Solapas principales

Korac 1992: El Forum de Sabonis roza la gloria

  • El Fórum Valladolid llegó a las semifinales de la Copa Korac en 1992. Esta es su historia.

Bienvenido a este viaje. Un viaje al pasado. Un viaje que, si eres aficionado del Club Baloncesto Valladolid, quizá despierte tu lado más exasperado. En los siguientes párrafos voy a intentar evocar la época más dorada del baloncesto vallisoletano, algo que puede parecer un acto incitador ya que, aún de forma involuntaria, todo lector va a sentir la necesidad de establecer la lógica comparativa entre aquel Fórum Valladolid de 1991 y el actual club. Ese club que no hace justicia a su historia y se encuentra sumergido en una lucha encarnizada contra su propia supervivencia. No debemos olvidar los éxitos pasados. Aquí va un trocito de su historia.

Retrotraigámonos al verano de 1991. Como en cualquier modalidad deportiva, la palabra verano es sinónimo de fichajes y confección de la plantilla. Por aquella época no se tenía consciencia del significado de la palabra "crisis", ni se imaginaba las consecuencias que podía provocar en el futuro del club un gasto innecesario y desorbitado (a día de hoy aún pasa factura los derroches asumidos en aquella época). Gonzalo Gonzalo, por entonces presidente del club, llevaba años con la obsesión de elevar al club a las más altas cotas europeas. En su idea de lograr un equipo competitivo centró sus primeras negociaciones en la renovación del entrenador Javier Casero y la del lituano Arvydas Sabonis, quien evidentemente era la piedra angular del proyecto. El Zar aceptó la oferta por varias razones: el club le pagaba una cifra más que aceptable, su primer hijo nació en la capital castellana la temporada anterior y la última, y de mayor peso, Javier Alonso y Miguel Ángel Salcedo (médico y fisioterapeuta del club) le estaban recuperando lentamente de su lesión en el tendón de Aquiles.

Asentadas las dos grandes bases del proyecto, había que buscar un sustituto de garantías a una de las sensaciones de la temporada anterior, Valeri Tikohnenko. El elegido fue el americano del Elosúa León Mike Schlegel. Tras él un sinfín de movimientos hasta cerrar una plantilla en la que la cantera adquiría un papel fundamental: Fede Ramiro, Alex Bento, David Enciso, Lalo García, Jackie Johnson Espinosa, Mike Schlegel, Jacobo Odriozola, Arvydas Sabonis, Miguel Ángel Reyes, Silvano Bustos, Raúl Octavio y Juan Martínez. Posiblemente la mejor plantilla de la historia del Club Baloncesto Valladolid.

sabonis_y_javier_casero_temporada_1989-90_jorge_gombau_gigantes.jpg

Javier Casero y Sabonis durante un entrenamiento (fuente: Gigantes del Basket)

En aquella época la ACB tenía un sistema de competición que difiere totalmente del actual. La liga estaba formada por veinticuatro equipos divididos en dos grupos, donde cada equipo se enfrentaba a los de su propio grupo y parte del otro. Conformando así una fase regular de 34 choques. Cabe recordar diversos partidos de esta primera fase. Por ejemplo, las dos victorias conseguidas ante el Real Madrid de George Karl o la derrota ante el Granada en casa, donde los árbitros señalaron la friolera de 45 faltas personales (fueron eliminados hasta siete jugadores pucelanos, siendo Sabonis apercibido con una multa de 100.000 pesetas y la suspensión de un partido por insultar a la pareja arbitral).

La fase regular finalizó con un Valladolid clasificado en cuarta posición, lo que le dio derecho a jugar el playoff por el título. En octavos de final se logró eliminar al Pamesa Valencia con un contundente 2-0 en unas series que eran al mejor de tres. Pero en los cuartos de final la empresa fue más férrea. El rival era el Montigalá Joventut de Lolo Sáinz, que a posteriori se proclamaría campeón de la ACB. El primer partido se saldó con una derrota en el Olímpico de Badalona que permitía ciertos atisbos de esperanza (82-73). Esperanza que dilapidó Jordi Villacampa, con sus 30 puntos en el Pisuerga se encargó de fulminar al Fórum (73-79) y postergarlo al octavo puesto en la clasificación final.

Gran resultado liguero si además tenemos en cuenta que, por tercera vez en su historia, el Fórum se asomaba a la competición europea de la mano de la Copa Korac. Que por cierto, pese haberme extendido demasiado previamente, éste es el objetivo que ocupa este reportaje. Comencemos a repasar la travesía del Fórum Valladolid por la Copa Korac 91-92.

