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Entrevista a Pepu Hernández: "el Estudiantes es Patrimonio Cultural de Madrid"

  • Campeón del Mundo en 2006 y plata en Eurobasket 2007, entre sus logros más destacados en los banquillos
  • Su vida sigue ligada al baloncesto, sin descartar volver al baloncesto de formación
  • A lo largo de su trayectoria, únicamente tiene elogios hacia cada uno de sus jugadores y compañeros

Cómo un niño de 8 años, recién llegado al Ramiro de Maeztu, fue capaz de adquirir los valores del Estudiantes, y ser capaz de transmitirlos de la mejor manera posible. El trabajo lo hemos comprobado con perspectiva, viendo su trayectoria. Pero se percibe de una mayor manera hablando con él y reflejado en la camada de jugadores que hay tras su legado. 

A los 16 años arrancó su andadura en los banquillos en la cantera del conjunto colegial, llegando al primer equipo en 1990 como segundo entrenador, siendo el principal en 1994, relevando a Miguel Ángel Martín. Alcanzando el banquillo de la Selección española en 2006, alcanzando la gloria en el Mundial y quedando subcampeón en el Eurobasket 2007, les clasificó para los JJ.OO de 2008 y abandonó su cargo. Tras un breve paso por el Joventut, cerró su círculo en la que es su casa, la del Estudiantes. Con 498 partidos, es el noveno más longevo en ACB. Lo único que nos salen son palabras de gratitud hacia uno de los entrenadores más exitosos del baloncesto español, donde alcanzó la cima con todo un país, y en Estudiantes la rozaron, siendo una de las etapas más importantes del club colegial.

Hablamos con él de una de sus grandes pasiones, pese a que haya cambiado de profesión, pero no olvida lo que es el baloncesto para él. Incluso sigue transmitiendo los mismos valores que le enseñaron, y aun así no descarta volver al baloncesto de formación. Un sinfín de anécdotas, de recuerdos que lo engloban al mismo término que patentó: BA-LON-CES-TO.

Solobasket: Tras una vida ligada a los banquillos, ¿cómo es tu vida más allá del baloncesto?

Pepu Hernández: Siempre he tenido muchos intereses más allá del baloncesto. Uno de ellos es la colaboración con el servicio público. No me siento un político, trato de encontrar la manera en la que puedo aportar a la ciudadanía y en muchas ocasiones hago uso de los valores que me ha enseñado el baloncesto y transmitirlos.

SBEs la seña de identidad de muchos de los jugadores que han pasado por tus manos.

PH: Lógicamente tus objetivos pasan por sacar el mayor rendimiento de tus jugadores, pero también hay que saber inculcar valores más allá del deporte, es lo que les hace subir a una categoría superior. Para mi el deportista no es aquel que ha ganado muchos anillos o tiene muchas medallas, es el que deja un legado para las nuevas generaciones.

SB: Lo pudimos ver reflejado en una de las mejores generaciones que ha disfrutado el Estudiantes.

PH: Fui muy afortunado. Ahí podemos encontrar varios ejemplos de dichas personalidades, más allá de los deportistas. Los logros y estadísticas quedan en un segundo plano. Conservo las sensaciones de haber aportado algo importante. Un respeto y transmisión del baloncesto, pese a que no sea el deporte rey en España.

SB: No sería el deporte rey, pero si alguien puso el baloncesto español en el mapa puede ser aquella Selección que dirigiste.

PH: Insisto en ello. Los logros a nivel colectivo y reconocimientos siempre están bien para que la gente considere el baloncesto y el deporte como un buen lugar donde quedarse. El tópico de “los deportistas se dedican al deporte y a cultivar su cuerpo y ya está”. Para nada, cuerpo y mente. El baloncesto te puede llevar a adoptar nuevos estilos de vida. Antes de ganar aquel Mundial, pocos eran los que hablaban de baloncesto. Pero es que después TODO el mundo hablaba de baloncesto. Aparecimos en revistas, radios y televisiones externas al deporte. Ahí fue donde me di cuenta de que hicimos un avance extraordinario.

