MICHAELS Y SCOTTIES

 

He escrito en muchas ocasiones que todas esas comparaciones que se hacen entre los grandes jugadores que nos asombraron en el pasado y los que nos ha asombran hoy me parecen banales y ciertamente muy fútiles.

Que si Bill Russell fue el mejor. O si lo fue Chamberlain. Magic o Bird. Jordan o algún otro. Ahora, en estos tiempos, Kobe o LeBron. Me parecen discusiones irrelevantes, elucubraciones que no conducen a nada. A nada que no sea llenar espacios en una columna o a llenar huecos de conversación en uno de esos bares deportivos estadounidenses en los que discutes con partidarios de un jugador o de otro entre cervezas y olor a aros de cebolla.

Pero no contaba con que Michael Jordan, en persona, iba a decir también la suya en el tema de LeBron James y de su reciente fichaje por los Heat de Miami.

Ni tampoco contaba que, totalmente off the record, un técnico en activo de la NBA que ha tenido la fortuna de dirigir a grandes jugadores durante su ya larga carrera por cierto, comentara el otro día algo que resulta muy obvio: que en la Liga NBA hay estrellas enormes, por supuesto. Pero que, entre todos esos grandes, los hay de dos tipos: “Michaels” (por Michael Jordan) y “Scotties” (por Scottie Pippen).

Vayamos por partes. Primero lo que nos dijo el entrenador en cuestión. Sostiene el buen hombre que las estrellas de verdad son los “Michaels”: figuras capaces de echarse el equipo a la espalda y de llevarlo sobre sus hombros, ellos solos, incluso en tiempos de tormenta. Y añadía, además, un matiz: los “Michaels” no sólo hacen eso sino que “quieren” hacerlo: a los verdaderos “Michaels” no les sirve otra cosa.

Luego, decía el Coach en cuestión, están los jugadores que poseen un talento extraordinario, pero que son principalmente secundarios: los “Scotties”. Lo cual no deja de parecerme un tanto injusto con el verdadero “Scottie”, el gran Scottie Pippen, pero que sirve como una etiqueta muy válida para definir a esos excelentes jugadores como a una especie de grandes actores de reparto. Un jugador que no puede –o que no quiere- ser una super estrella.

Y, para cierta sorpresa general, el Entrenador soltó que consideraba a LeBron James, al menos el LeBron James de ahora mismo, un “Scottie”.

Por su parte, Michael Jordan opinó recientemente también sobre el pase de LeBron al Miami. Y lo hizo con ese estilo que, últimamente, le va alejando cada vez más de aquella eterna corrección política que adornó toda su carrera com ojugador.

“Yo jamás, bajo ningún concepto, habría a Larry o a Magic y les hubiera dicho: “Hey, chicos, mirad, juntémonos los tres en un equipo”… Honestamente, yo trataba de ganar a esos tíos cada partido que jugábamos”.

Realmente, nadie sabe los que hubiera hecho MJ hace 20 años si hubiera tenido la oportunidad de jugar junto a Barkley, Magic o Larry Bird, por ejemplo. Pero sí hay algo que me parece improbable en su caso. Creo, estoy absolutamente convencido mejor dicho, de que Michael Jordan jamás hubiera abandonado a su equipo para irse a jugar a otro sitio.

Una manera de ver el tema del fichaje de LeBron por el Miami es que el hombre se ve a sí mismo como un jugador posmoderno que trasciende el concepto de trincheras en el mundo siempre partidista del baloncesto profesional. Estamos acostumbrados a las líneas amigas y a las líneas enemigas. A la confrontación dual. Antes o eras de los Celtics o eras de los Lakers. O eras del Madrid o eras del Barça.

LeBron James, quizás el modelo más genuino de deportista posmoderno, se considera por encima de toda esa vaina de las confrontaciones. Para él, y para otros deportistas de su generación también elegidos por los dioses, no hay colores, ni escudos, ni logos, ni tampoco fuertes en los que te atrincheras contra el enemigo exterior. Lo que LeBron nos dice es que las viejas rivalidades están pasadas de moda. Sobre todo, si como es su caso, puedes unirte a algunos de tus mejores enemigos para ganar la guerra.

