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AJ Griffin, el rookie que se encargó de noquear a su padre

  • AJ, hijo de Adrian y alero de los Hawks, fue decisivo con la canasta ganadora ante los Raptors de su padre, donde es técnico asistente

La NBA está llena de historias familiares, muchas entre hermanos y otra muchas más entre padres e hijos: se dio con los Bryant, los Curry, los Sabonis, Mychal y Klay Thompson, Rick y Brent Barry, los Hardaway, los Payton… Un sinfín de ejemplos a lo largo de los 75 años de historia de la liga, y que en su temporada 76 añaden un nuevo ejemplo, y que ha supuesto un peldaño más: cuando el hijo derrota al padre.

 

Porque si ha habido muchos casos de que padre e hijo han jugado en la NBA (nunca juntos, hasta que llegue Bronny), lo que se ha dado menos es que el hijo se enfrente al padre, ya sea éste técnico principal o asistente en cualquier equipo rival de su hijo. El último caso recordado es el de Austin Rivers y su padre Doc, siendo el primero jugador de los Rockets y el segundo técnico de los Clippers.

Anoche asistimos al último enfrentamiento fratricida en el encuentro Hawks-Raptors, y el desenlace no pudo ser más oportuno para escribir una nueva historia familiar en la NBA. AJ Griffin, rookie de Atlanta, fue el autor de la canasta ganadora de su equipo ante Toronto, donde milita su padre -Adrian Griffin- como técnico asistente de Nick Nurse desde 2018.

QUIÉN FUE ADRIAN GRIFFIN

El padre de AJ, como ya se le puede empezar a llamar, fue un “currante” de la NBA que disputó 9 temporadas consecutivas repartidas en cinco equipos (Boston, Dallas, Houston, Chicago y Seattle, siendo la de los Mavs la camiseta que más partidos vistió, con 184, en dos etapas entre 2001 y 2006). Sus promedios fueron discretos, teniendo una media de carrera de 4 puntos, 3’2 rebotes y 1’4 asistencias en los 477 partidos que disputó.

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Adrian Griffin en 2007 (Getty Images)

Tras su retirada en los Sonics en 2008, rápidamente encontró su nuevo rol siendo contratado como asistente de Scott Skiles en Milwaukee Bucks, donde estuvo dos temporadas, hasta que se marchó a Chicago a continuar su labor como asistente a las órdenes de Tom Thibodeau, permaneciendo 5 campañas. Entre medias también tuvo la oportunidad de participar como asistente en el Mundial de 2014, cuadno USA alcanzó su quinta y última medalla de oro. En 2015 fue contratado por Orlando Magic, en 2016 por OKC Thunder, y en 2018 le llegó la oportunidad en Toronto, donde logró su mayor éxito con el campeonato de los Raptors de Kawhi, Siakam, Lowry y Marc Gasol.

DE DÓNDE LLEGA AJ GRIFFIN

El hijo mayor de Adrian tiene 19 años (agosto del 2003), y se llama Adrian Darnell “AJ” Griffin. Nació en Dallas pero comenzó a jugar a baloncesto en Nueva York, en el instituto católico “Archbishop Stepinac High School”, de donde surgieron sus actuales convicciones católicas que a día de hoy sigue practicando y compartiendo con frecuencia en sus redes.

En su segundo año de instituto ya fue el jugador más destacado del equipo que logró el campeonato de estatal de “institutos católicos”, y siguió creciendo hasta ser escogido en su año senior (último de instituto) para disputar el “McDonald's All-American Gamey la especie de All-Star “Jordan Brand Classic rosters”. 

A partir de ahí se le abrieron las puertas de las mejores universidades del país, escogiendo Duke por delante de Kentucky y Villanova, y participando una única temporada en la NCAA con los blue devils, en la que promedió 10’4 puntos, 3’9 rebotes y una asistencia. Al finalizar anunció su voluntad de presentarse al draft de 2022, donde aparecieron los Atlanta Hawks en su camino, eligiéndolo en la posición número 16.

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AJ Griffin (Brett Wilhelm/NCAA Photos via Getty Images)

AJ debutó en el tercer partido de la temporada con 8 puntos en 6 minutos en la derrota ante los Hornets, pero en realidad no tuvo una participación importante en los 9 primeros encuentros, en los que disputó un total de 37 minutos. Sin embargo, algo cambió en el décimo, cuando resultó fundamental para vencer a los Bucks de Anteto, disputando 31 minutos y realizando de largo su tope anotador, con 24 puntos, más 4 rebotes y 3 robos. Desde ese partido comenzó a formar parte de la rotación de McMillan de manera regular, hasta el partido del sábado, el más especial, y que le enfrentaría su padre.

 

En él volvió a resultar capital con su aportación desde el banquillo (17 puntos), especialmente en la prórroga, donde anotó 4 canastas, incluída la ganadora sobre la bocina con el alley-oop servido por Trae Young desde el centro de la pista: «Estaba en el lugar correcto en el momento adecuado. Tenía la sensación de que iban a presionar. Vi lo que iban a hacer y rompí pronto hacia la canasta. Me dije: ‘Me acercaré sigilosamente detrás de ellos’. Eso es exactamente lo que pasó», explicó A.J. Griffin antes de que le preguntaran lo que suponía ser decisivo en un partido en el que su padre estaba en el equipo rival: "No sé cuál fue su reacción, pero probablemente veré el vídeo de nuevo y probablemente sea agridulce para él". "No puedo poner esto en palabras. Ese momento en sí habla por sí solo. Mirando hacia atrás, podría haber mirado a mi padre después de 'golpearlo', pero fue un momento increíble y estoy realmente agradecido por ello", dijo el alero, al que se le vio abrazándose a su padre tras el encuentro en un vídeo publicado por la NBA.

 
 

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