SB: Podríamos decir que este es el significado de tu patente de BA-LON-CES-TO.

PH: Efectivamente, este es el mensaje. Algunas personas me recriminaban que intentaba poner el baloncesto al mismo nivel que el fútbol. Acercaros al baloncesto, es un buen hábitat donde vivir. Les estaré eternamente agradecido a mis padres por haberme llevado al Ramiro. Ahí teníamos latín, lengua, filosofía y baloncesto. Era una asignatura más. El baloncesto es formativo y gracias a ellos conseguí adoptarlo al máximo nivel que pude.

SB: ¿Cómo podemos definir los valores del Estudiantes, aquello que los aficionados colegiales catalogan como “ser de la casa”?.

PH: Voy a explicarlo con una anécdota para que te des cuenta de lo que significa en este nivel el Estudiantes: en una reunión que mantuvimos durante un día entero con bastantes jugadores del primer equipo presentes, y miembros del club y cantera, le dije a José Asensio, a quien entrené en juveniles y fue el segundo base de Nacho Azofra: “mira José, no vas a seguir jugando, va a seguir Nacho, a quien veo más en la línea para llegar al primer equipo. Tú te vas a dedicar a entrenar”. En primera instancia, José fue reticente a la idea, ya que quería seguir jugando, pero le insistí en que va a disfrutar como entrenador, que confíe en mí. Bien, ha sido entrenador de todas las categorías inferiores del Estudiantes, entrenó al EBA, fue director deportivo del club y actualmente es el director general del mismo. En la reunión antes mencionada, le preguntan a José que por qué entrena y no juega, cuya respuesta me dejó completamente frío: “Entreno porque me han entrenado”. Refleja lo que valoran a TODOS los entrenadores del Estudiantes. Nos obligamos a corresponder a la formación que hemos obtenido facilitando a los demás, cada uno a su estilo.

SB: Si algo caracteriza la relación del Estudiantes con sus aficionados es la seña de identidad, los valores a los que has hecho mención. El club ha sufrido una regresión que va más allá de los triunfos o derrotas que puedan cosechar y las sensaciones en la grada son distintas. ¿No te apena la situación vista desde fuera?

PH: Había unos elementos distintivos que no se pueden mantener por el tiempo. Algo que ha caracterizado los 75 años del Estudiantes ha sido su capacidad de supervivencia. A veces parecía que todo iba muy rodado, cuando teníamos mejores resultados y cosechamos ciertos éxitos, arraigados a un mayor presupuesto. Estudiantes trata de mantener una producción de canteranos con talento para el primer equipo que no se puede comparar. En la etapa de Corey Brewer, Andrae Patterson o Rubén Garcés, había ocho canteranos con ellos. La complicada situación económica por la que está pasando el club le limita a tratar de sobrevivir y se va transformando en algo menos reconocible.

SB: ¿Cómo hemos podido pasar de jugar con ocho canteranos en aquel Estudiantes, y que ahora en Liga Endesa la mayoría de plantillas apenas tenga jugadores españoles en sus filas?

PH: Me informé de las plantillas en esta última edición de la Copa del Rey y hay muy pocos jugadores nacionales. Que Unicaja juegue con seis españoles, ya sean de su cantera o no, me parece un éxito rotundo (de los cuales la mitad provienen de la cantera del Estudiantes). Baskonia uno, el Barcelona tres, Madrid, Valencia, Burgos o Tenerife cuatro y el Joventut cinco. El estu ahora tiene tres nacionales y siempre ha sido reconocido junto al Joventut en ser una de las grandes minas del baloncesto español. En la selección del 98, el 50% de los jugadores habían estado o se habían formado en el Estudiantes. En el Mundial de 2006 Felipe Reyes, Carlos Jiménez y Sergio Rodríguez. Son datos que ayudan a fidelizar al aficionado con el baloncesto español y la identidad se va perdiendo.