Pero desde otra perspectiva indudablemente más clásica -y mucho más cercana a la dermis del aficionado al deporte moderno, debo añadir- Michael Jordan tiene razón también. LeBron James ha tomado el camino más fácil para llegar a la cima. Y al hacerlo, se ha autodefinido como un jugador con porte de actor estelar, sí, pero con corazón y alma de actor secundario. En palabras del propio Jordan, James se ha retratado “como un jugador que no tiene la mentalidad de un verdadero campeón”.

Coincidiendo con la perspectiva del viejo Coach, Michael Jordan asegura que LeBron James es un “Scottie”.

En ese sentido, que un gran entrenador en activo de la NBA, y quien está considerado como el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, dejen caer que LeBron James es un “Scottie” es injusto con el jugador que da sentido a esa definición. Después de todo, Scottie Pippen ganó seis anillos. Que, según mis últimas cuentas, son seis anillos más de los que tiene LeBron James en su inacabable vitrina de trofeos.

En realidad, yo diría que LeBron es, ahora mismo, mucho más un “Barkley” o un “Karl Malone” que un “Scottie”. Por cierto, el auténtico Barkley, que como es bien sabido, hace del oficio de meterse en todos los charcos un auténtico arte, también ha dicho que considera a LeBron “un cobarde” (ni siquiera un “Scottie”) por elegir el camino más fácil hacia el anillo.

Pero, sin dejar de aceptar que tanto el entrenador en cuestión, como Michael Jordan, como Charles Barkley, y como todas esas antiguas figuras de la NBA que se están manifestando mayoritariamente en contra de LeBron y de su decisión de fichar por el Miami (junto a D-Wade y a Chris Bosh) entiendo que hay también otra carga de profundidad contra los propios Heat de Miami. El nuevo enemigo de todos.

Volviendo a las declaraciones de Michael Jordan, me parecen particularmente sorprendentes. Primero, porque MJ es ahora el propietario de un club de la NBA, el Charlotte, y no se espera que los dueños de equipos de la Liga se metan en estos berenjenales relativos a jugadores que, además, ni siquiera tienen que ver con su franquicia. Y segundo, porque no dejan de tener ese regusto a pasado que muchos ex jugadores de la NBA dejan traslucir en sus declaraciones. Un viejo mantra que los viejos rockeros utilizan muy a menudo.

En este mantra reconocemos no sólo las declaraciones de antiguos jugadores de baloncesto de la Liga. Seguro que el amigo lector habrá escuchado a más de un deportista de otro tiempo decir estas cosas: en cualquier lugar y seguramente sobre cualquier deporte.

-“Los jugadores de ahora ganan mucho dinero y no respetan el juego como lo hacíamos nosotros”.

-“Los jugadores de ahora no dominan los fundamentos del juego como los dominábamos nosotros”.

-“Los jugadores de ahora sólo están interesados en el dinero”.

Y sólo uno de entre estos críticos, claro, añade esto: “Y además, yo soy Michael Jordan. Y todavía sigo aquí, por cierto.”.

Aunque, si hay una verdad cierta en la NBA es que lo que dice Michael Jordan es siempre relevante. Para no hacer muchos circunloquios al respecto, lo que dice Michael Jordan es siempre relevante por una razón muy importante: porque es Michael Jordan.

Pero el gran MJ, cuyo legado más espeluznante es que negó a varios miembros del Salón de la Fama siquiera un anillo de campeón durante su largo reinado, sabe perfectamente que él sólo no podría haber ganado esos seis títulos de campeón con los Bulls.

Y sabe también que, además, tuvo la fortuna de ser elegido por el Chicago en el draft de la NBA. Y que luego jugó siempre en Chicago: uno de los mercados más importantes de la NBA. Si le hubiera elegido el Cleveland, nadie tiene garantías de que un jugador de su calibre, de su carisma, y de su desmesurada ambición ganadora se hubiera quedado allí, en el Ohio profundo, para siempre.
LeBron James es un deportista moderno en una era moderna que propicia el triunfo inmediato y la recompensa inmediata. Y, muchas veces, sin que ese triunfo requiera el esfuerzo y el sacrificio que tal vez otros deportistas de otras épocas sí necesitaron.

LeBron pertenece también a una era en la que el entorno -y en su caso particular “su” entorno- es una parte integral de la personalidad de un deportista; dentro y fuera del campo. No hace falta explicarle al amigo lector cuánta gente ha adulado al Elegido a lo largo de todos estos años. Y, además, esa gente siempre le ha adulado como a una suerte de Superman. Por eso, la esencia de lo que dice MJ es, en ese sentido, muy fácil de interpretar. Se trata de saber si este Superman es de verdad un Superman o de si es un Robin.

