Solapas principales

Maccabi FOX hurga en la herida del juego interior del Real Madrid (90-83)

  • La irregularidad fue la protagonista principal del partido: 39-54 para el Real Madrid en los cuartos impares, pero 29-51 en los impares

El Real Madrid cosechó su segunda derrota consecutiva en Euroliga después de mantenerse invicto durante las primeras cuatro jornadas. Maccabi FOX Tel Aviv contó con todos sus referentes a pleno rendimiento y ello les permitió aguantar en el partido y aprovecharse de la tremenda superioridad en el rebote. 

Pesó demasiado la irregularidad en los de Laso, que a pesar de brillar en el primer cuarto (20-30), desperdiciaron la ventaja con un segundo cuarto terrible, que puso a los macabeos por delante al descanso. 

La segunda mitad fue un calco de la primera, pero esta vez, los puntos de DeShaun Thomas (21) y el poderío físico de Tyus (14+7) acabaron decantando la balanza para los suyos. De nuevo, Doncic firmó unos números espectaculares (30 de valoración), pero no estuvo acertado en la toma de decisiones en los minutos finales. 

1. El Madrid no consiguió frenar la montaña rusa. Comenzaron ganando con un 20-30 en el primer cuarto, pero toda la inspiración ofensiva desapareció en el segundo periodo: 12 puntos con 0/7 en triples. Los de Laso veían como Maccabi encontraba el camino hacia el aro una y otra vez. Y, cuando no lo hacían, se aprovechaban del previsible ataque de los visitantes, muy mermados con las ausencias de Ayón y Kuzmic. Volvió Trey Thompkins después de casi un mes en EEUU por problemas familiares, pero su muñeca se resintió tras tantas semanas sin competir (1/4 desde la larga distancia, varios de ellos "comodos" para él). En el tercer periodo, el talento de Doncic y la defensa de Campazzo volvieron a dar alas al Real Madrid, que volvía a ponerse por delante y encaraba el último periodo con ventaja. Pero la historia volvió a repetirse y Maccabi acabó imponiéndose con dos minutos finales brillantes. En total, 39-54 de parcial en los cuartos impares, por 29-51 en los pares. Se acabó imponiendo el menos irregular. 

2. Una sangría reboteadora implacable. La estadística lo dice todo: 53-28. Una estadística demoledora que, sin embargo, no privó al Real Madrid de competir hasta el final del encuentro. Sin embargo, sí son preocupantes los 22 rebotes ofensivos que permitieron los de Laso, que significaron más de 20 tiros más para su rival. Aunque lograron colocarse a solo un punto (74-73) después de una técnica señalada a Spahija, el Real Madrid permitió demasiadas segundas oportunidades en el tramo final que, esta vez sí, acabaron siendo decisivas. 

3. Vivir y morir desde el triple. 3/8 en el primer cuarto, 0/7 en el segundo, 2/5 en el tercero y 3/12 en el periodo final. El porcentaje - y abuso - desde el lanzamiento exterior del Real Madrid acabó siendo una losa demasiado pesada. Este equipo se nutre en gran medida del acierto desde el triple y ello quedó muy reflejado en los momentos clave del partido, donde no se encontraron alternativas a pesar de no verse acertados (cosa comprensible, ya que era la mejor alternativa ante la falta de pivots puros). 

 

Etiquetas

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
4 años 4 meses
#Contenidos: 
257
#Comentarios: 
1,719
Total lecturas: 
910,931

Comentarios

El rebote, aun en inferioridad de centímetros, tiene también un componente de actitud, y ahí es donde hay que trabajar más y mejor, no solo poner jugadores interiores.
Que Bolden o Tyus te cojan rebotes de ataque entra dentro de lo posible, que lo haga Thomas o Roll, no, eso es inconcebible. Es algo que Spahija ha trabajado, cargar el rebote ofensivo con todo, para parar contragolpes también.
Ayer de todos modos, puedes justificar la sangría del rebote, pero no la lenta circulación de balón y jugadores, con todo el mundo físicamente bien, y ningún exterior por encima de 25 minutos, ninguno de ellos dió sensanción de frescura física, de claridad de ideas, y como siempre he dicho, cuando un tirador no está físicamente bien, depende únicamente del talento, y eso, salvo excepciones muy contadas, te condena a fallar casi todo.
Hay que relativizar el partido del domingo, que los jugadores al completo estén en cancha lo mínimo indispensable, y si se gana, perfecto, si se pierde, no pasa nada, pero conseguir que el equipo acumule minutos de descanso activo para lo que está por venir, sin obcecarse en records absurdos que no dan ningún título.

Derrota que entra dentro de lo lógico, la debilidad actual en el juego interior ya hacía presagiar la pérdida de fuerza, aunque tampoco esperaba una diferencia en el rebote de casi el doble, tal y como se explica en la crónica. Y como era de esperar Spahija le ha lavado la cara al Maccabi de los últimos años (sin grandes individualidades)

Deja tu comentario

Inicie sesión o regístrese para comentar