SB: Volviendo al Estudiantes, nombre por nombre vemos talento, pero no hay por donde juntarlos. Los canteranos apenas poseen oportunidades, no hay un estilo de juego definido. Los resultados se limitan a luchar por no descender, y los últimos canteranos (Brizuela o Jaime) buscan incluso forzar su salida.

PH: Cuando aparece un canterano extraordinariamente bueno suele marcharse del Estudiantes. Lo teníamos asumido ya que no podríamos asumir su contrato. Cuando salían ingresamos un dinero que nos permite seguir trabajando con la cantera y mantener un primer equipo competitivo. Es una de las fórmulas de la supervivencia. Cuando se fueron Alberto Herreros o Felipe Reyes al Real Madrid, se merecían el contrato que les ofrecieron. Suponía que el 80% del presupuesto iba dedicado al contrato de Herreros. Pero vendrían otros, al igual que se fueron Carlos Jiménez o Carlos Suárez. Lo que ocurre es que no siempre tienes esa capacidad de “producción” de cantera. Lo mismo le pasó al Joventut. Ingresó por Ricky Rubio, Rudy Fernández, pero luego el resto no fueron iguales. Uno de nuestros errores residía en que no les formamos para el primer equipo, lo hacíamos para la NBA directamente. Varios son los casos donde no has aprovechado todo el rendimiento del mismo para el club. Ojalá pudiésemos mantenerlos hasta los 24 años, y no hasta los 19.

SB: Casos como el homenaje de la Final Four o la manera en la que se reciben a los viejos conocidos del club dan que pensar.

PH: Cuando se llevó a cabo el homenaje de la Copa en el WiZink Center, nos pusimos una camiseta conmemorativa, incluido Felipe Reyes, quien sigue jugando en el Real Madrid. No olvida de dónde viene, y estará eternamente agradecido al club. Todos los récords que está batiendo con el Real Madrid los comenzó en el Estudiantes. En el caso de Herreros no podíamos mantenerlo en el equipo. Date cuenta de qué jugadores estamos hablando: Herreros o Felipe Reyes, historia de nuestro baloncesto. ¿Cuántos españoles han pasado por la NBA? 17 si no me equivoco. ¿Cuántos de ellos pasaron por Estudiantes? Fernando Martín, Sergio Rodríguez, Lucas Nogueira y Juancho Hernángomez. Es un alto porcentaje para un país que, afortunadamente, ha puesto tantos jugadores en la NBA. Y algunos, como Alberto Herreros, tuvieron oportunidad de ir allí también.

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Homenaje al Estudiantes campeón de Copa del año 2000. Vía: ClubEstudiantes

 

SB: Aquella época la ACB tuvo un nivel competitivo asombroso. ¿Qué sensación te queda al haber competido contra todos ellos?

PH: Podíamos competir absolutamente contra cualquier equipo. Durante mi etapa como primer entrenador del Estudiantes, llegamos a tener el séptimo presupuesto de la liga. Actualmente, si tienes el 14º puedes quedar en dicha posición o 16º. Siendo los séptimos no estaba mal. Quedamos segundos, terceros o cuartos. Nos clasificamos a la Copa del Rey en diez temporadas de once posibles. En la que no lo conseguimos, salí con el titular de que lo consideraba un fracaso, ya que para mí en aquel momento lo fue. Y de esas once temporadas estuvimos en Semifinales en ocho. No soy un nostálgico, pero a veces viene bien recordar estas etapas por si toca volver a revivirlas, recordar lo duro que es llegar hasta esta situación. ¿Cómo se consigue la regularidad? Sobreviviendo.

SB: Tras dicho proceso de supervivencia, Estudiantes rozó la gloria en la temporada 2003/04 perdiendo la final contra el Barcelona. ¿Os dejó mal sabor de boca?

PH: Perdimos en el quinto partido, y apurando si quieres, contra el Barcelona, que en aquella temporada había ganado Euroliga, la temporada regular de la ACB y la Copa. Puedes intentarlo, está claro, pero tampoco escuece. Las circunstancias van cambiando. Fuimos subcampeones con la pareja de americanos más barata de toda la liga. Lo que les caracterizaba fue su adaptación al club. En el caso de Chandler Thompson, Shaun Vandiver o Andrae Patterson parecían sacados de la cantera. A día de hoy sigo guardando una gran relación con ellos.

