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Primera Liga Nacional, 1957: Narración, plantillas, fotos, estrellas y resultados

Aquella modesta y peculiar primera Liga Nacional de 1957 que dio el pistoletazo de salida un 31 de marzo, finalizó de forma fugaz tras 49 días. Fue una edición muy sencilla pero marcaría un antes y un después en la historia del baloncesto en España. Lejos quedaba la ‘media salida’, en 1947, de una liga experimental que, con el paso de los años, no recordaron ni los propios protagonistas que la disputaron, como pude comprobar cuando entrevisté al gran Eduardo Kucharski en el 2013. Él fue la primera estrella de nuestro baloncesto. Pero todo error es buena herramienta de mejora. Raimundo Saporta, tipo audaz e innovador, así lo haría diez años después. Se armaba un proyecto viable con un extraordinario aliciente: el equipo campeón se ganaría el curso siguiente el derecho de formar parte de la también primera Copa de Europa de baloncesto de la historia.

 

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Con tan sólo 30 años, Raimundo Saporta orquestaba la primera Liga Nacional en España y, de fondo, también preparaba para el siguiente curso la primera Copa de Europa en cooperación con la FIBA (Foto: Real Madrid)
Desde la visión actual, podría parecer harto sencillo montar una primera liguilla nacional de un deporte relativamente joven en nuestro país, hacía 35 años que se había jugado el primer partido oficial, en la que participaban tan sólo seis equipos. No fue así. El grupo de equipos que la formaban estaba repartido entre Barcelona y Madrid. Coincidiendo con que, sólo dos serían las pistas donde se jugarían los encuentros. Distantes, como saben, por unos 500 kilómetros. ¿Poca cosa? Piensen que el carismático vehículo Seat 600 se estrenaría en el mercado unas semanas después de que terminara la competición mientras que los transportes públicos eran un recurso muy limitado en esos tiempos.
 

Cuatro equipos de Cataluña y dos de Madrid serían los que se batirían en un todos contra todos. Los dos únicos territorios con solera baloncestística de España y, sobretodo, los únicos que podían sostener, económicamente hablando, el proyecto de Saporta. En tierras catalanas, su mano izquierda era Jaume Dausà Ribas, administrador de la hucha de aquel baloncesto. Sin embargo, no fueron pocos los que pusieron pegas al planteamiento de la citada primera edición en la que se pretendía que los equipos viajaran en parejas cada quince días y jugaran en dobles jornadas de fin de semana en, únicamente, dos espacios cubiertos para evitar aplazamientos por las inclemencias del tiempo. ¡Adiós a aquellos feudos de Montcada, Sabadell, las Corts de Barcelona, Badalona o el patio de los del Ramiro! Y con dichos prejuicios, en la conciencia, el propio Saporta compartía otros.

 

LIMITADA PLURALIDAD DE LA COMPETICIÓN

En Aragón, Galicia y el País Vasco ya se empezaba a practicar de una forma relevante el deporte que da sentido a estas líneas. El CN Helios de Zaragoza era el equipo más destacado entre los aragoneses, allí se había empezado a lanzar a canasta en 1933. En tierras gallegas dominaba el EN Bazán de El Ferrol donde jugaban el internacional Manuel Pardo y sentaba cátedra uno de los primeros ‘profes’ de esto, Mike Rutzgis que había dirigido a la selección en el Mundial de 1950. Finalmente, en Bilbao contaban con el motor baloncestístico Paco Díez, un Querejeta en su época que entonces actuaba de entrenador en el CB Águilas. Para el desconsuelo de los aficionados de esas ciudades, no hubo forma de armar la competición con sus equipos. La Liga Nacional no respondía a su propia denominación. Saporta tenía entre ceja y ceja tejer una red deportiva que fuera mucho más allá del limitado mapa que había podido dibujar pero debía tener paciencia, no era el momento de dar un paso en falso. Por imperativo, la liga se compuso de los cuatro mejores equipos del potente ‘Campeonato de Cataluña’: Barcelona F.C., Orillo Verde (Sabadell), Aismalíbar (Montcada) y el campeón C.B. Juventud (Badalona). Al ensayo se unieron los finalistas del campeonato de Castilla: el Real Madrid F.C. (campeón) y el C.B. Estudiantes.

