Se abren las puertas del All-Star 2014: los candidatos a suplentes

  • El desnivel entre ambas conferencias se hace patente en la lista de candidatos
  • Pese a las notables ausencias, algunos jugadores tendrán la oportunidad de ser considerados estrellas por primera vez

Es un evento marcado en rojo en el calendario del deporte mundial. Un fin de semana que paraliza la mejor liga del mundo y que hace trasnochar, madrugar y enquistar frente a la pantalla a cientos de millones de personas en todo el mundo. Para el jugador, una oportunidad única, un reconocimiento de alto prestigio y un galardón que marca diferencias entre carreras decentes y carreras notables. Jugar un All-Star Game es un regalo al que la mayoría de pupilos en la liga sólo pueden aspirar en los sueños más ambiciosos.

Más allá del controvertido sistema de elección por votos del público para ser titular en el All-Star Game, resulta más vanaglorioso si cabe ser elegido para el partido por los entrenadores, personas del mundo de la canasta y que reconocen el buen quehacer de un jugador por la liga. Todos los años, tras elegir a los miembros de los cinco iniciales, una semana más tarde los entrenadores deciden qué otros sujetos podrán ser considerados bajo la etiqueta de estrella. Para New Orleans 2014, la terna de jugadores no es menos.

Insustituibles

Hay quienes dicen que merecen un puesto por delante de los titulares, y en algunos casos, esta osadía no es una memez. El registro de diez jugadores se antoja corto para decidir quiénes deben ser parte del capítulo de 2014 en la historia del All-Star, por eso, y aunque no cuenten con tanto favor del soberano – o no – público, hay otros nombres en el universo NBA que deben estar, sí o también, en New Orleans a mediados de febrero.

En el mejor momento de su carrera, LaMarcus Aldridge (24’3 puntos y 11’6 rebotes) llama de nuevo a las puertas del All-Star con un rendimiento sublime. Portland Trail Blazers ha gobernado la Conferencia Oeste durante gran parte de la temporada y el ala-pívot ha estado superlativo, alcanzando el estatus de imparable en más de una ocasión. Su ausencia sería una deshonra a la justicia en el baloncesto. De hecho, ya es un pequeño manchón que no sea titular.

No debe faltar tampoco el dúo de los Houston Rockets, James Harden (23’7 puntos, 4’9 rebotes y 5’5 asistencias) y Dwight Howard (18’1 puntos y 12’6 rebotes). El escolta, desde que es jugador franquicia, se ha elevado como uno de los mejores anotadores de la liga, con actuaciones realmente majestuosas. Un arma letal en ataque que dinamita noche sí, noche también, el aro rival. Uno de los mejores jugadores de perímetro de la liga. Un All-Star en toda regla. Dwight Howard, más cuestionado, debe tener sitio en la Conferencia Oeste como el pívot con mejores números de la temporada. ¿Sobrevalorado? Quizás las expectativas puestas en él fueron de jugador de leyenda y a eso sólo llegan unos pocos. Su nombramiento para el All-Star Game debe ser un hecho, por merecimiento y por espectáculo.

Por parte de la Conferencia Este, el pobre nivel que están luciendo sus equipos va en equiparación con que la terna de jugadores candidatos sea diversa y variada, pero en absoluto ninguna candidatura parece fija. El único que se escapa de esta afirmación tan rotunda es, probablemente, John Wall (19’9 puntos, 4’4 rebotes y 8’4 asistencias), que a sus buenos números ha añadido por fin un equipo en puestos de postemporada – que no ganador –.

Serias opciones

La agenda se abre en función del rendimiento individual y colectivo. Por supuesto, hay una lista de clásicos que parece difícil que falten a la cita, como Tony Parker (18 puntos y 6’2 asistencias) y Dirk Nowitki (21’2 puntos y 6 rebotes). Mención especial para Tim Duncan (14’7 puntos y 9’9 rebotes), que no se baja del carro por más años que pasen en su documento de identificación. Tres jugadores baluartes de equipos ganadores como San Antonio Spurs y Dallas Mavericks. Pero hay más allá de estos pesos pesados.

Otro equipo ganador, ya citado como Portland Trail Blazers, merece tener más de un integrante en el partido de las estrellas. Damian Lillard (20’6 puntos y 5’6 asistencias), rookie del año la temporada pasada, se está consagrando como uno de los mejores bases de la liga, con una capacidad para anotar que desquicia la cordura de sus defensores. El de los Blazers ha bajado en prestaciones de pases a canasta, pero ha dado un paso adelante con algunos lanzamientos ganadores que le hacen ser pilar de un proyecto que pinta sabroso. Nada más lejos de la realidad, podría ser el hombre que sustituya en el quinteto inicial al lesionado Kobe Bryant.

