Finalmente, podemos dar fe que Pekín existe. Pero el viaje no ha sido corto precisamente.
En él, tuvimos la gran suerte de coincidir precisamente con la expedición española. Con Almudena Cid, Manolo Martinez, David Cal y los atletas que van a la Olimpiada.Hasta con los altos cargos como Odriozola y Lissavetzky.
Primeras etapas: Valencia-Madrid y Madrid-Moscú, en un avión de cinco horas que solo tenía un almuerzo decente y poquito más. El aeropuerto de Moscú, un auténtico duty free en todos lados. Muy sucio y lleno de gente tumbada durmiendo por todos lados.
Luego, cogimos un avión de Moscú a Shanghai, 7 horas en un avión lleno de gente que hace lo que quiere. Que vamos a aterrizar, pues me levanto que para algo soy chino, diga lo que diga la normativa. Que me dicen que no fume, pues me enciendo un Farias versión Shanghai, que Hu Jintao ya me prohibe otras cientos de cosas.
En Shanghai nos pasamos 10 horas esperando nuestro tren sudando lo que no está escrito por la humedad de este país. Es como vivir en un spa constante. Siempre sudando. Aquí, o comes realmente mal, o es muy dificil engordar. Los gordos tienen muy poquita voluntad.
Compramos un billete a Pekín para ir en tren. 11 horas de tren en una litera. Eramos 4 personas, pero no pudimos ponernos juntos. Sin embargo, el no poder ponernos en la misma \”ducha\” habitación ha posibilitado que conozcamos a un holandés y a un chino en el tren que nos ha salvado la papeleta varias veces. A este último le debemos un buen almuerzo.
Por fin en Pekín, coincidiendo con la ceremonia de inauguración para la que no tenemos entradas. Intentamos ver la ceremonia por fuera del estadio, pero una milla por fuera nos prohiben el paso y nos dicen que no podemos entrar.
Instalados en Pekín, fuímos a por las entradas al hotel que el COE nos indicó. Al principio, confusión, nadie sabia nada. Después de sudar cuatro litros más, encontramos nuestro hotel. Ellos tienen nuestras entradas y, además, pudimos comprar otras que les habían dado para cuatro eventos más: 2 de waterpolo, unas de España de balonmano, y también para España de ¡¡baloncesto!! ¡¡¡ESPAÑA-ALEMANIA!!! Misión semicumplida.
Ya necesitamos menos entradas. Pero si podemos ir a otros eventos, como partidos de baloncesto o balonmano, vamos a intentar que se nos vea en todos sitios.
Estad pendientes.
Beijing , la verdad, huele a cerrado.