 

BAILE DE FICHAJES

Todo el mundo quería hacer un buen papel en la Liga. Eran tiempos en los que no se reconocía el profesionalismo y estaban mal vistas las remuneraciones a jugadores y entrenadores. No obstante, Saporta firmaba por bastantes ‘duros’, estancia y manutención a los hermanos Martínez para su Real Madrid. De paso se los ‘arrebataba’ a su mayor rival, el Aismalíbar. Junto a estos, llegaban los puertorriqueños Muratti y Brindle, siendo el segundo mejor jugador y el único que competiría. Muchos latinoamericanos probaban la aventura de jugar en España por tener la oportunidad de ser becados en universidades o, simplemente, porque les venía de paso por esa circunstancia como estudiantes.

Eduardo Kucharski era no sólo era el alma del equipo de Montcada, además era el arquitecto en la pista y los despachos de aquel sorprendente Aismalíbar. Ante el doble golpe de Saporta, reaccionó haciéndose con los servicios de los ex azulgranas Héctor Folgosa y el posterior internacional Santiago Navarro. Folgosa era argentino. Aquello era un espectacular cartel en los 50, pues los albicelestes eran grandes maestros para cualquier baloncestista europeo ¡Habían ganado un Mundial! El primero de nuestra modalidad. Tuvo lugar en 1950. Héctor sigue dando guerra y vive en una residencia de la localidad catalana de la Floresta. Por su parte, el C.F. Barcelona fichaba al hombre récord Jordi Bonareu, autor de 42 puntos ante Italia en los Juegos del Mediterráneo del 55 cuando en esa época los tanteos de cada equipo rondaban, muchas veces, esos guarismos. Y no sólo eso, los azulgranas también se hacía con los servicios del verdinegro ‘Juanito’ Canals, internacional y tremendamente respetado por ser considerado mejor defensor del país.

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A la derecha de Jordi Bonareu (nº14), el estadounidense Duane Bellmore de casi dos metros de altura y, por consiguiente, jugador más alto de la Liga Primera Nacional. Foto: Archivo Justo Conde & José Ramón Ramos/Fundació del Bàsquet Català).




Ese curos, el Orillo verde hizo una gran temporada, contando con el aventajado entrenador Fernando Font, un hombre de experiencia y prestigio. Como jugador y como técnico, teniendo ya en su haber varios campeonatos nacionales. Como entrenador, Font fue el responsable de la primera hegemonía de la sección de baloncesto del C.F. Barcelona en los años 40. Con el tiempo, Font había ido sumando a su Orillo Verde talentos internacionales de Badalona como Oller, Massaguer y... aquel año no iba a ser una excepción. Con más mérito, Font justificaba su fama de gestor fichando a un desconocido de 19 años llamado Josep Lluís Cortés del modesto Círculo Católico de Badalona. Según me explicó el mismo Lluís, fue un árbitro el que informó a un siempre despierto Font sobre su existencia como jugador de futuro. Y así ocurrió, al acabar la Liga Lluís fue elegido mejor jugador por el COI (Comité de Organizaciones Internacionales). Después de aquello se convertiría en un referente en la selección nacional y también sería fichado por el Real Madrid para reinar en España durante muchos años y, en varias ocasiones, en Europa. “Yo era un base que lo daba todo. Siempre corría mucho y robaba muchos balones. No anotaba demasiado era más pasador. Con un jugador que me entendía muy bien en el equipo era con Pepe Soro. Uno de los mejores pívots de España. No muy alto, pero un figurín, un atleta. Tenía un gancho de derecha imparable. También reboteaba muy bien” explica Lluís en el libro Historia del Baloncesto en España donde, precisamente, es el narrador de la liga que nos toca.
 

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El mítico Antonio Díaz-Miguel, arriba el tercero por la izquierda, uno de los jugadores importantes de aquel 'Estu' (Foto: Club Baloncesto Estudiantes).
Por su parte, Estudiantes y Juventud, sosteniendo la identidad que 60 años después se les atribuye, tenían que tirar de la cantera. Joaquín Broto volvía al banquillo verdinegro para intentar obrar otro milagro. En el 55 había ganado la Copa ante el Real Madrid y ahora tocaba seguir con la filosofía de instruir a los chavales de la cantera para romper previsiones. Los jóvenes Enseñat, luego internacional a pesar de ser el jugador más bajo de la Liga con tan sólo 1.68 de altura, y Auladell arropaban a un ya asentado veterano internacional de lujo, José Brunet, al que muchos consideran el mejor jugador que haya nacido en Badalona, en relación a su influencia en el juego en su momento.

