Unicaja se lleva un complicado partido frente a Blancos de Rueda, en un encuentro con números curiosos

Solapas principales

  • Un correoso Blancos de Rueda sólo cedió en los últimos minutos y a punto estuvo de llevarse la victoria de Málaga

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Suspensión de Panchi Barrera (ACB Photo/M. Pozo)
Complicado partido el que logró sacar adelante Unicaja frente a Blancos de Rueda Valladolid (68-61) en Málaga. Los locales sólo lograron la tranquilidad a falta de un minuto, cuando el partido quedó sentenciado, pero tuvieron que sudar mucho para conseguir la victoria frente a un rival correoso que les generó muchas dificultades durante todo el encuentro. Un encuentro marcado por estadísticas poco habituales.

Un lacónico Porfi Fisac lo resumía en la rueda de prensa: "En los momentos calientes han sido mejores, y no hay nada más que decir". Sin ánimo de contradecir al técnico del conjunto pucelano, sí que habría mucho más que decir al respecto del encuentro. Por ejemplo, la insultante superioridad de su equipo en el rebote, y el gran número de balones perdidos por sus jugadores.

Por ejemplo, al final del primer cuarto, y con 20-18 en el marcador, todo el equipo de Unicaja sólo había sido capaz de capturar dos rebotes. En cambio, su rival lo quintuplicaba con 10 rechaces. La ventaja del equipo local se explicaba por el número de pérdidas de ambos equipos: 1 pérdida de Unicaja y 10 balones perdidos del Blancos de Rueda, lo que se traducía en 8 recuperaciones de Unicaja.

Y aún sería mayor la superioridad visitante en el rebote cuando Porfi Fisac diera entrada en el partido a Marcus Slaughter, que salió al principio del segundo cuarto. En un solo cuarto, el segundo, Slaughter había logrado 9 rebotes (6 de ellos, ofensivos), mientras que todo el equipo de Unicaja sólo había sido capaz de capturar 8 rebotes en 20 minutos. Y no es que el cuadro pucelano estuviera tirando con gran efectividad, y de esa forma no hubiera rebote bajo la canasta de Unicaja (40% en tiros de 2, y 30% en triples), es que la superioridad visitante en este aspecto era demoledora (23-8 al descanso). Pese a todo, Unicaja ganaba 36-30, gracias a su defensa.

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Marcus Slaughter, defendido por Robert Archibald (ACB Photo/M.Pozo)
Al descanso, destacado papel de Jason Robinson (11 puntos, con tres triples sin fallo) y de Marcus Slaughter (5 puntos y 9 rebotes) por parte visitante, y de Rafa Luz Freire (9 puntos); Rodney Blakney (5 puntos, 5 asistencias), y Uros Tripkovic (8 puntos), que además había conseguido detener en defensa la sangría anotadora de Robinson.

Unicaja salió del descanso con mayor acierto ofensivo: tres triples consecutivos de Tripkovic, Jiménez y Blakney abrían una brecha importante en el electrónico (45-34), pero en los minutos siguientes, los jugadores de García Reneses se dormían en defensa y se precipitaban en ataque. Además, Robert Archibald protestaba una acción arbitral y era sancionado con falta técnica, facilitando aún más la recuperación del Blancos de Rueda, que se ponía a un solo punto (45-44). Los murmullos de desaprobación volvían a sonar en el Martín Carpena.

Se iniciaba el último cuarto con un partido muy abierto (51-49), en el que daba la impresión de que cualquiera podría llevarse la victoria. Jason Robinson cometía una dudosa falta de ataque, y las protestas de Porfi Fisac le procuraban la segunda falta técnica y la consiguiente descalificación. Probable punto de inflexión en el partido, ya que a partir de este momento, el equipo vallisoletano se despistaba en defensa y no era capaz de atacar con suficiente lucidez.

Gracias a Joel Freeland, ahora sí, dominando el rebote (con la ausencia de Marcus Slaughter), Unicaja ampliaba su ventaja. Un triple del desacertado, en el día de ayer, Berni Rodríguez, ponía el 60-49 en el marcador, a falta de poco más de 5 minutos para finalizar el encuentro. Eulis Baez recortaba distancias y ponía a los suyos a 6 puntos (63-57), pero nuevamente Freeland aparecía como salvador en ataque (5 puntos consecutivos, incluido un triple) y en defensa (2 tapones a un desacertado Lamont Barnes, uno de ellos especialmente brutal, que acababa sentando en el suelo al pívot visitante), para mantener las diferencias y asegurar el triunfo de Unicaja. Un triunfo sufrido ante un complicado rival.

A destacar, la diferencia reboteadora entre ambos equipos (aunque al final se recortaría dicha diferencia): 40 para Blancos de Rueda y 30 para Unicaja; así como la de balones perdidos-recuperados: 13 pérdidas y 15 recueraciones para Unicaja, por 23 pérdidas y 6 recuperaciones para el equipo vallisoletano. La diferencia en faltas personales también fue notoria (25 faltas cometidas por los locales, y 16 por los visitantes). La lectura de estas cifras es clara: la presión defensiva de Unicaja fue mayor, lo que explica el mayor número de robos y de faltas personales cometidas.

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Rodney Blakney (ACB Photo/M.Pozo)
Buen partido de Rodney Blakney (11 puntos, 2 rebotes y 9 asistencias), que se consolida como base titular en ausencia de Terrell McIntyre, en detrimento de Panchi Barrera. El charrúa volvió a mostrarse titubeante en el Martín Carpena, algo que se agrava con los pitos que un sector del público ha decidido dedicarle, haciéndole un flaco favor al jugador y a su propio equipo. Aíto comentó la actuación de Blakney en la rueda de prensa posterior al partido: "Globalmente está aportando lo máximo que se pueda aportar en nuestras condiciones, y lo ha hecho en solo dos semanas. Espero que siga mejorando y ayudando a sus compañeros".

Buen partido también de Jason Robinson (16 puntos y 4/4 en triples), que fue imparable para Saúl Blanco, pero al que sí pudo atar Uros Tripkovic, sin olvidarse de su habitual faceta triplista (4/7 para el serbio). En cambio, mal partido para Lamont Barnes (3 puntos, 1/8 en tiros de campo), con -2 de valoración. Tampoco Diego García tuvo su día, con -6 de valoración. Berni Rodríguez llevaba -7 de valoración al final del tercer cuarto, pero logró arreglar un poco sus números (especialmente con un triple importante), acabando con -3 de valoración.

Finalmente, señalar el severo toque de atención de Aíto García Reneses a Georgios Printezis, que no dispuso ni de un solo minuto. El jugador griego de Unicaja vio desde el banquillo cómo César Augusto Lima saltaba a pista, relegándolo en la rotación del equipo. Printezis, que es uno de los jugadores que más cobra de la plantilla malagueña, lleva una temporada muy decepcionante. Así lo justificaba su entrenador tras el partido: "Los cambios los he hecho porque, en momentos determinados, algún jugador se despista. Y Printezis ha sido el que ha tenido mayores problemas de concentración en el último partido. Últimamente ha tenido este problema con mayor frecuencia".

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