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Proyecto Valencia Basket: el deseo y la obligación de volver a la élite

TABLA DE MERCADO LIGA ENDESA 2018-19

Era un caluroso 1 de junio, viernes, cuando la Fonteta de San Luis se disponía a vivir una noche de fiesta y celebración: esperaban el Real Madrid, las semifinales de la Liga Endesa, y un nuevo billete para la Euroliga, aunque antes había que cumplir con el “trámite” de eliminar a Herbalife Gran Canaria, que llegaba con más ilusión que confianza, en el tercer y definitivo partido de la serie. El viernes evolucionó hasta el sábado tras la prórroga, el calor iba en aumento, pero la fiesta y la celebración sólo la vivieron, sin embargo, la expedición grancanaria y un reducido grupo de valientes que sí confió en las posibilidades claretianas viajando hasta el este de la península. La tragedia se masticaba, amarga, en la ciudad de Valencia, que despedía sin esperarlo una temporada irregular, con muchos altibajos, y echaba la persiana a un proyecto ambicioso y bien cuidado, que sin embargo no obtuvo los frutos esperados.

Días después se confirmaba la marcha de Txus Vidorreta, y entre muchos rumores, la Directiva del club valenciano anunciaba a Jaume Ponsarnau, segundo del técnico bilbaíno, como primer entrenador para la próxima temporada. La puerta cerrada de la Euroliga suponía tener que desprenderse de las cartas más altas de la baraja, por lo que hubo que tachar de la lista a los jugadores de más caché que habían aterrizado sólo unos meses antes: Erick Green y Tibor Pleiss. El alemán firmaba dos meses después por el potente proyecto de Anadolu Efes, mientras que el norteamericano sigue a día de hoy sin equipo, esperando la mejor oferta para decidirse, ya sea en Europa, en los EE.UU. o en China, tiempo al tiempo.

Con el objetivo de regresar a la competición más importante del continente, el club de Juan Roig encara esta temporada con la obligación de no repetir errores, de hacer bien las cosas desde el principio, y de retocar una obra bien construida para seguir sacándole rendimiento a un proyecto que, después de tocar techo en 2017, todavía tiene semillas para seguir recogiendo éxitos. Para ello, desde la cúpula directiva de la entidad se ha optado por apostar por una línea continuista, confiados en que el bloque nacional mixto entre experiencia y juventud sea la fórmula óptima para regresar a la línea triunfadora. Seguirá el núcleo duro de plantilla, con los veteranos San Emeterio y Rafa Martínez (será su 4ª y 11ª temporada respectivamente) los ya experimentados Sastre y Vives (3ª y 5ª), y los jóvenes y prometedores valores Abalde y Sergi García (2ª para ambos). Además, les acompaña el otro núcleo, el internacional, comandado por el casi valenciano Bojan Dubljevic (ya lleva 6 temporadas aquí), los bases Diot y Van Rossom (3 y 5), y el todoterreno Will Thomas (2), que a punto estuvo de bajarse del barco durante el verano. Además de ellos, el canadiense Doornekamp (será su 2ª temporada) y los fichajes Mike Tobey (Tenerife), Matt Thomas (Obradoiro) y Louis Labeyrie (Strasbourg).

El objetivo (ya está dicho) no es otro que volver a estar entre los cuatro mejores de la Liga Endesa, sacar boleto para la siguiente Euroliga (2019-20, quién sabe si con la Nova Fonteta de estreno), y a ser posible poner la guinda tocando plata en alguna de las dos otras competiciones, la impredecible Copa del Rey o la incómoda Eurocup. Para ello, contará con la plantilla que ya hemos mencionado, y que ahora analizaremos detalladamente por posiciones, comenzando sin embargo por la única posición que no juega sobre el parqué, pero sin embargo es imprescindible, la del entrenador:

ENTRENADOR: JAUME PONSARNAU

Jaume Ponsarnau nació en Tàrrega (Lleida) en 1971, y tiene una dilatada pero silenciosa experiencia en la élite del baloncesto español, pese a estar las dos últimas temporadas como segundo de abordo en Valencia Basket, ayudando y aprendiendo con Pedro Martínez y Txus Vidorreta. Antes fue primer entrenador de Ricoh Manresa (seis temporadas) y Guipuzkoa Basket (dos más), con los que acumuló 244 partidos en ACB. Entre ambos puestos y hasta llegar a Valencia, ha formado parte del cuerpo técnico de Scariolo en la Selección Absoluta (además de dirigir inferiores), conquistando un oro y un bronce en Europeos y el sabroso bronce olímpico de Rio 2016. Ha esperado pacientemente su oportunidad para entrenar a un equipo de un nivel “superior” (aún podría quedarle un escalón más hacia los equipos “top”), y confía en su saber hacer, su amplio conocimiento del juego, y su capacidad para ganarse la confianza y acercarse mucho a sus jugadores, para seguir haciéndose un nombre hasta situarlo entre los más destacados de la longeva escuela nacional. Los que lo conocen dicen que es un hombre atento, cercano, con mucho baloncesto en la cabeza, y con una comedida ambición para lograr lo que se propone, siempre desde el diálogo y el trato personal, muy cercano a los jugadores.