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Nacho Azofra durante la Final de 2004 ante el FC Barcelona

 

SB: Hace un tiempo, vi una entrevista que realizó Jayson Granger para la liga, en relación a la fase de adaptación de los jugadores cuando cambian de aires tan jóvenes buscando cumplir sus sueños. Por lo tanto, realza la figura de Pancho Jasen como su principal apoyo a su llegada al Estudiantes. ¿Cómo es tener a un jugador de su dimensión, dentro y fuera de la cancha, en tu plantilla?

PH: Me siento muy afortunado de haber entrenado a una serie de jugadores que representan y abanderan los valores que tratas de transmitir. Jasen es una persona muy, pero que muy importante para el Estudiantes, tanto como cuando estaba yo como cuando me marché. Tomó el relevo de otros en cuanto a liderazgo y formación de otros jugadores. La capacidad que tenían jugadores como él o Carlos Jiménez de, ya no solo preocuparse por su carrera deportiva, sino también por la de los que venían detrás, su capacidad de integración, es distintiva. Me parece muy interesante lo que ha dicho Jayson acerca de él. Es un gran ejemplo de muchos otros, y particularmente en Estudiantes he tenido la suerte de vivir muchísimos de esos casos. Extranjeros, jugadores que se habían formado y saben que pueden formar a otros. Azofra, Carlos Jiménez, Rafa Vecina… se interesaban y saben que necesitan sangre joven, les motiva también, compiten contigo.

SB: Muchas son las estrellas que debutaron bajo tu tutela. Una de las más exitosas fue Sergio Rodriguez. ¿Le veías preparado en aquel escenario tan complicado?

PH: Si, sin duda. Estuvo prácticamente todo el año entrenando con nosotros. No soy partidario de dar los llamados “minutos de la basura”a los canteranos. Es más, en muchas ocasiones jugamos con ellos como titulares para darles esa oportunidad, en parte también porque los veteranos lo entendían a la perfección. Por ejemplo, Chandler Thompson era una de las grandes estrellas del equipo, pero rara vez partió como titular. No formas de la misma manera a un chico de 19 años que le pones los minutos de la basura a escenarios importantes. Su carga de experiencia es mucho mayor. 

Por ponerte otro ejemplo, Marc Gasol y Rudy Fernández se marchan a la NBA después de ser campeones del mundo. Por lo tanto, son nuevos en dicha liga, pero ni mucho menos jugadores “novatos”, y no se les consideraron como tal. En el caso de Luka Doncic, nos sorprende en parte a todos porque lo que está haciendo allí es espectacular. Pero formarte también con un muy buen grupo de trabajo influye muchísimo. El Real Madrid tiene un grupo de trabajo impresionante. El trío que llevan formando durante años Alberto Herreros-Pablo Laso- Angulo me parece brutal y están consiguiendo resultados extraordinarios. No se está valorando en la medida que influyen en el éxito del club. Obviamente a Pablo sí, pero el grupo que tienen es muy importante y están sacando resultados increíbles, tanto para el primer equipo como para la cantera, como el resultado de Doncic. Hubo un momento, cuando no entrenaba, que veía muchos partidos del Real Madrid porque quería ver a Felipe y a Sergio.

SB: Dentro de la amplia gama de talento que has aportado al baloncesto, ya sea a nivel nacional e internacional, ¿consideras que Felipe Reyes y Sergio Rodríguez son tus “obras maestras”?

