Solapas principales

El dia que Maljkovic mató a la Jugoplastika (Copa de Europa de 1993)

  • Maljkovic encumbró a Limoges contra todo pronóstico
  • Kukoc no pudo ganar en Europa con la Benetton antes de desembarcar en la NBA

Septiembre de 1992, comenzaba una nueva temporada con la resaca de las olimpiadas del Dream Team de Barcelona y tras cuatro temporadas dominadas en Europa por los equipos balcánicos (3 Jugoplastika y 1 Partizan) parecía que el siglo XXI estaba llegando al baloncesto.

Con aroma a Yugoslavia el baloncesto empezaba a alumbrar una época de jugadores grandes y versátiles, de ritmo de juego vertiginoso y rotaciones de menos minutos y mayor intensidad durante todo el partido.

El entorno socio-político también estaba cambiando hacia la Europa del nuevo siglo y parte de ese transición fue desgraciadamente la guerra de los balcanes que tanto dolor trajo y que además nos privó de la mejor generación del baloncesto europeo y de algunos de los mejores equipos de la década de los noventa. Esta circunstancia provocó que tanto el Estrella Roja como el Partizan, vigente campeón este último, fueran vetados y no participaran en la competición.

A nadie se le escapa que eran dos de los conjuntos más potentes del momentos, aunque también es cierto que en las dos últimas temporadas la mayoría de los talentos balcánicos habían ido emigrando al extranjero en previsión de un posible estallido de la guerra.

0nh-300x293.jpg

Limoges 1993

En ese entorno de cambio, de evolución del baloncesto, de plantillas cada vez más amplias, dinámicas y versátiles, amparadas todas ellas en presupuestos amplios. Aparece como un insignificante punto el Limoges francés. Un buen equipo, el campeón de Francia que llegaba a la copa de Europa como un equipo sin grandes pretensiones cuyo máximo foco de interés estaba en el banquillo de la mano de un Boza Maljkovic que había fracasado en las dos campañas anteriores con el Barcelona.

El entrenador serbio armó un equipo con dos americanos de corte bajo. En primer lugar Michael Young, un jugador que había fracasado en sus múltiples intentos por ganarse un puesto en un equipo de la NBA pero que había dado muestras del gran anotador que era en sus incursiones en equipos europeos sin demasiada entidad (Forum Filatélico en España y Udine y Regio Calabria en Italia). Por otro lado se hizo con Willie Redden, pívot de 2,10 con una sólida carrera en Francia de la mano del Asvel, donde había demostrado ser un gran bastión defensivo capaz de aportar en ataque, pero sin haber dado muestras de poder competir con los grandes center que había ya en la Copa de Europa.

bilba1.jpg

Bilba- Limoges 1993

El equipo tenía una base nacional comandada por Forte, Bilba y Dacoury, todos ellos jugadores de calidad pero muy lejos de los grandes jugadores de la copa de Europa como Kukoc, Sabonis, Epi, Montero y compañía.

Y la guinda del proyecto, Jure Zdov. Un base esloveno que había desplegado durante un lustro un gran baloncesto como líder del Olimpia de Ljubliana pero cuyos éxitos habían quedado a la sombra de los otros equipos yugoslavos. Sin embargo había sido una pieza imprescindible en la selección nacional, donde había puesto el contrapunto a los Petrovic, Djordjevic, Kukoc… había sido un referente en la defensa y en la dirección de juego para dar la contrapartida a los superanotadores con los que compartía plantilla. Llegaba a Francia tras un fiasco en la Virtus de Bolonia y con la sensación de que sus mejores años ya habían pasado, pero con un gran nombre en el viejo continente.

descarga_2.jpeg

Zdov- Limoges 1993

Con estos mimbres parecía que debía darse una combinación de factores casi imposible para que Limoges llegara ni tan sólo a la final four. Se clasificó contra todo pronóstico quedando por encima de la Virtus y Scavolini. Con una apuesta que recordaba a otra época: ritmo muy lento, defensa aguerrida y cerrada, rotaciones muy largas y exceso de minutos para las estrellas del equipo. Sus números hablaban por si solos durante la primera fase, 68 puntos de media a favor y 63 en contra o lo que es lo mismo la mejor defensa y el peor ataque de la competición.

Por si esto no fuera suficiente, los franceses consiguen meterse en la final four con Real Madrid, Benetton y Paok. O lo que es lo mismo, Sabonis, Birukov, Kukoc, Rusconi, Fassoulas, Barlow… Limoges se plantaba en Atenas como la cenicienta, parecía que el premio era estar en la final four y que sus opciones eran remotas.