Antes de comenzar a analizar la plantilla, echamos un vistazo a la pretemporada de Valencia Basket, donde ha disputado seis encuentros, en los que no ha conocido la derrota hasta llegar (como el año pasado ante Andorra) al último partido, el de presentación ante su afición el pasado domingo contra La Penya. El primer partido oficial, además, será nada menos que ante Unicaja el viernes 28 de septiembre. Llama con fuerza la atención la aportación desde el primer día de las nuevas incorporaciones, que han sido la referencia ofensiva del equipo en toda la pretemporada, a los que se han unido puntualmente jugadores como Van Rossom, Abalde o Aaron Doornekamp. Veremos si no ha sido casualidad y suponen ese plus extra para una plantilla necesitada de savia nueva. Estos han sido los resultados y los jugadores más destacados del club taronja en cada partido:

VBC 85-58 UCAM

Sastre (14p), Van Rossom (11), M.Thomas (9)

VBC 71-66 M.Estudiantes

Tobey (15p), M.Thomas (12), Doornekamp (11), Labeyrie (10)

VBC 77-61 Baxi Manresa

Tobey (21+5), M.Thomas (12p), Abalde (11p), Labeyrie (6+7)

VBC 108-102 Herbalife GC

Abalde (26p, 37val), M.Thomas (22p+7as), Labeyrie (20+5re)

TAU Castelló 55-88 VBC

M.Thomas (17p), Tobey (13+7), Van Rossom (13), Labeyrie (7+11)

VBC 76–78 Divina S. Joventut

W.Thomas (17p), Vives (15), M.Thomas (9), Dubljevic (9)

 

LA PLANTILLA AL COMPLETO. PUESTO A PUESTO, NOMBRE A NOMBRE

BASES: SAM VAN ROSSOM, ANTOINE DIOT, GUILLEM VIVES Y SERGI GARCÍA.

- #9 Sam Van Rossom: belga, 1’88, 32 años:

El base belga afronta su sexta temporada en Valencia, desde que llegara en 2013 procedente de Zaragoza. Se trata de uno de los jugadores más queridos no sólo por la afición, sino también por sus compañeros y todos los estamentos del club, desde utilleros, cuerpo médico, prensa y directiva. Su profesionalidad, compañerismo, cercanía y carisma no pasan desapercibidos. Incluso a veces eso hace restarle protagonismo respecto a su juego, que es más de lo que parece percibirse por ese “cariño” que desprende.

Las lesiones han sido su talón de Aquiles y su principal hándicap para consolidarse como una de las figuras del equipo. Sin embargo, su capacidad para dirigir (junto a Diot, el mejor en esa faceta) y su habilidad anotadora, lo hacen ser uno de los jugadores más imprescindibles. Puede desempeñar en ocasiones el rol de escolta, acompañado por otro “uno” en el quinteto, lo que garantiza mejor fluidez de juego sin mermar la producción ofensiva. Como muestra de ello, el año pasado fue el jugador que más lanzamientos triples anotó por encuentro (1’7) y el tercero en % de acierto en esta faceta (44’4%), por detrás de Martínez y San Emeterio. Terminó con unas más que aceptables estadísticas de 7’8 puntos, 3’7 asistencias (el mejor de la plantilla), 2’4 rebotes y 0’5 robos por partido.

En función de la recuperación y adaptación de Diot, y de la evolución que pueda tener Sergi García, a día de hoy Samy es el base titular y más importante del equipo taronja, y a sus 32 años y tras la casi-salida del curso pasado, espera consolidarse como una pieza fundamental en el engranaje valenciano, sin olvidarse de mostrar siempre su sonrisa tan característica. Van Rossom ya tiene un hueco para siempre en los corazones taronja, y se lo ha ganado a pulso.

Sam Van Rossom

(Foto: Juan Carlos García Mate ©)

- #8 Antoine Diot: francés, 1’93, 29 años:

Antoine lleva tres temporadas como taronja, aunque el año pasado sólo pudiera disputar dos partidos, los primeros del curso, en la Supercopa de España que los taronja acabaron conquistando. Llegó algo tocado del Eurobasket y cayó lesionado en Gran Canaria, y ya no volvió a vestirse de corto hasta la fecha de hoy. De hecho, esta pretemporada tampoco a debutado, aunque su regreso parece cada vez más cercano, y se especulaba que pudiera hacerlo en alguno de los seis partidos disputados, donde ha llegado a realizar el calentamiento con sus compañeros con la intención de ir entrando en dinámica de equipo. Todo parece indicar que empezará a sumar minutos en los primeros partidos ligueros, piano-piano.

Antoine Diot es probablemente el mejor director de juego que dispone la plantilla de Ponsarnau. En su mejor nivel, se sitúa entre los tres jugadores más desequilibrantes del equipo, junto a Saneme y Dubljevic, sobre todo ahora que no están Pleiss y Green. Su mejor momento vestido de naranja probablemente fueran los playoffs de la 2016-17, el año del milagro, donde se echó junto al Santo y la Roca el equipo a la espalda para eliminar a Barcelona, Baskonia y Real Madrid, y alzarse con el primer título liguero de la historia del club. Muestra de su desequilibrio pueden ser sus estadísticas en la Eurocup de esa temporada, que perdieron en la famosa final ante Unicaja en la Fonteta, donde promedió 17’5 puntos, 8’9 asistencias y 3’2 rebotes en los 14 encuentros disputados en el segundo trofeo continental más importante.

El objetivo del “Samurái” no puede ser otro que volver poco a poco a ser el que fue. Su principal reto es olvidar el dolor, tener confianza en su rodilla izquierda, y recuperar su nivel baloncestístico ya demostrado, que lo podría situar entre el top 10 de bases del continente. El perímetro de Valencia Basket, ya poderoso de por sí con jugadores como Van Rossom, San Emeterio, Sastre, M.Thomas o Abalde, aumenta su potencial con la aportación del francés, y eso esperan tanto él como los aficionados del equipo valenciano para esta próxima temporada.

