De acuerdo con las conclusiones derivadas de un estudio desarrollado por la consultora Caray SL –que no es la misma que glosa las audiencias en acb.com, por más que su nivel de profundización sea parecido- estaríamos ante la peor temporada Acebé que se recuerda. Así, un equipo de la citada consultora ha salido a la calle en cada una de las 17 localidades con equipo acebé para recabar telefónicamente el grado de satisfacción de las aficiones con la primera vuelta de sus respectivos equipos, y las valoraciones no han podido ser más tristes y demoledoras como se constata a lo largo y ancho de las transcripciones que constituyen el grueso del informe.
El grupo de las aficiones más tremendamente insatisfechas está encabezado por el Baskonia. La media de respuestas entre las tres personas de la muestra arrojó una percepción desesperanzada para con los jugadores que este año visten la elástica morada . Prigioni apenas está para unos minutitos de calidad gourmet y Heurtel está más verde que la camiseta de la capital europea ecológica. San Emeterio ha descendido hacia un nivel terrenal y Ribas, Oleson, Bjelica II y Golubovic no pasan de ser piezas de complemento. Bjelica (Nemanja) es el ejemplo más claro de dilución en sangre (garrafón) del carácter Baskonia y solo Teletovic tiene trazas de primerísimo espada aunque roma en defensa. Las apreciaciones coinciden en definir a este equipo como el peor Baskonia que se recuerda desde la época de Ramón Rivas y Arlauckas.
Similar insatisfacción se vive en Valencia. La trayectoria del Valencia aparece en tercer lugar en el ranking de preocupaciones globales de los valencianos, solo por detrás del dilema de si huir de la ciudad o no en Fallas y de los trajes de Camps y justo por delante de la ruina y deuda de la Comunitat. Los encuestados no gustan de la táctica de recurrir primero a un entrenador provisional que proporcione las bases técnicas, metodológicas y de implicación para que posteriormente el balcánico definitivo construya un equipo y se decantan por sugerir que ese mismo primer papel sea desempeñado el año que viene por un reponedor del Mercadona, en el marco –por descontado- de la campaña de que con esfuerzo y dedicación todo es posible. De los jugadores poco se puede profundizar porque nadie conoce a los nuevos y porque empiezan a conocer demasiado a Claver, la estrella más insustancial del basket patrio. Es el peor Valencia que se recuerda desde los primeros tiempos de Rodilla –el que está cerca de la plaza del Ay-untamiento, enfrente del hotel- y Brad Branson.
En el mismo podio de insatisfacción se ubican los seguidores del Gran Canarias, que temen no volver a los buenos tiempos ni en el año que dicta el actual patrocinador. Ya ni el jet lag es efectivo para hacer del Centro Insular un fortín –y eso que la cutrez del edificio, ya visto desde fuera, mete bastante miedo-. El equipo –siempre a tenor de los consultados, uno menos que para el resto de sitios- sigue fiel a sus convicciones de juego pesadísimo y denso y de posesiones largas y somnolentas (la omisión de la i no es una errata, parece), unido a una férrea defensa plomiza. El único inconveniente es que las recientes modificaciones FIBA no han ido más allá y han optado por no suprimir la canasta y la consiguiente obligación de que el balón, en algún momento y solo para sumar un poquito, ha de pasar por el aro, detalle de cierta importancia que está siendo levemente obviado en los sistemas de ataque. Se coincide en valorar este Granca como el peor desde que Savané llegó a la isla.
Lo mismo cabe decir de Asefa Estudiantes. Únicamente los miembros de la Demencia están satisfechos con las nuevas incorporaciones, en tanto que proporcionan una fuente inusitada de inspiraciones para chascarrillos y ocurrencias varias, algo que en el contexto actual de no tanta ingeniosidad como antaño se agradece de veras. Los encuestados coinciden en sugerir que ya puestos el equipo podía jugar más pachanguero, más alegre, más feble: los resultados serán más o menos los mismos pero el visionado de los matches no causará tanto sopor. El equipo no juega a nada, y la mezcla de jugadores serios especialistas en intangibles con jugadores serios (jaja) especialistas en amasar la bola y unos contra cinco no deviene en un maridaje siquiera potable. Entre los encuestados estaba el propio Antuán Wright (siempre con W! de wrong, claro) que al no pertenecer ya a la disciplina del club sí era susceptible de entrar en la muestra que alegó la hora de los entrenamientos como factor fundamental, pues bien podían haber sido a una hora más tardía o, por qué no, ya puestos, más tempranera. Así en medio que ni lo uno ni lo otro no es bueno. Es este el peor Estudiantes desde la época de Montes y Rementería, sin duda.
