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Sorpresas NCAA (I): Equipos inesperados que pueden dar la campanada

En una temporada en el que los grandes equipos dominan el Top 25, existen algunos otros colleges que están sorprendiendo y metiéndose entre los mejores con victorias de nivel, tanto como para poder colarse entre estos 25 mejores conjuntos de la competición. En esta primera entrega hablaremos sobre cuatro de estos equipos que se encuentran en conferencias de mayor nivel, aunque alguno no esté en las Power 7 propiamente dichas:

BUTLER BULLDOGS

En una temporada que se preveía complicada y en la que debían demostrar una subida de nivel, los de LaVall Jordan han despejado rápidamente cualquier posible duda con un comienzo impecable que los mantiene invictos.

Todo ello con un calendario non-conference diseñado para intentar lograr la invitación del comité en el Selection Sunday y, por ende, muy complicado ya que en sus primeros 8 encuentros se han visto las caras con otras cuatro High Majors como Minnesota (64-56), Missouri (63-52), Stanford (68-67) y Ole Miss (67-58), así como algún conjunto Mid-Major de los de mayor nivel como Wofford, habiendo batido a todos y cada uno de estos conjuntos para demostrar que serán uno de los equipos más a tener en cuenta de su conferencia, la Big East.

Una de las grandes causas de esta buena temporada se basa en la continuidad de la plantilla de los Bulldogs ya que en su tercera campaña al frente del conjunto, LaVall Jordan ha podido contar con un roster que no ha sufrido bajas importantes salvo la graduación de Paul Jorgensen, actual jugador del Chocolates Trapa Palencia. Por ello, cuenta con uno de los mejores jugadores de toda la conferencia en un Kamar Baldwin que esta campaña ha abandonado definitivamente el rol de playmaker al uso para convertirse en la referencia ofensiva absoluta con promedios de más de 17 puntos por partido y un 57% de tiro de campo efectivo, un Sean McDermott acertadísimo en el lanzamiento en suspensión y que es capaz de promediar más de 10 puntos por noche con menos de 7 lanzamientos, un Bryce Nze que se está confirmando como un jugador importantísimo en el interior y Aaron Thompson que en su primer año con verdaderas responsabilidades está siendo el director de juego que todo entrenador necesita en pista, tal y como demuestran los cinco encuentros en los que ha repartido 5 o más asistencias.

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Kamar Baldwin es la estrella de Butler y uno de los mejores jugadores de la competición | Foto: indystar.com

Parece muy complicado que vuelvan a alcanzar las Final Fours de 2010 y 2011 con Brad Stevens al mando y Gordon Hayward como jugador más representativo, pero nadie debe fiarse de los Bulldogs ya que, si siguen manteniendo la línea que llevan hasta ahora, pueden dar una sorpresa a cualquiera y, por qué no, luchar hasta el final por el título.

DEPAUL BLUE DEMONS

Tras 15 temporadas sin disputar el NCAA Tournament desde que lo hicieran en la primera etapa de su entrenador Dave Leitao, la afición de la universidad ubicada en Chicago sueña con volver a “bailar” el próximo marzo tras un magnífico comienzo de temporada.

Los Blue Demons, que partían como favoritos a ser el colista de la conferencia en la encuesta de pretemporada, han comenzado la temporada dando grandes alegrías a los suyos ya que se mantienen invictos a pesar de tener un calendario bastante complicado, consiguiendo victorias de mucho nivel ante High Majors que deben pelear por llegar alto en sus respectivas conferencias como son la Iowa de Joe Wieskamp y Luka Garza (93-78), la Boston College de Derryck Thornton y Nik Popovic (72-67), la Minnesota de Gabe Kalscheur y Daniel Oturu (73-68) y sobre todo, la Texas Tech de Chris Beard (65-60), finalista de la competición colegial la pasada campaña y un conjunto complicadísimo dada su gran capacidad defensiva. Con estas victorias han dejado patente que tienen capacidad para ser la sorpresa de la Big East.

Este buen momento se debe a una de las mejores plantillas en los últimos tiempos en DePaul, ya que poseen jugadores de gran calibre como son el base Charlie Moore que volviendo a casa vía transfer desde Kansas y habiendo empezado carrera universitaria en Berkeley, se está mostrando, no solo como un anotador implacable sino también como un gran generador de juego y de asistencias para sus compañeros, un consumado y peligrosísimo ejecutor desde la larga distancia como Jalen Coleman-Lands o el recruit cuatro estrellas Romeo Weems que está demostrando todas las condiciones que se le veían en High School en ambos lados de la pista, ya que no solo es un gran anotador sino también reboteador, asistente, ladrón de balón y taponador. Pero si alguien ha destacado en los de Dave Leitao en lo que llevamos de temporada, ese es Paul Reed un jugador interior de los determinados “modernos”, ya que pese a no tener una gran estatura, mide solo 2.01 metros, es un grandísimo reboteador que promedia más de 10 capturas por encuentro, así como un seguro, tanto en las inmediaciones del aro como desde más allá del arco, siendo capaz de promediar un 66 y un 39% en los respectivos lanzamientos.

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Romeo Weems ha sido una gran adición para los de Dave Leitao | Foto: DePaul University

Con todos estos argumentos, nadie prohíbe a los aficionados del college de la Ciudad del Viento soñar con pasar del último puesto en las encuestas de pretemporada al título y, aunque complicado por tener que enfrentarse en la Big East a conjuntos de la talla de Villanova o Seton Hall, pueden permitirse soñar con cotas altas que les lleven a la “Locura”.

