Solapas principales

El futuro de Urbas Fuenlabrada: todo en el aire en tiempos de Covid

  • El deseo de Raventós es el de renovar a gran parte de la plantilla.
  • Dependerán de las ofertas que reciban sus jugadores en un verano de incertidumbre.
  • Solo cuentan con 3 jugadores con contrato.

Tres. Tres han sido las jornadas en las que Fuenlabrada ha podido jugar esta temporada con totales garantías de que volvería a ser equipo de ACB el próximo curso. No son muchas, pero tampoco son pocas echan la vista a trás a los momentos más complicados de un equipo que llega a pisar los puestos de descenso en varias jornadas durante el curso. Lesiones, cambios en el banquillo, en la plantilla o hasta en la estructura técnica... un buen puñado de circunstancias diferentes que han impedido que el equipo, que ha sumado más aciertos que fallos en sus incorporaciones este año, pudiera funcionar a pleno potencial.

Paco García y la primera gran crisis

La primera apuesta del pasado verano había pasado por la renovación de Paco García, que había llegado mediado el curso pasado y con el que el equipo había comenzado a carburar mejor. Con el vallisoletano al mando Fuenlabrada firmó durante la etapa estival una de sus mejores pretemporadas de los últimos cursos. Llegaban muchos debutantes en ACB al equipo, pero las sensaciones eran buenas... hasta que comenzó lo de verdad.

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Tomás Bellas, vital ante sus ex (ACB Photo / A. Pacheco).

Casi desde el primer minuto todas esas virtudes se le cayeron al equipo, que no conoció victoria durante los primeros 5 partidos de ACB, el tiempo que aguantó la dirección deportiva a García en el banquillo. Fue apenas algo más de un mes, pero hubo tiempo para que a Fuenlabrada se le torcieran las cosas tanto en lo deportivo como en cosas que van más allá: Bellas, capitán del equipo, terminó apartado de la dinámica tras 4 jornadas y salió del equipo con rumbo a Murcia; Bobrov, otro de los jugadores importantes del equipo (con contrato hasta 2022), rescindía a la quinta jornada; y, junto a Paco García, abandonó el equipo Anna Montañana, asistente en Fuenlabrada desde 2018.

Lesiones e imprevistos, otra vez factor de importancia

Llegó Javi Juárez para reverdecer al equipo, dándole un nuevo rumbo, una nueva idea de juego a la que agarrarse: el físico. Fuenlabrada contaba en ese momento con una plantilla eminentemente física que podía imponer su ley atrás y correr la pista. Durante unas cuantas jornadas esa idea de juego cuajó, pero después el efecto se fue disipando a la vez que en el equipo iban sucediéndose las lesiones. Thompson, que había aterrizado después de un mes de competición, terminaba rescindiendo con problemas físicos que le impedían aguantar el ritmo ACB, Ehigiator se rompía para toda la temporada, Vene lo hacía también un tiempo después y al final del curso se despedían también antes de tiempo Marc García y Urtasun, amen de otras lesiones musculares a lo largo del curso y un brote de Covid cerca del desenlace.

Al final, un total de 25 jugadores llegaban a vestir la camiseta de un equipo volvía a desdibujarse, sin poder defender todo lo duro que le hubiera gustado y sin un plan ofensivo en los estáticos, que terminaban resolviéndose en exceso desde lo individual, con acciones en aclarados para Trimble, Meindl o Emegano que volvían a recordar al equipo de las primeras 5 jornadas.

El agujero en el '5' y Josep María Raventós

Esta temporada la dirección deportiva se puede apuntar más aciertos que fallos, con muchas de las incorporaciones, debutantes en ACB, rayando a un gran nivel: Trimble, Emegano, Meindl, Alexander, Diallo, Cheatham, Samar... Pero los problemas volvieron a llegar en el '5'. El puesto de pívot viene siendo una pesadilla para Fuenlabrada en la última década, con muy pocos jugadores repitiendo en la plantilla durante más de un curso (sólo Sekulic, Diagné, Sené, González y Ehigiator están más de un curso desde 2011). La primera opción este curso, Robert Upshaw, era la incorporación que más dudas dejaba y fue el primer jugador en salir del conjunto. La segunda, Thompson, parecía adaptarse mejor a la idea de juego del equipo este curso, pero sus problemas de ritmo apenas le permitían sumar más de 15 minutos en cancha.

