TDK Manresa 1998: cuando las cosas ocurren tan solo una vez en la vida

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Solobasket.com cumple 19 años y hemos querido compartir con vosotros un serial de artículos del año en que nació la web, 1998, para celebrar las casi dos décadas en las que compartimos con vosotros nuestras experiencias con el baloncesto. Sin duda, uno de los momentos más inolvidables de aquel 1998 fue el título de liga logrado por un equipo modesto como era el TDK Manresa. Aquel conjunto liderado por Chichi Creus hizo historia.

Todas las victorias tienen un sabor muy especial. Pero todavía saben mejor cuando te encuentras por primera enfrente de ellas. Y si nos adelantamos más aún a la historia, podríamos decir que el sabor es único si pensamos que esta situación, nunca jamás se va a volver a repetir; aunque esto último no podamos comprobarlo.

Pocos podrían haber sospechado lo que iba a ocurrir

Aunque el TDK Manresa había completado varios años a un alto nivel, muy pocos podrían haber vaticinado que aquel grupo de jugadores de la casa, aderezado de buenos fichajes y siempre al lado de su inseparable afición hubiese tomado el relevo como campeón de la ACB a equipos históricos como Real Madrid, Barcelona y Joventut; que hasta entonces se habían repartido los diferentes campeonatos de la ACB y anteriormente de lo que se denomina la Liga Nacional.

En los cinco últimos años el TDK Manresa había logrado ganar una Copa ACB y habían llegado a las semifinales de la ACB en dos ocasiones. El propio “Chichi” Creus habla de estos momentos históricos para el club en el libro “Historia del Baloncesto en España”: Cuando ganamos la Copa en Murcia 96 contra todo pronóstico en la prórroga al Barcelona, ya se habló de gran sorpresa aunque es cierto que el formato de la Copa , donde te lo juegas todo a un partido, hay más margen para los equipos como era el nuestro, que no tiene nada que perder. Es decir, íbamos bien encaminados, pero ninguno de nosotros había soñado alcanzar semejante éxito”.

Aquella temporada 1997-98 el TDK Manresa se había entre el cuarto y sexto lugar en la clasificación. Y esta última posición fue en el que acabó el equipo manresano, lo que le llevaba a enfrentarse al Estudiantes de Chandler Thompson y compañía en los Cuartos de Final, que por aquel entonces se disputaban al mejor de 5 encuentros. El primer partido lo perdieron por 99-87 y sin opción de victoria para los de un novel Luís Casimiro. El segundo ganaron por 85-87 en la prórroga y la eliminatoria se fue al Nou Congost, de donde ya no salió viva porque el TDK Manresa ganó los dos partidos y se colaban de nuevo en semifinales; en concreto era la tercera ocasión en los últimos seis años.

Esperaba el Real Madrid de Bodiroga y Herreros. Pero los de Creus y compañía dieron un fuerte golpe en la mesa; o mejor dicho, fueron dos golpes. Ganaron los dos partidos de la serie que se disputaron en la capital. El primero por un claro 67-87 y el segundo por un ajustado 77-80. Joan Creus recuerda aquellos inolvidables momentos: “Regresamos a casa con 0-2. Ahí cambió todo. Teníamos algo que decir en aquella Liga, ya no era suerte ni casualidad. Había que seguir disfrutando y no pensar en la presión. El Real Madrid vino fuerte a Manresa y se llevaron el tercer partido de la serie por 79-84. Pero en el cuarto, no pudieron con nuestros pívots Sallier y Alston y así ganamos con autoridad 95-82. Estábamos en la gran Final de la ACB y surgió el lema <<Manresa no tendrá una oportunidad así nunca jamás, no hay que dejarla pasar>>”.

El rival en la final también se hubiese estrenado como campeón de la ACB, pero en este caso tuvo que esperar a otra mejor ocasión. Era el TAU Baskonia. La Final salió de Vitoria empatada a uno después de dos grandes partidos muy igualados. Pero los de Casimiro volvían a casa con una idea muy clara: no podían fallar ante su público, tenían que rematar en casa. Y así lo hicieron. Ganaron el primer partido por un ajustado 64-62.

