Solapas principales

El Madrid manda otro aviso a Europa arrollando a Baskonia en la segunda mitad (97-79)

  • Otro festín ofensivo y, otra vez, la sensación de que nadie puede seguirles el ritmo 40 minutos
  • Llull cogió el testigo de Campazzo: 21 puntos y 4 asistencias

La última final de Liga Endesa volvía a Madrid bajo el himno de la Euroleague. Baskonia, tras vencer en Kaunas y perder el martes ante Olympiacos, llegaba a Madrid con la baja de Shields y los problemas físicos de Darrun Hilliard. Por los blancos, la mejor noticia era ver a Gustavo Ayón haciendo la rueda de calentamiento después de varias semanas de ausencia por motivos familiares.

Sorprendió Martínez con un quinteto pequeño. Huertas y Granger a los mandos con Janning emparejándose con Taylor en el alero. Los primeros minutos estuvieron llenos de imprecisiones por parte de los dos equipos y solo Llull parecía tener otra temperatura. Dos triples del menorquín comandaron un 10-0 con el que el Madrid se amarró a la ventaja en el marcador, que ya no soltaría. La salida de Vildoza sentó bien a Baskonia, mucho más cómodo en las transiciones. Dos asistencias del argentino permitían a los suyos empatar a 19, pero un Llull desatado seguía anotando compulsivamente (13 puntos en el primer cuarto) y abría distancia al final del primer cuarto (25-19).

Como de costumbre, el cambio Llull-Campazzo amenazó con romper los esquemas del equipo visitante. Ya es bastante complicado intentar frenar a uno de los jugadores más determinantes de Europa como para que su recambio sea un chute de hiperactividad a ambos lados de la cancha. Dos triples del cordobés y el Madrid con la máxima de la primera mitad (34-24) nada más empezar el cuarto.

A Baskonia le costaba aferrarse al encuentro. Ya en bonus con más de 5 minutos por jugarse (el Madrid, ninguna), se encontró a un inspiradísimo Patricio Garino para hacer frente al vendaval ofensivo de los blancos. Un triple del alero y un miniparcial de 0-5 hacían despertar al Wizink Center y provocaban el tiempo muerto de Laso (42-38).

Pero, como comentábamos, el Madrid tenía vía libre al aro. La permisividad de Baskonia a los francotiradores blancos (8/14 en triples) y el carrusel de tiros libres (12/14 para RM; 8/9 para BASK) hacían que fuera imposible la remontada a pesar de los intentos de Marcelinho Huertas, también en la decena. Un partido más, el Real Madrid estaba en estela de los 100 puntos (52-44 al descanso). Y a eso, no hay equipo en Europa que pueda jugarle.

Cambió radicalmente el planteamiento Pedro Martínez, cambiando a cuatro de sus titulares y apostando por un “tres” puro como Garino. Y salió bien. Baskonia tuvo sus mejores minutos ofensivos del partido (15 puntos en 5 minutos) y solamente la aparición de Causeur, uno de los pocos inéditos hasta el momento (el otro, Prepelic), con 8 puntos en el mismo periodo, evitaba que la cosa, que ya era seria, fuera a mayores (63-59).

Los minutos de Luca Vildoza, espectaculares. Llegando incluso a ser aplaudido por un Wizink Center que empezaba a sentir el aliento en el cogote (65-65, min. 28). El Madrid volvió a encontrarse justo ahí, en el empate, encadenando tres defensas consecutivas fantásticas y encomendándose a las muñecas ardientes de Causeur y Llull para volver a despegarse con un 9-0, que acabó maquillando Shengelia con un matazo para finalizar el cuarto (74-67).

Parecía que la oportunidad de Baskonia se había esfumado. El Madrid no terminaba de romper el partido, gracias a la intensidad de hombres como Vildoza o Poirier, pero, de nuevo, los 6-9 puntos de ventaja parecían un mundo para los vascos. Amenazó Rudy con el primer golpe serio tras triple (84-72), pero fue rápidamente contestado por Hilliard. Pero, al final, acabó pasando lo que tenía que pasar. Cada ataque que no anotaba Baskonia y sí hacía el Real Madrid certificaba, gota a gota, la victoria blanca. Hasta la llegada de un 2+1 de Tavares que, grito al aire, ponía el 92-75 a falta de 4 minutos.

