LAS RETRANSMISIONES DE “LA SEXTA”

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Y aquí, dada mi condición, les advierto que les hago confesiones desde mi más estricto prisma de aficionado televisivo. Tal cual. Pero tras gran parte del torneo transcurrido, se puede hacer un balance de la tan "cacareada" cobertura de este Mundobasket por parte de "La Sexta". Y han tenido de todo, pero creo que la balanza se decanta claramente hacia un lado. Allá va:

EL PLATO: Extraordinario. Precioso, un auténtico lujazo. Tanto por su enorme espacio como por su fina decoración. En verdad, esa primera imagen del previo a este Mundobasket, con esa majestuosa y atrayente mesa, con el logo FIBA (el logo más bonito que hoy día existe en el mundo del deporte. Así de claro), engalanando todo ese decorado, hace que sea un marco idóneo para el seguimiento de este campeonato.

Y este plató, está perfectamente decorado con una presentadora, que se merece que Iturriaga se despida todos los días de ella, de forma personalizada. Y todos los demás le secundemos. Que de forma elegante conduce las tertulias y los diferentes contenidos. Esta presentadora, que no sé si como becaria, pero que debutó ante las cámaras precisamente con la disputa de un Mundial de baloncesto, en Atenas\’98, con la cobertura de TeleDeporte, por aquel entonces, parece volver a su "redil", con toda su gracia. ¿Que no es una experta en baloncesto? Bueno, para eso siempre está bien acompañada por 3 invitados.

Tres invitados, que salvo raras excepciones, han aportado muchísimo a las tertulias. Gente de primer nivel, que si bien algunos eran más anónimos que otros, pero con sus conocimientos, se han encargado de dar una gran etiqueta a sus comentarios.

LOS ENVIADOS ESPECIALES: O sea, ya que estamos en fases finales, el triunvirato Montes-Iturriaga-De La Cruz. Lo mejor de esta cobertura. Su comunión ha creado una chispa, que francamente, no esperaba. Los conocemos de forma individual. Pero juntos… ¿Humor Amarillo? Pues sí. Y si les ponen en "El Rondo", pues también. O en "Música Sí", o en los comentarios de los partidos del Mundial de baloncesto. La gracia que tienen les ha hecho tener un espacio para la historia de las retransmisiones deportivas. Y ¿qué quieren que les diga? Me parecen muy por encima del fútbol. No quiero decir, en relación a Montes, que "zapatero, a tus zapatos", puesto que siempre ha tocado todos los palos. Pero la comodidad que tiene con este deporte cestero y la compañía que está disfrutando, es otra cosa.

Willy, que ya debía haber sido descubierto en este país hace años, pues parece una novedad impactante en el mundo del deporte. Digamos que es su "revival". Sus reportajes hablan por sí solos. Quien no los haya visto, que los descubra, por favor. De antología. Un trabajo extraordinariamente difícil, con protagonistas muy cerrados a cualquier cosa que sea un micro, consigue sacar partido. Y si no, el espectáculo será él. Como cuando en Sapporo, se unía al puesto de comentaristas a "avivar" el coloquio. Su "colegueo" con la selección española demuestra que es una figura en las retransmisiones televisivas, sobre todo deportivas, que no debiera perderse.

De Mel Otero y Susana Guasch, mucha, mucha profesionalidad. Es lo que se pide en estos casos. Mel, un apasionado de este deporte, apoya mucho en las retransmisiones. Y "sonido Guasch", aunque a veces no hay mucha "chicha" en los pabellones, sí que ha sido muy bien encauzada en hacer los reportajes de las peculiaridades del país nipón.

Respecto a la pareja desplazada a Sapporo, intentando diferenciar al De La Cruz Sapporo, con el de Saitama, hay que decir que en la primera sede, los comentarios sobre baloncesto, había que sacarlos con "sacacorchos". Que se animaba más cuando había un invitado improvisado. Otro gran acierto, por cierto, de "La Sexta": tener otro puesto más de comentarista, para que se uniese Willy, o el agente de jugadores portorriqueño, o todo aquel que pensasen oportuno.

Antonio Esteva, indiscutiblemente es un hombre de fútbol, en cuyo deporte creo que lo hace bastante bien. En baloncesto, el que a él le guste y conozca el mundillo NBA, está bien, pero a veces no es suficiente. De hecho, creo que mitifica bastante esta liga y las acciones de sus jugadores en este torneo. Y a veces, ensalzar estas acciones, era a base de dar los típicos gritos de marcar un gol en futbol. Y eso, chirriaba bastante. Demasiado grito, para acciones que al fin y al cabo, son muy habituales en nuestro deporte. Pero en líneas generales, aceptable (mi sorpresa vino cuando le ví en el partido de futbol. Muy buen narrador en ese deporte).

