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NBA 2018-19: Las estrellas lesionadas que quieren volver a brillar (I de II)

La temporada pasada fue un año difícil para varias de las estrellas de la liga debido a las lesiones. Nadie está a salvo de la mala suerte, y aunque tu nombre suene a actor principal, estés jugando como los dioses o tu equipo aspire a lo máximo, en cualquier momento, en cualquier acción, tu temporada y tu vida deportiva puede dar un vuelco fatídico e inesperado.

Eso fue lo que les sucedió a nuestros protagonistas de este artículo. Jugadores All Star, superestrellas de la liga, que en un instante pasaron a ser noticia por su dolor, sus lamentos, y por la previsión de ausentarse durante un largo periodo de tiempo, con la incertidumbre que ello genera. Salvo Kawhi, que cayó en el curso anterior (2016-17, cuando podía tener contra las cuerdas a los que a la postre se alzaron con su segundo anillo, los nuevos Warriors de Durant), el resto fueron lesionándose durante el transcurso de la última temporada regular. Desde el principio del año, como le pasó a Gordon Hayward, hasta el final, como Kyrie Irving, pasando por las tremendas lesiones de Porzingis y Cousins en pleno apogeo de la temporada, cuando estaban ofreciendo un nivel extraordinario en sus respectivos equipos. Vayamos uno a uno con todos ellos, para recordar qué les sucedió, cuánto les queda, y qué pueden encontrarse a su regreso:

Kawhi leonard

¿Qué le pasó?: Todo empezó aquel 14 de mayo de 2017, en el primer partido de la final del Oeste, donde los Spurs llegaban a ganar de 25 en la pista de los Warriors. Instante en que Zaza Pachulia (nunca sabremos si hubo voluntariedad) punteó un lanzamiento de Leonard situando su pie en la zona de caída del alero, que lo pisó y se dobló fuertemente el tobillo. Recaída de su esguince y, de ahí en adelante, un calvario, agravado por una nueva y oscura lesión en el cuádriceps (tendinopatía) durante el verano, que tras llevarle a debutar en diciembre la pasada temporada, no le permitió jugar más que nueve partidos, despidiéndose definitivamente del curso en enero. Promedió 23 minutos, 16 puntos y casi 5 rebotes por encuentro, demostrando que todavía le quedaba mucho para volver a ser el que fue, que era estar al nivel de uno de los cinco mejores jugadores de la liga, ahí es nada.

¿Cómo se encuentra? Realmente vive una situación extraña. El ambiente se enrareció con la recaída de la extraña lesión en el cuádriceps que sufrió cuando reapareció a mitad de temporada pasada, ya que tras varias semanas fuera de nuevo, el equipo médico daba el visto bueno a su regreso, en función de sus propias sensaciones. Pero estas no llegaron a ser positivas para él, porque no llegó a dar el paso pese a los continuos rumores, y esto llevó incluso a reuniones entre los pesos pesados de la plantilla, que le pidieron dar un paso adelante para poder alcanzar los playoffs. Popovich, tras insinuar que estaba a punto de volver, acabó descartándolo, poniendo sobre el propio jugador el foco de la decisión. Tony Parker también entró en escena, afirmando que su lesión, similar a la de Kawhi, “había sido cien veces peor”.

Físicamente se supone que ya está bien, recuperado, y debiendo coger únicamente el ritmo competitivo tras un año entero en blanco (a excepción de los poco más de 200 minutos que llegó a disputar). Por lo tanto, juegue donde juegue, debería ser una pieza importante y decisiva para su equipo y para el campeonato. Veremos dónde y en qué condiciones regresa.

¿Qué se va a encontrar en su vuelta? Pues evidentemente depende de dónde lo haga. Él ha comunicado que quiere salir, y hay una infinidad de rumores a su alrededor: desde que San Antonio, molesto, no quiera traspasarlo (será Agente Libre el próximo verano), hasta que puedan aceptar un intercambio por algún otro crack, y/o rondas futuras del draft en busca de una reconstrucción en torno a Lamarcus Aldridge y su nuevo acompañante estrella. Todo apunta a que será esta segunda opción, la de su salida, y de los equipos que suenan con más fuerza hasta ahora, destacan dos: Philadelphia y Toronto. En los Sixers podría juntarse con Simmons y Embiid, formando un potente big-three en busca de completar El Proceso, y podrían ofrecer a Saric, Covington e incluso Markelle Fulz, su último nº1 del draft. Por otro lado, en los Raptors se juntaría con Lowry o De Rozan, uno de los dos, ya que el otro podría formar parte precisamente de ese trato con San Antonio. Parecería a priori más viable el intercambio con DeRozan, ya que ambos son jugadores de similares características. Miami, Sacramento y los nuevos Lakers de LeBron, andan también al acecho, sin descartar a Boston.

