Era el final de un cálido verano en Milano, y en las gradas del viejo  Palalido se presentó un huésped inopinado. 

 Venía de liderar a los GOLDEN GOPHERS y ser elegido por los Celtics en el nº 3 del draft, aunque para muchos especialistas, entre ellos Bob Ferry que lo definió como "Dave Cowens con 2 pulgadas más", era el mejor jugador de la añada por encima incluso de Joe Barry Carroll y Darrell Griffith.

 Su agente, Mr. Simon, había embarrancado en las negociaciones con Red Auerbach, pope de la legendaria franquicia de Beantown, y en esto que aparece Dan Peterson, siempre transitando, atento, ese imaginario puente que unía la pallacanestro y el basket USA, y ofrece una importante cantidad por el pívot, se habla de 1.000.000 $ por tres años.

Agente y técnico llegan a un acuerdo, McHALE fichará por la Billy si los Celtics no igualan la oferta de 300.000.$  que pide el jugador, pero si la alcanzan, aunque el equipo lombardo suba su oferta, el chico se queda en América. 

 La presencia del pívot en Milano es un acontecimiento social, el entendido público conoce de su calidad y sueñan con una coppia D, Antoni- McHale, que les convierte en inmediatos favoritos al esquivo  scudetto, por encima de la Virtus del Duca Nero  McMillian. 

 Mas, al final, la medida de presión surtió efecto,  la magia de Kevin se quedó en Boston,  y ya sabemos de sus gestas y anillos con la dinastía de los de Larry Bird y cía. 

  La BILLY finalmente tuvo que conformarse con John Gianelli, un veterano  ex Knick, que dio un gran rendimiento, pero el sueño se esfumó. 

 SHANGRI-LA puede esperar.