Terminaron llegando Kyle Alexander, Josh Sharma y Cheick Diallo. Tres alternativas jóvenes, con poca o ninguna experiencia en Europa, pero que presentaban perfiles adaptables al equipo y que terminaron funcionando. El problema fue que, cuando lo hicieron, ya había pasado media temporada.

El otro puesto de pesadilla para Fuenlabrada este curso fue nada más y nada menos que el del capitán del barco. Después de que todo lo que podía salir mal con Paco García, salió mal, Ferrán López se decidió por un entrenador, Javi Juárez, al que su anterior temporada en ACB tampoco le había salido especialmente bien. Esa medida funcionó por un tiempo, pero terminó naufragando y en ese momento la dirección deportiva dio el volantazo definitivo: Raventós pasaba de la segunda línea a mandar por completo y con él el equipo carburó del todo. Fuenlabrada volvió a defender a su mejor nivel y a atacar de manera más versátil, a lanzar mejor y, en definitiva, a jugar y competir mejor. Por el camino, además, el técnico catalán logró que el puesto de pívot pasar de ser una debilidad a ser una fortaleza, con los Alexander, Diallo, Sharma o González jugando sus mejores partidos del curso.

JUGADORES CON CONTRATO

Osas Ehigiator y Siim-Sander Vene: se pueden incluir en un mismo epígrafe al pívot y al '4' de Fuenlabrada porque realmente de ambos se ha podido ver poco este curso. Dos de los tres jugadores con contrato para más allá de este verano se han pasado este pasado curso más tiempo en la enfermería que cerca de una cancha de baloncesto. Ehigiator venía ya de problemas físicos el pasado curso y este lo empezaba fuera de ritmo. Y antes siquiera de que pudiera engancharse a la dinámica volvía a caer lesionado para todo el curso. El suyo es el contrato más largo del equipo y por edad (22 años) este par de lesiones tampoco tienen que suponer una preocupación mayor. Vene, por su parte, había llegado con un contrato de dos cursos (se desconoce si con alguna opción de salida tras el primero) para ser parte importante del equipo, pero los problemas físicos le alejaron de mostrar todo su potencial antes de tener que parar en un equipo que sin duda echó mucho de menos su tiro durante el curso.

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Vene se cuadra en el triple (Imagen: Alba Pacheco).

Ziga Samar: puede que la campaña del base sea una de las notas más positivas para Fuenlabrada este curso, uno de los principales brotes verdes. El esloveno, que firmaba por Fuenlabrada en 2019 daba un salto de dos divisiones para hacerse un hueco en la plantilla que fue creciendo a medida que transcurría el curso y, sobre todo, con la llegada de Raventós al banquillo y el paso de Trimble al '2'. Samar ha mostrado sus cualidades físicas y su capacidad de pase y sus mayores problemas son completamente relacionables a su edad: tuvo a principios de temporada problemas de faltas que le impidieron un papel más importante y no ha lanzado con eficiencia (21,9% en triples). Con Ehigiator recuperándose, Samar adaptándose a una gran velocidad a la máxima competición y un filial que ha firmado una temporada histórica, con ascenso a LEB Plata y 20 victorias en 23 partidos, el futuro de Fuenlabrada se mira desde un prisma muy optimista.

