Solapas principales

El futuro de Gipuzkoa Basket: ¿en la ACB, en Adecco Oro, o en el olvido?

  • Con la situación económica que atraviesa, la continuidad del club corre peligro. Su presidente basa su supervivencia en el apoyo institucional aún a la espera de saber qué pasará con el ascenso de Burgos.

“Así no vamos a seguir”. La media de asistencia a Illumbe ronda los 5000 fieles. 5000. Lejos queda de esas cifras que doblaban las actuales en los años de bonanza con el primer ascenso a la ACB recién materializado, hace ahora casi una década. 5000 fieles, 5000 seguidores, que temían, precisamente, las palabras que pronunciaba el presidente del Gipuzkoa Basket Club, Álvaro Bibao, en el desayuno con los medios de valoración del curso: “Así no vamos a seguir”.

1415_gbc-zza_15.jpg

David Doblas exaltado tras ser expulsado (Foto: Luis García)

Paremos las rotativas. ¿Así? Un adverbio de modo tan ambiguo como evidente para cualquiera que conozca la situación del club. ¿Así? ¿Cómo? Y sigue la frase: “permanentemente condicionados por la situación económica”. Sin patrocinador principal desde hace dos campañas, sin ayudas institucionales significativas desde hace tres, con un barco que hace aguas en lo deportivo lastrado por las losas de lo económico, sumando deudas con sus empleados, jugadores y directivos. El proyecto se tambalea de la mano del poderoso caballero Don Dinero, y el camino, señores, no parece sencillo.

Para la cúpula del club, la solución forzosa para garantizar la viabilidad del proyecto, pasa, sin ápice de dudas, por encontrar apoyos institucionales.  En los últimos años, la postura del antiguo gobierno foral y municipal era clara: Bildu no aportaría ayudas económicas a clubes deportivos privados en la élite profesional. Con el cambio de gobierno “Estamos en contacto con los nuevos rectores políticos, para ver cuál es su opinión y saber si están dispuestos a ayudar y en qué medida, para ser honestos y tomar las decisiones más responsables posibles con respecto a la realidad del proyecto", apunta el presidente.

image2.jpg

Jordi Grimau y Ioann Iarochevitch aguardan en el banquillo (Foto: Ortzi Omeñaka)
La respuesta ha sido favorable, “podéis contar con nosotros”, pero según Bilbao, “habrá que ver cómo se materializa eso” y pide, "las respuestas tienen que llegar en pocos días. En breve sabremos si hay ascensos o no y no tenemos mucho tiempo para cumplir los requisitos que nos exige ACB y que, sobre todo, nos exigimos nosotros para poder seguir adelante".

La ayuda institucional podría, según las expectativas, estar cerca de llegar (está por ver en qué cuantía), pero ¿Qué pasa con el apoyo de las empresas privadas? El proyecto no convence, no es suficientemente atractivo para el capital privado, y ninguna gran empresa guipuzcoana parece estar por la labor de situar su nombre en el pecho de la camiseta blanquiazul. ¿Qué falla en el proyecto? Gipuzkoa quiere baloncesto, lo demuestra con campañas como la de la pasada etapa estival “Basket nahi dugu: queremos baloncesto”, pero ¿dónde queda la implicación? ¿Quién se moja por el basket?

¿Dónde estamos? en LEB Oro

¡Esperen! No hemos hablado del descenso. Y es que con los problemas en las arcas del club, el descenso deportivo parece pasar casi a un segundo plano. “Hemos estado fuera del descenso la gran parte de la campaña, y vivido numerosos finales igualados. Una victoria arriba o abajo, no puede hacer cambiar radicalmente una valoración global de una competición de todo el año", decía el presidente. Pero lo cierto, es que las valoraciones globales, más allá del latir del corazón, se suman en victorias o derrotas en el casillero, y tras la última jornada, el equipo con el segundo peor balance de la liga, era, con mayor o menor justicia, el Gipuzkoa Basket.

