Arvydas Sabonis, cuando 'El Zar' hizo soñar a Valladolid

Han pasado casi 30 años y a los que tuvimos la suerte de conocer a un personaje como Arvydas Sabonis, seguro que no olvidaremos esa época en lo que nos quede de vida. Recordaré siempre al Sabonis estrella de las canchas, al líder y héroe del forum Filatélico de Javier Casero. Pero también al Sabonis empresario, propietario de la tienda de lámparas “luz y diseño 11” en la calle Felipe II de la capital castellana; al Sabonis esposo de Irina y de su belleza caucásica a la que tan poco acostumbrados estábamos en el Valladolid de la época; al Sabonis hermano mayor de Andrews,  joven de dos metros y dos cajetillas de tabaco diarias con quien me colaba en el Ferrari a machacar los aros y con quién entablé buena amistad; al Sabonis que se traía de Lituania amigos de la familia para estar rodeado de los suyos, amigos como Didas, el bueno de Didas merecería un reportaje solo para él. Con su metro sesenta escaso, regordete y un mostacho digno del rodaje de Miguel Strogoff las metía de tres como quién come pipas.

En este artículo hemos querido recordar como fue el paso de Sabonis por el baloncesto vallisoletano, como fue y como influyó en el devenir del Club Baloncesto Valladolid tanto para lo bueno, al conseguir cotas deportivas inimaginables unos años atrás, como negativas, podría decirse que con el fichaje Sabonis comenzó a gestarse  el agujero negro económico que terminaría por asfixiar al Club. De lo que no hay duda es, que con Sabas, Valladolid empezó a sentir unos colores, el morado y el amarillo, como seña de identidad y de orgullo deportivo.

El primer jugador de baloncesto soviético en fichar por un club extranjero.

El lituano, apodado por la prensa como “El Zar”, abandonó Kaunas y el equipo donde había competido toda la vida, el Zalgiris, para emprender su aventura europea en un club modesto como lo era el Fórum Valladolid. Ya en temporadas anteriores se habían extendido numerosos rumores sobre su posible llegada a la liga ACB, pero ninguno de los grandes clubes españoles se atrevió a arriesgar en su fichaje, preocupados por las continuas molestias que arrastraba desde que su tendón de Aquiles quebrara en 1986. El origen de esta lesión creó gran controversia, hay varias hipótesis, como la difundida por la prensa lituana según la cual sufrió una caída por las escaleras, pero creo que no hay ninguna duda en que el origen de sus continuas molestias fue lo forzado que se encontró en los primeros años de su carrera deportiva, y es que a los veintiún años ya había disputado dos mundiales y dos europeos. Era un jugador muy joven al que no se le permitió un mínimo de descanso en una edad donde se produce todo el desarrollo muscular, por lo que sus articulaciones no pudieron soportar el aumento de peso y de musculatura. Tan grave fue la situación, tanto se vio peligrar su carrera, que la Unión Soviética autorizó un viaje a Estados Unidos, el enemigo político en aquella época, concretamente a Portland, donde se le implantó una prótesis que le acompañaría el resto de su vida y que limitaba en cierta medida su juego.

Tras todas estas penurias llegó el momento en el que Sabas emprendiera nuevos objetivos, hizo las maletas y se convirtió en el primer jugador de baloncesto soviético en fichar por un club extranjero. El club que apostó más fuerte en su fichaje fue el Fórum Valladolid con su presidente Gonzalo Gonzalo a la cabeza, hábil empresario que, posteriormente, también sería presidente del equipo de fútbol de la ciudad. Las negociaciones fueron arduas, comenzaron a finales del mes de mayo y duraron aproximadamente tres meses, debido a los numerosos obstáculos y escollos impuestos por la eterna burocracia soviética, donde Mijaíl Gorbachov acababa de llegar al poder. La operación financiera fue de un rango desconocido en el club de orilla del Pisuerga, rondando aproximadamente el millón de dólares, una cantidad que, naturalmente, la entidad no poseía, por lo que para afrontar su fichaje se tuvo que buscar una casa comercial que patrocinara el fichaje, la osada fue la firma de perfumes Víctor di Milano.