Limoges - Real Madrid Final Four 1993 - Demi(2ème mi-temps)

En semifinales dejó al todopoderoso Real Madrid en 52 puntos. Sólo Sabonis dio la talla con 19 puntos, mientras Limoges se dejó guiar por un inspiradísimo Young durante todo el fin de semana, 20 puntos, y la gran defensa colectiva que maniató a los de Luyk.

Maljkovic había conseguido lo imposible, meter a un equipo sobre el papel mediocre entre la élite europea en tan sólo unos meses al cargo. Era un entrenador cuya experiencia se reducía a los años en Jugoplastika y las 2 temporadas en Barcelona. El primero fue un éxito rotundo en parte por el potencial abrumador de la plantilla que no dejó relucir el nivel del entrenador, el segundo fue un fracaso al frente de una grandísima plantilla dado que no consiguió el objetivo para el que se le contrató, ganar la Copa de Europa.

Y ahora el destino le ponía frente al hombre que le ayudó a encumbrarse a lo más alto de Europa, Toni Kukoc. La Benetton era aún más favorita tras el traspiés madrileño. Era la plantilla más potente de Europa y tenía en sus filas al mejor jugador de Europa, el hecho de que continuara en Europa y no hubiera dado el salto a la NBA era casi un milagro.

Limoges - Trévise Final Four 1993 Finale (2ème mi-temps)

Pero el guión de la semifinal se volvió a repetir, sólo Teagle estuvo a la altura con 19 puntos. Kukoc se quedó en 14 con unos porcentajes malos y sin ser capaz de liderar a su equipo. En definitiva 55 paupérrimos puntos para cerrar un marcador de 55-59 para Limoges.

Parece un resultado de cadetes, pero no, es la obra maestra de Maljkovic. De como consiguió poner a 12 soldados a sus órdenes y convencerlos de que era posible. De volver a los orígenes del baloncesto, a un juego muy básico y primario para optimizar sus ínfimos recursos y para los que los elitistas proyectos de la nueva Europa no estaban preparados.

CSP Limoges Champion d'Europe : l'épopée de la saison 1992-93

Hizo falta que Young estuviera más entonado en dos días de lo que lo estuvo en toda su carrera, que los balcánicos no pudieran jugar la Copa de Europa, que Zdov se reencontrara por última vez con su mejor versión y que Real Madrid y Benetton no supieran jugar contra un equipo que parecía sacado de 1970. Pero sobretodo hizo falta que Maljkovic planteara un equipo acorde a los recursos que tenía, radicalmente opuesto a lo visto con Jugoplastika y Barcelona.

La carrera de Boza ha sido muy larga y plagada de éxitos posteriores, pero el Limoges del 93 siempre será recordado como la obra maestra de Maljkovic, sólo una mente perversa como la suya podía idear un plan tan maquiavelico como para acabar con el último resquicio de la Jugoplastika que a todos nos enamoró, Toni Kukoc.

descarga.jpeg

Maljkovic-limoges 1993

Para la historia el cruce de declaraciones entre Maljkovic y Skansi (entrenador de la Benetton) tras acabar el partido. 

"Esta tarde ha muerto el baloncesto. Ha sido el triunfo del antibaloncesto" (Petar Skansi)

"Que mi amigo Skansi me deje a Kukoc y yo le dejo al jugador de mi equipo que quiera y ya veremos quien practica antibaloncesto. Lo único que hago es amoldarme al grupo humano que tengo" (Boza Maljkovic)

Hubo grandes gestas posteriores, desde el Liescester de Ranieri hasta la España de 2019 de Scariolo, pero ninguna de estas tan sorpresiva como la de los franceses pues su destino aquel 13 de abril en Atenas no era convertirse en reyes de Europa.

 

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
3 años 1 semana
#contenidos: 
20
#Comentarios: 
15
Total lecturas: 
24,876

Comentarios

Bueno, yo precisaría que las rotaciones eran frecuentes, o sea cortas, pero claro entre 7 y 8 jugadores, por eso las minutadas, pero siempre mantenían la frescura del bloque.
Se habla de Young casi como un outsider, y desde luego los que vivimos aquello no era así. En Italia llegó a promediar 39 pts. Supongo que no llegó a un grande precisamente por ser tan chupón, y su venganza fue terrible. De hecho yo cambiaría el trofeo Alphonso Ford por su nombre... o al menos dejarlo en Ford and Young.
No me gusta el título del articulo. Aquí (baloncesto... hay que precisar en dias tan tristes) nada mata a nada. Yo hubiera puesto "El dia que Maljkovic transformó el baloncesto"