La aventura europea comenzó con dos eliminatorias que había que superar para llegar a la fase de grupos. El primer asalto fue, el 2 de octubre en el Sporthal Boshoven de Weert, contra un equipo holandés desconocido en el plano internacional: el BSV Selex. Los de Javier Casero controlaron el partido a su merced desde el inicio, con una salida fulgurante se marcó un parcial de 14-0 que dejó encarrilado el partido (83-103). Solo entre Sabonis, Schlegel, Lalo y Reyes consiguieron sumar más puntos (26, 22, 20 y 17 respectivamente) que el total del conjunto local. Encarrilado el partido y encarrilada la eliminatoria. Tan solo quince minutos pudieron aguantar los neerlandeses en el partido de vuelta, Sabonis se convirtió en emperador bajo los tableros (28 puntos y 13 rebotes) y el técnico pucelano tuvo el detalle de hacer debutar en competición europea a dos junior: Jacobo Odriozola (9 puntos) y David Enciso (4 puntos). La vuelta concluyó con un contundente 104-80.

La segunda y última eliminatoria fue ante un rival previsiblemente inferior pero que desencadenó una desagradable sorpresa. El Fórum visitaba al BG Leuven en el Redingenstraat de Lovaina (Bélgica), donde por entonces militaba un jovencísimo cañonero cuyo nombre aún hoy hace erizar los vellos de la parroquia pucelana. Estoy hablando de Tony White. El americano anotó 36 puntos y fue el claro culpable de que la balanza se decantara por la mínima hacia los belgas (84-83). Por parte morada, destacar la dupla formada por Sabonis y Schlegel que anotaron tres cuartas partes del total de su equipo (37 y 25 respectivamente). El base de Charlotte forjó una eliminatoria soberbia. En el partido de vuelta, en la que años más tarde sería su casa, encestó 32 puntos que esta vez no fueron suficientes para evitar la clara victoria local (101-76). La actuación individual a destacar de esta noche fue para Sabonis y sus 29 rebotes.

sabonis_intimidando_1991-92_el_mundo.jpg

Arvydas Sabonis en uno de los partidos (Foto: El Mundo)

Una victoria que colocaba al Fórum Valladolid en la liguilla de octavos de final. Una ronda formada por cuatro grupos, donde se clasificaban para los cuartos de final los dos mejores equipos de cada uno de ellos. Valladolid configuró el Grupo C junto al Hapoel de Tel Aviv, Iraklis de Salónica y Clear Cantú.

La contienda por la clasificación a cuartos de final comenzó el 27 de noviembre en el Polideportivo Pisuerga con el Iraklis, la presumible “cenicienta” del grupo. Primer partido y primera victoria. La importante diferencia que muestra el marcador final (94-76) puede resultar engañosa, la defensa zonal planteada por los griegos ofreció una excesiva resistencia y costó encaminar el choque más de lo esperado. De nuevo la pareja modelada por Schlegel (34 puntos y 19 rebotes) y Sabonis (27 puntos y 20 rebotes) hizo estragos. Algo que fue la tónica dominante durante toda la temporada.

Una semana más tarde, de nuevo como anfitrión, se recibió al Hapoel de Tel Aviv. Un arranque soberbio con un parcial de salida de 23-9 hizo pensar que la victoria se iba a amarrar con facilidad. Pero nada más lejos de la realidad. La capacidad de sacrificio en defensa de los israelitas lo puso muy difícil. De nuevo una defensa zonal acabó con la inspiración local y la remontada puso en serio peligro el triunfo (en el minuto 30 se estableció la máxima diferencia visitante con un 52-61). En ese momento brotó el junior Jacobo Odriozola, con dos triples consecutivos en los instantes finales del partido catapultó a su equipo hacia un final épico (76-74). Si en este momento preguntara al lector quiénes fueron los mejores del encuentro, estoy seguro que habría un acierto pleno. Pues sí, entre Sabonis y Schlegel acumularon 41 puntos de los 76 totales.

Las dos victorias ya acumuladas permitieron afrontar con tranquilidad el partido a priori más duro, la visita al Palasport Pianella del Clear Cantú (campeón de la edición anterior de la Korac). El equipo italiano, que se perfilaba como favorito del grupo, cayó derrotado sin paliativos gracias, en gran parte, a un Sabonis estratosférico (30 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias y 2 tapones). Valladolid llegó a contar con una ventaja de 19 puntos para sellar la victoria finalmente por 13 (71-84).

Este éxito contra el vigente campeón dio alas al equipo que encadenó dos triunfos más de forma consecutiva. El primero en Salónica (89-95), con Schlegel como hombre destacado (32 puntos), y el segundo en Tel Aviv por la mínima (88-89), con 34 puntos de Sabonis, 25 de Schlegel y 15 de Miguel Ángel Reyes. Nadie podía frenar esta marcha triunfal. Estas dos victorias aseguraban la clasificación matemática para los cuartos de final y hacían del último partido de la fase de grupos, en casa contra el Cantú, un mero trámite. La relajación con la que se afrontó el partido, unido a que los italianos necesitaban la victoria para lograr la clasificación, provocó que los vallisoletanos no tuvieran opción de victoria en ningún instante (70-92).

Llegó la hora de encarar la recta final de la competición. Cuartos de final contra el KK Zadar. El choque de ida se jugó el 29 de enero en un escenario un tanto peculiar. Los entonces yugoslavos tuvieron que exiliarse de su cancha debido a la guerra de los Balcanes, viéndose obligados a jugar como locales durante toda la competición en el Palacio de los Deportes de Trieste. El Fórum cuajó un partido perfecto y gracias a sus dos estrellas perpetuas, y con la inesperada actuación de Silvano Bustos (17 puntos), dejó sorprendentemente encaminada la eliminatoria (80-95).

