoza le cambió la vida. El Barça lució como un equipo muerto, sin alma, destinado a hundirse en los finales apretados. Pero no. Recordando aquellos encuentros que no supo cerrar el equipo reivindicó esa mentalidad ganadora que les echó en cara Saras hace no mucho y se repuso con un parcial de 0-11 en los tres minutos finales. El desenlace encontró protagonistas inauditos en el resto del encuentro, pero qué más da. Abrines y Kuric tomaron la bola cuando más pesaba, y eso no lo hace cualquiera.

“Vuelvo, porque el pisar un escenario es en lo único que pienso. Vuelvo, a ser lo que siempre he querido ser”. El Barça esta vez volvió al partido, a su escenario, para ser lo que Saras quería que fuera. Lo dijo Pau Donés y lo ratificaron Mirotic y compañía.

mirotic y cien veces mirotic

El Barcelona disfrutó de momentos de buen baloncesto y otros de nula respuesta ante el entramado táctico de Dusko Ivanovic. Estupor. Añoranza. Penumbra. Todo eso retumbó en la cabeza de los jugadores culés, pero también lo hicieron las ansias de victoria. Mirotic volvió a ser el eje anotador del equipo de Saras. Su consistencia debajo del aro se antojó imposible de defender para sus rivales, que veían como la pizarra del entrenador lituano no hacía otra cosa que facilitar la labor al montenegrino. Culminó el encuentro dando la victoria con un tapón a Alec Peters, como si con liderar en ataque no fuera suficiente.

 

ESTADÍSTICAS

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Estadísticas Baskonia. Vía: Euroleague.

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Estadísticas Barça. Via: Euroleague

 

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Comentarios

Como perder un partido: ver primeros 5 min. del último cuarto del Barça.
Como perder un partido: ver 4 últimos min. del último cuarto del Baskonia.
Más de 40 pérdidas entre los dos equipos, malos porcentajes de tiro de todas las distancias.
Aparte de la emoción, partido muy mediocre.