Mike Conley (18 puntos y 6’2 asistencias) se ha echado a los Memphis Grizzlies a la espalda. En una temporada difícil, con cambio de entrenador y lesiones de jugadores importantes, el base está registrando su mayor media anotadora, aunque el balance de los de Tennesee le podría pasar factura. Sin embargo, puede tener un puesto, aunque lo tendrá que competir con Goran Dragic (19’4 puntos y 6’1 asistencias), que parte con la ventaja de tener a unos Phoenix Suns condenados al tanqueo en posición de Playoffs. El esloveno, en el reparto de papeletas, merece algunas más. 

Y cómo no, el héroe local también cuenta con boletos para estar de fiesta en casa. Anthony Davis (20’4 puntos y 10’4 rebotes) ya cumple con las expectativas que el año pasado le superaron. Líder de los New Orleans Pelicans y el mejor taponador de la liga, su rendimiento individual es para ser All-Star. El récord negativo de su equipo es su gran contra. Pero la complacencia de la NBA puede provocar la presencia de un jugador local en casa.

Por la Conferencia Este, Chris Bosh (16’8 puntos y 6’7 rebotes) tiene muchas opciones para asistir una vez más al fin de semana de las estrellas. Su buen caché, un equipo candidato al anillo y una competencia algo baja le sirven en bandeja un nombramiento que completaría el ‘Big-Three’ de Miami Heat en febrero.

Unos Toronto Raptors en tercera posición y con balance positivo – proeza en la Conferencia Este – cuenta con muchas posibilidades de volver a ver a un jugador que viaja desde Canadá para citarse con los más grandes. DeMar DeRozan (21’8 puntos y 4’7 rebotes) parece el llamado por ser la principal referencia ofensiva del equipo, si bien Kyle Lowry (16’4 puntos, 4’3 rebotes y 7’5 asistencias) ha vuelto a un nivel que no desdeña en absoluto la categoría del All-Star. No imposible pero sí complicado sería que vayan los dos.

Paul Millsap (17’8 puntos y 8’2 rebotes) se ha ganado el derecho a ser el representante de unos Atlanta Hawks que se mantienen en cuarto lugar. Pese a la lesión de Horford, el ala-pívot ha asumido el reto y con la mejor temporada de su carrera amenaza las zonas de la NBA. Le ayuda, de sobremanera, la falta de juego interior en el Este, aunque en el caso de pocas plazas para jugadores de la pintura, Al Jefferson (18’9 puntos y 10’5 rebotes), con mucho más cartel en el universo mediático, puede hurtarle la tan ansiada presencia en New Orleans. La lógica dicta que ambos completarán el solar que por dentro es la Conferencia Este.

Quizás

Algunos de ellos estarán, pero no todos. La disputa por los últimos puestos en esta zona parece encarnizada, y sólo unos pocos tendrán el privilegio de conformar los doce hombres que militen en ambas conferencias. Una rémora de nombres que han hecho merecimientos, pero no los suficientes como para destacarse. Por variar el orden, en la Conferencia Este tiene opciones de debutar en el All-Star un Bradley Beal (17 puntos) que está en puestos de Playoffs con sus Washington Wizards y que completaría el perímetro del roster. La presencia segura de Irving y Wade, así como la más que probable de su compañero Wall y la de uno de los Raptors le deja como principal contra el poco hueco existente. A su favor, además de su rendimiento, la poca proliferación de interiores que estén haciendo una temporada acorde al All-Star puede abrir más plazas para jugadores de perímetro. De esa forma podría entrar con Luol Deng (18 puntos y 6’1 rebotes), que a pesar de estar ahora en unos Cleveland Cavaliers a la deriva, ha sido uno de los principales artífices para que Chicago Bulls, pese a estar sin Derrick Rose, se mantenga en zona de postemporada. Candidato a repetir.

De unos decepcionantes Brooklyn Nets poco se puede sacar. Joe Johnson (15’7 puntos) ha sido la mejor cara del equipo, no sólo por ser el que mejor números posee, sino por ser decisivo con algunos lanzamientos decisivos que le convierten en uno de los más fiables – quizás el que más – para jugarse la última posesión. ¿Su mejor baza? Que haya un representante de los Nets, que pese a todo, están en Playoffs. Por si se requiere un nuevo jugador para jugador por dentro, aunque resulte difícil pensar que de los siete suplentes cuatro serán interiores, quizás Joakim Noah (11’7 puntos y 11’4 rebotes) tenga un hueco merced a sus promedios, intensidad y balance colectivo. Difícil, pero repitiría nombramiento.

