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Los puntos de Dejan Musli y la garra de Alberto Díaz mantienen vivo a Unicaja (82-67)

  • La efectividad en los triples -Jamar Smith, Jeff Brooks-, clave para la victoria de Unicaja.
  • Dejan Musli ha ido de menos a más y ha sido el hombre más destacado de los locales: 15 puntos, 4 rebotes.

Bajo el lema de "Siempre fuertes", en memoria del recientemente fallecido. Pablo Ráez, Unicaja Málaga encaraba un partido crucial para su futuro en la Eurocup. Tras unos problemas en la mesa que han retrasado el partido 7 minutos, el encuentro ha comenzado frío: Nedovic ha querido empezar enchufado, pero ha arrancado de la peor forma posible: dos pérdidas y un tiro fallado por parte del serbio en los tres primeros ataques de su equipo. Aun así, después de dos minutos y medio, ha llegado la primera canasta local con un triple de Brooks (3-2). Precisamente, otro triple de Brooks ha puesto la máxima diferencia hasta el momento (10-4), pero Booker -que no ha salido de inicio- ha aprovechado su movilidad para zafarse de su defensor (Musli) y anotar a su antojo. A los malagueños, en esta fase del partido, les ha costado cerrar el rebote, defender una posesión entera y ser fuertes y contundentes en defensa. Con un mate de Alex King, los de Djordjevic han vuelto a ponerse por delante después de ir a remolque todo el periodo (17-19, min. 10).

Los intercambios en el marcador han sido recurrentes en los primeros cinco minutos del siguiente periodo, pero un triple de Kleber ha obligado a Plaza a solicitar un tiempo muerto porque Bayern estaba sintiéndose cómo y con acierto (23-28, min. 15). Con el partido igualado a 28, uno puede quedarse con dos detalles: por un lado, los dos rebotes ofensivos consecutivos de Zirbes -y las opciones de anotar que estos generan-, y por otro, en la siguiente jugada, la garra y el orgullo de Alberto Díaz, que, a base de esfuerzo y persistencia, ha recuperado un balón y ha hecho levantar al Martín Carpena. Dos caras de una misma moneda. Esta jugada ha seguido con un magnífico parcial de los de Joan Plaza (11-0), que volvía a poner a Unicaja de pleno en la Eurocup. Sin duda, han sido los mejores minutos de los locales, con un Musli generando muchísimo mediante su lucha en la zona. Al recibir la bola, al pívot se le cerraban dos o tres jugadores, pero lejos de achantarse, Musli ha gestionado el balón de manera maravillosa, jugándole a su defensor cuando debía y asistiendo para el triple de Fogg (41-31 al descanso).

Y lo que ha acabado bien, ha empezado genial: Musli ha ampliado todavía más la diferencia (43-31). Y otra vez el encuentro se ha sumido en un intercambio de canastas, pero con la diferencia de que Unicaja ha sabido dar un paso más en defensa y estar concentrados para restringir y anular el ataque alemán. Este estilo de juego impuesto por los locales ha cuminado con un triple de Jeff Brooks (57-42, min. 26). Unicaja estába viéndolo cada vez más claro: querían ir a Alemania. Era de esperar que Djordjevic y sus pupilos no se conformasen con lo que estaba sucediendo, y qué manera de demostrarlo. Los triples de Gavel y Taylor han elevado el parcial a 2-10, volviendo a meterse en el partido y superando la barrera psicológica d elos 10 puntos (59-52, min. 28). Unicaja, pese a los embistes visitantes, se ha mantenido firme en su estilo de juego y ha seguido moviendo bien el balón, mientras que el triple ha sido su mejor arma hoy: triple de Jamar Smith para cerrar el cuarto y el tercer partido más cerca (69-56).

En el último cuarto, los de Plaza se han cargado muy rápido de faltas y los ataques han comenzado a ser más lentos, consumiéndose la posesión en varios de ellos sin poder culminar la jugada de manera acertada. Pero todo tiene solución, y hoy, en este embudo ofensivo, la solución ha tenido nombres y apellidos: Alberto Díaz. Dos ataques le han bastado para meter un triple y dar una asistencia a Musli (77-64, min. 36). Los minutos restantes han sido bastante plácidos para los malagueños, y finalmente Unicaja decidirá su futuro en Alemania el próximo miércoles (82-67).

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Comentarios

Lo triste de este unicaja es que jugador por jugador da la sensación de que se puede, pero luego, al final, se depende en exceso de que se alineen los astros, y que varios jugadores en sus respectivos picos óptimos coincidan sobre el parqué. Son todos muy irregulares. En cierta forma entiendo a Plaza ¿cuándo se si hoy es le día de Nedovic, o de Smith, o de Suarez....? Es imposible tener un quitento de garantías que asuma responsabilidad en los minutos calientes. Carecemos de un base "templado" (era el teórico roll de Lafayette), de un jugador que imponga su criterio sobre la pista, la mayoría son jugadores de rachas... Plaza va tanteando, dosificando, y no es que se equivoque, es que son jugadores de fogonazos ¿tiene que dejarlos en pista hasta que se apaguen? ¿No son defectos corregibles en los enternamientos? ¿Qué enterna Plaza? ¿Por qué si sabe esto no tiene una serie de jugadas planificadas para vadear lo mejor posible las lagunas?
¿Qué cara veremos en Munich?
P.D.: ¡¡Qué huevos tiene albertito!!

Me encanta esa modalidad troll tuya y de ligaturca de tomarla con un jugador. También están los que viven pendientes del aforo del pabellón. Son formas de pasar el rato. Un tanto tristes, eso sí.

Magnífico ambiente, Brooks acertado ,Smith jugon,Alberto levanto al pabellón como lo hacía Cabezas, Musli blandito, pero muy superior a pakete Omic, y a pesar de los esfuerzos de Plaza , de darle vida a dlordevic, sentando a Diaz y Brooks con un inoperante Lafayette y Daniel diez, se pudo mantener la tensión, ante un equipo tan físico como los bávaros. El miércoles , yo dejaría maniatado a Maxwell en Málaga...sic!

en este caso, y sin que sirva como precedente, estoy de acuerdo con Quain. Sí es pertinente comparar a alberto Diaz con Carlos Cabezas. Porque alberto hace lo que hacía Carlos a las mil maravillas: incendiar el partido. Para eso lo utilizaba Maljkovic, para eso lo utilizaba Scariolo. Como revulsivo. el problema es que en plena burbuja de sueldos astronómicos Carlos Cabezas se creyó un base de primer nivel, y desde ahí su declive. Como base "titular" el marbellí bota y bota, no dirige, desespera, y al final acaba jugando para él. Carlos Cabezas era para mi el perfecto base suplente. Y Alberto Diaz tiene ese roll perfectamente asumido: sabe que tiene que salir y partirse literalmente el pecho, transmitir a sus compañeros esa energía, transmitir a la grada que sí se puede.

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