Solapas principales

Ben Simmons y el 'Desproceso'

La última de Ben Simmons y su drama en Philadelphia. La franquicia ha suspendido al jugador y no podrá disputar el partido inaugural de esta temporada para los Sixers. Decisión tomada tras haber abandonado el entrenamiento por voluntad propia. El motivo, por negarse a obedecer las indicaciones de Doc Rivers en un simple ejercicio en el que se trabajaba la defensa, a lo que el técnico le invitó a irse. A la vista está que su compromiso físico y mental con el equipo es inexistente y que continúa sin querer jugar para la franquicia. Además, Simmons ha sido multado con 1.4 millones de dólares por ausentarse en los partidos de pretemporada -360 mil cada uno- y con diversas amonestaciones económicas por entrenamientos perdidos. 

Pese a que Simmons se ve obligado a mantenerse en Philadelphia y personarse en los entrenamientos para seguir cobrando su sueldo y evitar más multas, no ha mostrado voluntad en cooperar con el staff técnico, ni trabajar como normalmente lo haría con sus compañeros. El 'feeling' es cero. Como se puede ver en el vídeo de Jamie Apody, en otra sesión, Simmons pasa de la conjura postentrenamiento y sale directamente de la instalación. Tras conocerse la expulsión de Simmons, los jugadores tuvieron que atender a la prensa y Joel Embiid, la estrella del equipo y con el que conformaba el centro del proyecto, se mostró más que transparente con su desidia sobre el tema. "Ahora mismo, no me preocupo por él, sinceramente. Hace lo que quiere", dijo el camerunés. Embiid remató sobre el tema aludiendo a su comportamiento de niño pequeño, aclarando que su trabajo "no es ser los niñeros de nadie". 

EL 'DESPROCESO'

"Me encanta estar en Philadelphia. Adoro a esta organización. Los aficionados son geniales. Son grandes personas." Así contestaba Ben Simmons a los medios en el postpartido tras perder en el séptimo encuentro de las Semifinales de Conferencia ante los Atlanta Hawks. Pese a que una parte de los aficionados comenzara a manifestar su deseo de ver a Simmons traspasado por su mala actuación -recordemos su periplo con los tiros libres, en el que solo anotó un 34.2% de ellos en Playoffs y firmó un 15/45 en la serie ante Atlanta-, el jugador asumió responsabilidad y, al ser preguntado sobre ello, respondió: "he tenido una mala serie, lo esperaba. Es Philly". Paralelamente a estas declaraciones, Embiid y Rivers fueron explícitamente críticos con él. Puede que esto y la intención de proporcionarle ayuda psicológica para superar sus barreras mentales sobre la pista fueran el detonante que creara el desapego de Simmons por el equipo hoy en día.

Tres meses después del fin de su temporada, el discurso del australiano era totalmente el contrario. La decepción que supuso su floja aportación en los pasados Playoffs volvió a abrir la veda sobre su estancia en los Sixers, justo después de una campaña en la que los Sixers se mostraron más sólidos que nunca en la era Simmons-Embiid. Justo cuando estrenaban a Doc Rivers como entrenador y a Daryl Morey en los despachos, que hizo algunos movimientos positivos que se constataron con el primer puesto en el Este. En su día se informó de que Simmons no particiaría en el Training Camp del equipo y que quedaría a la espera de que se le consiguiera un destino nuevo en el que rehacer su carrera, mientras que su agente, Rich Paul, de Klutch Sports, era la única vía de comunicación entre el base y la franquicia. De hecho, Simmons no se comunicó con Rivers hasta hace poco más de una semana.

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Simmons junto a Rich Paul, su agente

En cuanto Philadelphia se puso manos a la obra para tratar de solucionar el asunto y gestionar un traspaso, se dieron de bruces. Si  la debacle de Playoffs provocó un bajón de su valor e interés de otros equipos por él en el mercado, había que sumarle su potente contrato de cinco años y 170 millones, que complica aún más las cosas. Por no hablar de que es un jugador que ya ha mostrado poca profesionalidad, desapego e inmovilismo en su juego, por ejemplo, a la hora de progresar en su tiro exterior, faceta que es fundamental explotar mínimamente a día de hoy. Por último, los Sixers no querían recibir juagdores de rol a cambio de Simmons, querían un jugador que continuara la línea ascendente que estaba llevando el proyecto.

¿AÑO EN BLANCO?

Si la situación ya era complicada, ahora, con la temporada oficialmente iniciada, ¿qué posibilidades tiene Simmons de recalar en una franquicia que sea de su interés? ¿año en blanco si no hay un traspaso? Entre los remotamente posibles destinos del '25' dos equipos. Los Sacramento Kings podrían apostar fuerte y dar a cambio a De'Aaron Fox. Los Kings han estado dubitativos sobre el futuro de Fox y no descartarían sacarle provecho a su potencial en el mercado; Philadelphia también podría apuntar a Buddy Hield, pero cuentan con perfiles similares como Seth Curry y Danny Green, recién renovado. Por otro lado, los Houston Rockets, involucrando a John Wall, entre otros 'assets', interesaría por la necesidad de tener un director de juego en Philly y así, Houston le daría salida a un buen jugador que no entra en el 'timing' de su proyecto. Jugaría situaciones fiables de 2x2 con Embiid y, como solución a corto plazo, aportaría veteranía en el manejo de balón. Pase lo que pase, el 'bueno' de Ben hará todo lo posible por escapar de la ciudad de Filadelfia.

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