La lucha es más poderosa en la Conferencia Oeste, de nuevo fiel reflejo de la polaridad existente en la NBA. De hecho, en caso de descarte de los ya citados en los anteriores apartados, quedarían a lo sumo dos plazas, pero en el peor de los casos, y no tan improbable, ya no quedaría ninguna a repartir. Una injusticia justa, por jugar con la paradoja. Para el juego interior, con los dos titulares y la casi segura presencia de otros dos, apenas habría una plaza más, aunque podría siquiera no haberla. Para hacerse con ella el nombre más claro es el de David Lee (19 puntos y 9’8 rebotes), cuyos Golden State Warriors están en puestos de postemporada – aunque más bajo de lo esperado – y sus números son los mejores, a excepción de un DeMarcus Cousins (22’6 puntos y 11’6 rebotes) que también tendría alguna opción, pero al que el alicaído récord de los Sacramento Kings condena notablemente. También con alguna opción el mejorado Serge Ibaka (14’6 puntos y 8’8 rebotes), cuya progresión y liderato de los Thunder le abren alguna ventana.

Para el juego exterior, en un reparto equitativo, también quedaría una sola plaza, pero en el caso más optimista, sería proclive pensar que podría haber dos suprimiendo la de la zona anteriormente repartida. Para esa plaza, Monta Ellis (19’7 puntos y 5’9 asistencias) y Jamal Crawford (18 puntos) son los contendientes más aventajados. Para Ellis, su mejor aval es el rendimiento individual y ser la segunda pieza en el engranaje de los Mavericks. En el caso de Jamal Crawford, ser un anotador prolífico en uno de los mejores equipos de la liga. Sería un justo reconocimiento para una carrera quizás más desapercibida de lo que debiera.

No, pero suenan

En este divagar se citan jugadores que no merecen el puesto pero que aparecen en algunas quinielas, y otros que sí lo merecen, pero que no tienen sitio. Dos mundos bastante diferentes. En el primero, encontramos nombres como el de Ryan Anderson (19’8 puntos y 6’5 rebotes), al que parece que la condición de local podría abrirle alguna puerta. Gran rendimiento individual, pero no mejor que otros y en un equipo fuera de la postemporada. Tampoco DeAndré Jordan (9’5 puntoss y 13’9 rebotes), pese a ser el máximo reboteador de la liga. Se necesita algo más que fuerza bruta y el cupo de Clippers podría estar cubierto con Griffin y quizás Crawford. También, aunque en la Conferencia Este, tienen aquí su lugar los jugadores de Detroit Pistons, que pese a sus buenos rendimientos individuales, juegan en un equipo anárquico y decepcionante. Brandon Jennings (16’9 puntos y 8’2 asistencias), Greg Monroe (14’2 puntos y 8’8 rebotes) y André Drummond (12’6 puntos y 12’7 rebotes) deberían, según la lógica, esperar otra oportunidad y un mejor porvenir colectivo antes de debutar en el All-Star Game. Roy Hibbert (11’8 puntos y 7’8 rebotes), al que se le coloca por ser Indiana Pacers el mejor equipo de la conferencia, tampoco ha demostrado nivel para volver a ser citado para tal evento.

Entre los que sí lo merecen pero se quedan sin sitio encontramos tres nombres. Ty Lawson (17’9 puntos y 8’9 asistencias) vuelve a realizar una temporada sensacional, pero los Denver Nuggets este año no andan tan sobrados aunque se muestren competitivos. Uno de los mejores bases de la liga. Si los Minnesota Timberwolves estuvieran tan arriba como su plantel nombre por nombre indica, Nikola Pekovic (18 puntos y 9’1 rebotes) podría haber alcanzado un estatus que era difícil de imaginar en su aterrizaje en los Estados Unidos. El montenegrino es uno de los dueños de la zona en la NBA, pero el rendimiento colectivo, aunque no del todo malo, le deja fuera. A este nivel, lo logrará algún año. Por último, Zach Randolph (17’1 puntos y 10’7 rebotes) continúa con promedios de doble-doble, pero sólo ahora con la vuelta de su compañero en la pintura, Marc Gasol, los Grizzlies vuelven a repuntar. Si la franquicia hubiera mantenido el nivel del año pasado, estaría en la pomada.

Faltarán

Por muchos motivos, pero el All-Star Game de New Orleans 2014 no será una excepción. Habrá muchos ausentes en el All-Star Game, jugadores que estuvieron el año pasado y han bajado el nivel en éste, lesionados, o malos balances colectivos. Son muchas las circunstancias que por cualquier detalle privan a un jugador formar parte de este premio. Incluso dentro de una misma circunstancia, hay matices. Es el caso de las lesiones. Chris Paul, cuya temporada hubiera justificado y le hubiera hecho parte de la Conferencia Oeste, no estará por lesión, así como tampoco Brook Lopez, que estuvo el año pasado, pero una lesión le quita la posibilidad de repetir, aunque su equipo no habría colaborado mucho en alzarse en la lista. Al Horford y Russell Westbrook, quienes estarían en caso de estar sano, no podrán ser de la partida. Las lesiones también son el motivo de que falten Marc Gasol y Rajon Rondo. El español ha faltado durante mes y medio en la competición, y aunque hubiera tenido complicado hacerse con un hueco por el gran rendimiento de Aldridge, Howard y Lee, además de Griffin y Love, estaría en la pelea con casi total seguridad. En el caso del base, ha reaparecido hace poco tras una grave lesión. No ha tenido ni tiempo para ganarse un puesto.

