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¿Cómo está afectando el Coronavirus a la NBA?

  • China, Italia, la Euroliga... poco a poco todo el mundo se ha ido viendo afectado, y también le ha llegado su momento a la NBA.

Cuando la nueva cepa del Coronavirus -o COVID-19, como debería ser denominado- estalló en China, en la ciudad de Wuhan, en enero, Occidente decidió tomar pasos kilométricos de distancia y, por el momento, no hacer saltar las alarmas. Pero cuando a finales de febrero el virus llegó a Italia, y consecuentemente a toda Europa, el mundo empezó a preocuparse. Y, desde entonces, el nuevo virus no ha dejado de crecer.

Jornadas de fútbol jugadas a puerta cerrada, ligas como la CBA china canceladas, partidos aplazados a la espera de celebrarse en nuevos emplazamientos... todo iba sucediéndose a un ritmo vertiginoso -el de la propia infección- pero parecía quedarse en el territorio que se encuentra entre el Océano Atlántico y la costa del Pacífico asiática. Hasta que llegó a Estados Unidos, Brasil, Argentina... y todos los continentes empezaron a contar con nuevos casos. Y, entonces, volvió a dispararse. Y tanto personalidades del deporte -la NBA en este caso- como instituciones oficiales empezaron a tomar medidas.

El primero de ellos fue CJ McCollum, el base de los Portland Trail Blazers, que decidió anunciar que dejaría de firmar autógrafos y pararse a contactar con aficionados hasta nueva orden, pues ya se había anunciado el primer caso del virus en Oregon, el Estado en el que Portland se encuentra. Y, en el momento en que esto sucedió, el runrún se trasladó a toda la NBA. Rumores de todo tipo ocuparon las diferentes redes sociales, e incluso dentro de las franquicias había muchas dudas de qué medidas se tomarían o qué acabaría sucediendo. Como Kemba Walker, que se hizo eco de McCollum diciendo que seguiría firmando autógrafos pero con su propio rotulador, o las previsiones del tiempo de baja de un jugador que cogiera el virus, en torno a dos semanas, según oficiales médicos de la liga.

 

 

Hasta que a lo largo de esta semana diferentes periodistas, como Adrian Wojnarowski, una eminencia en el ámbito de la "última hora", o Zach Lowe, otro periodista muy respetado, empezaron a informar de las medidas oficiales y recomendaciones que Silver y la NBA hacían a todos los integrantes de la competición.

Para empezar, la liga propuso que los "high-five" que hacían jugadores con aficionados pasaran a ser con el "puño", para tratar de evitar el contacto más directo al mismo tiempo que mantener la relación fan-jugador. Además, sí que ha aconsejado que camisetas, bolígrafos, pelotas, o los diferentes ítems que reciban para firmar no sean tocados o cogidos por ellos, si no que sean simplemente autografiados con sus propios rotuladores. Tal y como sugirió Walker en un principio.

Y siguiendo este ejemplo, Marcus Smart ya anunció que firmará cada vez menos autógrafos, al igual que ha dicho Brandon Knight, y Luka Doncic ha tratado de evitar hablar del virus, aunque sí que ha afirmado que no le gusta viajar como lo hacen en la NBA por estar expuestos a tantas ciudades. A ellos se les han sumado entrenadores como Spoelstra, Kerr o Casey puntualizando lo bien que está actuando la NBA trazando un plan de actuación preventivo e informando a las franquicias en todo momento. Y precisamente en la plantilla de Spo' es donde se ha generado una dualidad de actuación, con Jimmy Butler anunciando que seguirá como hacía antes y Goran Dragic comentando que cambiará en su forma de actuar con los aficionados y tratará de ser más cauto en sus contactos con ellos.

Tras esto empezaron a llegar las primeras decisiones oficiales de la competición. Siendo la primera de ellas informada por Shams Charania, y sin especial relación con territorio estadounidense. Pero, de todas formas, con impacto en la NBA. Y es que la nueva competición impulsada en África, la Basketball Africa League, estaba prevista para arrancar el 13 de marzo en Dakar, pero ha sido pospuesta a una fecha no conocida por el momento. Lo segundo que decidieron hacer fue enviar un power-point a todas las franquicias, tal y como informaron los Bulls en primer lugar, con las medidas básicas para evitar el contagio, entre las que están lavarse las manos, chocar el puño y no "los 5", o evitar el contacto físico directo con los fans. Además del empleo de gel desinfectante cada cierto tiempo, algo que en Charlotte llevan haciendo desde la aparición del virus en China gracias a la rápida actuación de su equipo médico, según ha contado Devonte' Graham al Charlotte Observer.

