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Los Angeles, tenemos un problema: Lakers y Clippers ante un horizonte complicado

  • Las lesiones y la mala planificación deportiva están condenando a las dos franquicias de la ciudad de Hollywood
  • Kawhi y Paul George son baja indefinida según confirmó su entrenador, Tyron Lue.

Malos tiempos para la ciudad del brillo y del espectáculo. Sus dos equipos andan en problemas y no parece que las soluciones vayan a llegar lo suficientemente pronto como para cambiar su trayectoria, que se dirige hacia otra temporada insulsa y sin aspiraciones.

De los Lakers era más o menos de esperar, habida cuenta de los pocos movimientos realizados durante el verano y de venir de donde venía (sin Playoffs la campaña pasada). Pero con los Clippers había cierta ilusión y muchas esperanzas, ambas cosas basadas en el regreso a las pistas de uno de los jugadores más determinantes de la liga (estando sano), como es Kawhi Leonard, y de su mezcla aún poco testada con el otro pilar del proyecto, Paul George.

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clippers y las lesiones

Pero la realidad está siendo muy distinta a lo imaginado y deseado. Leonard sólo ha podido participar en 5 de los 20 partidos disputados por su equipo, un 25%,  y además sufrió ante Utah una torcedura de tobillo que derivó en un esguince cuyo alcance todavía no está calibrado, quedando sin fecha exacta de regreso -aunque se sobreentiende que no será excesivo tiempo-. Su reentré este año fue paulatino, con un load management que aconsejaba disputar entre 20 y 25 minutos, pero que sufrió una recesión con las malas sensaciones del alero en su rodilla, quien tras disputar 41 minutos entre el primer y tercer partido del año (el segundo descansó), se vio forzado a parar durante los 12 siguientes, hasta volver ante Detroit el 17 de noviembre. Dos partidos más (Spurs y Jazz) con 22 minutos de media, y vuelta a parar por el esguince. Así es complicado entrar en ritmo y encontrar sensaciones, y sin fecha de regreso, todo apunta a una temporada de transición en lo físico -y en lo deportivo- para Kawhi, que podría arrastrar a su equipo con él.

 

Porque la otra pata del banco, Paul George, tampoco está ofreciendo garantías de poder liderar una temporada con aspiraciones, más teniendo en cuenta que la tercera espada, John Wall, también viene tras un largo período de inactividad, y aunque está ofreciendo mejores sensaciones, no le da para esfuerzos de grandes magnitudes (está promediando 22 minutos y 12’3 puntos por partido). Pero volviendo a Paul George, el exjugador de Indiana y Oklahoma, está promediando 23’6 puntos, 6 rebotes y 4’3 asistencias, aunque hasta ahora la irregularidad protagoniza su desempeño, alternando grandes actuaciones (concentradas en las dos semanas post Halloween, con 30’6 puntos de media en 6 encuentros, “Jugador de la semana” en el Este en una de ellas), con otras bastante mediocres como ante Thunder, Pistons o Pelicans, con 10, 12 y 16 en su casillero de anotación y menos del 30% en tiros. Pero todo esto quedó en un segundo plano después del partido ante San Antonio, que fue el último que disputó, porque sus problemas en el tendón de la corva lo han dejado K.O. también por un tiempo indefinido, según palabras de su propio entrenador, Tyron Lue. Así pues, los Clippers no podrán contar con sus dos principales estrellas, dejando las llaves de su equipo en varios de sus compañeros, obligados a dar un paso adelante. Es el caso del citado John Wall, o de otros jugadores de los que pasan por debajo del radar, como Terrance Mann, el excéntrico Reggie Jackson, su pívot titular Ivica Zubac, o el veterano Marcus Morris, que está respondiendo con unos correctos 14’7 puntos y 5’1 rebotes por encuentro.

 

Pese a este panorama, sin contar apenas con Kawhi y un Wall a medio gas, más Paul George que un día sí pero al otro no, los Clippers se han mantenido en la zona noble de la clasificación del Oeste, aunque con 3 derrotas de los 4 últimos encuentros -incluidos los dos últimos- su tendencia es a la baja y ahora están octavos (11-9) amenazados inmediatamente por Mavs, Wolves y Warriors, que apuntan hacia arriba.

Lakers: un faro en la oscuridad

Pero como casi todo en esta vida es cuestión de perspectivas, si los Clippers se observan desde la “acera” de enfrente, es decir, desde la nave de los Lakers, la felicidad sería el plato principal de la mesa, porque su realidad es bastante distinta y mucho menos atractiva por culpa de una serie de tomas de decisiones que dejaron que un equipo en crisis y de nulos resultados se autogestionaria para derivar en una nueva temporada sin cambios y ni mejoras, que los mantiene peleando entre los tres peores equipos de su conferencia, con Spurs y Rockets tras ellos. Hablábamos de no tener mejoras, pero en realidad hay que salvar a un jugador que parece haber dado el paso adelante que se le reclamaba desde hace tiempo: La Ceja.

El salto ofrecido por Anthony Davis en las dos últimas semanas le está haciendo recobrar y recordarnos su antiguo brillo, y demostrando porqué fue uno de los prospectos (draft 2012) más impactantes de los últimos 20 años, en el podium junto a LeBron James (2003) y Zion Williamson (2019). Sus cuatro partidos consecutivos con +30 puntos y +15 rebotes son historia de la liga, especialmente el que completó ante los Suns -con derrota- en la que logró un hito nunca antes visto en la NBA con 37 puntos, 21 rebotes, 5 tapones y 5 robos. Nunca nadie antes había registrado una tarjeta de +30, +20, +5 y +5 desde que se registran tapones y robos, en la temporada 73-74. Es difícil que un equipo tan mal construido y con tan pocas piezas “de valor” pueda hacer algo meritorio en lo que queda de temporada si no se completan cambios drásticos, pero cualquier idea de renacer debería pasar por las manos de Davis si consolida este estado de forma y lo hace duradero, situándose al nivel de monstruos tan dominantes como Giannis Antetokounmpo o Joel Embiid.

 

Y no nos estamos olvidando del Rey. LeBron sigue estando ahí, pero a punto de cumplir los 38 ‘palos’, regresó ante los Spurs tras perderse cinco partidos consecutivos por una distensión en el aductor izquierdo (momento que aprovechó Davis para hacer aflorar todo su potencial). Sus sensaciones no fueron las mejores -20 puntos y 9 pérdidas-, como no lo estaban siendo a lo largo de los primeros encuentros de la temporada, aunque numéricamente King James siempre responde: 24’5 puntos por partido (promedio más bajo de carrera salvo año rookie), 8’7 rebotes y 6’7 asistencias. Sin embargo, su porcentaje de tiros, tanto total (45%) como en triples (24%) es también su mínimo de carrera.

Pero el problema de los de púrpura y oro no está en sus estrellas. El problema está en una plantilla confeccionada con desidia, con el lastre (aunque menor actualmente) de Westbrook, y con una serie de complementos de escaso valor e impacto: sólo Russ y Loonie Walker IV superan los 15 puntos además de las dos estrellas. Después, la nada. Beverley, Austin Reaves, Troy Brown o Kendrick Nunn serían los de mayor aportación, pero no merece la pena ni resaltar sus números. Así pues, mucho (pero mucho) tienen que hacer los James & Davis para que el equipo pueda coger vuelo sólo con sus alas, así que el horizonte, pese a su esfuerzo, sigue pintando oscuro si no llegan cambios importantes en el roster.

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Lakers

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Anthony Davis injury (Getty)

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