Supongo que en el caso de LeBron ha de serle muy difícil abstraerse a su entorno. Supongo que cuando alguien te dice, desde que tienes 8 años más o menos, que eres un grande, acabas por creértelo. Por eso, si te dicen que tienes que anunciar en qué equipo vas a jugar la temporada próxima en la NBA, y que para ello has de participar en un show televisivo absolutamente esperpéntico e incalificable, asumes que lo que te recomienda tu entorno es tan cierto como el sol de la mañana.

No cabe duda de que el Miami ha sido el gran beneficiado de toda esta operación que ha confirmado a Bosh y a James como jugadores de los Heat, junto al maestro de ceremonias, el gran D-Wade. Los Heat han contado con la inestimable ayuda de Pat Riley, el ejecutivo que maniobró en la oscuridad –en más de un sentido- para conseguir al trío de estrellas. Y utilizaron también a Alonzo Mourning: un buen tipo que puso sus maltrechos riñones –literalmente- sobre la mesa para convencer al Elegido y a sus amigos de que jugar en el Miami y en Miami era su lugar en el mundo.

Los Heat no son culpables en esta historia. Para nada. Los Heat sólo han sabido jugar muy bien sus cartas en el momento adecuado. Han cuidado flecos que en toras eras no era necesario cuidar, pero que hoy en día son absolutamente imprescindibles cuando tratas con estrellas rutilantes del calibre de LeBron.

Dicho de otro modo: el entorno de LeBron está muy feliz y muy bien cuidado en Miami. Gracias al dinero y a la generosidad del dueño de los Heat, Mr. Ted Arison, que no ha escatimado en esfuerzos para lograr que El Elegido y su amplio “entourage” se incorporaran al proyecto.

En el plano deportivo, los Heat han hecho algo que ya antes habían hecho otros: Lakers y Celtics incluidos. En la NBA moderna es una regla de obligado cumplimiento que necesitas a dos grandes jugadores en tu plantilla para aspirar al título de campeón. Así que si puedes tener a tres de esas estrellas en tu roster, en vez de a dos, el camino será, a priori, más sencillo.

Así que ahora sólo cabe esperar que LBJ madure como jugador y como persona en Miami, y en el Miami, en compañía de Wade y de Bosh. Y, por supuesto, al lado de su amplio y variopinto entorno: que es verdad que no siempre han tomado las mejores decisiones para su patrocinado, pero que es una parte esencial del jugador. Es parte del paquete, digamos.

Cabe esperar también que LeBron madure bajo la tutela de Pat Riley y de Alonzo Mourning: dos tipos muy respetables ambos. Aunque el primero haya bajado a las alcantarillas en esta ocasión para traerse a James al Sur de la Florida. Supongo que el fin justifica los medios: incluso para un tipo tan recto como Pat Riley.

Y, finalmente, cabe esperar que LeBron James pase de ser un “Scottie” a ser un verdadero “Michael”. Que no es poco.

Comentarios

Me parece un despretigio para Scottie, que se le compare con Lebron. Yo creo que el papel de Scottie, el papel de Pau en los actuales Lakers, el papel en esencia de escudero es un papel de una importancia grandisima, y hay gente que no lo consigo, y yo creo que Scotie, es el paradigma de escudero (el año que falto Jordan -una sensible baja, como ha dicho antes un compañero- los bulls, fueron a play-offs y cayeron honrosamente). Yo creo que entiendo la generalidad del comentario, en cuanto a referirte a LB como un NO lider, pero tampoco es compararle con Scotie, como he dicho, me parece injusto con Scotie, un tio que no dio una nota mas alta que otra, que estuvo en un imporante y discreto segundo plano, con una estrellita moderna egocentrica como LB.

Los grandes jugadores van a equipos grandes, los jugadores legendarios son los que hacen grandes a sus equipos. Lebron ha escogido el camino fácil y rápido. No le podemos culpar por ser un hijo de su tiempo y tener la escala de valores de la sociedad actual. Creo que bastante mérito tiene haber sobrevivido decentemente a la etiqueta de "niño prodigio". De hecho, creo que es el jugador que mejor lo ha hecho de los que recuerdo.