 

Estudiantes mantenía el bloque de chavales del ‘cole’, algunos de la calidad de Antonio Díaz-Miguel (luego seleccionador español durante 27 años) y Leopoldo Codia (su hermano 'Chus', ídolo y modelo de Aíto García Reneses en su etapa como jugador, marcaría una época en el puesto de base) a excepción del estadounidense William Preston que ya había hecho historia el anterior año como primer jugador extranjero en jugar en el club. Preston era militar en la base militar estadounidense de Torrejón de Ardoz y así descargaba tensiones fuera de ella. Al mando, Rafael Laborde, uno de los fundadores. Curiosamente, otro de los fundadores colegiales, Jose Luis, era hermano de Camilo José Cela quien ese mismo año de 1957 tomaba otro camino diferente al de su querido familiar, siendo elegido miembro de la Real Academia Española.
 

REAL MADRID, PRIMER CAMPEÓN

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El Real Madrid campeón de la Liga 1957. El primero por la izquierda, de pie junto al entrenador Ignacio Pinedo, es Alfonso Martínez, el máximo anotador de la competición (Foto: FEB)
Cuando Saporta se hizo con los fichajes de los hermanos Martínez nadie dudó que el conjunto blanco iba a ser más favorito que nunca para ganar la primera Liga de la historia. Su máximo rival entonces, el Aismalíbar, era quien perdía a sus máximos exponentes así que quedaba sensiblemente mermado. Y es que aquella coronación iba más allá de un nuevo título, puesto que como ya hemos mencionado, daba el derecho a participar en la primera Copa de Europa. De nuevo Saporta se erigiría en impulsor principal de una nueva competición ‘baloncestera’ pero esta vez la perspectivas eran muy elevadas, abrazaría el viejo continente. El desenlace fue el esperado, doblete para el Real Madrid. No sin sufrir, tras ganar la Liga siguieron las celebraciones con la conquista de la Copa contra, cómo no,  el ‘peleón’ Aismalíbar. Un ajustado 54-50 quedaría congelado en el marcador del Club de Campo de Vigo. Los de Montcada ganaban por un tanteo de 25-27 en la primera parte pero, precisamente, Alfonso Martínez se fue hasta los 22 tantos y su hermano José Luis le compañaba con 12. Por parte del Aismalíbar, Joan Riera fue el mejor con 14 puntos. Él mismo me explica que “en esa final estuve bien en ataque aunque ‘Kuchi’ me solía poner a defender a los mejores exteriores de los equipos contrarios como Joaquín Hernández aunque nunca lograba pararlo, Andres Oller, Enseñat… a los Martínez no se les podía reprochar nada, eran jóvenes y les ofrecieron bastante dinero y buenas condiciones para aquella época. Aunque en el campo no había amigos, luego seguimos estando en contacto. Si le preguntaras a cualquiera de aquella liga o periodistas te dirían que el equipo que más bien jugaba en conjunto éramos nosotros. Lo que ocurre es que nunca tuvimos altura, perdíamos a nuestros mejores jugadores o no teníamos ayudas arbitrales. Teníamos cuatro jugabas y las seguíamos a raja tabla y pobre de nosotros que no lo hiciéramos. ¡Qué gritos pegaba ‘Kuchi’! Recuerdo que una era un rueda de pases. En un pase concreto, el décimo o el décimo cuarto, daba igual, el que hubiéramos elegido anteriormente al azar, un jugador se abría y otro le pasaba de espaldas sin mirar porque ya sabía que el corte iba hacia ahí y éste normalmente se quedaba sólo para anotar. Nos funcionaba muy bien. Mareábamos a los equipos. Cómo ha cambiado el baloncesto, recuerdo que en nuestro equipo jugaba un jugador puertoriqueño llamado Jorge Cuello que había venido a estudiar medicina y, de paso, jugaba a baloncesto. Era de una familia bien posicionada, su padre creo que era embajador, cuando nos vio con las zapatillas que jugábamos se escandalizó e hizo que nos trajeran 'Converse' a todos. Creo que en el Aismalíbar fuimos los primeros en utilizar zapatillas especializadas en baloncesto”.
 

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Resultados de aquella primera Liga Nacional de 1957 (Foto: Linguasport).