Pero no sólo ha aparecido, a lo largo de la pasada semana, nueva información oficial relativo a las decisiones del Comisionado, si no también alguna voz crítica y disgustada con el Coronavirus y las posibles medidas contra él. Siendo la más potente la de Tilman Fertitta, propietario de los Houston Rockets, que ha dicho que pierde una media de 1 millón de dólares al día en sus más de 600 restaurantes por todo el mundo, y que "nadie quiere jugar en pabellones sin fans". Añadiendo que preferiría que se cancelaran los partidos durante una semana antes que llegar a esa decisión. Además de decir, hablando con CNBC, que el encuentro de los texanos ante los Clippers superó los 18000 fans, y que así debe seguir siendo, manejando la situación con calma y sin entrar en pánico. Pero mientras Fertitta comentaba esto, algunos ejecutivos anónimos de la liga ya empezaban a comentar que era muy posible que se empezaran a cancelar partidos muy pronto, o a jugar sin aficionados.

 

 

Y en la línea de lo que el propietario de los Rockets comenta, otros jugadores también han hablado al respecto. Kemba Walker otra vez, por ejemplo, ha dicho que sería muy extraño jugar sin aficionados, pero que si esa es la decisión de la NBA la acatará y jugará. En cambio, LeBron James ha afirmado que juega por la gente, y que si en alguna ocasión va a salir a la pista y no hay fans, se negará a jugar.

Unas horas antes de que Woj', Marc Stein y Charania anunciaran a lo largo del sábado nuevas medidas e informaciones de parte de la NBA.

Como por ejemplo fue la petición de la NBA de que prepararan una parte de sus instalaciones para hacer "tests" sobre el virus, que cada equipo contara con expertos en la materia entre su staff médico y, en último lugar, que se preparen para jugar partidos sin fans -y contar con los miembros esenciales del staff para estos encuentros- o incluso tener encuentros cancelados. Además de prohibir la entrada de periodistas a los vestuarios y realizar los contactos con los medios en otras vías, como pueden ser las salas de prensa o los pasillos de los pabellones. Estos contactos, además, deberán hacerse con una distancia de 6 a 8 pies entre prensa y jugadores, entre unos 2 y 3 metros.

Pero el momento importante vino con el anuncio de una conferencia interna de la NBA, entre los 30 equipos médicos de cada franquicia y expertos en el asunto, junto con el comisionado de la liga, a lo largo del miércoles, para tratar de tomar decisiones consensuadas y razonables, e informar a los equipos de la última situación y los protocolos a seguir. Una conferencia que estará, previsiblemente, muy marcada por las declaraciones de LeBron James. Aunque ya ha añadido en su encuentro usual con la prensa -marcado, esta vez, por la distancia de seguridad entre jugador y medios- que ahora que cuenta con más información jugará sin fans si así la NBA se lo indica.

 

 

Y es que si tu mejor jugador, o al menos el más influyente, dice que no va a jugar si se hacen a puerta cerrada, la NBA se verá condicionada a cancelar partidos o, por ejemplo, tomando el formato de lo que se hace con los lockout, a ajustar el calendario jugando los partidos restantes que requieran menos traslados o, simplemente, disminuyendo el número de partidos para finalizar la competición y retomar los PlayOffs a mediados de abril, tal y como está previsto. Esto son dos teorías personales que no serían sorprendentes, pues las palabras de LeBron han dejado huella.

En Lillard, que ha seguido los pasos de LeBron afirmando que si se jugará sin gente es mejor jugar en los lugares de entrenamiento, y así no exponerse a encontrarse pabellones de casi 20 mil personas sin público, o Zach LaVine, que ha afirmado que su miedo a coger el virus es real y que está tratando de minimizar el contagio en su entorno lo máximo posible. Y Doc Rivers, sumándose a lo que Casey o Kerr habían dicho la pasada semana, ha comentado que él desconoce con profundidad el tema del que se habla y que seguirá al pie de la letra lo que se comunique desde la dirección de la competición.

Y precisamente, continuando estas dos teorías, anunciaba Adrian Wojnarowski en la noche del martes que la NBA está teniendo en cuenta la posibilidad de jugar sin fans, de cancelar partidos durante un periodo indeterminado de tiempo o, incluso, disputar los encuentros en zonas que no hayan anunciado casos de Coronavirus. Como lo pueden ser Alabama, Arkansas o Mississippi, 3 zonas rodeadas de muchos conjuntos de la NBA que todavía no tienen ningún caso en su territorio.

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Lógicamente en la NBA se clausurará el show hasta nueva orden y entonces se disputarán los play offs -sin preocuparles que sea en fechas olímpicas- en función de la clasificación previa a la fecha de cierre.