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Movistar Estudiantes, en punto muerto: un cambio de mentalidad es necesario

  • Repaso al momento que vive el equipo estudiantil

El Estudiantes se encuentra de cara al cierre de la temporada 2017/18 con varias cuestiones a resolver, pero con un sólo objetivo principal: volver a ilusionar. Es algo que parece más un planteamiento teórico que algo que se pueda materializar si atendemos a la deriva que ha tomado el club durante los últimos tiempos.

Los del Ramiro buscan un sendero para lo que queda de campaña, algo que pueda sacarles del juego irregular y el impacto anodino en el que se han instalado.

Sin Champions

La última es la eliminación en la fase de grupos de la Basketball Champions League. Y con una gama de sensaciones bastante variopinta: ante rivales realmente difíciles, en los últimos segundos y con subidas y bajadas propias de otros tipo de equipos menos talludos. Ya se avisaba cuando el Estu casi se queda fuera de la competición como tal en la fase previa, la cual se superó tras una prórroga ante el Groningen.

Era la vuelta del Estudiantes al espectro europeo. En las últimas apariciones, pese a ser en competiciones secundarias (como también lo es ésta), la participación sí correspondía con lo que se presumía: sin ganar, pero estando entre los mejores. En esta ocasión no ha sido ni remotamente parecido.

El equipo, tal y como se reseñó en la presentación de la temporada de boca de algunos de los protagonistas, estaba mejorado y dispuesto para afrontar una temporada con dos competiciones. Se ha probado que no, o por lo menos eso es lo que expresa el resultado final. La pasada campaña se entiende como de recuperación tras un descenso, de implantación de un nuevo proyecto, de tránsito hasta alcanzar un cierto nivel otra vez, pero ésta ya no.

La desembocadura es en el fogonazo de Venecia, en un triple que no entra en el último segundo y una decisión de contentarse con la derrota totalmente errónea, pero es sólo la punta del iceberg.

Receso

La voz de la afición está siendo clara: algo se debe cambiar. El crecimiento en asistencia al WiZink Center que se estaba produciendo se ha estancado, incluso yendo hacia atrás. El reenganche con Torrejón de Ardoz para la Champions no ayudó, aunque el club tampoco pudo hacer más por ello.

Estudiantes vuelve a recaer en la pista en los mismos errores que les han llevado a dos descensos deportivos en la última década. Esa inseguridad no se va pese a planificar con un bloque basado en la veteranía para no sufrir y tratar de jugar un ataque a muchos puntos.

Y tanto las decisiones de Salva Maldonado como su estilo son criticados desde hace ya un tiempo. Él es el pilar del proyecto porque de veras hay una idea detrás, no es palabrería barata, pero no está acertando. Su currículum sigue siendo un gran valor, pero su falta de flexibilidad tampoco está siendo el más positivo de los atributos.

Tiempo para revertir

Con la Copa del Rey y las 'ventanas FIBA' de por medio, Movistar Estudiantes tiene tres semanas para resetear el servidor y encarar lo que queda de temporada teniendo una nueva idea en la cabeza. No se clasificó para la competición copera, fue eliminado de la europea y lleva toda la temporada en la zona media-baja del torneo liguero.

Los directivos del club ha rehuido de fijar un objetivo concreto desde hace un tiempo, quizás para no pillarse los dedos cuando llegan las desgracias (como se ha visto). Pero es contraproducente, da una sensación de dejadez que no le hace ningún bien a un club histórico.

Es momento para el Estu de reaccionar. A una buena distancia, con average y margen, de los equipos que están en más problemas, es hora de mirar hacia arriba. O, si no, hacer algo que merezca la pena de cara al futuro. La parte final de la temporada se puede plantear de dos maneras:

  • Ir a por el 'playoff'. El calendario se complica en la parte final, pero deben aprovechar que ya sólo están centrados en esto. Este camino podría llevar a reforzar el equipo en algún momento, pese a que el bloque sea unido, compacto y compensado, ya que los rivales lo harán. Quedarse en tierra de nadie sin hacer ademán de mejorar desengancharía más tanto a seguidores como aficionados en general, un drama si valoramos que Estudiantes vive también de ese empuje.
  • Desarrollar a los jóvenes. Es una forma de no tirar casi por completo la temporada a la basura. Hay algún canterano que está pidiendo paso y Maldonado es conocido por darles cancha (en el pasado, no en este equipo): Sola, Alderete, Arroyo o Tamayo. Y poder otorgar más minutos a jugadores que no están en el equipo de paso, que son proyectos de futuro: Arteaga, Brizuela, Vicedo o Hakanson.

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Comentarios

Todavía hay oportunidades para llegar al playoff, aunque son relativamente escasas. Si no, se debería tratar de vender algún jugador para hacer caja (que este año entre Jaime, Saiz y Jackson se ha sacado un buen pico) y dar oportunidad a los jóvenes, bien los de la primera plantilla (Arteaga, Brizuela, Vicedo o Hakanson) o los EBA (Sola, Alderete, Arroyo o Tamayo). El problema de estos últimos es que juegan de manera bastante similar (Sola, Arroyo, Tamayo e incluso Giedraitis juegan de "combo", con un perfil bastante parecido; e incluso los Alderete son unos "swingmen" que tienen que evolucionar hacia el "2") y los interiores (principalmente Vanaclocha y Grytsak) no están aún suficientemente maduros para el primer equipo. Por lo que en caso de foguear los del EBA, sólo se podría subir a Sola o, como mucho, a otro más.

Yo creo que estamos muy estancados y es una pena por el potencial social que tiene el club. Pero luego veo como está el joventut, y virgencita que nos quedemos como estamos

Hombre, creo que volveríamos a tener un tipo Vidorreta (cero autocrítica y demás), pero en GBC lo hizo muy bien llegando a hitos nunca antes alcanzados.

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