ACABAN CONTRATO

Melo Trimble: protagonista ofensivo absoluto del equipo, Trimble ha estado a la altura de las expectativas desde el primer momento, demostrando con todos sus recursos ofensivos que puede ser un jugador verdaderamente difícil de detener incluso al más alto nivel. Su adaptación de la liga australiana a la española fue casi inmediata, siendo desde el día 1 el líder anotador de Fuenlabrada y de la ACB. Pero es que más allá de su gran potencial ofensivo, Trimble ha mostrado también en general un gran compromiso con Fuenlabrada e, incluso, potencial defensivo para no solo no ser una debilidad si no hasta para brillar (1,5 recuperaciones por partido, empatado en el tercer puesto). En el debe, aún debe madurar en el liderazgo: no se ha escondido en ningún momento, pero ha tenido problemas de gestión emocional y de la posesión (3,1 perdidas por partido, el que más ha cometido) durante momentos sensibles para el equipo. El desplazamiento definitivo al '2' de la mano de Raventós ha supuesto un descargo para él en ese sentido. Este verano recibirá ofertas de equipos más cercanos a la Euroliga que al contexto de Fuenlabrada.

Jovan Novak: de final algo abrupto con esa extraña salida al Mega, la incorporación del base fue una de las más importantes de todo el curso. Fuenlabrada recuperaba la figura del base organizador que había perdido con la salida de Bellas y el intento fallido de Kloof. Con Novak, Fuenlabrada empezó a circular más el balón, a atacar mejor e incluso a recuperar algo del terreno perdido en el triple, tanto por la buena gestión de la posesión como gracias a esa particular mecánica del base. Tras las salidas consecutivas de dos pesos pesados en el puesto como Luka Rupnik y el propio Bellas, Novak podría haberse convertido en un nuevo referente en la dirección de Fuenlabrada, además de ser un perfecto compañero para Ziga Samar. Su salida precipitada a una jornada de la conclusión del curso deja dudas, sin embargo, de las posibilidades de Fuenlabrada para poder renovarle.

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Novak, levantando uno de sus triples a una pierna (ACB Photo / A. Pacheco).

Obi Emegano: aún siendo una buena temporada la firmada por el escolta nigeriano, queda un regusto de sensaciones encontradas en su debut ACB. El escolta termina firmando unos buenos 9,9 puntos que, sin embargo, se quedan algo atrás comparados con los números de sus predecesores (Anderson, Pako Cruz, Popovic), siempre cercanos a la docena de puntos y con una mejor eficiencia en el tiro. En favor del nigeriano está que suma esos números con menos tiempo en cancha (24 minutos) en un equipo que, además, nunca le permitió jugar las situaciones en las que el brilla, las de catch and shoot. Eso explica también su retroceso en porcentajes (31% en el triple), teniendo que haber tirado mucho tras bote y off the dribble, donde es menos eficiente. Donde claramente gana enteros Emegano respecto a anteriores escoltas es en el apartado físico, con grandes momentos en la defensa on ball sobre anotadores potentes de la competición y descubriéndose como un gran jugador para postear a una gran cantidad de escoltas de la competición por su dominio físico ante ellos. Así pues, con todos sus matices, se ha de considerar como positiva la temporada para un Obi Emegano que volverá a tener un buen cartel en el mercado.

Marc García: pero si hablamos de irregularidad quizás uno de los primeros nombres que se vienen a la cabeza al echar un vistazo a la plantilla de Fuenlabrada sea el de Marc García. El catalán arrancó la temporada a un gran nivel, sumando grandes actuaciones ante Manresa, Gipuzkoa, Burgos, Murcia o Betis. Los problemas extradeportivos del equipo a principio de la temporada le hicieron sumar quizás menos minutos de los que hubiera merecido, pero cuando empezaba a ganárselos llegaron los problemas físicos. Se perdía ya a mitad de temporada tres o cuatro duelos y al final, en el mes de abril García tenía que parar para poder recuperarse. Según Chema de Lucas, el escolta podría recibir este verano una oferta desde Burgos y Fuenlabrada tendría la opción de igualarla ejerciendo el tanteo.

