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El silencioso y progresivo crecimiento de Ondrej Balvin

  • Su media en lo que llevamos de temporada 2013-14: 6 puntos y 6.5 rebotes para 9.7 puntos de valoración

Si atendemos a la pintura del Cajasol, descubriremos que sólo cuenta con un cinco puro. El interior checo arrancó la temporada pasada con la correspondiente presión de tener a sus 20 años un papel como pívot suplente en la Liga Endesa; y entre las idas y venidas de otros interiores y el bajo rendimiento de Triguero, su presencia pasó a ser condicionante para la marcha de todo el colectivo. Indudablemente, Balvin es una de las grandes apuestas de Aíto y ha venido sorprendiendo, creciendo a cada partido para unirse a la definitiva explosión de un Satoransky que ya ha conquistado su plaza entre las perlas de la liga, el crecimiento como tirador de Joan Sastre, todavía lejos de su mejor nivel en lo que llevamos de campaña, o la última sorpresa y comodín en la manga, Porzingis.

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Balvin tapona a Maciej Lampe (ACB Photo / Tolo Parra)
Muy lejos han quedado esos primeros partidos para la desesperación, años atrás, en el Palacio de Deportes de San Pablo. Balvin recibía de espaldas al aro, intentaba postear a su rival y giraba sobre sí mismo para hacer pasos. Una y otra vez, perdía balones en ataque y hacía lo que podía en defensa. La falta de potencia interior de su equipo, obligado entonces a fichar e inventar soluciones, duplicó la presión sobre un gigante tan tierno que cambiaba la EBA por la máxima categoría de nuestro baloncesto. Echaba en falta experiencia y sin embargo, de un momento para otro, el gigante despertó. Balvin explotó entre Eurocup y Liga Endesa para demostrar que sabe utilizar sus centímetros. Reboteador y hasta intimidador, capaz de vérselas contra pívots de la élite europea y colocar un tapón tras otro, sorprendió hasta recibir los elogios del propio Aíto. El entrenador sólo echó en falta regularidad y apuntó dos pilares necesarios: carácter y fortaleza física.

Balvin cerró la temporada 2012-13 promediando 3.5 puntos y 2.8 rebotes, despuntó en cuatro partidos y terminó con 4.5 puntos de valoración en sus 12 minutos por partido. Tras un verano de los que saben a premio con billete para el Eurobasket, Cajasol renovaba a Latavious Williams y firmaba un interior con menos experiencia como Hernangómez que, tras la salida de Triguero, lo colocaría definitivamente al frente del puesto. En el primer partido de la presente campaña, derbi andaluz ante Unicaja, salía Balvin a la pista pero ya no parecía el mismo: fuerte, luchador implacable en el rebote, grandes brazos y codos afilados. El principal cambio, sin embargo, estaba en su mirada astuta y atenta. El novato checo había dado paso a un pívot curtido, de los que exhiben con orgullo sus heridas de guerra. Sin demasiado esfuerzo, saldó su partido con 9 rebotes y 4 de ellos en ataque ante oponentes tan respetables como Hettsheimeir o Fran Vázquez.

Los números no lo dicen todo, pero dicen mucho. En apenas 11 jornadas, Balvin ha duplicado sus minutos en pista (un dato muy razonable atendiendo a la altura de Williams y condición física de sus compañeros más altos) y sus registros, y precisamente trabajando ocupa actualmente la 9ª plaza en rebotes con un total de 71, superando a respetables como Eulis Báez, Xavi Rey o todo un Felipe Reyes. Dentro ya de los rebotes ofensivos se supera hasta la 7ª posición (con 29, una media de 2.64) y podemos comprobar lo desenvuelto que está en su quinto puesto como matador de la ACB (12 mates en 11 partidos). Más allá de la frialdad de las cifras, podemos ver una importante confianza en su juego sin haber terminado de explotar, pero sí mostrándose más regular y sólido en el rebote, rápido en pista, y sobre todo capaz de devolver la mayor disponibilidad de minutos en los partidos con una mayor aportación.

Mientras los destellos de Porzingis cobran protagonismo y regalan espectáculo, Balvin sigue creciendo como jugador. Este año está llamando (de momento) menos la atención, pero mal haríamos en olvidar el gran coraje que esconde y muerde en la pintura. Tal vez la principal prueba de su progresión sea lo poco que hablamos de él, pero la verdad es que si a un 2.17 añadimos el talento conque se construye el baloncesto obtendremos un claro resultado: pólvora.

  • Sus medias en la temporada 2012-13: 3.5 puntos, 2.8 rebotes, 4.5 puntos de valoración en 12 minutos.
  • Sus medias en la temporada 2013-14 (11 jornadas): 6 puntos, 6.5 rebotes, 9.7 puntos de valoración en 20 minutos.

Con la colaboración de David Facenda (BKStats)

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