Antoine Diot

(Foto: Juan Carlos García Mate ©)

- #16 Guillem Vives: catalán, 1’92, 25 años:

Con Guillem Vives sucede algo extraño. El jugador aterrizó en Valencia tras disputar su primera temporada en Liga Endesa con el FIATC Joventut en la 2013-14 con 19 años, y después de destacar en la cantera verdinegra en todas las categorías. Sus inicios en Valencia fueron muy prometedores, y parecía estar labrándose un nombre y un gran futuro entre los equipos top del país. El FC Barcelona siempre le siguió la pista, y pese a que su nivel descendió hace un par de cursos, estuvo a punto de llevárselo en varias ocasiones, cuando parecía que pondría el precio de su cláusula, renegociada a la baja para la ocasión. Sin embargo, sus problemas de tobillo sembraron dudas y acabaron decantando al club catalán por otras elecciones (algunas discutibles, como las de Rice o Pressey) y Guillem siguió vistiendo de taronja. Sin embargo, su situación no mejoró, ni en el juego ni en lo físico (quizá lo segundo condicionó lo primero), hasta que en el último tercio de la temporada pasada tuvo que volver a pasar por el quirófano para tratar de sanar esas molestias en el tobillo maltrecho. Algunos dudaban de su continuidad para esta próxima temporada, más aún tras la llegada de Sergi García y el descubrimiento de Abalde como base (con Vives son cuatro y Abalde el “extra” para esa posición), pero finalmente seguirá un año más, el quinto, intentando volver al camino que lo situaba como uno de los mejores bases de futuro del baloncesto español. Tiene tiempo todavía para lograrlo, pero debe encontrar la confianza perdida y recobrar su autoestima, esa que le llevó a ser uno de los referentes del equipo, con galones para jugarse incluso balones decisivos, como aquél que le sirvió para derrotar al Madrid con un triple suyo en la prórroga y sobre la bocina:

RESUMEN El canastón de Vives vale un cuarto partido

- #1 Sergi García: mallorquín, 1’89, 21 años:

El base mallorquín afronta su segunda temporada en Valencia, después de disputar la segunda parte de la campaña pasada ya como taronja, tras del sonado fichaje durante el pasado invierno. Sergi abandonó Zaragoza, donde comenzaba a despuntar a las órdenes de Jota Cuspinera, y cuya salida de la capital mañana dejó temblando la estabilidad a orillas del Ebro, como aseguró a Solobasket su entonces Director Deportivo Salva Guardia. Sergi llegó poco antes de cumplir los 21 años en un momento delicado para los de Txus Vidorreta, que tenía casi más gente en la enfermería que sobre la cancha, y donde la posición de base era una de las más castigadas por las bajas de Diot, Van Rossom y Guillem Vives. Abalde asumía por entonces la batuta del juego en un aprendizaje exprés que suponía una buena oportunidad para cualquiera que llegara con el rol de playmaker. Pero García llegó también con una lesión de las últimas semanas en Zaragoza, y tardó algo más de un mes en debutar; lo hizo nada menos que ante el campeón de Europa, el Fenerbahce, un 11 de enero en la Fonteta. Y fue con una sorprendente actuación de 8 puntos, dos rebotes y una asistencia en algo más de 17 minutos, dejando la sensación de que su adaptación había sido coser y cantar.

Pero no es oro todo lo que reluce, y cuando regresaron Samy y Vives, más la insistencia de Txus en utilizar a Abalde como uno, la importancia de Sergi fue en regresión, hasta quedarse incluso fuera de la convocatoria cuando el técnico bilbaíno pudo llegar a escoger descartes, que tampoco fue muchas veces, porque las lesiones volvieron a golpear a la plantilla. Sergi acabó ciertamente diluido, y esta temporada se presenta como un reto importante en una plantilla cargada de jugadores en su posición, como ya hemos comentado.

Hasta el momento, durante la pretemporada, ha ido contando para Ponsarnau (tampoco podía ser de otra forma), y más aún por las todavía ausencias de Diot y Rafa Martínez, convalecientes de sus pasados infortunios físicos. Pero Sergi deberá demostrar su madurez y su evolución para practicar otro tipo de juego que el que hiciera en Zaragoza, donde él era muy protagonista. Aquí deberá entenderlo de otro modo y ser capaz de crecer al amparo de unos compañeros que le pueden dar más y mejores soluciones, sin tener él que participar en cada acción de manera definitiva. Tiene tiempo por delante y grandes cualidades para consagrarse en la élite.

VALORACIÓN SOLOBASKET SOBRE LOS BASES: Es sin duda la posición más cubierta de la plantilla. Cuenta con cuatro jugadores para una plaza, y habrá que estar muy pendientes del regreso de Diot para ver cómo funcionan las rotaciones. Si éste alcanza la forma y no hay ningún contratiempo con el resto, parece que el francés y Van Rossom son los principales candidatos a llevarse la mayor parte de los minutos. El belga además puede jugar de dos, liberando por tanto un candidato, y permitiendo la lucha entre Vives y García por ser más importantes dentro del grupo. Sin duda, estando todos en buenas condiciones, la posición está más que bien cubierta, y desde ahí pueden comenzar a cimentar un gran equipo, capaz de todo.

escoltas: matt thomas, joan sastre y rafa martínez

- #21 Matt Thomas: estadounidense, 1’96, 24 años:

El jugador nacido en el estado de Wisconsin ya no es ningún desconocido en la Liga Endesa. Llegado hace dos veranos desde la universidad de Iowa, debutó la pasada temporada en Monbus Obradoiro y terminó resultando una de las sorpresas más agradables de la competición. El escolta confirmó las expectativas con las que aterrizaba y demostró que su vitola de tirador infalible no era caprichosa ni fruto de la casualidad. Como ya explicó nuestro compañero Xan Ramos el pasado Octubre, Iceman continuó con una progresión que ya traía en sus cuatro años universitarios, donde fue creciendo temporada a temporada aumentando sus registros y su impacto productivo en los Ciclones de Iowa (pasó de los 5’5 puntos en su año inicial hasta los 12’3 del último). En Santiago fue desde el principio la referencia ofensiva de su equipo, y se situaba entre los mejores de la Liga Endesa en varios apartados estadísticos de importancia (puntos, valoración, lanzamientos de tres). Terminó el curso con unos grandes promedios, resumidos en los 15’4 puntos de media, 2’4 rebotes y asistencias por encuentro, y una interesante tarjeta de lanzamientos, con 2’4 de 5’2 triples (46%) y 2’7 de 5’6 en T2 (45’5%).

Ahora aterriza en Valencia con una clara misión, sustituir al último escolta anotador de la plantilla taronja, Erick Green, que pese a su irregular actuación (enorme inicio, flojo final de temporada), acabó con 13’5 puntos de media y un 42% en T3. El segundo Thomas de la plantilla (Will lleva ya tres años) ha comenzado la temporada como un tiro vestido de naranja, siendo el mejor jugador de la plantilla durante la pretemporada, donde ha dejado grandes actuaciones y alcanzado unos promedios anotadores más que interesantes (13’5 ppp, el mejor de su equipo), que le sitúan en una posición privilegiada para convencer a su entrenador y una nueva afición que confía en encontrar en Matt su nueva metralleta que abra las defensas de los equipos rivales. Thomas no se ha olvidado en tierras gallegas su arsenal de tiro, y quiere seguir dejando helados a sus defensores gracias a los superpoderes que tiene en las manos: ha llegado Iceman a la ciudad.

matt_thomas.jpg

matt_thomas (foto @valenciabasket)

- #30 Joan Sastre: mallorquín, 2’01, 26 años:

Joan Sastre lleva sólo dos cursos completos en Valencia, pero parece que lleve toda una vida, y eso que con 24 años, también le ha dado tiempo de dejar huella en ciudades como Sevilla y Zaragoza (por no hablar evidentemente de su Mallorca natal). El currículum de Sastre en las dos temporadas que lleva en Valencia da para superar las carreras de deportivas de cientos de compañeros de profesión: título de Liga y Supercopa, Finales de Copa del Rey y Eurocup, una participación en Euroliga y otra en el Eurobasket de 2017, donde se colgó el bronce con la España de los Gasol y compañía.

Su temporada de debut fue para enmarcar, confirmando con creces la progresión que ya anunciaba en Sevilla y Zaragoza, desde donde llegó a Valencia. Nombrado como uno de los mejores defensores de la Liga (sino el mejor), acabó mostrando también su faceta más productiva en partidos importantes, y fue quien sentenció aquella final ante el Madrid de Laso en la Fonteta con un mate que volvió locos a los más de 8500 espectadores presentes y dejó una imagen para la historia del club valencianista. Después de eso fueron constantes los rumores que lo situaban precisamente en la órbita de Laso, y más aún después de su gran Europeo con la selección.

El curso pasado sin embargo fue un pequeño parón en la progresión del balear, que cayó lesionado en una desafortunada acción ante Olympiacos, y que vio cortado el buen estado de forma que traía desde el verano. Su lesión en la muñeca lo dejó fuera un mes entero, y a su regreso (se ha sabido después) tuvo que jugar con episodios de mareos y vértigos, como comentó en una entrevista para Las Provincias, y que mermaron su rendimiento, además de perderse un total de 20 de los 70 partidos de la temporada.

Esta temporada, cómo no, confía en encontrarse físicamente al 100% y recuperar su mejor versión, la que lo coloca como uno de los 6 o 7 mejores jugadores seleccionables por Scariolo de toda la liga. A sus todavía 26 años, tiene margen de mejora y unas cualidades físicas que son la envidia de muchos, además de una cabeza fría que le permite tomar buenas decisiones incluso en tiros calientes, pese a no ser su mejor arma, pero que sabe explotar cuando llega el momento oportuno. En definitiva, un completísimo jugador que quiere volver a explotar y convertirse en santo y seña de una afición que agradece sin tapujos a los jugadores que se dejan el alma por su camiseta.

Joan Sastre vuela por encima de Vezenkov

- #17 Rafa Martínez: catalán, 1’90, 36 años:

Cualquier aficionado del Valencia Basket se pone de pie para hablar de Don Rafael Martínez Aguilera. Su capi es una institución del club y, cuando se retire, entrará  de pleno en las leyendas de la Liga Endesa-ACB. A sus 36 años (cumplirá los 37 el próximo marzo), Rafa afronta su 16ª temporada en la máxima competición nacional, y la 11ª como jugador taronja. Acumula 508 partidos de liga, más de 1400 minutos, y -por lo que será más recordado- 774 triples anotados, lo que le sitúa 5º en la clasificación histórica de este apartado estadístico. Para poner en valor esta hazaña, sólo hace falta saber los cuatro jugadores que le preceden en esta honrosa clasificación:

 

Jugador

Nº T3

Nº partidos

%

1

Herreros, Alberto

1233

654

1,89

2

Navarro, Juan Carlos

1179

689

1,71

3

Mumbrú, Álex

901

677

1,33

4

Perasovic, Velimir

882

354

2,49

5

Martínez, Rafa

774

508

1,52

Su promedio en las tres últimas temporadas ha sido de 67 triples por curso, por lo que se antoja complicado que escale alguna posición más (se encuentra a 108 de Velimir Perasovic), al menos en esta próxima temporada.

