#Solobasket19años: Markelle Fultz, una incógnita por despejar

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Solobasket.com cumple 19 años y hemos querido compartir con vosotros un serial de artículos del año en que nació la web, 1998, para celebrar las casi dos décadas en las que compartimos con vosotros nuestras experiencias con el baloncesto. En este artículo nos centramos en el número uno del draft de 2.017, que nació el mismo año que nuestra página, Markelle Fultz, que a juicio de los Sixers es el jugador de más talento de una gran camada, pero no ha tenido el inico deseado por culpa de una lesión que genera dudas.

SU HISTORIA

Podríamos centrar la historia de Fultz en su capacidad de superación, en su caracter o en como fue cortado por su equipo de high school por su escaso tamaño antes de pegar un estirón que le llevó a crecer 18 centímetros. Otro aspecto podría ser el como llegar a ser considerado el mejor talento de una generación que destaca por los exteriores (Jayson Tatum, Josh Jackson, Malik Mon) y especialmente por los point guards (Lonzo Ball, De'Aaron Fox, Dennis Smith jr), a pesar de jugar en una universidad, Washington, que no se ha clasificado para el March Madness y no haber tenido tantos focos encima como otros jugadores elegidos en lo más alto de la lotería.

Markelle Fultz (Philadelphia 76ers)

Pero creemos que hay dos posibles historias futuras que pueden ser mucho más interesantes. La primera tiene que ver precisamente con esa falta de atención mediática que ha tenido su periplo universitario y hasta su noche del draft. El mayor motivo ha sido que esta camada tiene un dominador claro en lo referente a los medios y a la generación de noticias: Lonzo Ball, o mas bien el clan Ball, o más específicamente LaVar Ball. Dos bases elegidos en la primera y segunda posición del draft por dos franquicias históricas como Lakers y Sixers como parte muy importante de su reconstrucción tras años oscuros. Podría ser el inicio de una rivalidad de las que tanto fomentan en la mejor liga y que llenaría ríos de tinta generando innumerables debates. Pero también podría quedarse en nada, ya que Ball aún tiene que demostrar (ya ha dado algunas muestras de que puede hacerlo) que es capaz de superar en la cancha el protagonismo que ahora mismo tiene en los medios el hombre que le dio su apellido y Markelle tiene que confirmar lo que se espera de él, que ahora está en duda por lo que comentaremos después. Incluso podrían haber formado parte de una rivalidad mayor si en Boston no se hubieran enamorado (parece que con gran acierto) de Jayson Tatum.

Ball-Fultz

El segundo "proceso" que puede marcar la historia de Markelle es formar parte del camino de Joel Embiid, que es ya también el de Ben Simmons. La NBA y sus fans se frotan las manos pensando en el futuro de estos dos cracks. En este inicio de temporada se empieza a comprobar lo que son e intuir lo que pueden llegar a ser dicha pareja. Si Fultz confirmara las expectativas sería incluso difícil de imaginar a donde podría llegar ese grupo. Podrían marcar una época en la ciudad del amor fraternal y en toda la NBA.

La única duda que se cierne sobre "the process" es el estado físico y es algo que también ha afectado a Markelle y nos lleva a la incógnita a despejar. El base comenzó la liga a un nivel muy bajo, teniendo en cuenta lo esperado, y sobre todo dando mucho que hablar por una faceta de su juego que ya era su mayor rémora en la NCAA (65%, muy bajo para un exterior): los tiros libres. El tema trascendió el hecho de un porcentaje impropio de un número uno del draft ya que las imágenes de su mecánica de tiro eran dignas de una parodia y muy preocupantes. Su agente hizo unas declaraciones sobre un problema en el hombro que no le permitía hacer el movimiento adecuado, sin que desde la franquicia se pronunciaran oficialmente, hasta que no les quedó otro remedio que darlo de baja indefinida y tratar la lesión a fondo. Esa falta de información y el no saber los motivos de porqué estaba jugando si no estaba en las condiciones adecuadas, unido a que es una franquicia que lleva años generando dudas en esos temas, provoca interrogantes que solo podrá resolver el propio Fultz cuando vuelva a las canchas en las mejores condiciones.