Cualquier equipo que se precie del deporte que sea necesita de estrellas y gente que le complemente es como todo en la vida para brillar necesitas compañeros que te hagan mejor es el fundamento del basket ser una piña y no hacer la guerra cada uno por su lado o al menos eso deberia ser .Es un placer leerte Miguel Angel en su momento ya te leia leo y leerè en la gigantes y en todos los sitios donde aparezca opiniones tuyas gente como tu y Antonio Rodriguez hacen que ame este deporte un saludo a todos

Me parece que en este asunto el que más está disfrutando es el propio LB. Como bien apuntas Pani, desde los 8 años le han hecho creer que era el mejor, el más grande. La autoestima del temprano y mal apodado 'King' James (pues no ha ganado nada aún) se considera pues, fuera de todo límite racional. Desde luego, para un chico tan joven y con esa propia imagen positiva de sí mismo, observar la que se ha montado con su show debe ser, cuanto menos, gratificante.
Me parece que a James poco le importa ser un Michael o un Scottie. En sus ojos de niño grandote que se sentía observado por todos cual pulpo Paul, se reflejaba el absoluto gozo al pronunciar 'su decisión'.
Lebron es exactamente el paradigma del deportista moderno como tú comentas. Él pone sus propias reglas y aprovecha todos los recursos a su disposción aunque haya críticas sobre sus caprichos. Un poco como le sucede a CR9 en el Real Madrid. Simplemente son dos chicos jóvenes que se han cubierto de mucha pasta desde que los descubrió Nike y saben que en sus respectivos deportes tienen mucho poder de decisión. Que sean elegantes o no las decisiones que toman es lo que menos les importa. Y, por cierto, creo que lo que en realidad le escuece a Michael es no haberlo 'pescado' él mismo para su causa Bobcat. Todo lo demás no tiene mucho sentido.

Una gozada como siempre, profesor!

Desde mi punto de vista se trata de un potencial michael en cualidades, pero en cuanto a su rol como líder, en el vestuario y como persona no llega ni a Sam Bowie!

Una petición del lector: sería posible, dentro de el siempre complicado mundo de la NCAA y sin complicar la vida al genial Louis Bullock que comentara en alguna columna suya el escándalo de la Michigan State?

Un abrazo y gracias

Puntualizo, mercado baloncestístico. En Chicago están los White Sox y los Cubs en baseball, que son equipos con una gran tradición ganadora además de los Bears en fútbol americano. Evidentemente es una de las ciudades más importantes de los estados unidos, pero hasta la llegada de Jordan los Bulls no creo que hubiesen generado mucho merchadising o aparecido en Sports Illustrated. A eso me refería. Y, sinceramente, Pippen fue un grandísimo escudero porque fue a lo que se acostumbró jugando junto a Jordan. Quizá hubiese sido un lider en otro equipo pero no creo que hubiese sido capaz de ganar anillos en base a su ferocidad competitiva. Jordan si.
PD- Mi jugador favorito de siempre fue Bird. Otro ultracompetitivo.

¿Que Chicago no era uno de los mayores mercados de la NBA? Estamos hablando de la tercera ciudad en importancia de USA, y eso es mucho aunque el equipo no hubiera hecho nada reseñable. Como bien ha dicho Paniagua no hubiera sido lo mismo estar en ese equipo con lo que conllevaba esa ciudad, que haber estado por ejemplo en Minnesota, y si no que se lo pregunten a KG.

Me hace gracia toda la gente que dice que Pippen no era un lider.Por que no gano el anillo tras la marcha de Jordan?Creo que a esto lo podiamos llamar un baja MUY sensible.Los Bulls sin Jordan o de Pippen solo estuvieron una temporada y creo que no lo hicieron nada mal.Tendriamos que haber visto a Pippen mas tiempo en un equipo haber cual hubiera sido su transformación pero ya con una temporada nos vale para afirmarlo.En cuanto a Lebron,ha cogido el camino mas fácil y el elegido ya no le servira de mote.

