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Herbalife Gran Canaria triunfa en el festival ofensivo ante un mermado "Fuenla" (107-92)

  • Nikola Radicevic fue el revulsivo que necesitó el Granca ante un gran inicio fuenlabreño
  • El desgaste por la diferencia de las rotaciones fue la clave
  • La imagen de las aficiones juntas, una delicia

Montakit Fuenlabrada entraba con el propósito de intentar la heroica sin Popovic ni Sekulic. Mucho más intensos que los locales, los del “Ché” García hacían estragos desde el pick&roll para conseguir las primeras ventajas. Gabriel Olaseni se encomendaba como amo y señor de ambas pinturas, con 9 puntos y anulando completamente a un Pasecniks superado (10-16). Precisamente después del tiempo muerto de Casemiro, el letón se reponía machacando, pero salía desde el banquillo Luka Rupnik para anotar dos triplazos que traían el delirio a la valiente afición “blue” (12-22). Pero el Gran Canaria Arena iba cobrando fuerza y los amarillos consiguieron despertar. Dos triples de Pablo Aguilar sentaron como agua de mayo y comandaron un parcial de 8-0 que devolvía al “Granca” al partido. Un triple de O’Leary fue rápidamente contestado por Nikola Radicevic – mucho más efectivo que el titular Mekel – para cerrar un espectacular primer cuarto, 25-27.

En el segundo periodo se confirmó lo que ya venía avisando el primero. Un espectáculo de anotación (33-25 fue el parcial). Los amarillos seguían encomendados a la energía de Radicevic, que encaraba el aro una y otra vez para sacar la falta o doblar. Precisamente una asistencia suya acabó con la firma de Aguilar y su tercer triple sin fallo de la tarde (34-25). En el lado contrario era Luka Rupnik el empeñado en amargar la fiesta para los locales, pero la larga rotación impuesta por Casimiro iba superando poco a poco a las individualidades fuenlabreñas.

Salió Markus Eriksson por primera vez para anotar dos triples y comandar un parcial de 10-0 que puso por primera vez a los amarillos por delante (44-37). Enfrente, un Montakit Fuenlabrada visiblemente cansado encontró en Christian Eyenga, inédito hasta entonces, su nuevo referente. El congoleño anotó 7 puntos consecutivos y dio un nuevo chute de energía a los suyos, que recuperaban la ventaja después de varios minutos (50-51). Pero el Granca seguía con una marcha más y con un Ondrej Balvin imparable (14 puntos en la primera parte) conseguían marcharse por delante en los que fueron, hasta el momento, los mejores minutos de baloncesto de la Copa del Rey (58-52).

Los amarillos continuaron con la inercia y DJ Seeley, que sorprendentemente no anotó en la primera mitad, entró en ebullición. El americano anotó desde todas las posiciones para ir estirando una renta que complicaba las cosas a Montakit Fuenlabrada (73-61). A pesar del empuje del “Ché” desde la banda, poco tenían que hacer los suyos ante una rotación de 12 que tenía en sus manos Casimiro. El espíritu de Rabaseda – impagable su trabajo “invisible” - terminó de encender a afición y equipo, y el “Granca” llegaba a una máxima de +12, con la que cerró el tercer periodo (81-69).

El desgaste seguía haciendo mella en los madrileños, que no hacían más que encontrar nuevos problemas desde el banquillo local. De pronto, los lanzamientos dejaron de entrar para ellos y Herbalife aprovechó para estirar la renta y meterse medio partido en el bolsillo (88-73 a 6:28 para el final del partido). Rompió la sequía Cruz con un triple, pero Herbalife Gran Canaria estaba arropado por su afición y no dejó lugar a la duda. Estarán en las semifinales de su Copa del Rey.

 

1. La rotación de Herbalife Gran Canaria, demasiado superior. Ya en el minuto 14, los 12 jugadores disponibles para Luis Casimiro habían pisado la cancha. En vista de las bajas de los fuenlabreños, el entrenador local propuso una estrategia clara: nadie juega más de 7 minutos seguidos. No le importó que Radicevic se encendiese al inicio del partido, ni los dos triples que enchufó Eriksson nada más salir, ni la salida de Seeley en el tercer cuarto, ni la ovación por buen trabajo que estaba recibiendo Rabaseda. Los jugadores fueron cambiados después de hacer su trabajo, dejando la tarea a otro, que siempre cumplió. Una táctica de desgaste, arriesgada, que pudo provocar que jugadores en racha se apagasen… pero hizo crecer la llama amarilla de forma constante.

2. Nikola Radicevic, el último en llegar, cambió la cara del partido. Apenas un mes después de llegar a la isla, el ex de Estrella Roja fue el revulsivo que necesitaron los amarillos ante el gran inicio de Montakit Fuenlabrada. El base salió con todo, controlando el ritmo del partido en una primera mitad sublime: 11 puntos y 2 asistencias ¡en menos de 7 minutos de juego! Al final, 15 puntos en 14 minutos. Efectividad máxima.

3. “Esto, esto, esto es baloncesto” Una de las imágenes de la Copa del Rey se produjo a 3 minutos para la finalización del partido, con la afición del Montakit Fuenlabrada acercándose a la marea amarilla. A pesar de que todavía había alguna opción de que los visitantes se llevasen la victoria (98-85), la hermandad en ambas aficiones fue la muestra de lo que debe ser el deporte. Un año más, la Copa del Rey como muestra a todo el planeta de que es posible juntar competición y deportividad. Juzguen ustedes.

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Comentarios

Sencillamente un Fuenlabrada muy peleón pero muy mermado que pudo caer en su propia tela de araña. Se lanzo a un partido de anotación y ritmo sin rotación. Se agotaron y el granca vio su momento. Que bueno que viniste radicevic. Le quita minutos a mekel y eso nos mejora. Pasecniks en su linea, mal. O se defiende de verdad o el Barcelona de hoy nos despachara rápido. Estuvieron intensos los cuales.

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