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Memphis Grizzlies: del Grit&Grind a la era de Ja Morant

  • La pareja Conley-Gasol protagonizó los mejores años de la franquicia
  • Ahora son uno de los proyectos de futuro más ilusionantes

 

 

Resulta irónico que en una competición diseñada con el mimo y el tacto de una pieza de orfebrería como la NBA la situación de los equipos cambie radicalmente de un año para otro sin seguir aparentemente ninguna regla establecida. Un traspaso, una lesión o una elección de Draft puede alterar en un abrir y cerrar de ojos el devenir de una franquicia. A no ser que te llames Sacramento Kings, la oportunidad de aspirar al anillo -o, en su defecto, de alcanzar la postemporada- llamará a tu puerta más pronto que tarde. Lo mismo sucede en Memphis, con la salvedad de que los Grizzlies, como de costumbre, en vez de protagonizar bruscos golpes de efecto han escrito su evolución con delicadeza y buena letra.

 

La bautizada como época del Grit & Grind regaló a los aficionados los mejores años de la franquicia de Tennessee. Ese equipo comandado por Marc Gasol y Mike Conley, con Zach Randolph y Tony Allen como pilares de apoyo, participó en PlayOffs de manera ininterrumpida entre la temporada 2010/11 y la 2016/17. Siempre como underdogs, siempre como tapados y nunca como aspirantes reales (su mejor posición en la clasificación del Oeste fue un cuarto puesto en 2012), pero siempre presentando un desafío que desgastaba a cualquier rival que tuvieran enfrente. Su filosofía se basaba en una defensa férrea y en un sentimiento de equipo que huía de las individualidades y estas cualidades se intensificaban a partir del mes de abril, cuando los espacios se cierran y cada posesión, especialmente en el costado defensivo, cuenta. Pero este modelo empezó a mostrar signos de agotamiento tras dos derrotas consecutivas en primera ronda ante San Antonio: Randolph y Allen abandonaron el equipo, dejando a Marc y a Conley como capitanes de un barco que se hundió hasta ganar solo 22 partidos en el curso 2017/18. Y aunque el año pasado no mejoraron demasiado su rendimiento, esta temporada han dado un salto de gigante sin abandonar esa buena letra, recuperándose más rápidamente de lo esperado y pasando de su época más gloriosa a un futuro igualmente prometedor donde Ja Morant brilla con luz propia. 

 

los mejores años de la franquicia

Esa época tuvo su punto álgido en 2013, cuando Marc Gasol se hizo con el premio al Mejor Defensor del Año y los Grizzlies registraron 56 victorias en regular season llegando hasta Finales de Conferencia (ambos mejores resultados históricos). Los Spurs se volvieron a vestir de verdugos para completar un 4-0 que barrió de un plumazo las únicas verdaderas esperanzas que tuvieron en Memphis de hacer algo grande; al año siguiente los osos volvieron a apuntar alto, pero cayeron a las primeras de cambio -y por la mínima- ante los Thunder en un enfrentamiento para el recuerdo. Era la tercera vez en cuatro años que se medían a Oklahoma, dando fin a una rivalidad que destacó por la intensidad y fiereza con que los Grizzlies afrontaban cada encuentro. Después del cuarto partido de aquella primera ronda, en el que Kevin Durant firmó un 5-21 en el lanzamiento, la estrella de OKC admitió no encontrarse cómodo de cara al aro entre otras cosas por estar preocupado por “un tío llegando desde atrás para taponar el tiro”. Ese jugador era Tony Allen, uno de los mejores defensores perimetrales de la última década y perfecto representante del espíritu guerrero que reinaba en el equipo. 

 

Grizzlies vs Thunder - INCREDIBLE game ending highlights (2014 NBA Playoffs GM2)

 

Estas declaraciones de Durant ejemplifican cómo los Grizzlies se metían en la cabeza del rival con su estilo rocoso e incómodo; siempre parecían tener fuerzas para seguir atosigando a cualquier hombre que tuviera el balón. A pesar de todos sus esfuerzos les faltó dar ese último paso necesario para reinar en el Oeste, pues el tan conocido proverbio de que las defensas ganan campeonatos solo se cumple si en el otro costado de la cancha se tienen argumentos suficientes para consolidar el desempeño de espaldas a la canasta propia. Memphis practicaba un baloncesto lento, casi perteneciente a otro tiempo, y con frecuencia era suficiente para imponerse al rival, pero a la larga las costuras fueron demasiado evidentes para seguir intentando taparlas con parches. La falta de un revulsivo en la anotación y el escaso acierto desde la línea de tres (estuvieron entre los diez peores equipos en porcentaje de acierto en triples en cinco de esas siete temporadas, siendo también de los que menos lanzaban) fueron las principales evidencias de que ese estilo, siempre llevando la contraria a la incipiente primacía del juego ofensivo actual, se quedaba corto para alcanzar la categoría de aspirante al título. Tras un par de intentos más, en la temporada 2016/17 se disolvió el Grit & Grind, quizás el último vestigio del baloncesto anterior a la fiebre del triple. 

