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NBA 2018-19: Las estrellas lesionadas que quieren volver a brillar (II de II)

Ayer comenzamos esta miniserie hablando de tres de los cinco protagonistas, cinco fantásticos jugadores de los que los aficionados la NBA apenas hemos podido disfrutar durante la última temporada, y de los que estamos deseosos de contemplar sobre las canchas más prestigiosas de Norteamérica en el próximo curso. Ya hablamos de Kyrie Irving, Kawhi Leonard y Gordon Hayward, tres jugadores exteriores que bien podrían compenetrarse magníficamente en un equipo (dos de ellos ya lo hacen en Boston y todavía no se descarta que Kawhi pudiera unirse, aunque parece complicado), y para completar un quinteto de ensueño, a continuación sumaremos a dos jugadores interiores cuyo rendimiento en la liga, hasta el momento de sus lesiones, alcanzaba por momentos la categoría no sólo de All Star (ambos lo son) si no de MVP. Se trata de DeMarcus Cousins y Kristaps Porzingis, dos portentos de físico y habilidad que contemplan el juego desde las alturas (211 y 221 cm), pero con una habilidad y precisión de manos y movimientos que se asemejan más a las de un base de poca estatura. ¿Se imaginan un equipo con Irving subiendo la bola y volviendo locos a sus defensores, Kawhi anotando como un reloj de precisión, Hayward haciendo de Pippen, es decir, de todo, y Boogie y el Unicornio poniendo tapones, metiendo triples y dejando posters para el recuerdo? Bueno, vale, harían falta varias bolas para saciar tanta hambre y talento, pero es una bonita ensoñación para un quinteto que bien podría disputar un All Star Game ante cualquier otro lleno de estrellas. Pero dejémonos de ensoñaciones y vayamos con los dos protagonistas de hoy, dos de los jugadores favoritos de que escribe, y que espera que puedan volver a brillar con todo su esplendor como venían haciendo hasta ahora, para deleite del planeta basket.

DEMARCUS COUSINS:

¿Qué le sucedió? El pívot de Alabama, a sus 27 años, sufrió la que se considera una de las peores lesiones que puede padecer un deportista, la rotura del tendón de Aquiles. Boogie se rompió el 26 de enero en un partido ante los Rockets, a falta de ocho segundos para el final, y cuando estaba firmando un nuevo triple-doble (segundo en tres partidos). Estaba en el mejor momento de la temporada, en la línea de su equipo, que encadenaba ocho victorias en los últimos diez partidos, e iban tras la estela de Rockets y Warriors en el salvaje Oeste. Cousins había sido elegido por LeBron para jugar su quinto All Star, y promediaba a esas alturas 25,4 puntos; 12,9 rebotes y 5,4 asistencias por partido. Formaba junto a La Ceja Davis la pareja interior más poderosa y letal de toda la liga, y aspiraba a un multimillonario contrato de 133 millones para los próximos cuatro años con los Pelicans, pero la lesión se lo llevó todo por delante: archivó el contrato y rompió la temible pareja de torres. Dentro del desastre, y seis meses después, Cousins ha encontrado un motivo para sonreír, ya que, con su fichaje por Golden State, formará parte de la que posiblemente sea la mejor plantilla de la NBA y, cuando esté sano, integrará un quinteto de All Stars que bien podría salir de Space Jam o cualquier otra película de dibujos animados: los “MonStars State Warriors”.

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Monstars St. Warriors

¿Cómo se encuentra? Es realmente una incógnita saber cómo está ahora y sobre todo cómo va a regresar. DeMarcus tiene motivos para estar preocupado porque, como decíamos, es una de las lesiones más temidas para cualquier deportista, y su gravedad aumenta en la medida que la altura y el peso del lesionado es mayor. El tendón de Aquiles es una parte muy delicada del pie, que soporta todo el peso e influye mucho en cualquier movimiento, incluso al caminar. Cousins mide 2’11 y pesa algo más de 120Kg. Las experiencias de este tipo de lesiones no son nada esperanzadoras, ya que según diversos estudios (CBS y SB Nation entre otros) en todos los casos registrados en la liga norteamericana desde 1988, los rendimientos post-lesión siempre fueron inferiores a los mostrados hasta el fatídico momento, atendiendo a los promedios de minutos, puntos y porcentajes de tiro. Lo peor, empero, es que más de un tercio de ellos no volvieron a jugar nunca profesionalmente, y ese es el ogro al que debe enfrentarse Boogie, por él y por todos los aficionados al baloncesto. Si todo fuera como esperamos, la liga volvería a tener de vuelta a uno de sus pívots más dominantes de la década aproximadamente para Navidad, o lo que es lo mismo, casi un año entero después de su desgraciada lesión. Y mientras tanto, tiene espejos donde mirarse y encontrar ejemplos de superación de esta lesión, como le sucedió a Rudy Gay, Anderson Varejao, Mehmet Okur o el propio Kobe Bryant, quienes con más o menos éxito, volvieron a vestir de corto y a mostrar su talento sobre el parqué tras sus roturas de talón.