LOS COMENTARISTAS DESDE ESPAÑA: Aquí ya, ha habido un poco de todo, como en botica. Primeramente, quien haya pensado en auténticos profesionales del baloncesto en temas de comunicación, para ponerles como comentaristas técnicos de los partidos, bravo por él. Gente como Javier Gancedo, Pablo Malo de Molina o Quique Peinado, que consiguen informar incluso al que se dedica a esto de forma profesional, me parece un gran acierto. Claramente no son gente de televisión. Eso lo sabemos todos. Pero que precisamente el comentarista técnico es el hombre que no tiene por qué ser de televisión. Si tuviese que sacar un "pero", y personalizar, digamos que a Peinado, su lenguaje me resultaba demasiado "coloquial". Aunque todo sea distendido, al fin y al cabo, esto es televisión. Quique, siento admiración por muchos de tus artículos, pero lo siento, lo veo así.

Y añadir a estos comentaristas, ya fijos, los invitados que iban desfilando por el plató, también me pareció buena idea, aunque el problema es que a algunos se les escuchaba no más de 15 minutos, debido a los carruseles, y los pobres no tenían opción de ver tranquilamente el partido estelar de la jornada, si coincidía con el partido que debían comentar. Buenísimos me parecieron los comentarios de Scariolo en el Estados Unidos-Italia. Lo primero, porque se mantuvo el partido íntegro, y lo segundo que Sergio sintiendo los colores de su selección, mostraba a todos los aficionados lo que Italia evidenció muy a las claras: la manera de ganar a Estados Unidos. Que no son imbatibles.

Respecto a los narradores. Yo pregunto: ¿es tan difícil encontrar narradores que sepan un poco -no pido especialistas- de baloncesto? Los encargados de narrar desde Barcelona, a los que no les culpo por narrar, porque al fin y al cabo les mandaron -supongo-, no sabían absolutamente nada de baloncesto. Y lo que es peor: daban la sensación que esto les daba exactamente lo mismo. En ningún momento, se integraban con los comentarios de su compañero. Ellos a lo suyo. Si sabían alguna cosa, la decían. Pero nada más. Se admiten errores, que todos somos humanos, pero que Pepe Sánchez asista a Scola para anotar, sea que Ginobili pase a Oberto, me parece excesivo. Y esa falta de integración narrador-comentarista, queda muy mal en televisión. Y lo peor es que a veces se ponían a opinar. En un deporte donde son auténticos neófitos. Esto, sin contar que debían recordarnos que "estamos en La Sexta" cada  tres minutos. Que ya lo sé, ya me enterado. No es necesario que nos martilleen con eso todo el tiempo.

LA PROGRAMACION: Aquí sí que a nivel personal, soy mas crítico que muchos otros. Y me explico: el carrusel de todos los partidos, no me parece la manera más apropiada de emitir este tipo de torneos. Se puede dar en momentos puntuales, pero no es la manera. Vamos a ver: el carrusel televisivo más famoso del mundo es el de la NCAA en baloncesto, en Marzo. Bien, pues este carrusel consta de unas 4 horas de emisión, conectando con montones de pabellones, pero dando siempre un partido íntegro. De las 4 horas, 2 están reservadas para el partido que interese en cada región. Y el resto, carrusel. En esta cobertura de "La Sexta", me parece increíble que en 12 horas diarias de emisión, tan sólo se cubra un solo partido íntegro, que era el de España (hablo de los días con mayor número de partidos, en la fase previa). Si querían copiar a los estadounidenses, no me parece mal el promedio de cada 4 horas un partido íntegro. Hubiésemos visto 3 al día. Uno en diferido, pero íntegro al fin y al cabo.

Comprendo que esto del carrusel puede ser atractivo para cierta gente, por eso, aunque no lo comparto, puedo respetarlo como idea inicial de los dirigentes de esta cadena televisiva. Lo que no concibo es la programación cuando no había partidos. Vamos a ver, ¿por qué estos resúmenes extensos? ¿Por qué el partido de las 14:30, en diferido, no iba íntegro? No lo entiendo. Y la auténtica salvajada venía a las 00:30 horas, tras el "Sayonara Baby". ¿Qué sentido tiene volver a emitir en resúmenes de 45 minutos el partido de España, visto por todos, y el que ya vimos a las 14:30? Ninguno. Pero partiendo de la base de ¿qué sentido tiene hacer un resumen de 45 minutos de un partido? Seguir eso es para cortarse las venas. Tantos saltos, sin tener oportunidad en muchas ocasiones de ver las jugadas, es para volverse loco. ¿No es mejor emitir en esas 2 horas un partido íntegro de los que apenas vimos minutos (los del grupo de la "muerte", con Australia, Brasil, etc, etc, por ejemplo)? Da la sensación de tener casi 4 horas, totalmente malgastadas.

Y esto es todo más o menos lo que hemos podido ver. La verdad es que como final, no hay nada mejor que uno de los musicales de los que exige con acierto Andrés Montes. Porque en definitiva, y a nivel global, la nota que hay que dar a "La Sexta" por esta cobertura es de notable. A quien le pueda concernir, gracias.

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