Y es que a veces, los caprichos del destino son crueles, y tras toda una temporada coqueteando con los puestos rojos pero siempre desde una situación de fuera de peligro, el GBC perdía de manera contundente en la cancha de un CAI Zaragoza que en aquella tarde de domingo no se jugaba nada más allá de una dulce despedida para su afición. Gipuzkoa perdía, pero eso no era suficiente para descender; Manresa, el hasta entonces segundo peor equipo de la clase, tenía que ganar en la casa imbatible del todopoderoso líder de la competición, un Real Madrid, eso sí, en plena caraja post título europeo.

img_4229.jpg

Mumbrú y Díez, duelo de aleros en Miribilla Foto: Luis Fernando Boo).
Se dio la carambola, y era hora de hacer balance. Hay quien ha mirado por sus propios números y por las individualidades. Así lo reconocía Jaume Ponsarnau en rueda de prensa, sin terminar de señalar con el dedo. Quienes vieron salir a los jugadores del vestuario en Zaragoza, saben bien quién comenzaba sus vacaciones en aquel momento, y quién se dejaba un trozo de alma pegada al suelo del Príncipe Felipe, aún sin creer del todo que el club estaba donde estaba, -en LEB Oro-, por carambolas, sí, pero sobre todo, -y teniendo en cuenta que el equipo dependía de sí mismo-, por méritos propios.

A la espera queda ahora el club de conocer cuál será su destino, si es que se salva la papeleta de lo económico. ¿En qué categoría competirá? Depende de la opción del ascendido Burgos que apunta al 15 de junio como su primera fecha en rojo en el calendario de plazos por ascender de categoría, tras tres años consecutivos logrando un merecido ascenso deportivo.

Y el próximo curso, ¿Quién se queda?

_dsc3765.jpg

Jaume Ponsarnau, en actitud reflexiva (Foto: Ander Morea)
“Si conseguimos que sea viable, la primera llamada será para Jaume”, decía Bilbao entre elogios para un técnico al que han liberado de su segundo año de contrato tras la pérdida de la categoría. Un curso más, los nombres de la mayoría emanan el olor de la espantada general, y es que si es difícil convencer a empresas, instituciones o afición para que mantengan su confianza en este proyecto, vender una idea ambiciosa a los jugadores también es una tarea harto complicada. Siempre nos quedará el atractivo de La Concha, los pintxos de lo viejo y el encanto que se respira desde el mirador de Igeldo, aunque lo ideal, sería acompañarlo de un buen baloncesto.

Todo equipo requiere de un jugón que cargue con el peso del clutch time a sus espaldas y de ciertos jugadores de rol que cumplan con su función específica, pero ¿Qué pasa con el alma, con el compromiso, el sentimiento de permanencia a una disciplina por la que uno está dispuesto a morir matando, o la sangre azul que acompaña el sudor por la camiseta en cada acción? Los proyectos modestos, se gestan bajo estandartes tácticos, golpes de suerte y pinceladas de calidad, pero eso, en un proyecto pequeño, no vale de nada sin un corazón que llore cada derrota y que ponga por delante los intereses colectivos frente a los méritos individuales. Son días intensos para pararse a reflexionar, a meditar y, en el mejor de los casos, a resetear un proyecto agotado, con jugadores que siendo o no marca de la casa, se sientan tan donostiarras como La Isla o el Peine del Viento. Es hora de cambiar las cosas.

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
8 años 9 meses
#contenidos: 
146
#Comentarios: 
1,106
Total lecturas: 
665,944

Comentarios

Lo que tiene que hacer este club, y todos, es hacerse atractivo a las empresas. A no serlo para empezar contribuye la ACB que es una competición fallida, pero también los clubs pueden trabajar para que la empresa que destine un dinero, vea un retorno. Que no sea simplemente que empresarios a los que les guste el deporte quieran colaborar.

No me alegra para nada, la situación en la que se encuentra el club guipuzcoano. No es para nada sorprendente porque a mí, por ningún lado me salen las cuentas para mantener a un equipo en ACB, sin sponsor hace ya dos años, sin ayudas institucionales, etc. ... Me identifico plenamente con alguna de las opiniones vertidas en este foro, aunque a algunos les pueda molestar.
Si tienes un piso donde sea... y no pagas el recibo de alquiler o hipoteca, pues las entidades financieras te echan y ya está.
Está muy bien de solicitar apoyos, ayudas, etc... pero la realidad actual dice que hay cosas mucho más importantes que las de mantener un proyecto deportivo.
Si no se puede pues no se puede !! Ni ACB, LEB...