La seguridad que otorgaba jugar en casa y la ventaja obtenida en el partido de ida estuvieron a punto de jugar una mala pasada en la vuelta. La segunda parte fue totalmente dominada por los yugoslavos y a falta de tres minutos para la conclusión del encuentro la diferencia visitante se elevaba a los diez puntos. El miedo invadió Pisuerga. Tres minutos que acongojaron a cada uno de los aficionados. Por suerte todo quedó en un susto y la diferencia final fue de ocho tantos (83-91). Cabe destacar a Alex Bento, con sus 15 puntos y su acierto en el triple (3 de 3) supo poner un punto de calma en los momentos más críticos de la eliminatoria. Con el pase a semifinales el Fórum Valladolid se citaba con la historia.

Una semifinal donde esperaba Il Messaggero de Roma, quinto clasificado de la liga italiana. Un hueso muy duro de roer que contaba en sus filas con el croata Dino Radja y, el dos veces campeón de la NBA con los Pistons, Rick Mahorn. Sacar un resultado favorable en la cancha italiana era una tarea laboriosa, tan difícil que la expedición pucelana buscó una pequeña ayuda divina en una recepción con el Papa Juan Pablo II.

20-2-1992_copa_korac_messagero_-_forum.jpg

Crónica de la ida contra Il Messaggero (Mundo Deportivo)

El primer partido de la eliminatoria comenzó a las ocho y media de la tarde del 19 de febrero de 1992. Fue un encuentro con un marcador muy inestable aunque siempre con dominio italiano, al descanso ganaban de ocho puntos (41-33). A once minutos de la conclusión los pupilos de Casero reducían distancias hasta el 55-51. Fue entonces cuando apareció en las filas locales un elemento que había estado ausente durante los treinta minutos anteriores, los triples de Fantozzi y Atruia catapultaban a los romanos a su máxima ventaja (69-53). Pero la desidia no tenía cabida en aquel Fórum. Continuó luchando en el infierno que se había convertido la cancha romana, obteniendo un esperanzador resultado final (76-70).

Una semana después aquel infierno se trasladó al Polideportivo Pisuerga. A pesar del elevado coste de las entradas para aquella época, con un precio de 2.000 pesetas la más barata y 3.000 la más cara (pagando los socios el 50%), el ambiente que se creó permanece imborrable en la memoria de cada uno de los asistentes. No creo que me aventure al decir que fue un ambiente irrepetible. Casi 8.000 personas en una cancha con capacidad para 6.500.

Envueltos en ese ambiente se vio factible la hazaña como a continuación se demostraría. El Fórum llegó a estar virtualmente clasificado a falta de cuatro minutos (64-55), tuvo en su mano la clasificación para la final pero no supo jugar los instantes finales. Dos malas decisiones con sendas perdidas del base Fede Ramiro, unido a los buenos minutos finales de Radja, establecieron un parcial de 3-8 que dinamitó cualquier rayo de esperanza. El buen partido de Schlegel, Sabonis, y Bento (con 28, 17 y 8 puntos) sirvió para conseguir un triunfo inútil (67-66) que se quedó sin en el premio más deseado, la clasificación para la final de la Copa Korac. Eliminación ante un poderoso Il Messaggero de Roma que a posteriori se proclamaría campeón de la Copa Korac 1991-92 ante sus compatriotas del Scavolini de Pésaro.

Quizá me haya extendido en demasía y haya podido resultar algo cargante en algún momento, pero creo que es necesario recordar que hubo una época donde el Club Baloncesto Valladolid porteaba orgulloso el nombre de la ciudad por Europa. Una historia que nos puede hacer pensar, “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

*Bibliografía: Fórum Valladolid 1976-2001 (El Mundo de Valladolid), Hemeroteca El Mundo Deportivo, Hemeroteca ABC, Hemeroteca El Mundo, cbvalladolid.com, linguasport.com

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
10 años 3 meses
#contenidos: 
9
#Comentarios: 
19
Total lecturas: 
51,521

Comentarios

Aún el pallacanestro se agarraba al trono en los primeros 90. Con Cantú como tercer semifinalista. Scavolini tuvo la negra esos años, tras la derrota ante Ram Joventut. Premier resultó ser el verdugo pucelano, y Casero improvisando el diagrama de tres bajitos, tan en boga en la actualidad.

Un bello artículo. Me han venido a la memoria recuerdos del partido de vuelta, recuerdo a Schlegel metiendo un triple y alzando los brazos al cielo, Pedro Barthe (creo que era él) gritando extasiado...se rozó la gloria, pero ese esfuerzo nos llegó a todos. Aquel Messaggero era mucho equipo, con grandes figuras. Gonzalo tanteó a Radja, y la respuesta del croata fue "si pagas bien...". Aquellos partidos tenían otro aroma.
Por cierto, si no lo digo reviento: vaya pantaloncitos que llevaba Javier Casero en el entrenamiento jejeje