UN POCO DE TODO
Empiezan las temidas pretemporadas y todos apuran sus fichajes, clubes y jugadores. Se acabó el culebrón baloncestístico del verano. Y justo antes de que los de Scariolo marchen definitivamente a Polonia, haciendo escala antes en Vilinus el jueves 3 de septiembre para medirse contra la selección local en lo que sería la piedra de toque definitiva antes del estreno en la competición contra Serbia. Se antojaba este partido fundamental ya que se enfrentarían a los que son unos de los posibles finalistas: Lituania. Los de Batautas mostraron su mejor nivel jugando en casa. Vamos, como si de la competición se tratase. La paliza infligida por los nuestros en Sevilla a los lituanos tuvo cumplida venganza en las tierras del Báltico, 92-70 para los locales, en un partido que parece que los Pepe’s Boys se tomaron de turismo en sus dos primeros cuartos. Ayudas defensivas que brillaron por su ausencia, falta de intensidad y un cierto atasco en ataque. Acerca de las posibles lecturas del partido, a mí se me ocurre que por las caras de Scariolo, no se puede decir que el choque no careciera de importancia. Un repaso en toda regla, que habrá que tomarse en serio ya que esto es lo más parecido a un partido de competición que han jugado hasta ahora los nuestros. Más que piedra de toque, los nuestros se han llevado una verdadera pedrada. Seguro que el discurso en los medios oficialistas cambia a una posición más prudente. Tampoco seamos catastrofistas, la derrota hay que tomarla en su justa medida, no es que se evaporen de golpe todas las opciones de traerse el más preciado de los metales que hay en juego en Polonia por ello. Casi ha venido bien para bajar la euforia rayana en humo que vende la prensa general furgolera, digo… deportiva. El primer partido de preparación que pierde la Selección desde 2005, aunque bien es verdad que en tres años ha sido el primer amistoso que ha jugado fuera de casa en todo este tiempo.
Y sin embargo, no me transmite sensaciones excesivamente positivas esta Selección de Scariolo. Vívidas como tengo aún en la memoria citas anteriores, me parece que frente al bloque monolítico de pasadas competiciones, los de Scariolo me parecen un equipo disperso, más en la línea USA de arrejuntar estrellas que un bloque compacto. Sustos a parte en forma de molestias, lesiones y contratiempos emocionales en forma de firma de contratos, culebrones y demás, no se atisba el juego compacto de rodillo de antes. El equipo que ganó en Saitama ganaba por aplastamiento pero partiendo de la defensa. Y con un juego colectivo más que notable y unas ayudas defensivas que verdaderamente funcionaban. Y sobre todo desde el primer momento, sin especular. Entendamos una cosa: está claro que hasta ahora hemos visto sólo partidos de preparación, no competición oficial, y todos prueban sistemas, variantes, acoplan a los nuevos y no terminan de mostrar sus cartas como los buenos tahúres. Y claro, el de Brescia hace igual. Aún así, nada que ver. Ahora España gana por calidad individual, y buena prueba de ello es que Navarro está en ese killer mode de forma continua que antes sólo sacaba a relucir de forma ocasional. Y como bien dice Scariolo, a veces el talento solo no basta. Hasta el partido contra los polacos, a España le bastaba con defender sólo a ráfagas para castigar con parciales de escándalo a los rivales con los que rompían los partidos. Con los polacos tuvieron los nuestros que emplearse a fondo desde atrás, fiándolo todo a la inspiración de La Bomba en ataque. Esta vez la moneda cayó de cara, pero bien podría haber sido cruz. Y en ese caso habría quedado en el curriculum del bresciano el dudoso honor de haber encajado la primera derrota en un amistoso de la selección desde 2005, como posteriormente ha ocurrido en Lituania. Seguro que Scariolo sabrá cómo hacer subir la intensidad defensiva de los suyos, que contarán con el impacto positivo de sumar al potencial mostrado la presencia de Pau Gasol. De todos modos, el juego interior ha estado más que bien a lo largo de la preparación, con un Felipe Reyes en su línea, un Garbo como no se le veía desde Japón y un Marc simplemente IN-CON-MEN-SU-RA-BLE. Pero con la vuelta del mayor de los Gasol la rotación será más profunda y el salto de calidad tremendo porque condicionará más si cabe las defensas rivales. Si a eso le unimos el carácter ganador del grupo, y su hambre por conseguir la única medalla que les falta: un oro continental. Esperemos que así sea. Sería el colofón a un verano mágico de éxitos de nuestras selecciones de categorías inferiores.