Esta claro que aunque muchos ya son consecuentes, las ayudas institucionales son vitales sobre todo en la elite, pero con estas anuladas al estar estos asaltatrenes de Bildu, era complicado, ahora? pues supongo proyecto serio y consecuente en oro, por dos razones, porque el inmovilismo de esta liga se habrá roto y habrá subido un claro merecedor, Burgos, y por otro lado que el baloncesto guipuchi seguirá vivo.

Estoy de acuerdo con que se ha abusado de las ayudas de la administracion. Tanto dinero el ayuntamiento, tanto la diputacion y tanto la comunidad... hala, ya tenemos presupuesto. Eso no puede seguir asi y menos sin que se auditen los gastos. No se puede actuar con oscurantismo y amiguismos entre politicos y presidentes. Ahora bien, sin las ayudas publicas, me gustaria a mi saber cuantos equipos se mantenian a flote. Porque aqui siempre se hunden los equipos peque';os, pero y el resto? Que seria de Barca y Madrid si les exigiesen el pago de las deudas a hacienda? Cuanto dinero le da la administracion a Baskonia? De donde sale el dinero de Unicaja? Acaso no es el cabildo el propietario de facto de Gran Canaria? De donde sale el dinero de la CAI? Etc... Lo que quiero decir es que el deporte profesional se deberia poner todo al dia y dejarse de arreglos de amiguetes. Las condiciones deben ser igual para todos y esta claro que el dinero publico, mas ahora, esta mejor empleado en otras cosas.

En mi opinión, la única subvención que debería darse al deporte por parte de las instituciones es la utilización subvencionada de instalaciones para deporte de base, y patrocinio de competiciones de base.
Eso de que, ¿cuantos equipos sobrevivirían? me da igual, no se pueden tener competiciones privadas, con criterios privados, como la ACB, o la LFP, que estén patrocinadas al 50% por el estado, en base a descuentos en impuestos, en base a convenios con la administración de turno, en base a dinero para el presupuesto, recalificaciones de terrenos, porque al final, pasa como en la Fifa, alguno mete la zarpa en la bolsa, y todos los demás detrás.
En mi opinión, debería existir un comisionado para deportes (spanish david stern), llamase secretario de estado, o como quieras, pero independiente, con poder para auditar públicamente estas competiciones privadas, y así evitar escándalos como Valladolid.

Lo que quiero decir con lo de que cuantos sobrevivirían es que hablamos de este equipo como si el resto no estuvieran en una situación similar. La diferencia es que a ellos sí les suelta dinero la administración o les busca patrocinadores (patrocinios de cajas o similares) y en gipuzkoa no, pero el dinero es público igualmente. Sinceramente, ¿crees que algún "comisionado" que existiera en España se iba a enfrentar al Real Madrid o al Barcelona para auditar sus cuentas?

Lo de los equipos de futbol y de baloncesto, en este país, es como los aeropuertos, todos los gobernantes de turno quieren uno, y ninguno da beneficios para que no los paguemos todos.

Existe un vicio de forma en este país, y es que cuando la empresa va bien, el dinero es mío, y cuando va mal, el problema es culpa de otros. En los clubes de baloncesto, de un tiempo a esta parte, se han encontrado que, el dinero que alía a manos llenas para promoción de lo bueno que era el ayuntamiento, junta de comunidad autónoma, etc, de turno, ha dejado de salir y los clubes que no han sabido, no han querido, o no han podido encontrar fuentes de suministro de dinero adicionales, han ido cayendo en bancarrota; pasó con Valladolid, pasó con Alicante, pasó con Bilbao, y agora San Sebastian.
Y es una pena que equipos históricos se vayan al garete, pero ¿porqué no?, si el que compró en Anoeta el piso no paga, el banco le embarga, se queda sin piso, y sin dinero, porqué el club si puede permitirse no pagar, y que vaya el ayuntamiento a ayudarle? Y ojo, me vale Anoeta, como San Juan, como Olmedo o Fuenlabrada.
Una empresa, si es viable, y da beneficios, perfecto, si no da, se cierra la persiana, se paga a quien se le debe y a otra cosa mariposa.

La salida fácil, que las instituciones nos paguen el equipo que ya lo gestionaremos nosotros de cualquier forma. Nada de dinero público para clubes profesionales, y si no tienes dinero pues no sales en ACB y sales en LEB...