Más allá de los triples, el pitbull taronja ha continuado siendo muy importante en los planteles dirigidos por Pedro Martínez y Txus Vidorreta durante los dos últimos años, tirando del carro en multitud de encuentros, sobre todo durante la mitad de la pasada campaña, cuando las lesiones más acuciaban al juego exterior del técnico vasco, y Martínez era uno de los referentes ofensivos del equipo. Pero el físico de Rafa tampoco aguantó tanta batalla (la Euroliga castiga muchísimo), y al final de la temporada cayó lesionado de su rodilla, aunque prefirió seguir jugando infiltrado para tratar de ayudar a los suyos hasta el final, cuando cayeron ante Herbalife en cuartos de final de la Liga Endesa (jugó 27 minutos en el último partido). A los cuatro días del varapalo el de Santpedor pasaba por las manos del Doctor Cugat en Barcelona, donde le intervenía su rodilla con un plazo estimado de recuperación de cinco meses (podría volver en el mes de noviembre).

Veremos si el gran capitán es capaz de volver con su misma energía y acierto, pero de lo que no cabe duda es que su compromiso y profesionalidad seguirán intactos. Eso, nadie lo duda, lo lleva grabado a fuego, como el color de su camiseta.

Rafa Martínez

(Foto: Juan Carlos García Mate ©)

ALEROS: FERNANDO SAN EMETERIO y ALBERTO ABALDE

- #19 Fernando San Emeterio: cántabro, 1’99, 34 años:

Pasamos de un histórico a otro. Llega el turno de hablar de Fernando San Emeterio, El Santo. Se trata probablemente de uno de los jugadores más queridos de la Liga, y que con la próxima habrá disputado 18 temporadas en ACB. Tiene además varios honores colgando de la solapa, entre ellos, el de ser el tercer jugador de la Historia en ganar dos ligas con equipos distintos, que no fueran Real Madrid ni Barcelona (los otros dos fueron Jesús Lázaro y Walter Herrmann). Además, con la retirada de Navarro y Mumbrú, se ha colocado como segundo jugador en activo con más minutos disputados en liga tras Felipe Reyes, y el 21 en la clasificación global. Si todo va normal, este año ascenderá unos cuantos puestos más. Otro detalle del que puede presumir Saneme es de haber conquistado algún título en (casi) todos los equipos en los que ha jugado; si exceptuamos su Forum Valladolid, que dejó a los 22 años, ha logrado campeonar con el TAU Baskonia (Liga y Copa del Rey), con Akasvayu Girona (Eurocup y Supercopa), y con Valencia Basket (Liga y Supercopa). Por supuesto, también ha tocado la gloria con la Selección nacional, con quien se ha colgado cinco medallas, dos de ellas de oro (Eurobasket de 2011 y 2015).

El héroe de Vitoria, a quien dio con una canasta en el último segundo la liga de 2010, se ha convertido en uno de los héroes de Valencia. Gracias a una prodigiosa actuación del Santo en la que fue su casa, los taronja recuperaron el factor cancha ante los alaveses en las semifinales de 2017, y luego remataron en Valencia el trabajo para meterse en la histórica final, donde conquistaron su primer título. Saneme, por supuesto, también fue determinante en el duelo ante el Madrid.

Fernando lleva tres años en la ciudad del Túria. Es el cuarto jugador (junto a Diot) más veterano de la plantilla, sólo superado por dos jugadores que ya son históricos en la entidad (Rafa y Duby), y por otro que podría llegar a serlo (Van Rossom). Es probablemente el jugador más mediático y con más ascendencia de la plantilla. Se dice que una de las causas de la no continuidad de Green es que su feeling con el cántabro no era precisamente óptimo, hecho que sería una muestra del peso que tiene en la plantilla. Pese a sus 34 años, sigue siendo uno de los referentes ofensivos del equipo, y probablemente el jugador más determinante en los últimos minutos de los partidos igualados, lo que en la NBA se llama “clutch time”.

Por todos estos datos y por sus sencillas pero inimitables cualidades, San Emeterio seguirá siendo una pieza fundamental en el engranaje de Ponsarnau, y a su vez un gran maestro para los jóvenes, como Abalde, que tienen la suerte de aprender cada día de uno de los grandes de su deporte. La suerte de poder tener a un ídolo como compañero.

- #6 Alberto Abalde: gallego, 2’02, 22 años:

Alberto es probablemente el representante más destacado de la nueva generación de baloncestistas españoles de mayor talento. Podríamos decir que el gallego es el joven más asentado y cuya proyección está más cerca de ser confirmada en la élite: la joya de la corona. Sin haber cumplido los 23, va a jugar su sexta temporada en la máxima categoría (aunque en la primera -2013-14-, sólo disputó un partido, el de su debut, con apenas 17 años y anotando 5 puntos en 8 minutos).

La siguiente disputó 23 partidos más, alternando con el filial de La Penya, y para la 2015-16 ya era integrante y pieza importante de la plantilla verdinegra. Sus méritos y proyección hicieron que Valencia Basket llamara a su puerta y cerrase su fichaje, dejándolo un curso de formación en la prestigiosa “universidad” de Badalona. El año pasado aterrizó en tierras valencianas, en un equipo rebosante de felicidad que acababa de ser campeón de Liga por primera vez, lo que suponía una presión añadida para el joven Alberto. Eso sí, también traía una buena noticia para él, la participación en la Euroliga, todo un regalazo de bienvenida.