Joel Embiid

SU JUEGO

Estados Unidos es una fábrica inagotable de talentos para el mundo de la canasta y si hay una posición que está destacando en cuanto a producción los últimos años es la de base. Se podría incluso especificar en la de base anotador y con un gran físico, un perfil que se ha comido al base tradicional en estos tiempos modernos. Markelle Fultz encaja a la perfección en este prototipo: gran anotador, buena estatura, gran envergadura, muy buen pasador sin ser un grandísimo director de juego y capaz de ayudar en rebotes e, incluso, en tapones. Sus estadísticas en su año NCAA han sido de 23'2 puntos, 5'7 rebotes y 5'9 asistencias  con buenos porcentajes en tiros de dos y triples, con un 50'2% y 41'3% respectivamente.

Ofensivamente domina todos los recursos para ser un gran anotador exterior, contando con un gran lanzamiento en suspensión desde muy arriba, domina el stepback, y su faceta más destacada es su capacidad de penetración, donde es capaz de aguantar el contacto, realizar escorzos imposibles, acabar en mates y culminar con un alto porcentaje de acierto la mayoría de sus entradas a canasta. También es un buen generador de juego y tiene una excelente lectura del pick and roll. En terminos populares: es un auténtico jugón.

Defensivamente tiene también condiciones para ser un gran defensor, gracias a su físico, envergadura y buena lectura del juego tanto ofensivo como defensivo, pero durante su año en la universidad no mostró mucho interés en esos apartados más allá de momentos puntuales o de su destacada capacidad para el tapón siendo un base.

SU PROYECCIÓN

Precisamente por el accidentado inicio que comentábamos, es difícil apostar ahora mismo por una proyección clara, y como analizábamos la proyección más interesante es la que va relacionada con su equipo. Potencial tiene para ser all star o al menos competir por la nominación con otros bases jugones de la liga, pero también conviene recordar que hay muchos bases que llegan a la liga con grandes expectativas y les cuesta confirmarlas (o nunca llegan a hacerlo). Un ejemplo cercano es Kris Dunn, que está empezado a asomar la cabeza en unos Chicago Bulls de muy bajo nivel, tras no mostrar nada en su primer año en Minnesota.

Kris Dunn (Foto: Providence Friars)

Lo que es interesante analizar es como sería su proyección dentro de "The process" y parece que podría encajar muy bien. A pesar de su capacidad de asistir y generar a través del pick and roll, Fultz a día de hoy es un combo guard, aunque sin físico suficiente para ser escolta, lo que puede cuadrar muy bien con un Ben Simmons, cuya faceta más destacada es precisamente la capacidad de generar juego, siendo un all around player, y también con un Joel Embiid que también crea a raíz de la atención que genera y su capacidad de pase. Las esperanzas que hay sobre estos Sixers son altísimas, incluso sin la participación de Fultz, pero precisamente donde flojean más es el puesto de uno, aunque Simmons ejerza de ello en la cancha, y si Markelle consiguiera asentarse, tendríamos un quinteto que podría dominar la liga en los próximos años.

Ben Simmons (NBA)

 

COMPARACIÓN

Al ser un jugador prototípico de un modelo muy extendido habitualmente como es el famoso combo guard o guard a secas pero más anotador que director, aunque con capacidad de crear y asistir, resulta complicado centrar su comparación en un jugador concreto. En la universidad lo comparaban continuamente con James Harden por su capacidad anotadora y de generar a taves del pick and roll, pero de momento sería muy osado meterlo en la misma frase que a la Barba. 

Markelle ha estudiado a los grandes de su posición y ha trabajado facetas concretas de Westbrook o de Curry, pero a quien más recuerda es a Kemba Walker, por su dominio del step back, aunque tiene más físico que el de Charlotte, y a Damian Lillard, dos jugones más anotadores que directores. Pero los dos tuvieron una entrada muy buena en la liga, como el resto de las estrellas con las que se compara a Markelle, así que habrá que esperar para ver si se acerca a alguno o, incluso, si se convierte en un jugador al que otros quieran parecerse.

Claro que no podemos olvidar que precisamente el año que estamos celebrando fue el del draft en que los Clippers eligieron a Michael Olowakandi como número uno. El nigeriano también venía con unas estadísticas espectaculares de su etapa NCAA y coincidió en la lotería con grandes talentos que tuvieron brillantes carreras en la liga. Esperemos que la comparación de Markelle dentro de unos años no sea con los peores números uno de la historia del draft. Veremos en los próximos meses como se despeja la incógnita.

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