 

Del mismo modo que aquella final copera fue disputada, la Liga no ofreció un monólogo. Todos los equipos se reforzaron al máximo de sus posibilidades y trabajaron duro por intentar plantarle cara un Real Madrid superlativo y de poder en los despachos. Y así habría cambiado la historia si aquel 6 de abril de 1957 el Orillo Verde hubiera ganado al Real Madrid en Sabadell, sin embargo, un ajustado 73-75 llevó la balanza del lado de los de Ignacio Pinedo. Pero más decisivo fue el mal inicio del CF Barcelona donde encajó dos derrotas consecutivas que pesaría en demasía en los ‘culés’. Su entrenador Francisco Ortiz, que llegaba del R.C.D. Español, consiguió que sus chicos fueran de menos a mucho más y hasta la última jornada tuvieron opciones de ser campeones. El Real Madrid viajó a Barcelona para disputar el último partido de liga con 7 victorias y 2 derrotas en su casillero. El balance de los azulgranas era de 6-3 con el hándicap de que los blancos le habían ganado en la capital por un contundente tanteo73 a 55. Finalmente, el C.F. Barcelona ganaría por tan sólo 10 puntos perderdiendo así la gloria por el ‘basket average’ a pesar de los 22 puntos de Jordi Bonareu. El propio jugador azulgrana de aquel equipo me cuenta que: “quien me conozca sabe que nunca me llevé especialmente bien con los entrenadores. Yo siempre he querido entrenadores que quieran que sus jugadores ganen los partidos y no aquellos que los intentan ganar ellos. Aunque, seguramente, ese no fue el error de Ortiz creo que él no consiguió imponerse. Jugábamos de forma individualista y hasta ya empezadas las competiciones no comencé a recibir balones. El Real Madrid sí que tenía un base, Juaquín Hernández, que anotaba cuando tenía que anotar y que sabía poner el balón donde quiere un pívot. Era el mejor. Elegante y bueno, siempre manteniendo a su equipo en movimiento. Es el mejor base, aunque ‘Nino’ también era muy bueno, con el que he jugado. Lo que luego pudiera ser un Corbalán”. Bonareu y los suyos se quedaron con la miel en los labios y no conquistaron ningún título pero viniendo de un curso para olvidar el resultado no fue tan grave. Aquella liga fue vivida de forma inversa por el Juventud de Badalona, que en los últimos cinco años había sumado dos Copas y aquel mismo curso saltaba a los campos como el reciente ganador del potente Campeonato de Cataluña. Pero aquellos jóvenes chavales ultra motivados por Joaquín Broto fueron desinflándose con las jornadas y acabaron los últimos de la liga.  Dolió doblemente en la ‘Penya’, pues también perdieron el derecho a participar en la Copa.

 

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Tres de las estrellas de aquella primera Liga Nacional del 57, José Brunet del Club Juventud es superado por Pepe Soro mientras que al fondo observa Joaquín Enseñat (Foto: Archivo Justo Conde & José Ramón Ramos/Fundació del Bàsquet Català).

PLANTILLAS Y CLASIFICACIÓN

1. REAL MADRID C.F. (7 victorias - 3 derrotas): Arturo Imedio (1,81m/26 años), Ibrahim Murati (1,77m/25 años), Luis Trujillano (1,85m/24 años), Joaquín Hernández (1,78m/24), Jorge Bonet (1,83m/24 años), William Brindle (1,77/24 años), José Luis Alcántara (1,74m/22 años), José Luis Martínez (1,90m/22 años), José Alberto Herreras (1,84m/21 años), Alfonso Martínez (1,94m/20 años) y Esteban Crespo (1,83m/20 años). Entrenador: Ignacio Pinedo (52 años).
 

2. CF BARCELONA (7 victorias - 3 derrotas): Jordi Bonareu (1,90m/22 años), Esteban Lovrics (1,80m/29 años), Joan Canals (1,75m/28 años), Jesús Pérez Loriente (1,90m/26 años), Duane Bellmore (1,95m/25 años), Enrique Chillón (1,81m/23 años), Jordi Salvat (1,78m/22 años), Jordi Parra (1,80/22 años), Jordi Masferrer (1,81m/21 años), Jaume Mateu (1,74m/19 años), Josep Miró (1,78/19 años) y Raúl Cano (1,82m/18 años). Entrenador: Francisco Ortiz.
 

3. C.B. ORILLO VERDE (6 victorias - 4 derrotas): Andreu Oller (1,85m/27 años), Emili Galve (1,78m/33 años), Josep Massaguer (1,81m/28 años), Damià Sánchez (1,86m/26 años), Hilario Gumbau (1,83m/21 años), Pepe Soro (1,85m/21 años), Josep Lluís (1,78m/21 años), Jaume Lapiedra (1,76m/21 años), Carles Triquell (1,77m/20 años), Miquel Sellarés (1,80m/19 años) y Fèlix Busquets (1,76m/18 años). Entrenador: Fernando Font (41 años).
 

