Solapas principales

Tropiezo en la orilla con cambios en el banquillo y en la pista

  • Luis Casimiro no pudo debutar con un triunfo en su vuelta al banquillo local de San Pablo
  • Discreto debut de Báez y Cvetkovic en el mejor partido de Bleijenbergh y Agbelese como béticos

El reestreno de Luis Casimiro y el estreno de Eulis Báez y Aleks Cvetkovic con el Betis se dio en un partido especial, nada más y nada menos que en un derbi andaluz en San Pablo contra Unicaja. Un partido vibrantecaliente y con mucha tensión que se resolvió al final a favor de los malagueños, quienes seguirán peleando por estar en la Copa de Granada en febrero. En el caso del Betis, el enorme desgaste no se tradujo en la alegría de sumar una victoria, a pesar de pelear hasta la última posesión y con opción de empatar o ganar (73-79). La derrota, por cierto, lo deja colista en solitario tras la victoria de Fuenlabrada contra Valencia Basket.

Los cambios de Casimiro se plasmaron ya en el cinco inicial: Shannon Evans como escolta –Pepe Pozas actuaba como base- y hombres como Pasecniks Vrenz Bleijenberg  a la palestra para un partido cuyo patrón siguió varios de los que dirigió Joan Plaza en el banquillo local: un encuentrodisputado hasta el tercer cuarto, donde el visitante asumió una renta por encima de los diez tantos. A la heroica y extramotivado por algunas decisiones de los colegiados, los béticos consiguieron apretar el partido para morir en la orilla.

Los dos refuerzos del Betis debutaron con discrección: en el caso del base de Belgrado, cinco puntos, una asistencia, un rebote, tres pérdidas y una recuperación en algo más de quince minutos de juego. En pleno intento de remontada, un triple del ‘4’ verdiblanco a minuto y medio animó a sus compañeros a creer en la machada (71-74). Báez también actuó con números discretos en su primer partido como bético, con una aportación de dos puntos, cuatro rebotes y una pérdida. A pesar de ello, Casimiro le dio más minutos de juego al dominicano que a Burjanadze.

 

En cambio, hay otros jugadores que mostraron una versión muy diferente respecto a la etapa anterior. Vrenz Bleijenbergh arrancó el partido como un tiro. Ocho puntos –con dos triples- y un juego más tranquilo, lejos de la ansiedad que se le apreciaba en choques anteriores, le daban al Betis las primeras ventajas del partido. Cierto es que el resto del partido sus números se frenaron casi en seco, con apenas dos puntos más un rebote y un tapón, pero hasta ahora pocas noticias había del alero de Brasschaat, hasta ahora pagando la presión de todo lo que se espera de él en Sevilla. 

De quien sí había murmuros en la hinchada bética era de Danny Agbelese. Su evidente falta de calidad, unido a ese carácter frío lo tenía puesto ya en el ojo del huracán desde hace semanas. La llegada de Pasecniks Báez lo dejaban en una situación muy delicada. Y contra Unicaja, el center dio un paso al frente. Era un partido donde el juego interior de los hispalenses estaba teniendo serios problemas de faltas excepto Agbelese, que alcanzó los trece puntos, ocho rebotes y un tapón.

 

Luis Casimiro está obligado a que ese aire fresco que llega siempre con el nuevo entrenador busque y mantenga la regularidad de Agbelese y Vrenz si quiere conseguir la salvación de un Betis que también necesita meter en dinámica a los que acaban de llegar y a los que estaban ya antes para cumplir con el objetivo de intentar voltear una situación difícil de pensar durante la pretemporada. La cita en Badalona contra Joventut se antoja clave para comprobar si el conjunto verdiblanco ha recuperado el pulso con el de Villamayor de Calatrava en el banco. 

 
 
 
 

 

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Comentarios

El equipo es débil, frágil, con limitado talento, y porque no decirlo, está mal hecho...
Los directivos del club tomaron malas decisiones en verano y en ACB se sabe que si no trabajas bien en verano, durante el año es muy difícil rectificar ya que los "mirlos" blancos pocas veces quedan libres una vez finalizada la competición.
Joan Plaza ya lo dejaba entrever, sin embargo, ahí siguen los directivos.