Los jugadores celebran el triunfo

Llegó el gran día. Una calurosa tarde del 4 de junio de 1998. El Nou Congost repleto, albergando a más de 5000 almas con un solo deseo: ganar aquel último partido y llevarse a sus vitrinas el Trofeo de Campeón ACB. El resultado del partido fue otro apretado 77-75, pero eso daba igual. El TDK Manresa entraba en la Historia.

Aquello fue el éxito de un grupo, de una comunidad. El joven de 41 años “Chichi” Creus era nombrado MVP de la Final, ayudado en la posición de base por Jesús Lázaro y un joven Román Montañez. Pere Capdevilla jugó grandes partidos acompañado de su máscara protectora, Paco Vázquez como sexto hombre del equipo, Lisard González era el líder silencioso que junto a Herb Jones completaban el perímetro. Derrick Alston, un grande que más tarde lo demostró en Madrid y Barcelona, Bryan Sallier que jugó toda la final infiltrado en sus rodillas, Jordi Singla y Quique Moraga completaban el juego interior del equipo. Todos ellos guiados por Luis Casimiro que fue nombrado como mejor entrenador del año.

Chichi Creus levanta el trofeo

Los sueños están para vivirlos

Dicen que para ganar una final, hay que perder otras. Pero también es dicho popular aquello de que toda norma, tiene su excepción. Con esta última frase nos quedamos.

Pero es que en el caso del TDK Manresa campeón de la ACB 1997-98, esta frase no es suficiente. Por si esto fuera poco, debemos recordar que el Manresa tenía el tercer presupuesto más bajo de aquella Liga y que partió desde la sexta posición, que ha sido la más baja desde donde jamás se haya ganado esta competición. Y para rizar el rizo, tenía a un entrenador rookie sentado al frente de su banquillo. El joven Luis Casimiro logró ganar la ACB en su primera temporada como entrenador jefe de un equipo.

En definitiva, el TDK Manresa nos ha trasladado un legado a toda la Humanidad. El de que cuando una persona o grupo de personas tiene un anhelo, un deseo o un sueño que quiere convertirlo en realidad, no hay más que creer en él y con tesón, trabajo y esfuerzo se termina por lograrlo.

 

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Comentarios

La verdad es que al escribir se me han agolpado grandes recuerdos. Una final muy emocionante, entre dos equipos noveles en lo que ganar la ACB se refería en aquel momento y épica; mucha épica. Es cierto que aunque ganó Manresa y su afición, un poco de esa victoria era de los que creemos que los sueños están para vivirlos; como lo hizo Manresa en primera persona.

Para quién no se haya acordado del post de Derrick Alston en Solobasket sobre aquella gesta imposible pero cierta: 

https://www.solobasket.com/blog/derrick/como-pudo-manresa-ganar-la-acb-les-explico

La pena es que ya que pasa una sola vez en la vida , en la final pasase contra quien pasó. Ya les podía haber pasado otros... pero nos pasó a nosotros. Aunque de allí y a pesar de la derrota, a muchos nos quedó un sabor dulce por lo conseguido por los del Congost y desde ese día un pedacito de nuestro corazón tiene sangre manresana. Por cierto a ver si este año vuelven al lugar que merecen, saludos.

Jejeje muy cierto!

Pero bueno, aunque duela sabe menos mal al ser contra Manresa. Contra otros las batallas libradas han sido más cruentas.

Un pequeño milagro, eso fue aquello. Todos teníamos en nuestro corazón una parte de ese equipo, un grupo de jugadores y cuerpo técnico comprometidos con una causa, haciendo realidad la versión baloncestística de Cenicienta. Y el admirado e incombustible Creus llevando la batuta del equipo...Lolo Sainz lo preseleccionó posteriormente casi de forma obligada, teniendo Chichi la elegancia de decir que era momento de dar paso a gente joven

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