Acciones de Arvydas Sabonis A.C.B. temporada 1991/1992 en el Forum Filatélico Valladolid

Pero la noticia de la llegada del “Oso polar”, como era conocido en su tierra, no fue la única, junto a él recalaría en Pucela un compañero inseparable, un compañero de equipo y de selección, Valdemaras Homicius. Un fichaje importante para lograr el salto de calidad que pretendía el Fórum, aunque la operación financiera de Homicius fuera anecdótica comparada con la de su compatriota; el fichaje se llevó a cabo por unos 150.000 dólares. Alrededor de ambos lituanos, Valladolid confeccionó un equipo peligroso, con la vuelta de Juan Antonio Corbalán a las canchas después de dos años retirado y la presencia de jóvenes promesas como Miguel Ángel Reyes y Lalo García.

De Kaunas a Valladolid

Y así llegó el 6 de agosto de 1989. Un avión proveniente de Kaunas aterrizaba en torno a las once de la noche en el aeropuerto de Barajas, donde una comitiva vallisoletana guardaba un recibimiento a los lituanos con honores de jefe de estado. Pero en ese momento el suspense se cierne sobre sus cabezas, los autobuses de pista de la compañía Iberia terminaban de trasladar a los pasajeros del vuelo sin que hicieran acto de presencia los dos internacionales. Una buena dosis de nervios se adueñó de los desplazados pucelanos, minutos de incertidumbre, que se rompieron cuando ambos jugadores se dejaron vislumbrar en un vehículo especial de la compañía. Gonzalo Gonzalo recordaba ese momento así: “Fue aterrador. Cuando vi salir al último pasajero del vuelo, me recorrió por el cuerpo una sensación que era una mezcla de infarto y derrame cerebral. Preguntamos a un miembro de la compañía si venían en el vuelo, a lo que nos respondió negativamente. Veía el infarto ya cerca cuando en un impulso volví la cabeza y vi, a lo lejos, la figura de Sabonis. En ese momento volví a nacer”.

A la mañana siguiente, la comitiva con los jugadores se trasladó a Valladolid, para llevar a cabo todos los actos oficiales y seguidamente ponerse a las órdenes de su entrenador, Javier Casero. Las primeras horas en la capital castellana las dedicaron a realizar un recorrido por el centro de la ciudad, un paseo en el que cada paso era un suplicio para los de Kaunas, ya que se agolpaban a sus pies cientos de aficionados y curiosos como si de unas estrellas de rock internacional se tratasen. Durante esa mañana, también conocieron a un compañero que estaría a su lado durante su paso por Valladolid, Arturo Herber, el intérprete de los lituanos.

Por la tarde, llegó la hora de la presentación, la cual supuso una fiesta que poco tiene que ver con lo deportivo, fue más una puesta de largo que la incorporación de dos deportistas a su nuevo equipo. El lugar elegido para tal evento fue el Casino de Castilla y León, entonces situado en Boecillo, localidad próxima a la capital. La expectación invadía la sala, el ambiente apenas permitía oír a los protagonistas, a un Sabonis parco en palabras, seco y lacónico, y por el contrario, a un Homicius abierto y extrovertido. “El Zar” se presentaba así: “Vengo con mucha ilusión. Me ha costado muchísimo abandonar Kaunas, mi ciudad, y el Zalgiris, el equipo donde he jugado desde que comencé mi carrera deportiva. Sin embargo, el Fórum es un equipo que no sólo me ofrece dinero, como alguien piensa, sino la posibilidad de recuperarme definitivamente de mi lesión y de conocer otra cultura y otro tipo de baloncesto. Respecto a mi lesión, ha mejorado mucho, aunque todavía no he alcanzado el tanto por ciento óptimo de condiciones físicas para afrontar la liga española. Ahora no me duele el pie, aunque estoy seguro que me va a doler. ¿Carácter difícil? Yo vengo a jugar al baloncesto y nadie me puede exigir que sea más o menos simpático. Además, no me preocupa que la gente diga que no me adapto, que soy antipático y cosas por el estilo, sólo me preocupa jugar bien.”