4. C.B. AISMALÍBAR (5 victorias - 5 derrotas): Eduardo Kucharski (1,83m/31 años), José Gorina (1,80m/30 años) Héctor Folgosa (1,88m/28 años), Ramon Font (1,78m/23 años), Jordi Salanova (1,77m/23 años), Antoni Gumbau (1,78m/22 años), Santiago Navarro (1,82m/20 años), Jorge Cuello (1,75m/20 años), Miquel Jordà (1,83m/20 años), Emili Bécquer (1,83m/20 años), Gabriel Buixó (1,78m/20 años) y Joan Riera (1,85m/18 años). Entrenador: Eduardo Kucharski (31 años).
 

5. C.B. ESTUDIANTES (3 victorias - 7 derrotas): Rafael Laborde (1,83m/26 años), José Garrido (1,76m/26 años), William Preston (1,80m/25 años), Antonio Díaz-Miguel (1,86m/23 años), José María Abreu (1,76m/21 años), Pedro Perea  (1,85m/21 años), Luis Salaverría (1,82m/20 años), Leopoldo Codina (1,88m/20 años), Mariano Gallego (1,74m/19 años), Vicente Olivares (1,85m/18 años) y Arnoult. Entrenador: Vicente Ruiz y Rafael Laborde (26 años).
 

6. C. JUVENTUD DE BADALONA (2 victorias - 8 derrotas):  Josep Brunet (1,88m/26 años), Jaume Bassó (1,80m/27 años), Jaume Fajeda (1,81m/22 años), Jordi Colomé (1,78m/22 años), Tomàs Carbonell (1,78m/21 años), Joaquim Ballester (1,79m/20 años), Jordi Castellà (1,78m/20 años), Joaquim Enseñat (1,68m/19 años), Aleix Escutié (1,76m/19 años). Artur Auladell (1,90m/18 años), Enric Utrillas (1,78m/18 años) y Francesc Granados (1,77m/18 años). Entrenador Joaquim Broto (36 años).

 

MÁXIMOS ANOTADORES: Alfonso Martínez 18.6 puntos (186), Pepe Soro 17.7 puntos (159), Jordi Bonareu 17.1 puntos (137), Joaquín Hernández 15.4 puntos (154) y Leopoldo Codina 13.2 puntos (132).

 

BENEFICIOS DE AQUELLA PRIMERA LIGA

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La estrella revelación del 57, Josep Lluis Cortés, entrevistada en el diario (Foto: Archivo Justo Conde & José Ramón Ramos/Fundació del Bàsquet Català).
Las multitudinarias finales de los 40 en la Plaza de Toros de las Arenas de Barcelona, los Juegos del Mediterráneo que ganó la Selección en el 55 en la misma ciudad y donde, un año más tarde, también exhibieron sus virtudes ante algunos de nuestros chicos los mismísimo NATS de Siracusa, uno de los mejores equipos de la NBA, fueron atractivos precedentes para Saporta, que vio posibilidades de negocio en otro deporte que no fuera el fútbol. Como aperitivo de aquella primera Liga, la Federación organizó varios amistosos para completar una gira de la Selección Española que acabaría contra Italia en el Palacio Municipal de Montjuïc, mismo escenario de la mayoría de las actividades listadas anteriormente, con unas 10.000 personas acudiendo al evento. Aquella pista sería donde los cuatro equipos catalanes jugarían como local. Las aficiones de Sabadell, Montcada y Badalona debían desplazarse hasta Barcelona para ver a sus equipos. El otro ‘templo’ sería el Frontón ‘Fiesta Alegre’. Anteriormente, ya feudo del Real Madrid. Espacio más reducido pero vivero de amantes del baloncesto. Estudiantes, dejaría su campo colegial para convertirlo en su ‘casa’ deportiva. Las gradas de ambos recintos siempre fueron multitudinarias.

Para evitar ‘desconexiones’ de los aficionados y sus clubes, también se trabajó para dar un notorio impulso mediático con anuncios y crónicas de los partidos en periódicos, cartelería o comunicados. Incluso, se creó de forma periódica la primera publicación especializada en el deporte de la canasta. Se llamaba ‘Baloncesto’ y fue impulsada por Saporta (conseguió como patrocinador a la marca higiénica 'Heno de Pravia') con la ayuda del locutor de radio y periodista de la agencia EFE Carlos Fuertes. Además de Fuentes, juntaba letras un entrenador de cantera del Real Madrid llamado… Pedro Ferrándiz. Entre las valiosas plumas colaboradoras estaba la de Justo Conde.