¿Qué puede encontrarse a su vuelta? Todo el mundo se lo pregunta, ya que ha sido uno de los movimientos estrella del mercado de Agencia Libre (Lebron aparte), recalando en el vigente campeón y una franquicia que anda apuntalando su dinastía. Los Warriors se hacen por poco más de 5 millones con un tremendo jugador, siempre y cuando recupere un nivel similar al que ha ofrecido el Pelicans o Kings. Pero hay una duda sobre el ambiente que alimenta a los haters del equipo de Kerr: ¿quién va a hacer de pívot realmente? Si ponemos sobre la pista a los cinco All Star, todos son jugadores de salirse de la zona y atacar de frente, incluido Cousins, cuyo mayor tesoro es la habilidad de manos y cuerpo para penetrar, girar sobre sí mismo y atacar el aro; eso cuando no se sale del todo y saca su fina muñeca a pasear de tres… Así que, con Curry en plan free-style, Klay en su modo catch & shoot, Durant por todos lados pero también de frente al aro, y Green haciendo de point-center como si fuera Magic… a Boogie le tocará, en teoría, pegar sus suelas a la zona, bregar con los “zamarros” rivales, y reciclar su juego para poder aportar con su talento a un núcleo más que consolidado. Si lo logra, si alcanza buen nivel físico y es capaz de entender que deberá adaptar su rol a un equipo campeón, desde luego que los Warriors serán el principal favorito para sumar su tercer anillo consecutivo, y el cuarto en un lustro. No habría duda alguna de que se trataría de un equipo realmente legendario. Y lo que tenga que venir para el próximo verano (Thompson y Cousins como agentes libres) ya lo decidirán el destino, los despachos, y la canasta.

DeMarcus Cousins 2018 All-Star Starter | Best Highlights 2017-2018

KRISTAPS PORZINGIS:

¿Qué le pasó? El pívot letón, de 22 años, estaba participando en su tercera temporada en la NBA vestido de los Knicks, quienes lo eligieron en el número 4 del draft de 2015. Tras dos buenos primeros años, donde promedió 14 puntos y 5 rebotes como rookie, y 16+7 en el segundo, en el inicio de la tercera temporada estaba empezando a romper la baraja. Su inicio fue demoledor, con una media de más de 29 en los seis primeros partidos del curso, para acabar situando su media a finales de año, tras 30 partidos, en 24’5 puntos por encuentro, además de casi 7 rebotes y 2 tapones. Pero llegó el fatídico 6 de febrero, en el Madison, ante su gente, y frente a otra de las sensaciones del inicio de temporada, Giannis Antetokounmpo y sus Milwakee Bucks. Precisamente el griego fue el co-protagonista involuntario, ya que Porzee realizó un mate ante él y, al caer, pisó su pie y se giró la rodilla con mal gesto: fractura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda. El Unicornio, que había anotado en 11 de los 48 partidos hasta la fecha más de 30 puntos (3 veces entre las dos temporadas anteriores), y que iba a disputar su primer All Star al ser elegido también en el “Team LeBron”, decía adiós a la temporada y dejaba huérfanos a unos Knicks que no levantaron cabeza y desistieron de toda posibilidad de ir a los Playoffs, algo a lo que únicamente aspiraban capitaneados por su joven figura.

¿Cómo se encuentra? La verdad es que la recuperación de Porzingis está siendo de todo menos privada. Todos los movimientos del letón se están siguiendo y casi televisando. O sin el casi, porque el propio jugador inició una serie de documentales sobre todo el proceso de recuperación en su propio canal de Youtube, del que ha publicado un par de episodios. Además, pronto se supo que gran parte de este proceso iba a realizarse en Madrid, y por allí se le vio precisamente hace unas semanas, disfrutando en un lugar privilegiado del WiZink Center de la final de la Liga Endesa. Físicamente se ve un Porzee muy fuerte, aprovechando la poca actividad con su rodilla para machacarse en el gimnasio. De hecho, Carlon Colker, uno de los médicos que llevan su recuperación, afirmó que “su cuerpo se está poniendo como una bestia, en septiembre estará casi irreconocible sin camiseta”. Sobre la lesión en sí no hay mucha información, pero parece evolucionar positivamente, y será ahora en verano cuando los médicos de los Knicks monitoricen su situación y estimen una fecha de regreso. Las previsiones más optimistas lo sitúan de vuelta entre el primer y segundo mes de competición, pero otras, menos halagüeñas, hablan de diciembre como fecha más probable. Sea como sea, su regreso deberá ser paulatino y cauteloso, y habrá que esperar con paciencia a que la articulación y el resto del cuerpo vuelvan a coger el ritmo adecuado en una competición tan frenética. Seguro que se pierde bastantes partidos la próxima temporada, pero todos confiamos en volver a ver al Unicornio cabalgar por la pista con esa aura con el que parece que casi no pise el parqué, aunque luego sí se le vea reventar el aro como una auténtica bestia.

Porzingis' Comeback - Episode 2

¿Qué habrá a su vuelta? Bueno, los Knicks son verdaderamente una incógnita. Ha llegado el técnico David Fizdale, tras su paso por Memphis, y parece que apostará por un equipo realmente joven, dando minutos a jugadores como Nkitilina, tras su buen año rookie, junto a los novatos de este año (Kevin Knox y Mitchell Robinson) sobre los que hay buenas expectativas, además de la llegada de croata Hezonja, que quiere asumir y lucir su etiqueta de top5 del draft. Junto a ellos, Hardaway Jr, y un Enes Kanter que seguirá aportando su tremenda garra en la pintura. Y si el segundo de los novatos (Robinson) cuaja como se le espera, podría hacer salir definitivamente de la zona a Porzingis. Formarían, además de joven, un equipo de muchísimos centímetros, y esa parece ser una de las apuestas del nuevo técnico, según apuntó en algún medio neoyorquino. Con todos estos ingredientes, lo que parece claro es que, en el Madison SG, esperan el regreso de su joven ídolo como agua de mayo, como esa piedra preciosa que se le astilló durante el año pasado, pero que deben mimar y pulir para que vuelva a brillar, y que, con sus condiciones más propias de la fantasía, pueda obrar el milagro de hacer crecer a los Knicks hasta cotas que hace décadas que no pisan. Su Unicornio volverá a tirar del carro cuando termine de sanar su pata lastimada.

Kristaps Porzingis All-Star Reserve | Best Highlights 2017-2018

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