 

construyendo el nuevo proyecto

El curso siguiente, el 2017/18, fue el peor para Memphis en una década. Las 22 victorias cosechadas en regular season marcaron el registro más bajo desde los últimos partidos en los que Pau Gasol militó en la franquicia (2007/08) y el declive se completó con récords históricos negativos como una racha de 19 derrotas consecutivas o una paliza recibida por 61 puntos (sí, 61 puntos) ante los Charlotte Hornets (sí, los Charlotte Hornets). La temporada pasada mejoraron ligeramente el número de victorias hasta las 33 y los dos últimos golpes de efecto, los dos últimos clavos del ataúd de una época dorada que de alguna manera aún se resistía a borrar su impronta por completo, llegó en forma de traspasos. El primero fue el de Marc Gasol en febrero de 2019, recalando en Toronto -donde fue decisivo para ganar el título- a cambio de Jonas Valanciunas. En verano se completó el segundo trade: Mike Conley hizo las maletas dirección Utah, donde no ha terminado de encajar, y en Memphis aterrizaron el joven Grayson Allen y un Jae Crowder que fue más tarde incluido en el traspaso de Andre Iguodala a Miami, resultando en Justise Winslow vistiendo el azul celeste de los Grizzlies. 

 

La marcha de Conley fue especialmente relevante para liberar espacio salarial, pues el base se embolsará unos 67 millones de dólares entre esta temporada y la siguiente, y de esta manera Memphis quedó como uno de los equipos que menos dinero tiene comprometido en salarios para el curso 2020/21. De cualquier manera, ambos traspasos debían llegar tarde o temprano: la pareja Conley-Gasol no era la de años atrás y cualquier plan de reconstrucción no pasaba por sus manos, sino por las de la savia nueva que estaba por llegar. 

 

 

Una serie de movimientos en los despachos entre abril y junio de 2019, sumados a los dos traspasos que hemos mencionado, moldearon el futuro de los Grizzlies. El propietario de la franquicia, Robert Pera, anunció cambios en la dirección de operaciones deportivas para volver a conducir al equipo por la senda del éxito. J.B. Bickerstaff fue despedido como entrenador tras solo dos años en el cargo y Jason Wexler fue nombrado presidente de la organización, además de otras designaciones encaminadas a enderezar el rumbo del barco como la de Chris Wallace encargándose del scouting de jugadores. En junio, días antes del Draft, Taylor Jenkins fue nombrado entrenador jefe en su primera aventura a los mandos de un banquillo NBA y la reestructuración se completó con la elección de Ja Morant y Brandon Clarke en la 2ª y 21ª posición respectivamente. 

 

los grizzlies de morant

Morant fue una de las sensaciones del baloncesto universitario la temporada pasada, afianzándose como una elección obvia en las primeras posiciones del Draft gracias a una serie de actuaciones brillantes en el March Madness (el torneo por el título de la NCAA). Los Grizzlies entendieron la necesidad de hacerse con un base de futuro y fueron a por el jugador más prometedor en su posición, quien ha demostrado que Memphis acertó de pleno: Ja es tan eléctrico de cara al aro como consciente del juego colectivo que le rodea y ha completado un fantástico año de novato con unos promedios de 17.6 puntos y 6.9 asistencias. Su batuta marca el ritmo propuesto por Taylor Jenkins, serio candidato al premio de Entrenador del Año (a esperas de lo que decida hacer la liga con estos galardones y con la temporada en general), y coloca a su equipo como el séptimo con el ritmo de juego más alto de la competición -el año pasaron fueron colistas en este aspecto-. Son también los segundos que más asistencias reparten por noche y los que anotan más puntos dentro de la zona (aún les falta amenaza desde la línea de tres). En otras palabras: juegan bien, luchan cada posesión manteniendo vivo el espíritu de los grandes años de la franquicia y cuentan con un plan de futuro ilusionante, todo mucho antes de lo previsto. 

 

 

Ja Morant es la cara visible del proyecto, pero no está ni mucho menos solo. Después de formar una de las parejas interiores defensivas más solventes de la competición con Marc Gasol el año pasado, esta temporada Jaren Jackson Jr. ha aumentado sus prestaciones ofensivas en una muestra de minutos aún reducida (16.9 puntos en algo menos de media hora de juego por noche), lanzando casi 6.3 triples y rozando el 40% de acierto en estos lanzamientos. Además del antes mencionado Brandon Clarke, un perfil muy físico para completar la rotación interior, en Memphis han recuperado para la causa a un Josh Jackson que no entraba en los planes de los Phoenix Suns y que ha dejado buenos minutos a las órdenes de Taylor Jenkins. Y otra de las puntas de lanza del equipo es Dillon Brooks, jugador de tercer año que está siendo el máximo anotador de la plantilla tras Morant y Jackson Jr.; además, sus buenas prestaciones esta temporada llevaron a la directiva a firmarle una extensión de contrato por 35 millones durante los próximos tres años.