Bien – en teoría – ha acabado el culebrón del verano. Han salido todos ganando menos el R. Madrid de Tito Floren, Maceiras y Messina, al que el Barça le ha pisado el fichaje de Ricky Rubio. El Nen de El Masnou decidió – ¿seguro que ha sido él en decidir? – que si no podía ir a jugar con D’Antoni a la Gran Manzana, mejor se quedaba en casa. O mejor, se mudaba a un barrio más acomodado de Catalunya, como dice Laporta, que encima presume de haberle hecho un favor al vecino probe. Puedo entender el sentimiento de humillación de parte de la directiva verdinegre. Como en todos los culebrones que se precien, ha habido cambios de opinión (el jugador), maniobras encubiertas (los culés), actitudes a piñón fijo (Villacampa) y desairados (los Volwes). Como ya adelantáramos en esta página, El Nen jugará en un equipo europeo de máximo nivel competitivo, que aspira a conquistar todas las competiciones en las que participa mientras gana su primer sueldo de verdad como profesional y no el de juguete que tenía en Badalona. El Padre putativo – severo, duro, negociador y aguililla – hace caja con él para pagar sus deudas como era su intención desde que avalara las mismas con la los dineros de la cláusula de rescisión del Nen; y el vecino ricachón por fin se ha comprado su caprichito en forma del concurso de mejor base joven de continente europeo. Las novias desechadas tampoco se tiran de los pelos, e incluso una de ellas sigue teniendo la exclusiva de emparejamiento en su casa, a pesar de haber sido utilizada vilmente. A buen seguro que la marca deportiva que fichó a Rubio tras su eclosión en el Europeo cadete de Linares – para los no iniciados, claro, otros ya le conocíamos desde mucho antes – ha tenido algo que decir en todo esto. Que casualmente es la que viste al club (qué digo, mes que un club). Y miren vds. si ha tenido que ver, que automáticamente las camisetas del joven – y por ende, del resto de la plantilla – se venderán de forma inminente. Los de Portland del swoosh también han salido ganando, evidentemente. Porque el Nen no podía ir a parar a un equipo que viste con la competencia germana de las tres bandas (the band with the three stripes). No, ni mucho menos. Y para terminar, Pepe-FEB no puede permitirse que la piedra angular de su gran proyecto mediático de futuro, sobre el que cimentar sus ingresos a través de sus socios patrocinadores de aquí al próximo decenio se quede en la grada un año y vea cortada su progresión. Es lo que tiene esto del business, Ricky Business. ¿Baloncesto decía usted, don Vicente en su blog cuando hablaba del trade de AI desde Denver a Detroit?
¿Qué nos queda? Pues un repaso a la actualidad ACB. Así, por encima, de aquí te pillo y aquí te mato. Los cuatro de arriba se han puesto las pilas, unos en reforzarse y otros en reinventarse. Los furgoleros han compuesto plantillas que deberían ganar de 20 todos los días. Unos practicando el tecnología probada, como los culés que siguen con La Bomba, Laka Jaković (que se leía en un diario de tirada nacional, pobre becario/a que no tiene ni idea de HESTO y colocan a escribir de lo que no sabe), Superman Vázquez (se tiran en los pelos en Orlando por la pasta que han pagado a Gortat teniendo los derechos de Fran), All-around-player Mickeal, Erazem Horchata Lorbek, Roger Collons Grimau y Basso como principales referentes. Morris es una incógnita en el que puede ser su último contrato en un grande europeo y al pobre Sada le traen a un superclase como Ricky después del temporadón que ha hecho. A buen seguro que Pascual sabrá cómo dosificarlos.
Y los blancos remodelándose con un proyecto a caballo entre lo veterano muy bueno conocido (Sergi Vidal, Garbo, Prigioni, Lavrinovic y Kaukenas – casi cinco inicial ¿apostamos?) y lo joven mejor por conocer – Velicković y Dasić, apuesta en la que faltaba Ricky por su juventud pero está Spidy Llull – y manteniendo lo solvente de la casa: Sweet Lou, Galdiator Reyes y Buddie VDS, fetiche del catanese Messina con permiso del esloveno Matjas Smodis. Largo y profundo banquillo este merengue de la temporada 2009-2010. Ritmo, defensa, tiro exterior y rebote colectivo.