PH: Sería resumirlo en ellos, si. En aquel entonces, no he visto a un jugador que disfrute tanto del baloncesto como Herreros. Después salieron Sergio y Felipe, pero lo de Alberto era espectacular. Cuando salía algún balón de la pista, el que iba a recogerlo era él. No quería perder ni un solo minuto de entrenamiento. Eso pervive en el tiempo. Recuerdo, cuando ya estaba en el Real Madrid, estuvimos cenando juntos, y salió el resultado del Draft de la NBA. Me llamó tremendamente ilusionado, ya que Pau Gasol había sido drafteado. Alguien que es un competidor como él, que en aquel entonces luchaba contra el Barça de Gasol, se ilusione tanto por que saliese en la tercera posición del Draft, dice mucho de él. En el caso de Felipe y Sergio, les estaré eternamente agradecidos por haber tenido el placer de entrenar, ya no solo a grandes jugadores, sino individuos, como es su caso. Con individuos me refiero a su agradecimiento por cada oportunidad que les brindaba, son ilusionados e ilusionantes. Ojalá sigan vinculados al deporte, son fundamentales para el baloncesto. Quieren dejar herencia y legado tras ellos, y es precisamente lo que les hace ser personalidades especiales.

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Felipe Reyes, uno de los grandes pupilos de Pepu. Vía: Marca

 

SB: Retornando a la selección española, siempre se mantendrá el eterno debate de qué combinado pudo hacer frente de manera objetiva a la selección estadounidense. ¿Crees que tu generación fue la que más cerca estuvo, en cuanto a nivel, de ellos?

PH: Partamos de la base en la que por contexto histórico sus circunstancias han estado por delante siempre. Si es cierto que en los últimos años se han reducido muchísimo. Ya no solamente por condición física, que también, especialmente en el momento donde los jugadores grandes corrían a la misma velocidad que los pequeños. Tácticamente, España está muy pareja. Físicamente hemos mejorado, e incluso me atrevería a decir que tácticamente hemos llegado a ser superiores. Esa generación fue la que más cerca ha estado, si. Ya no solamente por haber jugado dos finales olímpicas, sino porque así lo demostraron. En 2006 algo cambió en la mentalidad de la selección española. Antes se fijaba mucho en quien les tocaba en octavos, cuartos, etc. A partir de entonces les daba igual, son conscientes de que pueden hacerle frente a cualquier selección. Es más, son los otros países los que decían: “ostras, cuidado porque nos toca enfrentarnos a España”. Suponía un extra de motivación para ellos, ahora tienen que vencer a la campeona del Mundo. El problema es que nos acostumbramos a que siempre estarán ahí y eso no puede ser. No se puede ganar siempre, pero el espíritu y estilo siempre han intentado pervivir.

SB: Nos sumergimos en una etapa de reconstrucción ligada al relevo generacional. La nueva camada, recién campeona del mundo, agradecería enormemente la figura de un líder y mentor como Pau Gasol. ¿Le ves capacitado para cerrar su etapa en los próximos Juegos Olímpicos?

PH: Me encantaría. Sería un broche de oro. Tampoco hay que hacer comparaciones entre generaciones, pero perciben sus valores y su espíritu. Vendrán otros, y ojalá se mantengan. Si algo me preocupa es que no haya mucho de donde elegir. De la cantidad también sale la calidad. Cada vez hay más dificultades para que los jugadores jóvenes tengan su oportunidad en ACB u otras grandes ligas, que tomen buenas decisiones para sus carreras.

SB: Como amante de la táctica, vivimos en una época donde el baloncesto está evolucionando, cuya tendencia gira alrededor del tiro exterior. ¿Cómo vives dicho cambio?