Según los datos que aporta la Federación Española de Baloncesto, el ejercicio económico fue positivo. Los gastos se fijaron en 112.000 pesetas (673,13 euros) mientras que los beneficios alcanzaron las 40.621,65 pesetas (244,14 euros). En la repartición, la propia Federación obtendría el 15%, 3.693,25 pesetas (22,20 euros). El resto de dinero se distribuyó según el puesto alcanzado:

 

  1. Real Madrid C.F. (campeón): el 20%, 4.924,35 pesetas (2.959,59 euros).

  2. C.F. Barcelona: el 17%, 4.185,70 pesetas (25,16 euros).

  3. C.B. Orillo Verde: el 14%, 3.447,05 pesetas (20.72 euros) .

  4. C.B. Aismalíbar: el 11%, 2.708,35 pesetas (16.28 euros).

  5. C.B. Estudiantes: el 8%, 1.969,65 pesetas (11.84 euros).

  6. C. Juventud: el 5%, 1.231,10 pesetas (7.40 euros) y cada un de las Federaciones.


Para valorar el nivel económico del baloncesto de la época, apuntarles que el mencionado Seat 600 costaba 65.000 pesetas, lo que a día de hoy serían unos 390 euros, cifra superior a los beneficiones de toda la Liga. Pero, como en toda empresa que se inicia, lo importante fue que no hubo pérdidas y que la edición dio pie a dar mayores pasos en el futuro.

 

 

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Comentarios

Magnífico artículo. De aquellos tiempos vienen los actuales. No se entienden los Gasol, Rudy, Felipe, Llull; sin los Epi, Martín. Y a ellos sin los Brabender, Luyk, Emiliano, Buscató... y tantos otros. Tengamos bien presente nuestro pasado.

He conseguido mucha información de aquellos años, gracias a la revista Baloncesto de la FEB, pero tengo un vacío en cuanto a plantillas entre la temporada 1960-1961 hasta la 1965-1966. No en cuanto a los nombres, pero si a los datos técnicos de los jugadores. Eran otros tiempos...

Se dedicó a su actividad profesional, (fue número uno de su ptomocion), alejándose del baloncesto, aunque como inquieto y polifacético, llego a ser campeón de España rallys de montaña. Un crack, como persona y entrenador. Dep!

Agradecer a la pagina, el articulo recordatorio, de aquella historica liga. y dela remontada que no llego a culminar el Barca, ante un gran campeon como Madirid. Citar a mi "padre", y entrenador, tanto en la cancha como fuera, aquel gran Duane Bellmore "el chico de Michigan" doble campeon universitario de basket y futbol americano! Que luego muchisimos años despues dejo su impronta, en un grupo de chicos que formamos un equipo de verdad! Un recuerdo para ti Duane!

Buenas quain,

Bellmore repetiría la siguente temporada con el C.F. Barcelona y un curso después cambiaría al R.C.D. Español, una lástima porque justo se fue... justo los azulgranas se marcarían su segundo doblete de su historia, aunque el primero no tuvo tanto mérito (1947, Liga experimental+Copa). Entiendo que la salida de Francisco Ortiz, de nuevo, con los 'pericos' hizo que se llevaba al estadounidense. Sin embargo, para la temporada 1959-60 ya le pierdo la pista, su entrenador Ortiz sigue en el R.C.D. Español pero Bellmore ya está en la plantilla. Parece que lo conociste de cerca ¿Sabes cuál fue su posterior trayectoria? 

Como anécdota que ilustra sobre lo que el baloncesto supuso en ka sociedad americana, el me contaba que siendo un héroe universitario en su ciudad natal Lansing, a principio de los 50 ,los afroamericanos, no podían jugar ligas ,nacionales y se unían en giras como la de los harlem, que un día les visitaron en un partido de exhibición, nunca paso tanta vergüenza como cuando Haynes, le encaró y el defendiendo lo, a velocidad de vértigo le colocó lelo balón en la cabeza le rodeo y salió disparado botando hacia canasta,!! ME dijo, "quede en ridículo delante de mis paisanos, nos apalizaron, ese día, comprendimos que no podían seguir sin jugar en nuestras ligas"