En Vitoria Mr. Gretel ha hecho limpia además de negocio ¿O habrá sido la limpia cosa del Sargento de Jierro y el negocio cosa de Mr. Gretel? Apostamos a que sí. Tras ver cómo dos de los referentes y artífices de los mayores éxitos del club han salido este verano hacia rumbos enemigos centralistas, su hombre orquesta se marcha a su bestia negra, su mejor artillero ha optado por irse a territorio pseudo-balkan (Fenerbahçe) y otros soldados válidos han acabado en la calle, a uno le queda la duda de porqué todos se van tras dos o tres años. Decía un jugador argentino ahora NBA y campeón de la misma que estuvo a las órdenes de Sarge en la primera etapa vitoriana de la Duskología: “quiero seguir jugando hasta los 30”. El día que el (San) Tiago Splitter coja la puerta veremos que pasa en Vitoria. El laminar constante de la plantilla se compensa año tras año y el club sigue arriba, pero las dinámicas – al igual que los imperios – tienden a tocar fin un día. Este año Dr. En Alaska Oleson tendrá que confirmar lo demostrado en Fuenlabrada recogiendo el testigo de Rako. Y no es lo mismo jugar con presión. Y Ribas igual. Etapa de transición en Vitoria, lastrada por un presupuesto este año decreciente en la que algo tendrá que decir Walter Herrmann, que sería el suplente perfecto de Mickeal en otras circunstancias, acompañado de Mirza Teletović.
Il Maestroha conformado un equipo en la capital de la Costa del Sol más de hombres que de nombres. Fiel a su filosofía, Aito quiere currantes con sus dosis de calidad, claro está. Por eso ha contratado a Guillem Rubio – que como decía uno de la cadena que retransmite los partidos de los Pepe’s Boys “que no es familia con Ricky, ojo” (nota para avezados, oiga). Seguirá contando con la columna vertebral del bloque anterior, del que ha salido por desavenencias quasi-personales con el coach uno de los iconos del club, Charlie Cabezas. El otro de la casa, Benna, sigue al igual que el fetiche Archibald, el Capi Carlos Jiménez y Gomis. Welsch tenía un pie en la calle, pero ante la ausencia de dinero para retener a Haislip ha fichado una joyita, chollo o similar llamado Printezis que alternará la posición de ‘3’ y al prometedor inglés Joel Freeland. Por segundo año consecutivo lo digo: o el checo espabila o lo lleva mal con Il Maestro. Otros en temporada de transición.
En Badalona hay quien se frota las manos y quien se las lleva a la cabeza tras el culebrón. Sito Alonso ha fichado barato y bien, sobre todo juventud. Uros Tripković y Mario Bruno Fernández no son veteranos, precisamente, pero sí experimentados. Aunque los dineros de Ricky han llegado tarde para evitar la marcha de Pau Ribas a Vitoria, siguen Edu Hernández-Sonseca, llega Antonio Bueno para suplir la baja de Moiso, Henk Norel tendrá más minutos para explotar definitivamente y Eyenga debería ser el nuevo Ibaka de la competición. Aspiran a algo grande: son jóvenes, buenos y ambiciosos. Y Villacampa se ha gastado cuatro duros en fichar, como el que dice. Ojito con ellos.
Y en Valencia parece mentira que hayan anunciado a bombo y platillo nueva etapa. Porque aquello sigue siendo lamentablemente una casa de citas, como el que dice. Ni ha empezado la temporada y ya hay marejada fuerte, que no la quisieran ni los expertos marinos de la Copa América. Como siempre, el entrenador en la picota. Si es que no ha dejado de estarlo alguna vez, claro. Spahija ha hecho una limpia considerable: Shammond yo-yo Williams a la calle, Oliver fuera por cuestiones de masa salarial que dirían en la NBA, Kuqo a buscarse la vida, Avdalović a Lucentum y Miralles rumbo al norte – Bruesa. Todo sea por aligerar lastre en esta etapa de NO-jugadores-de-millón-de-leuros. Llegan yo no soy Diot Nando de Colo y cabra loca Marinović, se quedan un Perović que debe confirmarse, F. Pietrus se desvive por irse a los Bobcats, todo ello con Rafa Martínez y Víctor Claver como referentes, junto al currante aussie Nielssen. Corta plantilla para intentar los grandes logros que se exigen en la capital del Turia. Seguro que en la Fonteta este año el famoso C.O. Jones volverá a dejarse la garganta contra el palco y el banco. Además de contra los árbitros, no nos olvidemos. Siguen en el mismo bucle.
El resto, y sin desmerecer un ápice a los equipos que compiten en la moribunda ACB, serán escrutinados en la continuación de este artículo. El escalón este año entre los cuatro primeros y el resto se plantea insalvable en términos meramente competitivos.
El Pirata