Habían pasado numerosos extranjeros de gran calidad por Valladolid, como Nate Davis o Michael Young, pero ninguno había levantado tanta expectación como la originada por los dos amigos lituanos. Javier Casero, entrenador en esa época del Valladolid, hablaba así de la gran ilusión que generaban: “Con ellos, la afición vallisoletana ha recuperado la moral, ha recobrado la identidad que había perdido como consecuencia de unas irregulares campañas anteriores. Son dos jugadores que no sólo ofrecen un juego de alto nivel, sino un espectáculo que agradece el público”. Tal era el grado de expectación que las dos primeras sesiones de entrenamientos fueron a puerta abierta, dándose cita aproximadamente la mitad del aforo del Polideportivo Pisuerga, unos 3.400 espectadores.

No hay que olvidar que, aunque el fichaje de Sabonis fue un bombazo tanto baloncestístico como mediático, generaba una gran inquietud por su estado físico. Aunque él siempre se mostró positivo con su futuro, “si mi pie responde pronto me enfrentaré a Volkov y Marciulonis en la NBA”. En este punto de su vida, tuvieron un papel protagonista Javier Alonso, jefe de los servicios médicos del club, y Miguel Ángel Sacedo, fisioterapeuta del equipo, que a través de novedosos tratamientos ayudaron a que Sabonis se recuperara de sus dolores. Javier Alonso, recuerda: “Cada día, antes de entrenar se le ponían dos vendajes para protegerle el pie que, como anécdota, costaban tres mil pesetas”. Todos los tratamientos a los que fue sometido concluyeron en una operación en Madrid, al acabar su segunda temporada en Valladolid, para eliminar las calcificaciones.

Tres temporadas en las que el Polideportivo Pisuerga vibró

Sabonis debutó con la camiseta morada en un partido amistoso disputado en Talavera de la Reina, contra el que, a posteriori, sería su otro equipo en España, el Real Madrid. El Fórum Valladolid comenzó la pretemporada con una derrota pero Sabonis ya dio muestras de que su paso por Valladolid y por la ACB sería recordado en la eternidad, anotando en su primer partido 27 puntos y capturando 10 rebotes.

Tras una pretemporada espléndida, llegaba la hora de la verdad, el debut en la ACB. Fue contra Pamesa Valencia y dispuso de 35 minutos para firmar unos números espectaculares: 34 puntos, 12 rebotes y 2 tapones. Esta primera temporada de Sabonis en Europa sirvió para que los pupilos de Javier Casero se clasificaran por primera vez en su historia para los Play Off, aunque su inexperiencia y el cruzarse en cuartos de final con uno de los equipos más en forma de la época, el joventut de Badalona, hizo que la nueva experiencia en la lucha por el título fuera breve. Los números de Sabonis en esta temporada fueron soberbios: 23,1 puntos, 13 rebotes, 1,9 asistencias y todo ello promediado en 33,5 minutos, números que ayudaron al equipo a conseguir una clasificación histórica, sexto clasificado en la liga regular con un balance de 26 victorias y 12 derrotas.

La segunda temporada de la era Sabonis, la 90-91, fue una temporada marcada por dos grandes fichajes: Juan Antonio Corbalán, que volvería a la competición después de dos años retirado de ella, y Valery Tikhonenko, como sustituto de Homicius. El conjunto pucelano llegó a su primera final, la de la Copa Príncipe de Asturias y lo logró imponiéndose, por un ajustado 70-69, al Barcelona en semifinales. Aunque en la final se toparía de nuevo con su verdugo en Play Off la temporada pasada, el Joventut, con el que sucumbiría por una gran diferencia, 72-52.