TULANE GREEN WAVE

Tras tres temporadas bajo las órdenes de Mike Dunleavy en las que solo consiguieron un 25% de victorias en los partidos disputados, incluyendo la última en la que no consiguieron victoria alguna en la temporada de la American, los de Nueva Orleans decidieron cambiar de dirección la ola y fichar a Ron Hunter, desde una Georgia State a la que convirtió, viniendo de ser uno de los conjuntos que menos vencía de toda la competición colegial, en uno de las grandes Mid-Majors tras lograr tres presencias en la locura con jugadores del calibre de su hijo, RJ Hunter, ex Celtic, primera ronda de draft y actual jugador de Turk Telekom, o un D’Marcus Simonds que renunció a ofertas de High Majors como Mississippi State para enrolarse en los Panthers.

Para cambiar esta mala dinámica que lleva a los Wave a no disputar la Madness desde hace 25 temporadas, los de Nueva Orleans han reforzado su plantilla con la llegada de varios transfers procedentes de High Majors como son Teshaun Hightower (Georgia) o KJ Lawson (Kansas) que están siendo las principales referencias de los de Hunter y han mejorado enormemente el nivel ofensivo de los de Louisiana, ya que ambos promedian más de 16 puntos por partido, realizando una gran selección de lanzamiento ya que tienen unos porcentajes de 54 y 63% en tiro de campo efectivo y de 61 y 67% en True Scoring respectivamente. También es destacable la aportación de Jordan Walker, un base que tras un año sentado al haber solicitado el transfer desde Seton Hall, se está mostrando como un bastión defensivo, un buen director de juego y un gran cañonero desde el exterior con porcentajes de un 50% en el lanzamiento de tres puntos, y de Christion Thompson que tras haber abandonado Rhode Island por no encontrar su lugar, a las órdenes de Hunter lo ha hecho y, además de ser el mejor defensor de las alas, se está yendo por encima de los 12 puntos por partido.

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KJ Lawson está teniendo un gran nivel en su llegada a Tulane | Foto: Tulane University

Con estos mimbres, los de Louisiana están siendo la sorpresa agradable de los colleges encuadrados en la American superando todas las expectativas de los especialistas, que les ubicaban como peor conjunto de la conferencia, y en la non-conference season han logrado victorias ante rivales que teóricamente son de su nivel o superior como pueden ser Middle Tennessee o Utah, cosechando su única derrota a domicilio frente a uno de los grandes equipos de una conferencia tan dura como la SEC, la Mississippi State de Ben Howland.

Parece difícil que puedan lograr el título en una conferencia tan difícil como la AAC en la que hay equipos de la talla de Memphis o Houston pero con un poco de suerte y manteniendo el buen hacer de lo que llevan de campaña, parece posible que los de Nueva Orleans puedan volver a disfrutar del baile.

SAN DIEGO STATE AZTECS

La Mountain West se está convirtiendo en una de las conferencias de moda ya que, a pesar de que siempre parece haber un clarísimo favorito para alzarse con el título en las últimas temporadas, Nevada la anterior y Utah State esta, están apareciendo equipos outsiders que dan espectáculo y prometen emoción en la temporada de conferencia, tal y como ocurre esta campaña con los San Diego State Aztecs de Brian Dutcher.

El conjunto californiano se está mostrando como una de las grandes sorpresas de lo que llevamos de temporada ya que se encuentran invictos y han conseguido victorias brillantes y de gran valor, al ser capaces de vencer a Brigham Young en su complicadísima pista de Provo por 75-71, y de ganar el torneo de Las Vegas Invitational con dos grandes triunfos frente a equipos del calibre de Creighton, uno de los candidatos a la pelea por el título de la Big East al que endosó una soberana paliza por 83-52, y Iowa por 83-73.

Esta mejora se debe principalmente a la llegada de talento vía transfer, ya que, a la permanencia de un jugador importante como es el combo forward Matt Mitchell y el killer exterior Jordan Schakel, se han unido tanto Malachi Flynn procedente de Washington State como el neozelandés Yanni Wetzell procedente de Vanderbilt. Flynn es un combo guard por definición ya que, pese a tener estatura de playmaker, es un jugador que tiene el aro entre ceja y ceja y con una gran muñeca desde el exterior –tal y como demuestran sus más de 16 puntos por noche y 40% en lanzamientos de 3 puntos- pero que con el paso de los años en college, está mejorando de manera notable en la lectura del juego y toma de decisiones, siendo capaz de dirigir a sus compañeros y elevar su número de asistencias hasta más de 5 por partido. Mientras tanto, Wetzell es la fuerza interior que necesitaban los Aztecs, un jugador de 2.08 y 110 kg. que es capaz de intimidar y cambiar lanzamientos en defensa, un gran reboteador y un seguro de vida en las inmediaciones del aro en el lado ofensivo de la pista, algo que queda refrendado en sus números, al ser capaz de promediar más de 11 puntos y 6 rebotes en tan solo 26 minutos por partido con un 66% en lanzamientos de dos puntos.

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Malachi Flynn ha llegado a San Diego procedente de Washington State | Foto: San Diego State University

Si el año pasado uno de los que teóricamente era de los peores equipos como Utah State, consiguió dar la sorpresa y vencer tanto la temporada como el torneo de conferencia, ¿quién puede decir que este año no puedan lograrlo los Aztecs visto el nivel mostrado hasta el momento?

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