No se puede decir que le asustara el reto este gallego de célebre familia (su padre jugó cinco temporadas en ACB con el Clesa Ferrol, y su hermana es una jugadora internacional de gran trayectoria y que acaba de fichar precisamente por Valencia Basket en su llegada a la élite femenina). Alberto disputó 25 partidos en la Euroliga, con unos más que aceptables 7’5 puntos, 2 rebotes y 1’6 asistencias en 20 minutos por partido, siendo elegido como segundo mejor jugador joven de la competición, por detrás de un tal Luka Doncic. En los 29 de Liga Endesa, sus promedios fueron incluso algo mejores: 7’2 puntos+3’1+2’4 en 19 minutos de media.

La temporada que entra debe ser la de su consagración. Ya ha probado la élite, ya ha sido internacional, y ahora le toca demostrar que tiene todavía mucho margen de mejora y que él es El Futuro. Junto a Saneme, Sastre, Thomas y los bases, Valencia tiene un juego exterior muy polivalente, con tiro, defensa, penetración y buena circulación, y Abalde tiene un poco de todo eso. Y sobre todo, tiene unos fundamentos que son la envidia de cualquier entrenador, junto a un poderoso físico que le ha de ayudar a conquistar el cielo. Su límite aún está por definir, y este próximo curso debe demostrar que ha llegado para ser un referente. El futuro es ahora.                                             

abalde.jpg

Abalde (foto: @euroleague)

VALORACIÓN SOLOBASKET SOBRE ESCOLTAS Y ALEROS: Otra posición a priori muy bien cubierta siempre y cuando las lesiones no hagan aparición. Los exteriores del equipo valenciano conjugan muy bien eso de veteranía y juventud, experiencia y atrevimiento, en las manos de algunos clásicos como Saneme y el capitán Martínez, y de Abalde y Thomas por el lado de los jóvenes. Además está Joan Sastre, a medio camino entre ambos, que aporta esa garra y vitalidad necesaria en toda línea exterior que se tercie. Hay puntos en las manos e imaginación en las cabezas, así que este equipo puede ser muy peligroso si encuentra la fórmula para juntar toda esa química.

ALA-PÍVOTS: AARON DOORNEKAMP, WILL THOMAS y LOUIS LABEYRIE.

- #42 Aaron Dornekamp: canadiense, 2’01, 32 años:

El jugado nacido en Ontario está más que curtido en Europa, tras llegar a Italia en 2009 y pasar por Alemania, donde destacó en el Fraport Skyliners de Frankfurt. Hace dos temporadas aterrizó en Tenerife, y allí conquistó la Basketball Champions League 2016-17 dirigido por Txus Vidorreta (fue elegido en el mejor quinteto del torneo). Ambos, jugador y técnico, viajaron a Valencia para disputar la pasada campaña en el club de Juan Roig, donde les esperaba un reto de altura.

Aaron, con pasaporte holandés, es uno de los jugadores considerados ala-pívots más ala y menos pívots que podemos encontrarnos. Sus características técnicas son totalmente de alero: su fuerte es el tiro, y le gusta jugar mucho más por fuera y de cara al aro que en posiciones interiores. Sin embargo, sus cualidades menos visibles, le hacen ser un aporte más que válido en la posición de cuatro abierto. Su capacidad defensiva, su entrega y concentración, así como la altura y envergadura de brazos, le hace poder emparejarse con pívots rivales. En ataque, su posición exterior permite espacios para el cinco del equipo, y abre vías de penetración a sus compañeros del perímetro.

Doornekamp fue uno de los dos únicos jugadores que el año pasado no sufrió ninguna lesión de relevancia (el otro fue Will Thomas), pero su aportación fue quizá un punto menor de lo que se esperaba en Valencia. En los 64 partidos que disputó alcanzó unos discretos promedios de 6’3 puntos, 3’5 rebotes y 1’6 asistencias por encuentro. Probablemente sus registros se vieron afectados por tener que jugar mucho más tiempo como cuatro que como tres, que es como él se siente más cómodo. Pero estos registros no desmerecen para nada su trabajo. Vidorreta elogiaba su entrega y sacrificio cada vez que se le preguntaba por el holandés, si bien en su principal arma, el lanzamiento exterior, no estuvo al nivel que se le esperaba, bajando de un 43% en triples en su año en Iberostar, a un 38% vestido de taronja.

Todavía está por ver si la propuesta de juego de Ponsarnau, teóricamente con mayor importancia a las transiciones y los ataques rápidos, beneficia o perjudica el juego de Aaron, y si éste tiene que volver a jugar frecuentemente en posiciones más interiores de lo que le gusta. Las llegadas de Tobey y Labeyrie, junto a los minutos de Will Thomas y Dubljevic, pueden abrirle la puerta a jugar de tres, pero la competencia por fuera también será muy grande. Sea como fuere, el canadiense volverá a ofrecer su trabajo, su defensa, su intensidad y “juego subterráneo”, para ganarse minutos de calidad y demostrar que puede ser importante, como lo fue en su día otro jugador discreto pero de capital trascendencia en un equipo campeón, Luke Sikma. Ése debe ser su espejo.

- #10 Will Thomas: estadounidense, 2’03, 32 años:

Will cumplirá este año su quinta temporada en España y tercera en Valencia. El jugador de Baltimore aparecería en un supuesto ranking de los jugadores más amados/queridos de la afición valenciana, debido a sus peculiares características tanto de personalidad como de tipología de juego. Se trata de un jugador que a veces parece un tanto frío, lento, despistado… de los llamados “sin sangre”, pero luego, en realidad, es de los que más aporta cuando hay que arrimar el hombro, cuando los partidos se complican, y cuando hay que ponerse el mono de trabajo para que el partido salga adelante.

