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Mark Cuban ha "abrazado" el compromiso social en este 2020

  • Hacer frente a la pandemia, la polémica que rodea a Trump, o las grandes empresas, todos temas que ha tratado de solucionar

Cuando Mark Cuban llegó a los Dallas Mavericks en el año 2000, tenía el cartel de pionero bien atado alrededor del cuello. En el mundo de lo digital, en el mundo de los negocios, en el mundo de la televisión, toda su carrera se ha caracterizado por intentar destacar a cualquier precio, y por arriesgar sin parar.

No sorprende, claro, que en su primer trabajo en Dallas allá por los años 80, como comercial de productos electrónicos, se pasara la noche leyendo y estudiando los manuales que su jefe le recomendaba sobre los productos que tenía que vender, convencido, al día siguiente. O que con el paso de los meses empezara a tener una clientela propia, empezar a acumular cheques y cheques, e incluso "perdiera" el trabajo por ayudar a "sus" clientes en otras cuestiones. Una pérdida, que se convirtió en ganancia. Pues decidió apostar por los contactos que había creado en los meses previos, y creó su primera empresa. Años después, la empresa le reportaría unas ganancias de varios millones de dólares. Y así comenzaría su carrera como emprendedor.

Y en los Mavs, también ha arriesgado desde que se hizo con la franquicia. Traer a un quasi-retirado Denis Rodman, y dejar que viviera en su propia casa durante una semana. Ofrecerle una parte de los Mavs a Jordan para sus últimos años -lo que al final hicieron los Wizards-. Cambiar de estadio, de logo, de uniforme o de jugadores. En pocas palabras, siempre ha buscado mejorar. Incluso cuando ya has tocado techo. Y en una situación -o situaciones, porque el 2020 nos ha dado poco descanso- como la que vivimos, dar un paso al frente es lo mínimo que podía hacer.

Los últimos meses de Mark Cuban no se los desearía ni a su peor enemigo, probablemente. Reuniones con la NBA, comparecencias de prensa, protestas, decisiones económicas, más comparecencias de prensa, y participación en lo político. Lo han tenido todo.

El 2020 de Mark Cuban

Cuando el Coronavirus empezaba a estar en boca de todos, y los rumores ocupaban más espacio que la información en la prensa, hubo varios tipos de reacciones en toda la NBA. Primero, estuvieron los que afirmaban que debía pararse un par de semanas y después volver, que no se podía estar sin gente en las gradas. Tilman Fertitta es uno de los grandes representantes de esto. Sin preocuparse, además, en demasía de los trabajadores de la franquicia. Y otros, como Cuban, dijeron estar preparados para una escalada del virus, y que afrontarían cualquier situación que se diera como consecuencia del virus. Y así lo demuestran sus actos tras el 11 de marzo.

Primero, anunció que iba a hacerse cargo de los sueldos de los trabajadores de la franquicia, de los que están en los estadios en día de partido, o en sus instalaciones. Dando a entender que el resto de equipos debía seguir sus pasos. Tras esto, y viendo la cantidad de gente que estaba perdiendo sus trabajos, puso la voz en el cielo, abroncando al partido Demócrata y al Republicano por no conseguir que se promulgara una ley que estimule la economía en momentos de necesidad como los que se estaban -o están- viviendo, promoviendo él un plan por su cuenta para ayudar a pequeñas y medianas empresas. También ha estado en contacto, a través de LinkedIn, con aquellos que necesitaran su consejo. Ha tratado de dar recursos económicos, físicos y alimenticios al personal sanitario. Y donó dinero a fundaciones encargadas de cuidar a los hijos de aquellos trabajadores de primera necesidad que tenían que re-doblar su horario y no podían encargarse a tiempo completo de su cuidado.

A todo esto, además, se sumó su compromiso social con lo sucedido en Minnesota, con el asesinato de George Floyd, y todo lo que desencadenó a continuación. Acudió a protestas, dio su opinión, simpatizó con el sufrimiento de la población afroamericana y se puso de su parte. Sí, puede parecer algo "obvio", de cara a la galería, y que todo el mundo haría, pero sin saber si esto es así o no a ciencia cierta, hay un ejemplo muy claro de quién no ha hecho nada, ni siquiera para mejorar o lavar su imagen. Estamos hablando de James Dolan, uno de los mayores patrocinadores de las campañas de Donald Trump y propietario de los Knicks, que no se pronunciaron ante la brutalidad policial. Aunque Dolan, por supuesto, es un caso perdido, y aparte.

Continuando con Cuban, y relacionándolo con Trump, al que acabamos de mencionar, también tenemos que mencionar su participación en la política. Siempre ha estado en el límite entre los demócratas y los republicanos, pero manteniéndose como un votante, por así decirlo, independiente. Aunque toda su carrera su perfil de hombre de negocios liberalista encaje bien con los republicanos. Una denominación, por cierto, que puede llevar a error dada la concepción que se tiene de esta palabra en España, pues son los más conservadores. Una adhesión ideológica que no le quita de creer, por ejemplo, que la gente con mucho dinero debería invertir ese dinero, y pagar muchos impuestos. "Lots of taxes", como dice él en un blog. O apoyar que la sanidad esté asegurada de cierta manera para todo el mundo, criticando a Trump por sus decisiones. Porque si algo ha hecho Cuban, ha sido hablar en claro sobre el actual presidente de los Estados Unidos.

Ya ha dicho que se planteó entrar en la carrera por la presidencia en las elecciones que tienen que celebrarse en noviembre de este año. Que apoya y votará a Joe Biden, candidato demócrata que se enfrenta a Trump, porque según palabras textuales de Cuban "Biden quiere liderar un país" y lo único que quiere hacer Trump es "liderar una campaña". Y se posicionó en contra de las recomendaciones o peticiones que llevó a cabo Trump a finales de marzo y principios de abril, diciendo que la economía tenía que volver a ponerse en marcha lo antes posible. Pues las empresas deben tener cuidado, y tratar los tiempos con cabeza, y no hacer trabajar a sus empleados de manera presencial si no hay unos mínimos de seguridad.

Cuban se ha preocupado por aquellos que no conoce, pero también por los que ha tenido de manera más cercana. Como se ha podido ver esta última semana, cuando se anunció que había recogido a Delonte West, que estaba pidiendo dinero cerca de una gasolinera, y le había llevado a un hotel, con todo pagado, ofreciéndose a su familia a darle el dinero necesario para completar su rehabilitación de las drogas de manera satisfactoria. West, del que ya había salido un vídeo desagradable hace unos meses en un estado irreconocible, parece ahora sí estar dispuesto a aceptar la ayuda de Cuban, y el apoyo de su familia. El ex base de los Mavs solo estuvo un curso, su último en la NBA, pero el propietario de la franquicia no ha dejado de acordarse de él a pesar de su corta estancia.

 

 

En definitiva, Cuban ha tenido un año provechoso en lo que a compromiso social se refiere. No hay que olvidar, a pesar de ello, el terrible escándalo de absusos sexuales que recorrió los cimientos de la franquicia en 2018, de parte de algunos de los altos cargos del equipo con trabajadoras de los Mavs, como fue el caso de Terdema Ussery, más conocido, o Chris Hyde, que provocaba que la gente quisiera trabajar desde casa. Como consecuencia, se vieron obligados a pagar 10 millones de dólares, la mayor multa de la historia de la competición. Como en todo en la vida, no hay claro sin oscuro ni oscuro sin claro, y el ambiente que envuelve a Mark Cuban son la mejor representación del arte de Caravaggio en la vida real contemporánea.

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