Sabonis, Corbalán y Tikhonenko

En la ACB el comienzo de Sabonis fue flojo, lastrado continuamente por sus molestias físicas, lo que arrastró al Fórum a un comienzo de temporada agónico. Según pasaron las jornadas la maquinaría morada comenzó a engrasar, siempre guiado por la recuperación de Sabas, que era un claro termómetro del equipo, cuando el lituano estaba bien el equipo estaba bien. Al final de la temporada se lograron encadenar seis victorias consecutivas que auparon al equipo a las primeras posiciones, finalizando la temporada regular en séptima posición con un balance de victorias y derrotas de 20-14 a favor.

En la primera ronda de eliminatorias, Valladolid se impuso al Mayoral por 2-0, pero en los cuartos de final recibía al equipo castellano el Palau Sant Jordi. En el partido de ida, 30 puntos de Sabonis y un triple de Tikhonenko bajo la bocina dieron la victoria al conjunto visitante, dando la sorpresa y haciendo saltar las alarmas en la ciudad condal. Pero la ilusión se difuminó en un espacio temporal corto, no se pudo continuar la sorpresa en el Polideportivo Pisuerga y el Barcelona igualó la eliminatoria con un apurado 74-77, pese a los 35 puntos y 16 rebotes de Sabonis. En el tercer partido el Palau fue un fortín y la victoria, por 77-64, y la eliminatoria se quedó en tierras catalanas. Los números en esta temporada del internacional lituano fueron majestuosos, pero menores que su primera temporada debido a su flojo comienzo: 19.6 puntos, 11,2 rebotes y 1,8 asistencias.

Arvidas y Homicius

Llegamos así a la tercera y última temporada en Pucela, con un sólo cambio trascendente en la plantilla, la marcha de Tikhonenko y la llegada de otro extranjero histórico del club, el fallecido Mike Schlegel. Valladolid cayó en la Copa del Rey ante su mayor rival autonómico, el Elosua León, aunque ganó un título, el único título de Sabonis con la camiseta morada, la Copa Príncipe de Asturias. Pero sin duda, la temporada 91-92 será recordada por ser la temporada en la que los morados volvían a competir en Europa, lucharían por la Copa Korac.

El debut en Europa no fue el deseado, derrota por 83-84 contra el ABB Leuven belga fuera de casa, anotando Sabonis 37 puntos. Pero el grupo se recuperó rápidamente del palo anímico de perder por un solo punto y ganó el resto de partidos del grupo C. El equipo castellano pasó por encima de Leuven, Cantú, Hapoel de Tel Aviv, Iraklis y en los cuartos de final por encima del Zadas, llegando a enfrentarse en semifinales ante un equipo legendario, el Messagero di Roma. La ida en Roma despertó expectación en tierras vallisoletanas, se perdió por 76-70, pero la derrota no era abultada por lo que el acceso a la final pasaba por Pisuerga. Un Pisuerga abarrotado intentó llevar en volandas a la plantilla, logrando la victoria, pero una victoria que no fue suficiente para cumplir el sueño de la final, 67-66.

Respecto a la ACB, en la liga regular la clasificación reflejó un octavo puesto con 21 victorias y 13 derrotas, ganando con solvencia al Pamesa Valencia en cuartos pero cayendo de nuevo ante el Juventud en semifinales con un contundente 2-0. El ciclo de Sabonis ya había acabado con esta tercera temporada en la que anotó 21,4 puntos y capturó 13,4 rebotes, a lo que hay que sumar 2,5 asistencias y 2 tapones en 33 minutos de juego.