El año pasado se encontró con un plato que no parece de buen gusto para él, el de jugar de cinco, cuando entre Dubljevic y Pleiss no hacían uno sano, y teniendo en cuenta que Latavious pasó por Valencia como el que hace escala en un aeropuerto. Pues el bueno de Will cumplió en esa posición, pegándose con tíos mucho más grandes, lo que compensaba con oficio e inteligencia sobre la pista. Realmente, Thomas fue uno de los jugadores más regulares y de rendimiento constante durante todo el curso, y ya hemos dicho que fue junto a Doornekamp el único que no cayó lesionado de toda la plantilla. Respecto a sus números, poco lucimiento: en Euroliga unos discretos 6’2+3’5+1 de promedio en 30 partidos, mientras que en la liga aumentó algo sus prestaciones, con 8’5+4+1’6 en 37 partidos oficiales.

Pero no son los números lo mejor de Will. Es más bien la elección de los momentos para producirlos, además de su trabajo en la sombra, como sucede con Doornekamp. Y lo mejor que tiene es que, pese a parecer frío o pasota, siempre acaba sacando el genio cuando más falta hace, y eso siempre viene bien a cualquier plantilla que se tercie.

Este año ha estado a punto de abandonar el barco valenciano, pero finalmente aceptó la propuesta y decidió continuar vistiendo la naranja, así que Will The Kill seguirá alegrando y desesperando a sus aficionados, pero seguro que sumando al colectivo que necesita de carácter e intangibles, y Will entiende mucho de eso.

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Mate Will Thomas (JM Casares)

- #7 Louis Labeyrie: francés, 2’09, 26 años:

El jugador francés responde al prototipo de jugador todavía joven, con proyección, y que llega en franca progresión a su madurez como deportista de élite. Louis aterriza en Valencia tras ir creciendo año a año en la liga de su país natal, Francia, donde destacó sobre todo en las tres últimas temporadas (las dos últimas en París y la pasada, que disputó en Estrasburgo).

Tal y como contamos en el análisis tras su fichaje, Labeyrie es un ala-pívot muy móvil, ágil, de gran envergadura y con mucha actividad de brazos, tanto en defensa como en ataque, donde carga el rebote con mucho acierto y persistencia. Pese a su altura (2’09 pero por envergadura y capacidad atlética parece más grande) no se trata de un jugador interior clásico. Se trata de un ala-pívot moderno, cuya agilidad y movilidad le hace aparecer por muchos lugares y diferentes posiciones del ataque de sus equipos. Ha mejorado progresivamente su rango y porcentaje de tiro hasta alcanzar un 56% de acierto en los triples la temporada pasada, ampliando su zona de acción, y haciéndolo más importante.

En Valencia ocupará la zona junto a sus compañeros Will Thomas, Doornekamp, Mike Tobey y Bojan Dubljevic, quienes se repartirán los minutos interiores tratando de encontrar la mejor química entre ellos. Hay un gran ramillete de combinaciones posibles, dada la polivalencia de algunos de ellos, entre los que se encuentra el francés, que puede juntarse con un pívot más clásico o con uno más exterior, ocupando él la teórica posición de cinco.

Louis ha completado una buena pretemporada, dejando detalles de sus condiciones y de sus principales características, entre las que también destaca su capacidad reboteadora. Con Tobey y Duby, la zona defensiva de los valencianos debe estar generalmente bien cerrada, y en ataque ofrecerán segundas oportunidades, cargando con éxito el rebote ofensivo.

Además, con las marchas de Pleiss, Hlinason y Latavious, los aros de la Fonteta esperaban ser menos castigados este año, pero al francés también le gusta colgarse con violencia, así que heredará el rol de dunkman en el equipo, por lo que los aficionados locales seguirán disfrutando de este tipo de jugadas tan espectaculares. Labeyrie quiere dejar huella y seguir creciendo, y posee cualidades para hacerlo. Habrá que seguir de cerca al llamativo jugador de Gonesse.

Así juega Louis Labeyrie

PÍVOTS: MIKE TOBEY y BOJAN DUBLJEVIC

- #13 Mike Tobey: estadounidense, 2’13, 23 años:

Mike Tobey quiere una segunda oportunidad. El jugador de Monroe (Nueva York), pasó por Valencia durante la última parte de la temporada en que se proclamaron campeones de liga, pero su aportación fue poco significativa (solamente tres partidos, con 5’3 puntos y 4’7 rebotes) lastrado por algunos problemas físicos que frenaron su adaptación. Llegaba como sustituto del lesionado Kravtsov, y al finalizar la temporada le abrieron la puerta de salida, que atravesó para viajar a las Islas Canarias y enrolarse en las filas de Iberostar Tenerife.

Allí sorprendió a propios y extraños y se convirtió en uno de los jugadores más valorados de la competición durante varios meses de la temporada, avisando desde su debut, cuando fue proclamado MVP de la Copa Intercontinental FIBA que los chicharreros se llevaron a sus vitrinas. 21 puntos y 9 rebotes fueron su tarjeta de presentación, y el aficionado canario encontraba un nuevo referente para la plantilla. La temporada la finalizó con unos registros más que aceptables, promediando 10’3 puntos y 6’3 rebotes en 20 minutos de juego, disputando 33 partidos.