La ventaja no hizo sino ampliarse entre dos equipos entre los que, hoy por hoy, hay un mundo. Demasiada rotación y demasiado ritmo del Real Madrid.

1. Campazzo para Llull. Un combo, ahora mismo, intratable. Cuando no es uno es el otro. Si Campazzo estuvo estelar en Milán, con el menorquín descansando, en este partido los papeles se invirtieron y fue el de Mahón el que tomó las riendas y comandó al Real Madrid. Estuvo fantástico desde el inicio (13 puntos en el primer cuarto) y apareció en el momento más oportuno, con dos triples justo cuando Baskonia consiguió empatar a 65. Como hemos comentado en la crónica, el tándem de bases del Madrid es un quebradero de cabeza para cualquier equipo. Dos titulares en grandísima forma compartiendo puesto. 

2. A este ritmo es imposible, Real Madrid. Fue demasiado optimista Baskonia, pretendiendo jugar de tú a tú a los blancos a la velocidad favorita de los de Laso. El resultado acabó siendo devastador. Los de Martínez, en bloque, no están preparados para aguantar ataques tan fugaces, tantas transiciones, tantos triples. Solamente los chispazos de Vildoza permitieron soñar durante algunos compases, pero la realidad es que Baskonia todavía tiene que recuperar su identidad para hacerse fuerte.

3. Mal partido de Toko Shengelia. El georgiano no encontró su sitio en todo el encuentro. Salió frío desde el banquillo en el primer cuarto y tampoco estuvo cómodo jugando con Voigtmann en el tercero. Tuvo momentos donde dejó volar su tremenda calidad con algún matazo, pero acabó siendo expulsado con una técnica y firmó un partido muy pobre para lo que se esperaba de él en Madrid. 

 

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Comentarios

Como diría el Señor Lobo, "no nos chu... las p... todavía". No quiero ser el aguafiestas, pero solo llevamos 3 jornadas de LR y quedan 27 para lograr la clasificación para el Top 8. Y si nos clasificamos, unos cuartos de final que serán durísimos y una Final Four que es casi una moneda al aire. Evidentemente, el equipo está funcionando bastante bien y hay motivos de sobras para estar contentos. Pero siempre se puede mejorar y hay cositas muy mejorables. Por ejemplo, ser más regulares en defensa, entrar mejor en los partidos, cerrar mejor el rebote... que sí, que el equipo está jugando muy bien y ganando, casi no echamos de menos a Luka, se está mostrando una solidez colectiva admirable... pero esto solo acaba de comenzar.

Un saludo.

Pd: el Pana hizo 102 puntos hace 2 días a nuestro querido Granca. Entrenado por un tal Xavi Pascual. Que yo en su día le daba palos como para hacer un fuerte por su estilo rácano de juego, pero hay que decirlo todo. El amigo Xavi lo está haciendo muy bien en Grecia.

No se si somos conscientes de la maravilla de competición en la que se ha convertido la Euroliga, como ha subido la cantidad de puntos, jugadas ofensivas individuales, mates, tapones, triples imposibles, gracias a dios quedó atrás la época de los 60 puntos por partido de los equipos griegos y Xavi Pascual, una ruina para el baloncesto europeo pero que lamentablemente ratificaban las victorias, que gusto ver a Milan chorrear a Olympiacos de esa forma en el Pireo.

La matemáticas no siempre resultan en éste deporte.Pero es verdad que éste equipo da miedo.
A pesar de la marcha de Doncic, creo que tiene más nivel que la temporada pasada.
El gran momento de forma de Tavares, Facu y Randolph ha hecho que el equipo se haya puesto pronto las pilas.

Creo que el equipo de Laso ha cogido el punto óptimo demasiado pronto para el momento de temporada que estamos.Esperemos que compense la larga plantilla que tiene.

Veo al Madrid jugando en otra liga, como dice un dicho yankee "con una mano detrás" de lo sobrados que van.
Si no hay lesiones, bajón extraño o exceso de confianza pueden volver a aspirar al triplete.

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