Álex Urtasun: el momento de su renovación, allá por diciembre de 2019 para temporada y media era una noticia celebrada por todo el entorno de Fuenlabrada, que volvía a contar con un jugador que ya había rendido en la ciudad y que estaba en un momento muy dulce. Llegó entonces una inoportuna lesión y jamás ha vuelto a estar cerca de ese nivel. Su vuelta ese curso con Paco García fue casi testimonial y este curso le ha costado mucho que sus entrenadores le dieran confianza, incluso en los momentos en los que Fuenlabrada ha echado de menos un buen jugador de pick and roll como él. Acaba de cumplir 37 años, acaba contrato y este año ha participado 156 minutos en el parqué, factores que no invitan a pensar en el optimismo para con su futuro en la plantilla.

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Meindl encara el aro (ACB Photo / A. Pacheco).

Leo Meindl: el fichaje capaz de rebatirle a Trimble el premio al mejor debutante de Fuenlabrada. Meindl encajó en Fuenlabrada como un guante: aportó anotación, aportó defensa, aportó soluciones desde el estático cuando Trimble necesitaba un desahogo, aportó mucho empuje en el rebote ofensivo y, por encima de todo, aportó una dosis de garra e intangibles que la grada del Fernando Martín habría disfrutado especialmente. Ese factor, el de haber jugado sin público, podría llegar incluso a ser decisivo en la permanencia de Meindl en el equipo. El alero a buen seguro tendrá este verano un buen puñado de ofertas de equipos de competición europea y, sin haber llegado a conocer a la afición local, no es extraño pensar que, a la hora de decidir, tendrá menos sensación de dejarse algo en Fuenlabrada. Sea como fuere, desde luego que va a ser la pieza más difícil de retener para Fuenlabrada después de Melo Trimble.

Christian Eyenga: tras una temporada, la 19-20, dura para el congoleño, que nunca llegó a estar a la altura del puesto de capitán que ocupaba, Eyenga terminó renovando casi por sorpresa al final del pasado verano para redondear los puestos de '3' y de '4'. Y este curso sí, Eyenga jugó a la altura de un jugador de su experiencia ya no en el apartado deportivo, donde recupero algo del terreno perdido en la temporada anterior principalmente porque la salud le acompañó, si no en el emocional. El alero, que este curso llegó a jugar de '2', de '3' y de '4', y llegó a defender incluso al base rival, se erigió en un pilar emocional indispensable en victorias como las cosechadas ante Obradoiro, Burgos, Gipuzkoa o Tenerife. Raventós ya ha hablado con Chema de Lucas e Ignacio Ojeda de su deseo de continuar contando con él en caso de renovar en el banquillo y, tras haber renovado el pasado curso, el contexto invita a pensar que también podría hacerlo en este.

Kwan Cheatham: salvo por un par de actuaciones brillantes en el desenlace del curso (ate Tenerife y, sobre todo, Real Betis), Cheatham ha pasado por lo general bajo el radar la mayoría de la temporada pese a reunir un suculento abanico de virtudes: por físico, es un '4' y medio, un ala pívot con espalda y kilos para poder jugar cerca del aro y, sobre todo, para poder intercambiar con su compañero en la pintura y poder defender, por peso, a un buen número de pívots de la ACB. Especialista en la defensa on-ball, ha resultado también clave su aparición en el otro lado de la cancha con una muñeca que ha sido un oasis en una temporada realmente mala para Fuenlabrada desde la larga distancia. Con Vene en plantilla quizás su rol de '4' abierto tenga menos sentido, por lo que quizás la decisión de la dirección deportiva pase por la renovación de solo uno de los dos, aunque podrían llegar a ser compatibles.

Kyle Alexander: llegó cuando todavía Thompson estaba en el equipo pero terminó siendo el tercer pívot titular que probó Fuenlabrada durante el curso y, esta vez sí, a la tercera fue la vencida. Aún presentando problemas más achacables a su juventud y a la adaptación al baloncesto europeo, Alexander ha terminado siendo el titular casi todo el curso porque era el más versátil de los 'cincos' de Fuenlabrada: atlético para jugar por encima del aro y rápido para correr la pista y jugar el pick and roll, era capaz de anotar con facilidad desde la media distancia con su particular tiro por elevación y terminó incluso añadiendo el tiro de tres a su repertorio, ampliando su rango. En el debe, ha llegado a sufrir en la defensa al poste frente a pívots de más kilos y ha mostrado problemas de atención y concentración aquí y allá. Pero son más las notas positivas que las negativas para un Alexander que habrá que ver si vuelve a intentar la aventura overseas o si decide establecerse en Europa.