Probablemente (por no decir seguro), la derrota de Valencia Basket ante Herbalife Gran Canaria, el día que se despidieron de la liga y de la próxima Euroliga, ha afectado a la confección de la plantilla para el curso que ahora comienza, y uno de los daños colaterales fue tener que desprenderse de los jugadores con más caché (Green y Pleiss) y tener que echar las redes sobre otros que no tuvieran tan altas expectativas. En esos nuevos planes sí entraba el joven norteamericano, que con la progresión mostrada el pasado año en la isla canaria ha hecho creer en él y en su potencial, el mismo que ya demostró en sus cuatro cursos universitarios en Virginia, que llegaron a abrirle la puerta de la NBA (jugó dos partidos con los Hornets).

Ahora Mike pretende consagrarse en una ciudad y un equipo que pueden encajarle bien de cara a su confirmación en la zona noble de la Liga. Quiere sacarse la espina de su frustrado paso hace año y medio, y no quiere desaprovechar la oportunidad que el destino le ha brindado. A Tobey le gusta dejar huella.

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mike_tobey(foto @valenciabasket)

- #14 Bojan Dubljevic: montenegrino, 2’05, 26 años:

Si no fuera por el idioma, que aún le cuesta un poquito, y por su nombre a la yogoslava, cualquiera podría decir que Bojan Dubljevic es un valenciano más. Le falta probablemente saber hacer paellas, pero al menos ya ha ofrecido algunas palabras desde el balcón del Ajuntament, allí donde las Falleras dan inicio a las mascletás. Duby lleva siete años en Valencia, seis temporadas completas, y por alguna extraña razón siente esta tierra y su gente como suyas, que al mismo tiempo le adora como a un hijo pródigo, aunque no se haya criado por aquí.

A sus todavía 26 años, Bojan se ha hecho un hueco y un nombre en Europa gracias a su talento, su carácter y su trabajo, y ha encontrado en la ciudad del Turia el hábitat idóneo para desarrollar su enorme potencial. Desde su primera temporada, con 21 añitos, ha demostrado ser un jugador determinante, fundamental para su equipo, y aunque sus estadísticas no han sufrido una progresión meteórica (en el primer año ya promedió 12’5 ppp), su juego sí ha evolucionado y se ha hecho mucho más completo y decisivo, asumiendo los galones y la responsabilidad de un líder nato como él.

Su momento cumbre fue, cómo no, en la temporada 2016-17, cuando fue incluido en el mejor quinteto de la Liga y se marcó unos playoffs prodigiosos, con momentos excelsos ante el Real Madrid en la gran final. Ese año acabó con 12’5 puntos y 6’2 rebotes, pero la temporada pasada, castigado también por las lesiones, no pudo rayar al mismo nivel, dejando sus estadísticas en 11’2 puntos y 5’7 rebotes por encuentro. Sin duda, la exigencia de la Euroliga pesó sobre él y sobre el resto de compañeros, que sufrieron un verdadero vía crucis en forma de lesiones.

Después de ese pasito atrás, que servirá como aprendizaje, el montenegrino está con ganas, y espera haber sabido coger impulso para una temporada en que ha de regresar a la élite, y llevar a sus espaldas el peso de un equipo y un proyecto ambicioso, que aún tiene muchos escalones por subir, pero con mimbres para alcanzar cotas altas.

“Todo el mundo dice que Duby está loco, y es verdad, estoy loco, pero la liga ya está aquí…”. El profeta Dubljevic se quedó a gusto dejando claro que sólo él creía posible el milagro, pero todos saben que el milagro fue posible en gran medida gracias a él. Y ahora, de nuevo, quiere volver a demostrar que locura y talento van muchas veces de la mano, y La Roca tiene en su interior muchísimo talento por mostrar. Que nadie se olvide de él, porque Duby vuelva a ponerse serio, y si se lo propone, puede hacer arder una ciudad, como en las Fallas.

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Foto: JM Casares

VALORACIÓN SOLOBASKET SOBRE LOS JUGADORES INTERIORES: Quizá la posición menos poblada de la plantilla, pero no por ello exenta de condiciones para triunfar. Dependerá en gran medida de cómo encajen las dos piezas nuevas, Tobey y Labeyrie, porque sería demasiado pedir depender en exceso del talento y la aportación de Duby. Will y Doornekamp también han de ser importantes en sus roles, aportando minutos de calidad y creciendo en sus resultados tangibles, además de los que siempre aportan y que pasan más desapercibidos. Si los nuevos encajan, explotan, y La Roca vuelve por sus fueros, la pintura valenciana estará más que bien representada.

OBJETIVOS Y VALORACIÓN PLANTILLA SOLOBASKET

El objetivo (ya está dicho) no es otro que volver a estar entre los cuatro mejores de la Liga Endesa, sacar boleto para la siguiente Euroliga (la de 2019-20, quién sabe si con la Nova Fonteta de estreno), y a ser posible poner la guinda tocando plata en alguna de las dos otras competiciones, la impredecible Copa del Rey o la incómoda Eurocup.

La plantilla de este año puede tener menos kilates que la anterior, pero teniendo en cuenta en qué condiciones tuvo que rendir el pasado curso, si alcanzan un 90% de su capacidad, estarán seguro por encima de los resultados que obtuvieron. Se han marchado Pleiss, Green, Latavious y Buva de los que acabaron el pasado curso, además de los cedidos Puerto y Hlinason. Han llegado los tres fichajes citados, y se espera mucho de ellos, pero serán los que ya estaban y no rindieron a su mejor nivel los que deben dar ese plus para volver a sentirse grandes, gigantes, como en su mágico año dorado,y que ahora sueñan cada noche con repetir.

TABLA DE MERCADO LIGA ENDESA 2018-19

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