Es el momento de los refuerzos. Grandes jugadores llegan a nuestras ligas y enriquecen aún más la competición. Pero el mercado ya no es lo que era. Lo que antaño eran casi exclusivamente extracomunitarios iuesei deviene hogaño en scout procelosos de ligas poco exploradas y en algunos casos nunca holladas. Y los ojeadores siguen los pasos de Peary, Admundsen, Hillary o Livingstone en la búsqueda de las perlas más escondidas.
Las dificultades acechan especialmente a los clubes más futboleros a la hora de completar sus plantillas, verbigracia en el puesto de pívot. Pero en tanto que el Madrid permanece a la espera de que despunte el próximo astro de su cantera belga –y Pepinster sigue sin inscribirse en la Leb- parece que el Barcelona sí mueve ficha y retoma las negociaciones para hacerse al fin con los servicios del pívot norcoreano Soi Chung-go Internacional sub-21 por su país, este joven jugador de 26 años es una de las más firmes promesas del baloncesto norcoreano y se postula como uno de los candidatos más firmes a no participar en el próximo draft.
Soi Chung-go se ha definido como “un jugador versátil, capaz de hacer todo aquello que me solicite el Míster y más”. Viene de promediar muy buenos números en la premier league norcoreana -sobre todo en defensa- y no son pocos los intangibles que puede aportar pues lidera desde hace más de dos años las estadísticas más apócrifas de intangibles, no dudando en permanecer en el banquillo para dar su oportunidad a compañeros sensiblemente mejores que él.
“Este jugador ha liderado la última clasificación de asistencias, pues no ha faltado a un solo partido”, aseveró su descubridor, el inglés David Livingstone, descendiente directo de aquel que hollara los ríos africanos. Las informaciones apuntan sus buenas maneras, su buena mano y sus movimientos en la pintura. “Mi ídolo es naturalmente Picasso”, subrayó el jugador.
Chung-goo no carece de experiencia internacional, pues estudió en la Universidad Charles The Third of Spain and Quinto of Germany y posteriormente emprendió la aventura USA al enrolarse en las filas del Ship and Sleep, un barco maderero del Missisipi. Allí desarrolló su habilidad en facetas tales como los robos, los tiros o el propio manejo del gancho, e igualmente se acostumbró a los rebotes.
“Estoy encantando de tener la oportunidad de jugar en un club tan grande como el Winter Tour FC Barcelona y en una liga tan competitiva y que tiene grandísimos jugadores como Rakocevik, Bullock, Tomas, Gelabale o Sonseca – declaró Soi Chung-goo-y espero conseguir títulos ya que desde la época de la Universidad no tengo ninguno”.
“Me hacen mucha ilusión las copas”, añadió proyectando un asomo de sospecha acerca de su propensión a la farra.
Al mismo tiempo Soi Chung-goo ha rechazado la comparativa con Yao Ming pues “él ya lo ha conseguido todo y yo nada y lo único que podemos tener los dos en común es que estamos lesionados en estos momentos” y también ha rehúsado con galanura y modestia que venga a desempeñar el rol de “anti-Sinanimovic” para frenar las potenciales acometidas del bosnio. El idioma tampoco será inconveniente porque “ el lenguaje del basket es universal y siempre queda comunicarse con gestos”, lo que corroboró con una mímica que representaba grácilmente un tiro libre errado.
Del Barcelona actual Chung-goo admira “a Ronaldinho y a Deco”. Para la rúbrica del compromiso que le atará al club azulgrana hasta 2007 se desplazarán próximamente a la Ciudad Condal su hermano Chang Chu-yoo –urdidor de la operación y a la sazón mvp de la liga de su distrito- y su representante holandés Theo van Aestáffar, así como el magnate qatarí Ho Dan Se, máximo responsable del club de procedencia del jugador y posible financiador de la camiseta del Barsa de fútbol a través de la incrustación en la elástica de su efigie de perfil en tres dimensiones.
Soi Chung-goo extravió recientemente su pasaporte y ahora no tiene ninguno, de manera que no contará como extracomunitario ni a efectos de cupos en lo que constituye una de las más firmes razones para que el Barcelona haya puesto sus ojos en él con el fin de completar su corta plantilla.
En su última temporada en la premier league norcoreana Chung-goo ha promediado 40 minutos por partido, 36 faltas señaladas, 13 infracciones y 2 puntos –de sutura-, lo que no tiene mucho valor a nuestros efectos teniendo en cuenta que hacía las veces de árbitro. Físicamente mide bastante y pesa poco y tiene dos brazos largos que si se agacha llegan al suelo. Gusta de llevar el cabello a lo último mohicano y con trenzas, lo que incide en las mediciones máxime si éstas se erizan, y tan correcto es siempre en su atavío –aspecto importante por los códigos actuales de vestimenta- que es el único del equipo, junto con el entrenador, que va siempre en traje. Ya ha hablado Laporta con El Corte Inglés sobre una opción para el patrocinio, en sustitución de George Clooney, de Emidio Tucci