 

Como diamante en bruto que aún son, los Grizzlies no despuntan en ninguno de los dos lados de la cancha. En defensa tienen mimbres para ser élite, pero se han quedado en mitad de tabla en rating defensivo, mientras que en ataque las piezas están aún verdes y necesitan más tiempo juntos para consolidar roles y sistemas. Aun así, los primeros pasos de este proyecto han sido más positivos y, sobre todo, más rápidos de lo esperado, pues de finalizar la temporada en la situación actual Memphis quedaría octavo en la clasificación del Oeste, por encima de franquicias con más renombre -Portland Trail Blazers- o con un techo a priori más alto en su reconstrucción -New Orleans Pelicans-.

 

Una decada después de haber confiado su futuro a dos elecciones de Draft (Conley y Marc, aunque este último fue inicialmente escogido por los Lakers), los de Tennessee han vuelto a repetir la jugada apostando por talento joven para partir desde cero con la confianza plena de una directiva y un cuerpo técnico renovados. Solo han sido dos años los que los Grizzlies han vagado por el desierto a pesar de estar en una posición bastante peor que otros equipos aún en crecimiento, un pequeño peaje a pagar por estar de nuevo en una situación próspera con un futuro prometedor por delante y, sobre todo, con la sensación de haber hecho bien las cosas. Puede que el Grit&Grind quedara oficialmente enterrado hace años, pero no sus discípulos.

 

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Comentarios

Excelente reload de Memphis sin necesidad de vagar por limbos reconstruyentes. Ja y Jaren Jr personifican un estilo atrevido y divertido, ahí queda el dato de space, además de denotar oficio aún de su incipiente carrera. Muy interesante los términos de la renovación de Brooks. En menor medida los de Valanciunas, aunque a día de hoy no molestan. Clarke como enforcer puede ser un jugador a tener en cuenta. Y la esperanza en que el hijo de Ricky haga justice consigo mismo y saquen así el rédito esperado al comercio por Andre Iguodala. Pintan oros por la ciudad de Elvis, solo falta que Pera se saque el as de la chistera y... abramos juego!

Una de las grandes sorpresas de la temporada junto a los Thunder, aprovechando las debacles de Warriors, Blazers, Spurs y Wolves, pero sobre todo acertando en el draft con Ja Morant, un auténtico jugón. A lo mejor han quedado arriba demasiado pronto cuando necesitarían un par más de picks altos, sobre todo un equipo que tiene problemas para atraer a agentes libres de calidad. No sé, puede que ofreciendo un contratazo a VanVleet formen una gran pareja exterior, Gallinari, Bertans... tienen que fichar tiro exterior, con Jaren Jackson Jr y Valanciunas turnándose en el 5 con espacios y libertad de Morant para hacer magia. Tampoco se puede descartar una vuelta de Marc por el mínimo para veteranos.

No creo que dejen escapar los que mencionas, sus respectivos equipos. Han encajado como pieza de puzle en sus plantillas, y tienen espacio salarial para renovarles.

Quizás sean más factibles traspasos por Bjelica, Olynyk o contratazo a Joe Harris (viendo este la poca bola que rascará en los Nets el prox. curso)

Pufff es que para fichar a esos... mejor tiran de liga de desarrollo. Los Thunder la temporada que viene empezaran de nuevo la reconstrucción, es muy probable que Chris Paul se vaya, así que no creo que le ofrezcan multianual al Gallo. Toronto si que es verdad, que de los tres que acaban contrato, Ibaka, Marc y VanVleet, todo apunta a que será el belga el que se lleve el contratazo.

Olynyk está en el mejor porcentaje de triples de su carrera (43%), aunque con menos minutos que nunca, y es un duro defensor.
Bjelica igual (42% en triples) pero con más minutos que nunca.
Ambos veteranos curtidos en mil batallas para dar soporte a Morant y Jackson Jr.
Harris mejorando cada año (y así Brooks podría pasar al 3, su puesto más natural)... Y mejor mirar a la GLeague??? OK

No se si "veteranos curtidos en mil batallas" es lo que mejor describe a Olynyk y Bjelica, diría que son todo lo contrario, son más blandos e inconsistentes que la mierda de pavo; por cierto, Olynyk tiene opción de jugador de 12 kilos, que imagino cogerá porque con la ruina de temporada que está haciendo no le ofrecerán esos 12 kilos ni en 3 años; mientras que Bjelica también tiene 7 no garantizados... aunque me cuesta creer que los Kings no se lo garanticen, sueldo mediocre para jugador mediocre. Y luego está Joe Harris, tras su gran temporada anterior todo parecía ser que esta sería la de su explosión... y petardazo... ojala no piquen con este tipo de jugadores, los nuevos Chandler Parsons, Fournier, Tim Hardaway Jr, Tyler Johnson, Harrison Barnes, Bazemore... siendo estos jugadores sobrepagados mucho mejores que los propuestos. Mejor desarrollar jugadores desconocidos que picar con estos pufos.

Y es que se trata de desarrollar a Morant, Jackson Jr y Brooks. A parte el lastre del contrato de Dieng, Valanciunas y Winslow (estos no tan lastre) solo permitirá contrar gente veterana de perfil medio, como los que dije