Tras su marcha de Valladolid, Sabonis había jugado 110 partidos con la camiseta morada, con unos números que hablaban por sí solos, números que, a la finalización del contrato con el Fórum, hicieron que los grandes clubs de Europa pelearan por su fichaje. Tras conseguir la medalla de bronce con Lituania en los JJOO de Barcelona 92, Sabonis ponía rumbo al Real Madrid, para tres temporadas más tarde dar el salto y cruzar el charco con destino NBA, a los Portland Trail Blazers. Cuando Sabonis abandonó España había jugado 235 encuentros con unos números difícilmente igualables: 20.3 puntos, 12.4 rebotes y 28 de valoración.

Para Sabonis el baloncesto lo era todo. El competir lo era todo. Siempre le recordaremos como un jugador noble, respetuoso y admirado por todos. Le recordaremos como el mejor jugador de la historia del baloncesto europeo, con el permiso de nuestro Pau.

Agradezco a Samuel Yagüe su inestimable ayuda en la elaboración de este artículo.

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Comentarios

Tremendo Gonzalo y su Forum, era la atraccion de una liga que ya no volvera, era la emocion de cada temporada , en la lucha contra los "futboleros", Arvydas no era el mejor jugador de Europa, hubo algunos mejores en la historia , alguno incluso coexistiendo en su epoca, pero en su envoltorio final de tamaño, velocidad de ejecucion e inteligencia (que no emocional, ahi era un desastre), le conformaban como la mayor atraccion de la tierra, en este deporte, y asi se disfruto, y a pesar de no ser el maximo anotador del club , (Gonzalo consigio firmar al maximo anotador historico del planeta), el equipo se dotaba de un poderio ,que hizo sentirse a la ciudad a la altura de los grandes , durante el tiempo que su luz dentro y fuera de la cancha, estuvo en la ciudad. Puedo decir orgulloso, que quizas vi, en directo al mejor Arvydas de la historia, porque el , era un tipo con malas pulgas, pero pasajeras, sin embargo habia algo, que le habia escocido toda la vida y cuando por fin se hizo realidad, surgio uno de los jugadores mas demoledores que jamas he visto. Cuando por fin Lituania se libera del yugo sovietico e internacional y deportivamente se reconocen a las republicas balticas, el y una generacion maravillosa , Homicius, Marchulonis,Karnisovas etc, consiguen defender el verde fue una explosion de felicidad,y orgullo...pero el momento de la "venganza" estaba cerca , asi ocurrio en el preolimpico para Barcelona , y en uno de sus grupos de clasificacion coincidieron, Hungria, Inglaterra,Holanda, Rusia y...Lituania, fue en el recien estrenado palacio pacense y pude ser testigo de una "carniceria" no tanto en el resultado sino en la insultante humillacion que recibieron los rusos, por parte de aquellos renegados de verde, liderados por un gigante hambriento de honor, lo que hizo aquella tarde con los pivots rusos, es digno de ser puesto a lo que comienzan en este deporte. Luego ya vino su aventura americana justo lo que a el y sus rodillas, (repeticion de partidos sin descanso), no le venia nada bien y esa , ya ,es otra historia.

Y aunque ya queda reflejado en el artículo, qué gran mérito tuvo Gonzalo Gonzalo, trajo a Sabonis con lo difícil que era sacarlo de allí y sin que nadie más se atreviera, trayendo otros jugadores notables como Homicius y Tikhonenko...aunque al igual que la pasó a Rubio en Zaragoza, aquello empezó a hacerse una bola que acabó como acabó

Gran artículo, que evoca una época que nos trae bellos recuerdos. Sabonis ha sido un jugador irrepetible, ese físico con esa coordinación, visión de juego y tiro no se ha visto nunca. Cambió la historia del Valladolid e hizo que el Madrid volviera a tocar la gloria europea. En cuanto a su status, coincido parcialmente con el redactor, ha sido el mejor que ha habido en Europa (ay, si hubiera estado en la nba en plenitud física)... Junto a Drazen. Lo del mejor jugador da para un largo artículo, y es difícil mezclar épocas, tipos de preparación física y un largo etcétera. Pau ha sido la repera, pero al igual que Nowitzki nos ha faltado más verle por aquí para comparar.