gordon hayward

¿Qué le pasó?: el alero de Indianápolis tuvo el peor estreno que nadie podría imaginar. Era el primer partido de la temporada, el inaugural, debutando de verde ante los Cavs de Lebron en la pista de los subcampeones, y no pudo disfrutar del juego más de cinco minutos. En ese momento, un balón al aire, Gordon buscando el alley-oop, y James que se cruza en el camino para complicarle la canasta… y el resto, ya se sabe: caída fatal, fractura de tibia y dislocación del tobillo, que mira miraba hacia el lado incorrecto. Hayward había llegado a Boston después de ser All Star y referente en Utah, y pretendía seguir un rastro legendario del “alero alto blanco nacido en Indiana y que quería triunfar en Boston”. Sí, un tal Bird en el horizonte y un futuro por conquistar. Desde el primer momento se supo de la gravedad, obviamente, y todo el mundo pensó una frase: “adiós a la temporada”. Aunque algunos, optimistas o casi ilusionistas, fantasearon con verlo re-debutar en las últimas rondas de los playoffs, esto no era lógico ni viable, y el bueno de Gordon siguió pasito a pasito todos los escalones de la recuperación, para tratar de llegar completamente listo para el inicio de la 2018-19.

¿Cómo está ahora? Todo parece ir por buen camino. Está completando los entrenamientos previstos para estas alturas de pre-temporada, y Brad Stevens confirmó, el pasado 18 de junio, que la previsión era que estuvieran completamente recuperados, tanto él como Irving, para finales de julio.

¿Y qué se encuentra a su regreso? Pues una plantilla en la que no hay mucho que tocar. Incluso con la ausencia de su pieza número dos en importancia durante todo el año, y sin la número uno durante varios tramos, incluyendo los playoffs, estos Celtics llegaron al séptimo partido de la final del Este ante los Cavs de un LeBron en modo superhombre, con una plantilla joven y talentosa, que ha descubierto que tiene dos chavales con madera de All Star (sobre todo Tatum, pero también Jaylen Brown), y cuya gestión de minutos entre aleros será, si todo va bien, una de las principales “complicaciones” para el maestro Stevens. Si no hay sorpresas en el mercado ni en la enfermería, en el TD Garden se frotan las manos de cara al curso que viene, y quieren plantar cara al monstruo de siete cabezas que llegue por la parte Oeste del país, ya sean los Warriors con su quinteto All Star, los Rockets de Harden, CP3 más su esperado fichaje, o los Crazy Lakers de King James y compañía.

kyrie irving

¿Qué le ocurrió? El último partido que disputó este año el jugador nacido en Melburne fue el pasado 12 de marzo, hace ya cuatro meses, frente a Indiana Pacers, en un encuentro que no pudo terminar. En ese momento se decidió darle reposo por sus problemas en rodilla izquierda, y dos semanas después tuvo que ser intervenido para buscar una mejoría. En primera instancia la previsión era de entre tres y seis semanas de baja. Peligraban por tanto los playoffs, pero las noticias fueron a peor. En una revisión postoperatoria se descubrió que el proceso recuperatorio no iba bien y tuvieron que volver a intervenir, descartándolo definitivamente para lo que restaba de curso, y pronosticándole aproximadamente seis meses de recuperación. El golpe que recibió la moral de la plantilla y afición de los Celtics fue tremendo, directo al mentón, pero la reacción superó cualquier expectativa, y estuvieron a un tris de plantarse en la gran final, si no llega a ser por LeBron y sus superpoderes.

¿Cómo se encuentra ahora? Al igual que con Hayward, las sensaciones son positivas a día de hoy. Valgan de nuevo las palabras del propio Stevens, que aseveró que ambos estarían listos para finales de julio, lo cual supone tiempo de sobra para hacer una progresiva y elaborada pretemporada, para llegar en octubre en plenas condiciones. Cabe señalar que estos problemas de rodilla ya complicaron la vida del base durante la temporada 2015 con los Cavs, por lo que convendrá no escatimar en preparación y cuidados para una articulación tan delicada y ya bastante castigada.

¿Y qué se encontrará? Pues como decíamos con su compañero Hayward, salvo sorpresas, se encontrará con una plantilla y un entorno que albergan más positivismo que la mayoría de las franquicias de la competición, a excepción si se quiere de Golden State: una plantilla joven, con mucho talento, descaro, experiencia en varias de sus piezas importantes, y una moral casi inquebrantable después de las malas experiencias vividas el año pasado, superadas siempre con creces. Yendo más al detalle en el caso de Irving, la posición de base tiene cierta superpoblación, con la explosión de Rozier en los playoffs, el buen rendimiento de Smart durante muchos momentos, la aportación de los “europeos” Larkin y Wanamaker (recién llegado de Fenerbahce), más todo lo que acapara del propio Kyrie, que no es precisamente poco. Todo indica que será Marcus Smart el que dejará el TD Garden, donde esperan que este año sí, su legendario equipo vuelva a lo más alto, y ello dependerá en gran medida de la actuación de sus grandes estrellas.

 

 

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