Otro equipo que recibe la misma retroalimentación insatisfecha es el Fiatc Joventut. Equipo histórico que ha obsequiado a sus seguidores con auténticos bodrios en los que han deambulado por la pista y el marcador sin alma y sin ganas. Los jóvenes de hoy en día carecen de consistencia y el resto del equipo es apañadito y poco más. La afición pide el retorno de Margall y de Thompson y que el presi eche una mano en las entradas a canasta. Y confía en que tener el color de pista más bonito de toda la competición –ese contraste estéticamente irreprochable de la línea de tres- ayude en el tramo final de la temporada. Subrayando siempre que es el peor Joventut desde que España entró en la Unión Europea.
En un segundo grupo de aficiones insatisfechas pero no absolutamente desoladas aún nos encontramos equipos como el Unicaja (la plantilla, para lo que solía ser desde los años de Gaby Ruiz y de Ansley, es mediocre, con extranjeros de medio pelo y nacionales que ya han dado lo mejor de sí, solo se salva Joel Freeland), el Blancos de Rueda (quizá ahora con Borchard y Sonseca la encuesta sea diferente, aunque siempre está Udrih para compensar; la primera parte de la temporada ha sido penosa), el Ucam Murcia (prototípico equipo ascensor que ya está sentando las bases para arrasar en Leb el año que viene y posteriormente volver a bajar, en un bucle interminable e inmarcesible), el Xacobeo (no les está sentando nada bien jugar siempre en casa… en Santiago se come bastante bien –no en la Rua Franco- y el atleticismo se resiente) y el Gescrap Bizkaia (aunque la excusa de la Euroleague puede ser válida, al fin y al cabo ahí están más curtidos los del Real Madrid B).
No se salvan ni los dos líderes. La encuesta sobre el Barsa quedó desierta: se procedió a efectuar las entrevistas a la salida del Palau y, según se indica en una nota al pie en el informe, “no se encontró ningún seguidor con las facultades intelectivas y de cognición suficientemente espabiladas como para ir más allá del ronquido”. Creus debería hacer tres o cuatro retoques –nada espectacular: Freeland, Panko –este solo para la final de la LLiga Catalana y para desactivar al LagunAro- Wilson Chandler, Kirilenko y McCalebb, por citar los primero nombres que aparecen en su carpeta secreta de futuribles de scout, promesas solo por él conocidas-. De este modo quizá en algún partido alcancen 80 puntos. O 73. Y el Madrid…si bien nadie a estas alturas confiaba en que Laso aún no hubiera sido entrevistado por la Llanura su afición persevera en el desconsuelo – si no es por Mirotic estarían virtualmente eliminados de la Euroliga-. El juego es alegre y estupendo y qué más dará que no ganen más título que la Copa del Rey y acaso la Liga, lo importante es disfrutar y participar. ¿El problema, a tenor de lo que exponen los encuestados? Que Tomic no pone un tapón ni en la bañera de casa y es más blando que una gominola de gelatina ya ensalivada y que con esos bases ya tiene plan para el próximo lustro –en continuidad, claro está, con la trayectoria más reciente que data desde que se fue Sabonis-, pues Llull como base acaparador-tirador-chupador-necesitador de ser la figura y el Chacho como excelso defensor –no se puede pasar con menos brío los bloqueos por delante del defensor y cada semana en pachangas de barrio se puede ver a cincuentones con más desplazamiento lateral y más persistencia en el estorbo- no auguran nada sólido.
Tremendo el panorama, por tanto. Solo se salvan el Banca Cívica –sus seguidores siempre denotan una proverbial indiferencia y esta vez no iba a ser excepción- el Lagun Aro –veremos en cuanto empiecen a ir para abajo otra vez- el Assignia Manresa –lo que es tener siempre las cosas claras- y el Lucentum Alicante –Vidorreta on fire-.
Y el equipo de moda por antonomasia: el Fuenla. Cabe pensar que hasta yo encajaría en ese equipo, algo hay por ahí que eleva el espíritu y el rendimiento. De hecho para la próxima entrada del blog tendría que escribir desde el Fernando Martín, todo sea para probarlo. Me darán el Pulitzer y una columna en el As, junto a Juan Mora. Solo falta que un patrocinador se les anime. Aunque sea Jamones Pardo, todo sea por mezclar. Piensen el retorno inclusive internacional de una campaña con la efigie de Mike Hall publicitando el producto… por esa pasta Will Smith ni se desplaza para la foto.
En definitiva, si casi la mitad de las aficiones piensan que su equipo es el peor de los últimos tiempos…. estamos ante la peor acebé de los últimos tiempos. En la próxima entrega entrevistaremos a Albert Agustí para ver qué medidas piensa tomar al respecto….