De los rosters del año pasado también faltará Jrue Holiday, quien no ha hecho mala temporada pero que no ha contado con un balance de equipo a tener en cuenta con los New Orleans Pelicans. Eso, y formar parte de la Conferencia Oeste, cuya competencia es mucho más feroz. Por rendimiento individual también debería estar Pau Gasol, que parece el único que tira de unos Lakers de capa caída. Los números del catalán, con un doble-doble de promedio, son motivo suficiente para que estuviera en las quinielas, pero el peor balance de la franquicia en años le condena.

Así pues, y sin basar la predicción en criterios de gustos propios, mucho más subjetivos de lo que ya de por sí supone cualquier predicción, los planteles más probables serían los siguientes:

Conferencia Este: John Wall, Kyle Lowry, DeMar DeRozan, Luol Deng, Chris Bosh, Paul Millsap y Al Jefferson, que se unirían a los ya titulares Kyrie Irving, Dwyane Wade, Paul Georg, Carmelo Anthony y LeBron James.

Conferencia Oeste: Damian Lillard, Tony Parker, Mike Conley, James Harden, Dirk Nowitzki, Tim Duncan y Dwight Howard, que se unirán a los ya titulares Stephen Curry, Kobe Bryant, Kevin Durant, Blake Griffin y Kevin Love. La ausencia de Kobe en el quinteto, en principio suplida por alguno de los suplentes ya mencionados, abriría la puerta a un octavo jugador. Goran Dragic podría esbozar la sonrisa.

¿La respuesta? Esta madrugada.

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Comentarios

A Hibbert le vale con tirarse un pedo para ser All-Star...espectacular pareja la que formará con Noah...que All-Star tan divertido...

Ya tenemos listas oficiales: Wall, DeRozan, Joe Johnson, Millsap, Bosh, Noah y Hibbert por el Este; Paul, Lillard, Parker, Harden, Nowitzki, Aldridge y Howard en el Oeste. La verdad es que echo mucho en falta a Anthony Davis y a Lance Stephenson, el cual podría entrar en vez de Joe Johnson y dejar fuera a Hibbert para no tener a 3 Pacers en este All-Star, pudiendo incluir a un Lowry que ha hecho méritos más que suficientes para estar en New Orleans

ESTE:
Lowry - Stephenson - Wall - Jefferson - DeRozan - Millsap - Bosh.

Para el séptimo tengo mis dudas, Bosh tendría sitio por el bajo rendimiento de los interiores en el Este, si Hawes o Vucevic hubiesen mantenido el nivel del primer mes....pero los Heat son el 5º de la NBA y llevarían a 3 jugadores, excesivo...¿Drummond, Afflalo, Deng, Turner o Carter-Williams?

Oeste:
Howard - Aldridge - Nowitzki - Harden - Parker - Lillard - Cousins - Davis
David Lee, Dragic, Ibaka y Lawson por uno de los dos últimos sería probable. Cousins por delante de Davis por muy poco.

¿...y Lance Stephenson por los Pacers?, en Indiana habrá seguramente 2 All-Stars y creo que el escolta es su segundo mejor jugador (vaya racha reboteadora que lleva...)

Pido disculpas por el error con Bledsoe. Mientras hacía el artículo ayer noche y repasaba números y demás, se me pasó por completo la lesión del jugador de los Suns. Es lo que tiene que no le den tanto bombo como a otros jugadores. Error grave y, de nuevo, pido disculpas. Mea culpa. Con respecto a lo de David West. La edad no perdona, está haciendo una temporada decente pero no es ni uno de los cinco mejores interiores de la Conferencia Este. Difícil que vaya, y no he visto en ningún sitio que su nombre esté en la terna. No me he basado en gustos personales, sino en posibilidades reales y lo que realmente se cuece (yo, por ejemplo, veo a Ellis antes que a Conley, que me sorprende que tenga tantas aspiraciones). Un abrazo a todos y gracias por comentar. Siento el error.

Otro error. Si no lo tengo mal entendido, Ryan Anderson está lesionado también por lo que resta de temporada.

Aún así, buen trabajo Daniel! ;)