PH: Voy a tratar de explicarlo con anécdotas. Cuando proponía un jugador a los directivos de Estudiantes un jugador me preguntaban: “¿de qué juega?”, a lo que les respondía: “de jugador de baloncesto”. Ahora mismo tenemos una gran capacidad de combinar física y tácticamente a jugadores en diversas posiciones de una manera estratégica, y eso nos da una gran ventaja, por supuesto. La defensa es lo que ha obligado a llevar a cabo cambios tácticos y viceversa, ya que las defensas también se han debido adaptar a cambios técnicos de los jugadores: capacidad de tiro, velocidad, altura, etc. Personalmente, opino que el baloncesto FIBA es más enriquecedor tácticamente que la NBA. Antes se jugaba con dos interiores, y actualmente se juega con uno o ninguno. Hay otros aspectos donde se puede cambiar, como se ha hecho en la NBA: hacer los campos más grandes, poner la línea del triple más lejos. Ahí es donde le hace falta una evolución al baloncesto FIBA. En la NBA toman una decisión y se aplica inmediatamente, y si tienen que corregir la corrigen. Son decisiones que creo que deberían llevarse a cabo. Es más vistoso para el aficionado, que muchas veces llega porque no entiende otros deportes, son más difíciles de comprender. Por ejemplo, a mi me encanta el fútbol americano y el béisbol, ya que los entiendo un poco más. El baloncesto se entiende, estéticamente es muy bonito. En el béisbol y fútbol americano les puede parecer muy aburrido, muy lento, puedes atraer menos.

SB: Precisamente Luka Doncic mencionó en una entrevista que le resulta más fácil anotar en la NBA por las normas defensivas, abren mucho más la pista y generan muchos espacios.

PH: Habrá un momento donde la evolución dirá: tantos espacios en la zona permitirá que los interiores vuelvan a jugar. Hay frases que pervivirán para la posteridad, y una de ellas es: “para competir necesitas un base, y para ganar, un buen pívot”. Esas frases se mantienen. Por supuesto que hay muchísimos jugadores jóvenes con talento a raudales que te hacen ser más competitivo. Pero, para ganar, necesitas un interior si o si. Cuando no lo tienes, te lo tendrás que inventar. No creo que volvamos a ver a dos pívots como en el juego FIBA antiguamente. Incluso en nuestra selección jugábamos con cuatro abiertos. Muchas veces el tres era Carlos JiménezGarbajosa estaba un 70% de juego en el exterior y 30% interior, al contrario que Marc Gasol.

SB: Tras la cumbre del Mundial de 2006 y los Juegos de Pekín, comentabas que te gustaría volver a entrenar al máximo nivel, ya sea en ACB, NBA, donde fuera. ¿Te viste con posibilidades reales de estar en un banquillo NBA?

PH: Yo nunca tuve una oportunidad de ir a la NBA. Tampoco pensé mucho en ello. Mi sueño pasaba por ser entrenador del Estudiantes y llegué a serlo, tanto del Estudiantes como de la selección española. Me siento tremendamente recompensado por ello. Por otro lado, no he tenido nunca sueños NBA, pero me hubiera gustado estar en las ligas universitarias y conocer el proceso de formación de los jugadores. Ya sea como entrenador ayudante o asistente en una universidad interesante para conocerlo desde dentro. A día de hoy sigo pensando mucho en baloncesto, y me puede llegar a ilusionar el baloncesto de formación de nuevo. Ahora tengo una mejor formación que cuando entrenaba en categorías bases. Lógicamente, la experiencia ayuda y estoy convencido de que tengo la necesaria para entrenar en baloncesto base. Me ilusionaría entrenar categorías cadete primer y segundo año, y que después me tomen el relevo.

SB: No podíamos acabar la charla sin recordar como se nos encogió el corazón a todos cuando se derrumbó La Nevera. ¿Qué sentiste al verlo?

PH: Es durísimo. Son muchos años entrenando allí y se hace verdaderamente duro. Llegué a tener en mi poder todas las llaves de La Nevera, Magariños, oficinas y de todo vaya. Es el espíritu del Ramiro, nos une a todos al fin y al cabo. Pero siempre hay un momento para la esperanza. Hay una unión general de todos los políticos de la Comunidad de Madrid que desean arreglarlo. ¿Te das cuenta de lo que es el Estudiantes? Por eso mismo yo siempre he considerado al Estudiantes Patrimonio Cultural de Madrid. Son 75 años trabajando en el deporte y formación de personas. Espero que sea una oportunidad para que Madrid y el Estudiantes se den cuenta de que hace falta un “aula magna” para que puedan seguir dando dicha formación.

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