Totalmente de acuerdo con las palabras de Air Jordan. Y , francamente, no creo que Chicago fuese uno de los mercados más importantes de la NBA antes de la llegada del Sr. Jordan. De hecho creo que era un equipo que llevaba años en la cola del pelotón del Este y en toda su historia solo habían ganado una vez el título de su conferencia. Jordan fue capaz de ganar todo lo ganable con una orquesta de secundarios en los que brillaba la polivalencia de Pippen, jugador conseguido por los Bulls a través de un traspaso con los Sonics en el draft del 87. Que Pippen no era un lider se demostró en los años en los que Airness se encaprichó con el juego del diamante, ya que incluso tuvo problemas con el coach Jackson por diseñar este último jugadas para que Kukoc se jugase el último tiro en finales apretados. No olvidemos que los Bulls ganaron 6 anillos con bases mediocres como John Paxson o Steve Kerr y con pivots limitadísimos como Luc Longley o Bill Wennington por no hablar de un Bill Carwright en el ocaso de su carrera. Por todo ello creo que las palabras de Jordan exponen claramente lo que algunos pensamos. Lebron nunca estará a su altura porque él no ha sido capaz de hacer de Cleveland un equipo ganador de un anillo y prefiere ser escudero de lujo en otro equipo para llegar a tan deseado sueño. Un Scottie, vamos...

Si pero el caso barkley-olajuwon-drexler (luego pippen) es diferente, tenian treintaytantos, y éstos rondan los 25. pasa igual con shaq-kobe-malone-payton, eran ya mayores cuando se juntaron. Creo que de aqui a 3-4 años que maduren bosh-wade-lebron seran capaces de ganar el anillo, pero esta temporada lo van a tener complicado, hay equipos muy hechos como magic, celtics y sobretodo lakers. Los Heat han de adaptarse y formar una buena cohesion, crear buena quimica y procesos afectivos que hagan que se cree una piña, y por supuesto aceptar cada uno su rol. ahi tendrá mucho que ver el mister y riley: hacer que lebron no le coma espacios a bosh (lo ha hecho con jamison) y dejar el liderato del equipo a d-wade. Bosh por su parte no se que funcion va a tener; debe resolver su alergia al aro y aprender a crear espacios a las penetraciones de wade y lebron.

P.D. Pani, te podremos seguir en el nuevo carrusel (habra primera hora los sabados???) o en el nuevo espacio de la cope con Paco y Pepe???

LeBron es un Michael en potencia, pero ha decidido ser un Scottie. Allá el. Y totalmente de acuerdo con Julzoom,Barkley tambien se hizo gregario en los Rockets para intentar ganar un anillo.

LeBron es un Michael en potencia, pero ha decidido ser un Scottie. Allá el. Y totalmente de acuerdo con Julzoom,Barkley tambien se hizo gregario en los Rockets para intentar ganar un anillo.

Como ha dicho el bocazas de Barckley: "Los Heat siempre seran el equipo de Wade", asi que a James no le queda otra que el papel de "Scottie".
La maldicion de LeBron no es la que su antiguo jefe le ha hechado. Su verdadera maldicion es que no vale todo en pro de la consecucion del anillo, si lo consigue no le daremos gran merito y si no lo consigue que se prepare, solo tendra millones y millones de aficionados siendo tan bocazas como el ha sido durante 7 años. De verdad me parece que tomo una mala decision, con poco que ganar.
Para mi es mucho mas meritorio lo de Malone, años y años intentando llevar a a una franquicia a la consecucion de un sueño, poniendo en riesgo el no adornar su brillante carrera con un anillo, porque el pudo irse de los Jazz cuando estaba en plenitud.

Habría que recordarle a Charles Barkley el año 1996, cuando fichó por los Rockets para unirse al gran Olajuwon y al "jordan pobre" Drexler como último intento para conseguir un anillo de campeón que nunca tuvo al toparse con Michael jordan y su gran equipo de acompañantes. No me imagino a unos Bulls con 2 o 3 megaestrellas mediáticas (para mí Pippen es una estrella en la oscuridad debido a la larga sombra de Michael Jordan), porque Michael era el "dueño" de los Bulls

Yo siempre defendí que los Bulls ganaron mucho con Jordan, pero que éste también hizo lo propio con los Bulls. No nos olvidemos de los escuderos que tenía MJ: Scottie, Kukoc, Rodman, etc. Una maquinaria perfectamente engrasada, donde cada rol estaba definidísimo y dirigida por el maestro de ceremonias por excelencia.

LB ha elegido el camino corto, pero esto no garantiza el éxito, esperemos por el bien del equipo, que no se cumpla lo de muchos gallos para el mismo corral.

Deja tu comentario

Inicie sesión o regístrese para comentar