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Alexander, partido muy completo (acb Photo / D. Grau).


Cheick Diallo: fue el último en llegar tras las lesiones de Marc García y Urtasun. y, en apenas dos semanas de adaptación, terminó arrebatándole el puesto en las listas a Josh Sharma, con el asterisco de que Raventós tuvo que tirar de dos fichas del filial para completar los cupos, teniendo que quedarse uno de los interiores fuera para cada partido. Diallo ha mostrado con solidez todas sus virtudes ya conocidas (juego muy físico, buen continuador, gran defensor tanto de su par en el poste como en la ayuda a otro interior o teniendo que salir lejos de la canasta para defender el pick and roll), pero, por encima de todo, ha tenido una actitud bastante ambiciosa para su primera aventura de importancia al otro lado del charco. Es otro jugador que podría intentar gastar todas sus balas NBA este verano antes de decidirse por regresar a Europa, con su más de cien partidos de experiencia en la liga norteamericana como principal aval.

Josh Sharma: terminó siendo el jugador descartado por Raventós en las 3 jornadas clave por problemas de cupos. El norteamericano llegó junto a Novak en enero y fue el jugador que más tiempo hubo de tomarse para adaptarse a la liga, con problemas de faltas casi en cada aparición y problemas de concentración defensivos. Cuando fue tomándole el pulso a la cometición sí firmo un par de buenas actuaciones Burgos o Real Madrid, donde demostró su capacidad para jugar por encima del aro, su buen timing para el tapón (7 tapones entre ambos encuentros) y su facilidad para las continuaciones hacia canasta. La llegada de Diallo le hizo retroceder en sus minutos hasta terminar desapareciendo ante jugadores como el maliense o Alexander, algo más versátiles para hacer tanto el '5' como el '4'. Su continuidad en Fuenlabrada parece que puede pasar más por el deseo que pueda tener el equipo del sur de Madrid que por las alternativas que vaya a tener Sharma en el mercado.

Chema González: retornó a Fuenlabrada por tercera vez para vivir su enésima aventura al sur de Madrid y volvió a cumplir como un jugador de rol útil para sus tres entrenadores, especialmetne para Juárez y Raventós. Sin esperar ya de él un progreso ofensivo o en el tiro libre, González sí ha sido este año otra vez un gran defensor on y off ball sobre el pívot rival y le ha ofrecido a Fuenlabrada también alguna buena defensa en el pick and roll cuando los otros pívots, Upshaw o Thompson, no llegaban a ello. Su contrato acaba este verano y su continuidad irá supeditada, a buen seguro, a las piezas que continúen o no en el equipo en ese puesto. A su favor, su condición de cupo.

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Raventós, la clave desde la banda (ACB Photo / A. Pacheco).

Josep María Raventós: ya habían sido varios cambios de entrenador en los últimos cursos en los que Raventós se había mantenido como segundo de a bordo siempre, pero este año se dio el paso adelante y con Raventós al mando el equipo ganó (5 duelos de 11 al mando), se salvó y, sobre todo, jugó mejor que en ningún otro momento del curso. Ya son 7 años los que han pasado desde que aterrizara el catalán en la ciudad del sur de Madrid, margen tan amplio de tiempo que le ha terminado convirtiendo en una de las caras más identificables y reconocibles del proyecto para la afición. Su encaje es perfecto tanto a nivel deportivo como simbólico, él ha manifestado su deseo de continuar y desde Encestando esta misma semana aseguraban que lo más probable es que se amplíe una relación condenada a entenderse.

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